Disclaimer: Once Upon a Time no me pertenece, todos los personajes y el universo le pertenecen a Disney y ABC.


I

Te Encontraremos, Emma


El sol emergía lentamente y sus rayos tocaban el pintoresco y tranquilo Pueblo de Storybrooke cuando una pareja salía del mar, muy apresurada.

─ ¡Ariel! ¡Detente!

─No lo haré, Eric. Tenemos que decirles lo que vimos allá. ─Replicaba la chica caminando rápidamente por la Playa.

─Sí. Pero no sabemos si lo que pasó tiene que ver con nuestra misión.

─De todas maneras hay que decirles.

─ ¿Y darles falsas esperanzas? ─Contestaba Eric tomando a Ariel del brazo.

─Yo no creo que sean falsas esperanzas. Confía en mí, Eric. Algo dentro de mí me dice que lo que pasó en Arendelle tiene que ver con Emma.

─Entonces tómate tu tiempo, son las 7 a.m., vamos a mi casa a cambiarnos y a secarnos, recuerda que acabamos de salir del agua.

─Está bien, te sigo.

Ambos salieron de la Playa y fueron rumbo a la casa del Príncipe, para después ir con Snow, Charming y los demás y contarles su descubrimiento.


Storybrooke

Hace Nueve Meses

El ambiente era confuso y turbio, Emma había desaparecido en medio de un vórtice de Oscuridad, la Daga del Espectro tenía grabado su nombre, ella los había salvado a todos y pagó un alto precio por ello.

Los cinco quedaron atónitos ante lo acontecido, sobre todo Killian tras la declaración de Amor de Swan.

Snow soltó a su amado esposo y caminó con dirección a la Daga. Al llegar a ella, la recogió y tomó en sus manos, acto seguido, la alzó y con lágrimas en los ojos hizo algo que jamás pensó.

─ ¡Emma Swan! ¡Yo te invoco! ¡Manifiéstate Ser Oscuro!

─Snow…

Ella observó a su alrededor buscando el lugar exacto en el cual su hija aparecería al haber sido convocada con ese horrible artefacto, pero Emma jamás apareció.

─ ¡Emma Swan! ¡Te encontraremos! Lo prometo. ─Gritó al viento con la esperanza de que su hija la escuchara.

Snow dejó caer la Daga y lloró desconsolada, Charming se acercó a ella y la abrazó, juntos derramaron todas las lágrimas contenidas en esos instantes por haber perdido a su hija de nuevo y al notar que las cosas horribles que hicieron en el pasado no habían servido de nada y que al final la Salvadora se volvió a la Oscuridad.

─ ¡Mamá! ¿Qué ocurre?

─Henry… ─Contestaba Regina con un hilo de voz.

─ ¿Dónde está…, Emma? ¿Dónde está mamá?

─Escucha cariño, debes saber que lo que hizo fue para salvarnos a todos.

─No entiendo nada, ¿qué fue lo que hizo? ¿Por qué mis abuelos están llorando?

─Será mejor que vayas con ellos, te necesitan más que nunca.

El niño caminó hasta ellos y vio la Daga del Espectro en el suelo con el nombre de su madre en ella. Por instinto, Henry dio un paso atrás sin creer que el nombre de Emma Swan estuviera escrito ahí. Él siempre supo que los Héroes hacían sacrificios y entendía el gran precio que tuvo que pagar su madre para mantenerlos a salvo de esa Oscuridad tan poderosa y dañina. Poco a poco se acercó a sus abuelos y se fundió a ellos en un abrazo. Todos ellos sabían que ella estaba bien y que nada le pasaría, que ella daría una buena batalla para no sucumbir a la Oscuridad del Espectro, pero aun así, el saberla desaparecida era algo muy doloroso.

─ ¿Qué rayos pasó aquí? ¿Dónde está Gold? ─Preguntaba Grumpy.

─No es buen momento, Enano ─espetaba Regina─. Lo único que debes saber es que estamos a salvo del Espectro.

Los gritos de Snow se escuchaban por todo el Pueblo, lo que ocasionó que los habitantes de Storybrooke salieran a ver la conmoción, a lo que la Alcaldesa solo les pidió que se retiraran a sus casas, diciéndoles que pronto sabrían lo que ocurrió esa noche.

Cuando todos se iban, Killian corrió y tomó la Daga, después solo salió huyendo haciendo caso omiso a los gritos de Regina y Robin.


─No puedo creer que ya haya pasado casi un año. ─Comentaba August.

─Creo que ninguno de nosotros. No es posible que nadie haya encontrado alguna pista en todo este tiempo.

─ ¿No tienes nada que decir Snow?

─ ¿Yo? ¿Por qué tendría que decir algo?

─Pues, dijiste hace 3 meses que te visitó en un sueño, ¿acaso ya no volvió a hacerlo?

─Emma dijo que no controlaba bien sus nuevos poderes y que le costaba trabajo hacer contacto con alguno de nosotros.

─Empiezo a dudar que ella haya hablado contigo en realidad.

─ ¿Por qué mentiría sobre algo tan importante como eso?

─Yo no digo que mientas, pero por lo que nos contaste, tu sueño era bastante ambiguo como para ser algo creado por ella en tu cabeza. ─Replicaba Regina.

─Entonces, volvemos a dónde estábamos, no tenemos nada. ─Agregaba Bella.

─Además, todavía no encontramos alguna forma de quitarle la Oscuridad del Espectro.

─Vaya que me sorprende su optimismo.

─Regina, tómalo con calma ─decía Robin─, es normal que no tengan muchos ánimos, sé lo que ellos sienten y tú deberías saberlo también.

─Lo entiendo pero por más que no lo quieran aceptar, Emma es un problema.

─No creo que haya un problema con nuestra hija. ─Respondía David.

─Yo creo que sí, el Espectro siempre será un problema. Solo mira todo lo que hizo Rumplestiltskin.

─ ¡Snow! ¿Estás aquí?

Todos miraron a Ariel justo en la puerta de la Cafetería de la Abuelita esa mañana, ella se veía muy emocionada por lo que estaba a punto de contarles.

─Aquí estoy Ariel, tranquila, ¿por qué tanta emoción?

─Tenemos algo que decirles. De acuerdo, aquí voy. El día de ayer pasó algo muy extraño en Arendelle. No estamos seguros de que fue con exactitud pero creemos que tiene que ver con Emma.

─ ¿Qué? ─Preguntaban todos sorprendidos.

─Así es ─proseguía Eric─. Como a eso de las 10 p.m., todas las luces de las velas del Festival se apagaron y se escuchó un estruendo en el cielo, una luz nos cegó a todos en la Plaza de Armas, momentos después todo volvió a la normalidad. Antes de abandonar Arendelle, hablamos con varios Aldeanos y uno que otro Guardia, pero nadie vio lo que pasó.

─ ¿Por qué no se quedaron a preguntarles a más personas?

─De nada serviría si ninguno vio algo más, ¿no lo crees Regina?

─Entonces vinieron aquí sin nada útil, Sirena.

─No es cierto, verán. Esta es la primera pista con sentido que hemos tenido desde que nos fuimos.

─ ¿Y cuáles fueron las otras pistas?

─No son muy útiles, casi siempre resultaron ser Monstruos de alguno de los Reinos, aunque, ahora que lo pienso, creo que hay otra pista posiblemente útil.

─ ¡¿Y cuál es!?

─En cada Reino que visitábamos había una clase de rumor que hablaba de un Demonio, un Ser que llegaba a las Aldeas y arrancaba los Corazones de todo el que lo enfrentaba. Pero cuando llegamos a Arendelle no escuchamos nada sobre eso, como si ese Demonio no atacase ahí todavía. Sé que lo que les estoy diciendo tal vez no sea lo que ustedes han estado esperando desde que me ofrecí a buscar a Emma, pero al menos ya es algo más de lo que tenían hace unas horas y sé también que tengo razón en creer que ese estruendo en el cielo Arendelliano no fue algo natural. Creo que fue provocado por algo o alguien que entraba a nuestro mundo.

─Ariel, agradezco que hayas venido a contarnos esto, pero no sé si sea suficiente. ¿Por qué no vuelves a nuestro mundo a averiguar más sobre el estruendo y ese Demonio? ─Comentaba Snow.

─ ¿Es en serio? ¿Tú? La que siempre habla de tener esperanza. A la que no le importaba si algo fuese ambiguo y siempre descubría el porqué. ¿Estás pidiendo más pruebas? ¿Dónde quedó tu fe? ¿Y qué hay de los demás? ¿Eh? Esta es la primera pista en meses, ¿y ustedes le dan la espalda?

─Discúlpanos si no estamos tan entusiasmados como tú Regina. Tenemos miedo de que no sea cierto. Amamos a Emma y la queremos de vuelta, pero estamos asustados.

─No es que me moleste, pero ¿por qué estás entusiasmada por esto? ─exclamaba Snow─ Según recuerdo, siempre trataste de sacarla de tu vida.

─Porque como lo dije antes, Emma es un problema. Además, ella es la única amiga que he tenido en mucho tiempo y me siento en deuda con ella, salvó mi vida, y no solo a mí, nos salvó a todos. ¡Vamos! No podemos darle la espalda a quien nos ayudó a alcanzar nuestros finales felices. Llegó el momento de que la Salvadora sea salvada, y bueno, si ustedes no quieren hacer nada no importa, no necesito su compañía. Sirena, vámonos.

─Regina, espera ─interrumpía David─. Tengo que confesarte que sí estoy muy asustado de ver en lo que Emma se convirtió, lo he estado desde el momento en que se fue, no he dejado de pensar en eso, sin embargo, tampoco quiero perderla para siempre.

─ ¿Qué tratas de decir, David?

─Voy contigo, Regina.

─Y Yo ─decía Henry─. No trates de impedirlo mamá, porque sabes que iré de todos modos.

─Es más que obvio que no te lo voy a impedir. Y tú Snow, ¿qué dices?

─Cuando Emma vino a verme en el sueño, ella junto a mis padres me dieron una gran lección; no perder la esperanza. Por 3 meses aguardé ansiosa a que mi hija volviera a comunicarse conmigo, puesto que me aseguró que nos veríamos muy pronto. Ahora, no quería creer que esto estuviera pasando, porque no sabría cómo reaccionar a estas alturas, aun así, yo le prometí a Emma que la encontraríamos y no puedo faltar a esa promesa.

─Tomaré eso como un sí. Dicho todo esto, pues, ¿qué estamos esperando?

─Solo hay un problema. Yo esperaba que ustedes tuvieran Habichuelas Mágicas o alguna especie de Portal, porque yo solo puedo transportar a una persona a la vez.

─ ¡Estupendo! ¿Y hasta ahora nos lo dices? ─Espetaba Regina.

─Majestad, creo que las Hadas y yo podemos hacer una especie de poción potencializadora para que todos puedan viajar con la Sirena.

─ ¿En serio Azul? ─Preguntaba Snow.

─Sí. Pero temo que tardaremos un poco en hacerla.

─ ¿Cuánto tiempo?

─No lo sé todavía.

─Me ofrezco a ayudarles. ─Exclamaba Regina.

─Y yo. ─Agregaba Maléfica.

─No se ofendan, pero nosotras no usamos Magia Oscura.

─Ni nosotras, ¿qué dices Mal? Creo que tanto tú como yo somos capaces de usar Magia de Luz.

─Pienso lo mismo, entonces, ¿podemos ayudar?

─Sean Bienvenidas.

─No es que me queje, pero creo que necesitarán un transporte en el Bosque Encantado. ─Comentaba August.

─ ¿Y el Jolly Roger? ─Preguntaba Will.

─ ¿Estás seguro de que ese hombre va a querer cooperar Will? ¿Acaso has olvidado todas las veces que lo hemos sacado de The Rabbit Hole estos últimos meses? Garfio está completamente perdido.

─Pues, yo voy a cambiar eso, ¿me acompañan Caballeros?

─Lo haremos solo para evitar que ese ebrio te golpee. ─Contestaba Will.

─Vámonos.

─Esperen. Voy con ustedes.

─De acuerdo August, tenemos que llevar a un Pirata a rehabilitación.


Arendelle

Hace unas horas

─ ¿Qué rayos habrá sido eso?

─Anna, será mejor que regreses aquí, vas a pescar un resfriado.

─Lo siento hermanita, pero la única que pesca resfriados aquí eres tú.

─Muy graciosa, pero en serio ya métete que empieza a hacer frío.

─Sí, ya voy, es solo que no dejo de pensar en esa cosa llena de Oscuridad.

─ ¿A dónde crees que se dirigía? ─Preguntaba Elsa saliendo a la Terraza.

─Al Bosque Encantado, eso es seguro. Tal vez sea Rumplestiltskin que volvió de Storybrooke.

─Lo que haya sido, ya no está. Vuelve adentro, no te preocupes Anna, algo me dice que muy pronto sabremos que fue en realidad.


─Robin, ¿puedes recordarme por qué no le quitamos el Garfio ayer?

─En realidad sí se lo quitamos, pero él te golpeó y te lo quitó. Luego yo lo golpeé con una silla y lo dejamos dormido en el Muelle.

─ ¿Fue cuándo se cayó al agua no?

─Sí.

─Vaya, sí que han tenido sus experiencias con Garfio. ─Comentaba David entre risas.

─Dejó de ser divertido la tercera vez que se nos cayó.

─Como sea. Será mejor que entremos, quiero causarle una buena impresión al joven Killian Jones.

─Bien August, entremos.