Disclaimer: Si los personajes fueran míos nadie se llamaría Albus Severus. Y eso, que todo es de Rowling.

Este fic participa en el Amigo Invisible 2015 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Y ahora, daap, aquí está tu regalo. Pediste un Rose/Scorpius, así que aquí lo tienes. Espero que te guste.


I. Enero


Lily siempre se ha fijado en los pequeños detalles, esos insignificantes que pasan desapercibidos. Son instantes que todos olvidan recordar, momentos que ella nunca recuerda olvidar.

Es la mano de su padre acariciando con la punta de los dedos la mejilla de mamá, también el brillo en la mirada del tío Ron cuando escucha a su mujer hablar. Son los hoyuelos en las mejillas del abuelo Arthur cuando ve a sus hijos abrazarse, también los labios de la tía Fleur recorriendo con suavidad la cicatriz de la que su esposo nunca se podrá librar.

Son momentos en los que nadie habla, instantes en los que el silencio dice más que las palabras.

Tal vez, se dice Lily mientras sus pies se hunden en la nieve blanda que adorna las calles de Hogsmeade, es la manía de fijarse en aquello que los demás creen insignificante lo que hace que ella se percate de cómo su prima se tensa y aprieta los puños hasta que sus manos tiemblan, entreabre aquellos labios finos y cierra los párpados con tanta fuerza que Lily casi puede ver la misma oscuridad que ella.

Quizás, es por lo que no le pasa desapercibido cómo los dedos finos y largos de Rose se deslizan con rapidez entre sus rizos escarlata al escuchar su voz aterciopelada. La suya, la de él.

—Eh, Rose. —Es un murmuro efímero que parece perderse en los rincones de aquellas calles nevadas; un susurro cálido que se desvanece en el aire helado.

Lily ve los pies de su prima moverse muy despacio; primero uno, después el otro. Luego la sigue el resto del cuerpo y, por último, los ojos. Porque cuando Rose se gira completamente y alza la mirada, sus ojos se encuentran. No ocurre de imprevisto, de forma inesperada; no es un choque, un enfrentamiento brusco que pretendía ser evitado.

Ella lo ve. Él la ve a ella. Y los dos se miran con cautela.

»Se te ha caído —continúa él con la mano estirada y sujetando la bufanda azul con ambas manos.

Rose no se mueve, no de inmediato. Es algo extraño, totalmente inusual; es un segundo convertido en minutos y un gesto hecho palabras. Un peso insostenible sobre los hombros cuando ella coge la bufanda sin decir nada, un nudo asfixiante en la garganta cuando sus dedos, que parecen pedir a gritos el roce de los otros, deciden evitarse.

Es un silencio que guarda secretos, esos que nunca han necesitado palabras para revelar su significado.

—Gracias —dice Rose después de aclararse la garganta.

Sí, Lily siempre se ha fijado en los pequeños detalles, esos que parecen insignificantes; los inadvertidos, los desechables. Los que nunca se convierte en recuerdo en la memoria de otros.

Es la forma en la que la mano de Scorpius parece buscar la de ella, también el brillo en la mirada de Rose cuando observa su barbilla afilada, tal vez su nariz recta. Es él sonriendo antes de darse media vuelta, también ella apretando la bufanda azul entre las manos como si deseara decir cualquier cosa que lo detuviera.

Unas veces es él, otras ella. Pero siempre se trata de ambos.


Sobra decir que cualquier review será muy, muy agradecido. Y dejarlos es gratis, así que ya sabéis.