La dulce voz de mi madre me despierta, abro mis ojos y me siento en mi cama tallandome los ojos estando todavía somnolienta.

-Venga Eiri, no puedes estar durmiendo todo el día. Tienes que ir al colegio.-Se queja mi madre poniendo sus brazos sobre sus caderas en forma de jarra.

-Ya voy, ya voy.-Murmure fastidiada haciendo un esfuerzo para levantarme, mi madre rie un poco cuando nota que en mi cabello negro se me ha quedado un almohadazo. -Genial. -Bufé.

-Venga cariño, o tu padre y tus hermanos se acabaran todos los hot cakes.

Esa fueron las palabras mágicas para que saltara de mi cama como resorte haciendo reir divertida a mi madre antes de que ella saliera de la habitación con un: "Te veo abajo."

¡Ah! No me he presentado.

Mi nombre es Eiri Kirigaya, tengo 13 años.

Los de mi escuela secundaria me conocen por ser hija del salvador del incidente de Swort Art Online y del destello veloz: Asuna y Kazuto Kirigaya.

Tengo el cabello negro de mi padre y herede los hermosos ojos castaños de mi madre de un tono más oscuro, de ella herede la piel y uno que otro gesto. Pero siempre dicen que me parezco más a mi padre.

Tengo dos hermanos y una hermana; Kenji Kirigaya de 16 años, él saco todo el físico de mi padre exceptuando el color de piel, el es quien más se parece a mi mamá por su carácter pacifico pero explosivo en diversas ocasiones. El es muy sobreprotector conmigo y con mi hermana, y a veces suele ser un completo idiota. Pero asi lo quiero.

El segundo es Ryu Kirigaya, mi hermano menor. Él tiene tan solo 7 años de edad. El saco el cabello y ojos de mi madre, al igual que el tono de piel trigüeña, es un niño sumamente energico y adorable, por lo cual es la adoración de mi padre y de todos nosotros.

Y al último es Yui, Yui Kirigaya. Ella es la mayor de todos nosotros si se puede decir asi, tiene el cabello negro pálido y ojos grises. Yui es una IA (Inteligencia Artificial) que mis padres conocieron en su juventud al estar encerrados en el juego de Swort Art Online.

Yui puede estar con nosotros gracias a los conocimientos de mi padre con la mecatrónica, a pesar de eso mis padres se escapan al mundo de ALO para verla.

Mis padres Asuna y Kazuto Kirigaya de 34 y 33 años de edad son los padres mas increibles que una niña como yo puede tener.

Mi madre había ayudado a mi padre a completar sus estudios cuando mi abuela les prohibio estar juntos, al no hacerle caso decidió arruinar el futuro de mi padre.

Esto provocó que mi madre se revelara contra ella y después con ayuda de mi abuelo construyeron una Empresa como la tenía el difunto Akayaba Akihiko.

Por lo que me cuenta mi madre, ella y mi padre tuvieron muchas dificultades para estar juntos, pero lo lograron gracias al amor puro que se tenían.

Sonrío levemente con alegría y termino de colocarme el uniforme escolar, me apresuro en bajar las escaleras notando como mi padre y mis hermanos arrasaban con todos los Hot Cakes y mi madre preparando más para mi.

-Buenos días-Saludo de forma educada a mi padre y revolviendo el cabello de Ryu, este suelta un quejido y me aparta la mano suavemente.

-Finalmente decides bajar-Dice mi padre sonriendo de forma ladina y hablando con la boca llena, hice una mueca de asco.

-Traga y después hablas querido padre. -Dije robandole su último pancake y comiendomelo de golpe haciendo que mi padre gruña.

-¡Oye!

Lo ignoré y me sente al lado de Kenji, mi madre soltó una risita y me dejo un plato con hot cakes recién hechos.

-¿No hay mas para mi, Asuna? -Preguntaba mi padre suplicante.

-No, ya te dije que no comas demasiado o vas a explotar mi amor.

Mi padre hizo un puchero después me miro con enfado y le enseñe la lengüa sonriendo traviesa.

-Enana, ¿A que hora quedaste de verte con Satoshi y Seiko? -Me pregunta Kenji bebiendo un vaso de jugo, partí distraidamente un hot cake y lo mordí ante la mirada suplicante de mi padre, debía acabarmelos si no se me hecharía encima con tal de quitarme mis amados Hot Cakes.

-En 30 minutos aproximadamente. -Respondí terminandome el primer hot cake.

-Bien, iré contigo. De paso sirve que voy a la universidad para ver a Naoko.

Los gemelos Satoshi y Seiko son nuestros primos, son hijos de la tía Suguha y Shin'ichi Nagata, Satoshi se parecía demasiado a tía Sugu cuando era joven, Seiko era idéntica a mi tío Shin , solo que ella en lo único que se parecía a mi tía Sugu era en lo voluptuoso de su cuerpo y en su cáracter.

Naoko era hija única de tía Lizbeth y tío Klein, ella había heredado el cabello rojo de tío Klein y los ojos de tía Liz, al parecer ella y mi hermano se entendían demasiado bien.

Al terminar mi desayuno mi hermano y yo partimos al colegio, en la entrada estaban Seiko y Satoshi discutiendo sobre quien se sentaría conmigo hoy.

-¡Chicos!-Los salude efusivamente, ambos dejaron su pelea y me miraron a la vez.

-¡Rii-chan!-Corearon ambos antes de abalanzarse encima de mi y aplastarme, solté un quejido cuando mi espalda impactó el suelo, incluso Kenji hizo una mueca de dolor.

-Auch, eso dolío. -Comento Kenji sonriendo burlón y saludando a los gemelos revolviendo su cabello-; Te veo mas tarde enana, chicos cuiden que ella no pelee con nadie.

-¡Si! -Corearon ambos con firmeza haciendole un saludo militar a mi hermano, solte un resoplido con fastidio y me adentré en la escuela alzando mi brazo en son de despedida.

-¡Te vemos más tarde Ken-nii!-Mis primos se despidieron de Kenji y aceleraron el paso para alcanzarme.

Los tres entramos a la primera clase y de nuevo ambos se pusieron a discutir sobre quien debía sentarse conmigo en el pupitre a mi lado, Seiko gano y hechando un chillido se sentó a mi lado ignorando la fulminante mirada de su hermano que se sento con otro chico de aspecto timido.

Las clases iniciaron y el profesor procedío a dar su plática de la historia más trágica de Japón; La bomba de Hiroshima.

Se me cerraron los ojos, esa historia ya me la sabía de memoria y lo último que escuche fueron los zumbidos de la voz del profesor y uno que otro alumno hablando en susurros.

Por mi mente pasaron diversas imagenes borrosas donde me veía a mi misma estando parada delante de una castaña mirandome sorprendida... ella era mi madre de más joven.

Luego otra donde peleaba con la espada con una versión más joven de mi padre, ambos mirandonos retadores y sonriendo desafiantes. Mi madre llorando abrazando sus piernas, mi padre gritandole a mi madre que le abra la puerta.

Y al final, una chica de cabello negro atado en dos trenzas bajas y ojos del mismo color ocultos detrás de unos lentes sonriendo de forma burlona.

Y entonces... entonces... escuche el ruido de un balazo y un cuerpo femenino desplomarse sobre el frío piso.

Me desperté de golpe y jadeando por el susto, al mirar a mi alrededor note que estaba en la enfermería, había silencio. Demasiado para mi gusto.

Al incorporarme sentí una fuerte punzada de dolor en mi cabeza, caí de rodillas y solté un bufido de frustración.

La puerta se abrío dejando ver a mi primo Satoshi, este tenía lágrimas en los ojos. Al verme en el piso me tomó en silencio en brazos y me acosto en la cama.

Lo mire intrigada y con una leve opresión en el pecho, el juguetón Satoshi estaba serio. ¿Qué estaba pasando?

-Eiri...-Sorbío por su nariz y sus ojos se llenaron de lágrimas-; Mi padre, mi madre y tía Asuna fueron asesinados.

Sentí como si me hubieran inyectado agua fría, comencé a temblar y sostuve la mirada de Satoshi con la mía, no había señal alguna de que él bromeara ni de burla. El jamás bromeaba con eso.

No, no no no no y ¡No!

Comencé a llorar desconsoladamente siendo abrazada por Satoshi, miles de imagenes de mi madre y mis tíos pasaban por mi cabeza, donde cada uno sonreia feliz, mi madre mirando con amor a mi padre y viceversa, mis padres sosteniendo a Ryu el día que nacío... la tía Sugu regañando a mi papá por no saber como cuidar a un bebé y tío Shin mirando con amor el vientre de embarazo de la tía Sugu.

-¡DIME QUE NO ES CIERTO!-Chillé con histeria, a la habitación entro Seiko trayendo en brazos a Ryu, deje de llorar un poco para observar a mi hermano y se me heló la sangre cuando vi esa profunda cortada en su pequeño abdomen manchando su playerita azul.

-Eiri...-Me llamó Seiko con cautela, la ignoré y seguí observando atónita a mi hermanito, viendolo tan pequeño y frágil en brazos de mi prima.

En la mañana todo era normal, mi madre estaba viva, mi padre hacía sus bromas, mis tíos amandose todavía... y ahora todo parecía una pesadilla.

Me levante sin decir nada y acaricie el rostro de mi hermano hasta tomar su mano, esta tenía pulso, uno muy débil.

-¿Qué ha pasado aquí? -pregunte ausente sin apartar la vista de mi pequeño, Seiko miro a su hermano preocupada.

-No sabemos, pero desde que comenzaste a quedarte dormida dos tipos entraron con armas y le dispararon al profesor y a los demás.-Respondío Seiko estremeciendose y poniendo expresión de angustia, se apartó de mí y comenzo a curar un poco a mi hermano.

-Después de eso intentamos escapar y nos refugiamos en la enfermería, Había muchos tipos con máscaras extrañas y pistolas. -Continuo Satoshi frunciendo el ceño mostrando confusión en su mirada.

-Tío Kazuto llamó, estaba demasiado devastado y aviso que le habían disparado a Tía Asuna y ella estaba al borde de la muerte.

Cada vez me confundía más, pero el color volvío a mi piel, mi madre estaba viva, o bueno... entre vida y muerte.

Seiko vendó a mi hermano y le coloco una mascarilla de oxigeno, suspirando aliviada cuando lo escuche respirar. Ryu seguía vivo.

El celular de Satoshi vibró, Seiko y yo guardamos silencio observando a mi primo, este frunció el ceño escribiendo una respuesta y después guardo su celular.

-Al parecer tío Kazuto quiere mostrarnos algo y que debemos ir de inmediato a su compañia. - Dijo con seriedad, Seiko asintió y mire a Ryu preocupada, Seiko me sonrio y me apreto la mano.

-Estará bien, Rii-chan. Vamos.

Asentí y me limpie los restos de mis lágrimas. Debía ser fuerte para investigar quien hizo toda esta masacre, el por que mamá había salido herida en esto y sobretodo vengarme de que hayan asesinado a mis tíos.

Seiko tomo en brazos a mi hermano llevandose un pequeño tanque de oxigeno, Satoshi agarró del botiquín unas tijeras afiladas para defenderse, y yo... yo tenía una pistola que mi padre me había dado en caso de emergencias.

Con eso salimos de la escuela rumbo a la empresa de mi padre anteriormente de Kayaba Akihiko. Por mi mente pasaban muchas preguntas sobre el quien y por que hizo todo esto.

Y sobretodo, la imagen de la joven siendo disparada por alguien desconocido, se repitió en mi mente, al igual que la chica de lentes sonriendo pero esta vez de forma desquiciada y con su rostro chorreando de sangre agena.

Continuará...

Ammm(?) Yeeeei mi primer fanfic en este fandom de SAO

Espero que les guste, soy algo lenta para actualizar pero en fin:3

Si gustan, dejen su opinión de que les pareció ^_^