Disclaimer: Pokémon no me pertenece, todos los derechos están reservados por Satoshi Tajiri y NINTENDO.


Aclaración: Basado en una historia real.
Aclaración II: POV de Ash y POV Narrativo.
Publicación original: 30 de Octubre del 2015
Re-edición:
26 de Julio del 2018


Autora: Suki90
Título: Revelando secretos
Serie: Pokémon
Capítulo 4: Epílogo


Pueblo Paleta siempre se ha caracterizado por tener un bello amanecer, un clima cálido y agradable pero aún así algo fresco, lo que me impulsaba a pegarme mucho más al cuerpo que estaba a mi lado brindándome de su calor sin pedir nada más a cambio. Era una sensación realmente placentera, por eso amaba venir de visita a mi pueblo natal.

Tenía planeado acurrucarme un poco más en la cama y disfrutar de esa agradable sensación, sin embargo los rayos del sol que atravesaban con fuerza las cortinas de la habitación me impidieron hacerlo, cosa que me molestó un tanto. Finalmente abro los ojos y poso mi vista sobre el reloj que estaba en la mesa de noche del lado de mi esposa antes de dejarme caer de nueva cuenta sobre la almohada

Maldita sea, eran las 6:00 A.M., ¿por qué no podía levantarme un poco más tarde? El objetivo de mis vacaciones no sólo era pasar tiempo de calidad con mi familia, sino el de descansar de las desmañanadas diarias que tenía que realizar. Maldito habito...

Pero bueno, a pesar de que disfruto mucho estando así con Misty ya no puedo pegar los ojos de nuevo, por lo que es hora de levantarme. Claro que esto tiene que ser con lentitud para que mi bella y adorable esposa, que no es un Gyaradous por la mañana, no se ponga como energúmeno por despertarla tan temprano.

No esperando menos de mí, cumplo mi objetivo con creces, estando finalmente fuera de la cama. Sin embargo no puedo irme sin antes plantar un pequeño beso en la cabeza de mi pelirroja, quien sonrió un poco antes de enrollarse más en las cobijas, buscando calor. Nadie más que yo tenía el privilegio de ver estas expresiones, y de verdad me sentía muy afortunado.

Ya cuando por fin pude salir de la habitación, no sabiendo si era buena suerte o realmente mi cuerpo esperaba el momento oportuno,mi estomago soltó un fuerte rugido una vez cerré la puerta.

— A veces amo mi suerte... —susurro para mi mismo al tiempo en que poso mi mano sobre mi estomago—. Cielos, tengo mucha hambre. Voy a ver si quedó algo de la cena que pueda comer. Mamá no se despertará hasta dentro de un buen rato, y lo mismo va para Misty... así que es mejor que coma algo ahora porque sino moriré —digo al aire con la voz un poco ronca mientras voy bajando las escaleras. Cuando finalmente logro llegar al descanso de éstas escucho algo de ruido—. ¿Hm? ¿Mamá se habrá levantado temprano? —me pregunto curioso al mismo tiempo en que sigo bajando.

Me acerco con lentitud hacia la cocina, intentando divisar a Mr. Mime o a mi madre, pero grande es mi sorpresa al ver a la persona que estaba ahí. De forma instantánea, una enorme sonrisa se planta sobre mi rostro.

— Hey, ¿qué haces despierta tan temprano?

Volteando rápidamente su vista hacia mí, sus bonitos ojos me vieron con algo de sueño— Oh... papá, buenos días... —me dijo con la voz bastante ronca, lo que me indicaba que no llevaba mucho tiempo despierta.

— Buenos días Aly. ¿Qué haces despierta tan temprano chiquita? —le pregunto una vez me acerco a ella y le acaricio su cabello antes de pasarla para ir hacia el refrigerador.

— Es que... como hoy empiezo mi viaje Pokémon estoy algo ansiosa y no puedo dormir —me dijo mientras continuó comiendo, sin embargo no me quitó la vista de encima.

Ahora que Alyson lo menciona es que reacciono, es verdad... hoy mi hija sale por fin de viaje. Se irá de la casa. Qué rápido pasa el tiempo, aún recuerdo cuando era un bebé.

¿Quién diría que 10 años pasarían tan rápido?

Después de tomar un poco de leche le pregunto— ¿Y ya estás lista para empezar? ¿Has decidido qué Pokémon vas a elegir en el laboratorio?

— ¡Sí! Voy a elegir a un Squirtle —me dijo con entusiasmo para después taparse la boca asustada de haber hecho mucho ruido. Después bajó sus manitas y me susurró—. Lo pensé mucho y quiero empezar con un Pokémon tipo agua.

— Eso me parece estupendo Aly, Squirtle es un Pokémon muy poderoso e interesante, seguro que se llevarán muy bien y se volverán muy buenos amigos —le respondo con una sonrisa, orgulloso de ver a mi hija tan entusiasmada con iniciar su viaje.

Alyson tan sólo me sonrió y continuó comiendo su desayuno mientras yo me quedo observándola por unos cuantos segundos más, pensando en que éste es el último desayuno que tendremos los dos juntos. Aún no me hago a la idea de que en tan sólo unas horas se irá para emprender su viaje junto a Gale y quién sabe qué otros amigos más haga por el camino.

Pasado un rato Aly se fue y me dejó solo en la cocina. Veo la hora y me doy cuenta de que son casi las 6:40, mamá seguro ya se despertó y Misty no tardará en hacerlo, así que mejor voy alistándome o todo será un caos.


Ya eran pasadas las 8:30 A.M. cuando se vio salir a un grupo de personas del laboratorio Oak.

Frente al grupo de adultos iban dos niños, los cuales platicaban entre ellos muy emocionadamente; ambos traían una Pokébola en sus manos. Así es, Alyson Ketchum y Gale Oak finalmente recibieron su primer Pokémon: La niña escogió, como bien dijo, a un Squirtle, lo que encantó a su madre, por supuesto.

El pequeño mini Gary, en cambio, eligió al pequeño y cariñoso Charmander, el cual simplemente se arrojó a los brazos del castaño cuando éste estaba viendo a quién de los dos escoger, pues para ese momento Alyson ya había tomado al Pokémon tortuga.

Todos se sorprendieron al ver la reacción del Charmander, pero como bien siempre han dicho, cuando un Pokémon elige a su propio entrenador no hay forma de cambiarlo, por lo que Gary simplemente le entregó la Pokébola a su hijo y el Pokédex, tal y como lo hizo con Alyson.

Ya en la entrada del laboratorio, los niños se giraron hacia sus padres.

— Bueno, creo que ya es hora —comentó Alyson, quien puso la Pokébola de su Squirtle en el cinturón que caía levemente de su cintura, para después ajustar la mochila que llevaría en su viaje.

— Por favor, cuídense mucho —pidió Misty al momento de abrazar a su hija por última vez en mucho tiempo.

— Y recuerden llamar a casa cuando lleguen a un Centro Pokémon, así sabremos que están bien —expresó Sienna, acercándose a su hijo y también brindándole un pequeño abrazo, el cual obviamente Gale regresó, así como Alyson.

Atrás se encontraban Ash y Gary, quien al final terminó metiendo sus manos en los bolsillos de su bata y les sonrió— Recuerden que pueden llamar al laboratorio las veces que quieran, estaré ahí para ayudarlos en lo que necesiten.

— Muchas gracias, tío Gary —respondió Alyson, soltando a su madre.

— De acuerdo papá —respondió Gale antes de acercarse a su padre y darle un último abrazo.

Y así como su amigo, Alyson igualmente se acercó a Ash para despedirse de él con un fuerte abrazo, el cual por supuesto fue regresado con la misma fuerza.

— Te voy a extrañar papá.

— Y yo a ti princesa, mucho —le respondió Ash antes de separarse un poco de su hija. Alzó su mano y por última vez, despeinó a quien es uno de sus más grandes orgullos—. Diviértete.

Asintiendo con lentitud, la Ketchum le sonrió— Sipi.

Separándose finalmente de los brazos de su padre, la pequeña Ketchum se posicionó junto a Gale y observó a sus padres.

— Bueno, entonces ya nos vamos —dijo Alyson, quien junto a Gale, ya se encontraba lista para iniciar su viaje.

Estuvieron a punto de comenzar su andar cuando algo, o más bien alguien los detuvo de pronto— Alyson, aguarda un momento —pidió una voz muy familiar para ella. Los niños se giraron de nueva cuenta y fue ahí donde divisaron a Delia Ketchum, quien parecía que traía algo entre sus brazos.

En ese momento el Pikachu de Ash apareció también, subiéndose al hombro de su entrenador, quienes terminaron sonriéndose entre sí.

Alyson se acercó a su abuela— Abuelita, pensé que no ibas a venir.

— ¿Cómo se te ocurre eso mi amor? Sólo me retrasé un poco porque tu padre me encargó que viniera por algo aquí a la reserva, o más bien... por alguien —expresó Delia, viendo el pequeño bulto que tenía en sus brazos, el cuál comenzó a moverse.

Algo había debajo de esa sabana.

— ¿Alguien...? —parpadeó un poco— ¿Qué es lo que tienes ahí abuelita?

— Ash, ¿a caso es...? —preguntó Misty a su esposo, quien tan sólo le sonrió silenciosamente.

Delia, quien nunca dejó que su sonrisa abandonara su rostro, le extendió el pequeño bulto a su nieta— ¿Qué te parece si lo averiguas tu cariño?

Alyson, con algo de curiosidad tomó aquello que su abuela le ofreció, y al hacerlo sintió como es que éste de pronto se movió un poco más. Era algo pesado... estaba vivo...

Muchas cosas se le vinieron a la cabeza, incluso una que siempre deseó que se pudiera hacer realidad, pero no quiso adelantarse.

Una vez salió de su pequeño asombro, la de ojos aguamarina decidió develar lo que había bajo la sabana, pero antes de que esta siquiera pudiera moverla por completo, el diminuto ser que se encontraba oculto se descubrió totalmente por sí solo, dejando ver así a un Pokémon color amarillo.

— ¡E-Es un Pikachu...! ¡Una cría de Pikachu! —exclamó Alyson con sorpresa además de emoción de ver al bebé antes de posar su mirada sobre Ash, al igual que todos los demás

Ash tan sólo se acercó a su hija junto a su Pikachu y recargó sus manos sobre sus rodillas— ¿Te acuerdas cuando me decías, cuando eras muy pequeña, que el día que iniciaras tu viaje Pokémon querías a un Pikachu como el mío? —ante esa pregunta, Alyson asintió con lentitud— Bueno, no te puedo dar a mi compañero porque es mi mejor amigo, es mi Pokémon... y de paso ya está un poco grandecito como para andar viajando tanto como hace años —ante ese comentario, el Pikachu de Ash tan sólo reniega—. Oye, es la verdad amigo, ya estamos algo grandes para andar en esos trotes tan ajetreados —le dijo con una sonrisa antes de volver su mirada hacia su hija—. En fin. ¿Recuerdas que te dije que cuando cumplieras 10 años vería la forma de darte uno? Pues hoy es ese día, y estoy cumpliendo mi palabra princesa —le dice—. Esta pequeñita que ves aquí, es una cría de mi Pikachu y del Azumarill de tu mamá, tiene más o menos como unos dos meses de edad, por lo que es perfecta para acompañarte en tu viaje.

— ¡¿EH?! ¡¿Es hija de Pikachu y Azumarill?! —preguntó la niña con asombro.

— ¿Estás seguro de esto Ash? Alyson apenas comienza su viaje y ahora tendrá que entrenar a dos Pokémon muy pequeños —le dijo Misty desde atrás.

— No te preocupes Misty, estoy seguro de que nuestra hija podrá con esto, ¿verdad, Pikachu?

— Pikachu... (Cierto...)

Gale, quien había permanecido callado hasta ahora se acercó a Alyson y le sonrió— ¿No es genial, Aly? Tienes al Pokémon que querías desde niña.

— Si, es genial pero... —la chiquilla de ojos mar posó su mirada sobre el Pikachu de su padre—. ¿Estás seguro Pikachu? ¿No quieres pasar más tiempo con tu bebé?

Pikachu, un poco sorprendido por la pregunta, sólo sonríe y alza su patita— Pikachu, Pikachu Pika Pikachu, Pikapika. (Seguro, sé que la cuidarás bien, Alyson) —fue lo que el roedor amarillo le dijo a la hija de su mejor amigo.

— Pikachu... —fue lo único que la niña pudo decir ante la confianza que el Pokémon de su padre le daba—. ¡Gracias! ¡Te aseguro que cuidaré muy bien de tu cría! —expresó, alzando un poco a su Pikachu y abrazándola con cariño, lo que logró sacar un leve "cha" alargando la "a" de la boca del Pokémon.

Ash entonces se acercó a la niña y le brindó la Pokébola de ese Pikachu— Toma, no sé si la hija sea como el padre, pero por si acaso, esta es la Pokébola en donde podrás regresarla cuando sea necesario —expresó, dejándola en la palma de su hija.

— Pero ya tiene seis Pokébolas, ¿no? —preguntó Sienna, viendo a su esposo.

— Si, con esta ya son seis... —expresó Gary, llamando la atención de todos—. No sé si alguno se habrá dado cuenta, pero a Alyson tan sólo le entregué 5 Pokébolas al momento en que eligió a Squirtle.

— ¡¿Eh?! —todos, excepto Ash, exclamaron al mismo tiempo, mientras que Alyson contaba las Pokébolas en su cinturón...

— E-Es verdad... —susurró, sorprendida de no haberse dado cuenta.

Gary se acercó a Ash con una sonrisa burlona— Ash, esto es grave, parece que tu despistes es contagiosa.

— ¡Oh, cállate Oak! —siseó molesto el morocho.

— Eso sería un grave problema... —susurró Misty—. Pero va con Gale, así que me preocupo menos de ese pequeño defectito hereditario...

Girándose a su esposa, el Ketchum la vio con los ojos entrecerrados— Gracias amor...

— Entonces tú ya sabías de esto —expresó Sienna viendo a Gary.

— Si, Ash me lo comentó la vez que vino al laboratorio hace unos cuantos meses atrás —dijo Gary, metiendo de nuevo sus manos en su bata, no dándole gran importancia.

— Bueno, creo que es hora de dejar ir a los muchachos, ¿no creen Ash, Gary? —preguntó Delia, juntando sus manos delante de ella— Sé que no quieren dejarlos ir, pero estos niños necesitan conocer el mundo para poder crecer y alcanzar sus metas..., aunque algunos aún no lo tengan muy definido —expresó la adulta, viendo a su nieta.

Ash, quien la vio siempre con una sonrisa, asintió— Tienes razón mamá.

— Bueno, entonces... ahora si ya nos vamos —expresó Alyson, quien traía a su pequeña Pikachu en brazos, ya después vería si ésta se deja regresar a su Pokébola.

— Muchas gracias por todos sus consejos hasta ahora, haremos lo que podamos durante el viaje —expresó Gale—. Los llamaremos cualquier cosa.

— De acuerdo cielo, ahí tienen los números más importantes donde nos pueden encontrar, así que estaremos esperando ansiosos su llamada —expresó Sienna con una sonrisa serena.

Gale tan sólo asintió con una tranquila sonrisa

— Cuídense mucho—pidió Misty, posándose a un lado de Ash, quien la sujetó de los hombros.

— Si mamá, no te preocupes —expresa Alyson—. Recuerda que tengo un ángel de la guarda allá arriba que me cuida —expresó la pequeña Ketchum apuntando hacia el cielo con una enorme sonrisa.

Aquellas palabras lograron sacar una sonrisa instantáneamente en todos los presentes, especialmente en Ash y en Misty, quienes al escucharla sintieron un enorme calor dentro de su corazón. Estaban completamente agradecidos de que su hija tuviera ese corazón tan grande y precioso, que a pesar de no haber conocido a su hermano, lo quería como si lo hubiera hecho.

— Tienes toda la razón princesa, Aron siempre velará por tí y por eso estamos más tranquilos —expresó Ash, recibiendo de parte de Alyson una sonrisa mucho más grande—. Bueno, ya no los detenemos más niños. Muy buena suerte, diviértanse... conozcan, disfruten, hagan muchos amigos, y amen a cada uno de sus Pokémon que desde el momento en que los capturan, son su familia... ¿Está bien?

— ¡Sí! —expresaron ambos con ánimo antes de finalmente darse la vuelta y comenzar a alejarse de ellos.

Misty, alzando su brazo, les grita— ¡Que les vaya muy bien!

— ¡Recuerden llamar de vez en cuando! —expresó Sienna.

Lo único que recibieron las jóvenes madres como respuesta fue una despedida por parte de sus niños con sus brazos antes de finalmente perderse en el camino.

A pesar de que ambas familias ya no podían ver las siluetas de sus hijos, estos continuaron viendo el camino por el cual sus dos orgullos pasaron segundos atrás. Finalmente emprendieron vuelo, y aunque era un poco difícil verlos partir, sabían que era lo mejor que podían hacer para apoyarlos con sus sueños.

Es muy difícil verte ir lejos de mi protección..., pero sé que lograrás cualquier cosa que te propongas. Eres mi hija después de todo —pensó para sí el Maestro Pokémon mientras apretaba un poco más el agarre hacia su esposa y la pegaba mucho más a él—. Mucha suerte princesa... Aron, te la encargo...

Y así, con Alyson y Gale comenzando su viaje Pokémon, las antiguas generaciones de entrenadores tan sólo pueden observar y esperar que sus hijos logren lo que se han propuesto. Ahora les toca verlos partir, pero saben que muy pronto tendrán noticias de ellos, y esperan con ansia ese momento...


Suki: Y bueno, ahora sí se terminó formalmente esto. Quise darles un epílogo nada más para que se viera qué pasó días después. Tal vez luego vuelva a agregar a estos chicos en otra historia. Por el momento, ahí queda.

¡Muchas gracias a todos por sus bellos reviews!

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Suki90, presentó.