ACLARACIONES:

Los diálogos están con - y se cierran también con -

Los pensamientos están con ¨( )¨

Los cambios de escena se verán con….*******…

Si no se ven ninguno de estos signos y aun así continua, es solo la narración de los hechos.

DECLAIMER: Como saben ninguno de los personajes de el magnífico anime y manga Soredemo sekai wa utsukushi, me pertenece ¨(ya quisiera..! =( ..)¨.

ADVERTENCIA. HAY UNA PEQUEÑA ESCENA LEMON (SEXO) LEANLA BAJO SU PROPIA RESPONSABILIDAD.

********AMANE2306********

RETROCONTINUACION

AÑO 5 ÚLTIMA PARTE

-Livi te encuentras bien? –Le pregunta Nike viendo de reojo a su esposo que la veía de forma resentida desde hacía varias horas.

-Claro que estoy bien! Estoy mejor que nunca, venir a este lugar siempre fue mi sueño! –Dice el molesto desviando la mirada orgullosa en otra dirección.

-No pareces muy contento. –Le dice ella viéndolo de arriba abajo escudriñando en el aura terriblemente molesta de su esposo.

-Deja de mirarme así Nike! Como si me estuvieras leyendo la mente! –Le reclama con evidente molestia.

-No hace falta leerte la mente para saber que estas, molesto. –Dice ella molestándose por la hostilidad que se venía cargando Livi desde que habían llegado a ese país.

-No estoy molesto! –Contradice el.

-Entonces porque parece que quieres atravesarme con tu mirada molesta cada vez que desvió la vista de ti. –Le pregunta ella retándolo.

Él la mira de forma arrogante. –Te equivocas, si te tuviera que atravesar de alguna forma, esa no sería con la mirada. –Le dice con un tono sugestivo que de golpe la deja sin defensas.

Nike desvía la mirada con bochorno, pero luego vuelve su mirada a él y le sonríe. –Te hace calor querido esposo? –Dice ella con un tono burlesco, mientras él la mira irritado de nuevo.

-Claro que no, solo estoy sudando de lo emocionante que me parece este país. –Le contesta el con una sonrisa fingida que ocultaba su ira por encontrarse en ese país que el detestaba.

-Me alegro, entonces continuemos. –Dice ella caminando delante de él con una sonrisa juguetona, mientras él la sigue murmurando maldiciones.

Hacía tres días que habían llegado a ese país, en contra de su voluntad, pero para su pésima suerte Nike había insistido en visitar el país de la arena, a pesar de que él le había dado cientos de opciones a donde podían ir a vacacionar por unos días, ella había insistido tercamente que deseaba volver ahí. Y por más de que él hubiera podido ordenarle ir a otro lugar menos a ese, ella había apelado a una promesa que él le había hecho cuando ella se encontraba inconsciente en el ducado de la lluvia, y sus "queridas" cuñadas le habían contado que él en medio de la inconsciencia de ella le había prometido cualquier cosa si ella despertaba. Maldita la hora en la que había dicho esas palabras, debió añadir a esa promesa la excepción de ningún lugar en donde existan pretendientes que hubieran estado locos por ella. Aunque siempre podían aparecer amenazas nuevas, porque a pesar de que ella no se haya dado cuenta, llamaba demasiado la atención, su cuerpo había madurado dejando ver una imponente belleza y su rostro había ido perdiendo esos pequeños rasgos infantiles para ser remplazados por un porte etéreo. Además que con los años de práctica en el rango de reina, sus movimientos habían ido tomando una elegancia natural sin quitarle su aura jovial y pura que siempre estaba presente. Desde hacía mucho tiempo que en su cabeza solo aparecían dos cosas, primero quería matar a cualquiera que osara posar sus ojos en ella, o segundo, quería arrastrarla a algún lugar donde solo él pudiera verla, claro a excepción de sus hijos. Pero esas ideas obsesivas que sentía por ella, siempre habían estado presentes desde casi el momento que la conoció, pero con el tiempo habían ido incrementándose, pero tal y como se lo había prometido a ella y a él mismo, respetaría esa libertad innata que era parte del encanto de su esposa.

Hasta el momento no tenia que preocuparse lo suficiente por ella, ya que su antiguo rival no se había aparecido en ningún momento frente a ella, supuestamente porque se encontraba de viaje, pero aun así no la perdería de vista ni un solo momento, y en cierta forma eso lo estaba matando. –Si sigo así, moriré de insolación. –Murmuro molesto para sí mismo.

–Que dijiste livi? –Le pregunta Nike mirándolo de reojo.

-Nada. –Dice el orgullosamente cruzándose de brazos y mirando a otro lugar.

-Deja de estar enojado, mira lo que me dieron unos niños. –Dice ella mostrándole sus manos cerradas escondiendo algo entre ellas.

Livi mira curioso por un momento y baja su mirada a aquello que Nike escondía, pero cuando esta abre sus manos puede ver dos escorpiones caminando rápidamente por sus manos y subiendo por uno de sus brazos. –Otra vez escorpiones! Suelta eso Nike! –Dice espantado al ver a las pequeñas alimañas caminar por la piel de su esposa.

Nike se ríe disfrutando de la pequeña broma. –Está bien, está bien, no pongas esa cara. –Dice dejando libre a uno de los escorpiones. –Y el otro? –Dice buscándolo entre sus ropas, hasta que siente un pequeño escalofrió por su pecho. –Se me ha metido bajo la blusa. –Dice ella retorciéndose para sacarse al escorpión mientras Livi tiene el rostro azul al imaginarse aquello recorriendo por su cuerpo.

Livi, ayúdame a quitármelo! –Le pide ella al sentir que se mueve entre su cuerpo, temiendo aplastarlo.

-Ni creas que voy a tocarlo! –Le dice alejándose dos metros de ella.

Una multitud se había reunido viendo la escena con gracia. –Necesita ayuda señorita? –Le pregunta un joven que veía con cierta gracia a Nike contorsionándose de un lado para otro.

-Claro. –Le contesta ella sin prestarle mucha atención al joven de ojos verdes profundos que la veía con cierto rubor.

-Ni se te ocurra! –Dice Livi en voz alta apartándolo de un empujón mientras de improvisto mete la mano por el escote de la blusa de Nike y busca rápidamente al escorpión, con la mirada anonadada y sonrojada tanto de Nike como de las personas que se iban reuniendo mas y mas al ver ese tipo de espectáculo. Livi manoseo de aquí por haya sin darle importancia a las miradas y de un tirón saca al pequeño escorpión elevándolo como un trofeo a los ojos de todos, que sin darse cuenta empiezan a aplaudir. –Toma, tu premio por tratar de ayudar a mi esposa. –Le dice al joven que aun estaba parado a un metro de ellos, mientras le coloca al escorpión en la mano y toma a Nike de la cintura posesivamente.

-Vámonos. –Le dice a Nike mientras la empuja haciendo presión en una de sus caderas para que le siga el paso y ella camina avergonzada por el espectáculo anterior.

-Gracias. –Dice al fin Nike. –Aunque creí que le tenias miedo a cualquier cosa que se moviera de esa forma. –Dice ella mirándolo fijamente con algo de sorpresa.

-Les tengo pavor... –Acepta aun él.

-Entonces como…? –Pregunta ella intrigada.

-Nadie toca a mi mujer más que yo. –Le contesta sencillamente.

Nike iba a reclamarle por su siempre evidente posesividad, pero luego ve lo relajado que se puso y sonrió junto a él, esta vez sin adelantarse o despegarse de él, después de todo su propósito para llevarlo ahí, era para que sienta lo mismo que ella sintió cuando fue por primera vez a esas tierras.

-Ya es tarde, los gemelos nos deben estar esperando con Neil en la posada. –Dice Nike viendo como el sol empieza a descender poco a poco.

…..***********…..

-Que se supone que significa esto!? –Pregunta Livi más furioso que nunca, mientras Nike se encuentra tras él, con una mano de Livi puesta en su cintura de forma protectora.

-Livi no es para tanto. –Dice Nike presionándole el brazo levemente para que la deje pasar.

-Nike tú no te despegas de mi lado. –Dice en voz baja pero con un tono frio.

Nike suspira resignada al ver los músculos tensos de su tan celoso esposo.

Naim está parado de la mano de Neil con la misma mirada que su padre mirando al desconocido que tiene en brazos a su hermana. –Suelta a Lili! –Le exige el pequeño ganándose la atención de todos en el salón, al sonar un poco parecido a su padre.

-No tienen que ponerse así de tensos, no me voy a robar ni a su esposa ni a su hermosa hija, su majestad. –Dice el joven hombre que mira hacia Livi con una sonrisa conciliadora, para luego pasar a mirar a Nike en una mirada fugaz y sonreírle casi imperceptiblemente, pero que Livi que estaba atento a todo pudo notar, poniendo a Nike un poco más tras él.

-Livi, deja de ser tan celoso, Irada solo vino a presentarnos sus saludos. –Dice Nike esta vez con un tono más molesto, mientras se deshace del brazo opresor de Livi y camina en dirección a Irada para tomar a Lili en sus brazos.

Lili miro a Nike que le ofrecía sus brazos con una sonrisa y luego vio a Irada que la miro con una pequeña sonrisa casi oculta en su barba negra que lo hacían ver más maduro, y aun con sus ojos verdes mirándolo fijamente la pequeña paso su mano por la barba con curiosidad.

-Lili! Ve con Okaasan ahora! –Dijo Livi más fuerte de lo que nunca le había hablado a su consentida hija, ganándose la mirada fría típica de Lili. Pero esta vez el no se dejaría vencer por la adoración que sentía por la menor, y la reto de la misma forma, después de todo la pequeña era muy inteligente y entendía lo que estaba sucediendo. Pasaron por lo que parecía varios minutos, hasta que una pequeña risa rompió la tensión.

-Vaya, su majestad, usted tiene una hija muy terca, al igual que su madre, pero debo aceptar que tiene su poderosa mirada. –Dice Irada al fin, mientras se inclina en dirección a Nike para pasarle a Lili, mientras tanto Livi como Naim se tensan ante el acercamiento.

-Al parecer usted no ha cambiando ni un poco, sigue siendo tan protector con Nike, y ahora veo que pasa lo mismo con su hija, y lo más gracioso de todo es que su hijo es igual. –Dice con cierta gracia, pero con un tono cordial, mientras mira a Nike nuevamente y le sonríe. –Es un gusto verte de nuevo Nike. –Nike le devuelve la sonrisa amablemente.

-Para ti, es su majestad la reina! –Exige Livi mirándolo fríamente mientras se acerca a Nike y la toma de la cintura pegándola a su lado, aun con Lili en sus manos, que no había apartado la mirada de los ojos de Irada.

-Tiene lindos ojos. –Dice Lili mirándolo con una pequeña sonrisa no muy típica de ella.

Tanto Nike como Livi miran a la pequeña con sorpresa, ya que ella no era demasiado comunicativa y menos con lo que le gusta o disgusta. –Eres un pedófilo! –Acusa Livi iracundo a Irada.

Irada deja ver una leve sonrisa y levanta las manos apaciblemente como si tratara de no amedrentar a una bestia furiosa que lo asecha. –Créame su majestad cuando le digo que a pesar de que se que su hija será una mujer con una belleza sin igual cuando crezca, no le he hecho nada, ni pienso hacerlo, es solo una pequeña niña. –Alega Irada en su defensa.

Livi instantáneamente fija su mirada en Neil que tiene en brazos a Naim que lucha por liberarse para seguramente arremeter contra Irada, cosa que le hace gracia y extrañamente sentir dichoso. –Neil! –Lo llama Livi, y aunque estuvo tentado a decirle que deje que Naim defienda el honor de su hermana, prefirió dejar eso de lado. –Dime lo que sucedió para que Lili parezca hipnotizada por el ahora rey del país de la arena. –Dice Livi con un tono hostil al referirse a Irada.

-No puedo explicármelo su majestad. Ni bien Lili-sama vio a Irada-sama ella se le apego diciendo que le gustaban sus ojos y su barba. –Dijo avergonzado Neil.

-Su barba?! –Pregunto Livi molesto, mirando a Nike. –Nike, esto no será cosa tuya cierto!? –La mira fijamente.

-Ehhh?! –Porque yo tendría algo que ver con esto!? –Reclama ella defendiéndose.

-A ti te encantas las barbas, no te hagas! –Le dice el confrontándola.

-No digas esas cosas tan alto! –Le reclama ella molesta y avergonzada.

-Entonces no lo niegas!? –Dice él, como si la hubiera atrapado en el peor de los actos.

-Que tiene, que me gusten las barbas! Son geniales. –Se explica ella renegando.

-Que yo no tengo barba! –Dice él.

-Bueno creo que debería irme. –Dice Irada viendo extraño el caos que causo con el solo hecho de haberse dejado crecer la barba esa temporada.

-Adelante. –Le dice Livi sin mirarlo.

-Livi! –Le reclama Nike. –No te vayas, de esa forma, ni siquiera pudimos conversar con tigo. –Le pide Nike a Irada.

-Bueno, en realidad quería invitarlos a una fiesta que se está organizando. Es la fiesta anual del reino de la arena que se hace en petición a la prosperidad. Es una costumbre muy antigua, en donde todos los pueblos se unen a un ruego a los cielos porque cedan las sequias en los manantiales, no es una fiesta muy excéntrica como las que suelen hacer en el reino del sol, pero es una tradición aquí. –Explica Irada.

-Estaremos encantados. –Dice Nike emocionada.

Livi se tranquiliza poco a poco, pero aun así mira con hostilidad a Irada. –Se supone que el reino del sol ha colaborado con la distribución de agua, porque tienen que hacer una fiesta como esa, si su situación ya ha mejorado. –Le dice Livi a Irada, viendo aquello como una pérdida de tiempo.

-Es cierto que la situación ha mejorado, y estamos agradecidos con la ayuda que nos han brindado los reinos vecinos, pero esto no es más que una vieja tradición que se practica aquí, en realidad yo no espero que por el hecho de que roguemos, nuestros manantiales renazcan, yo soy el más convencido de que aquello no pasara nunca.

-Tienes razón. –Le responde Livi con un tono odioso.

-Livi, por favor.. –Le reclama molesta Nike.

Livi vuelve su mirada a Nike que parece un tanto conmovida por aquello, y con un largo suspiro resignado fija su mirada de nuevo en Irada. –Asistiremos. –Dice con un tono más cordial. Irada asiente levemente y con una inclinación sencilla se va de ahí.

-Estas contenta ahora? Iremos a la fiesta de tu antiguo pretendiente. –Dice Livi con un tono de reproche a Nike.

-El ya no tiene ese tipo de interés en mí. –Le dice Nike tomando de improvisto la mano de Livi y regalándole una sonrisa tranquilizadora.

-"(Si supieras Nike el cuidado que debo tener con tigo y tu tonta ingenuidad)" –Piensa Livi para sí mismo, y da un nuevo suspiro y le devuelve la sonrisa a Nike.

-Otoosan, Neil no se mueve. –Le dice Naim desde una esquina donde Neil esta desfallecido en el piso, con la camisa mojada por el sudor.

-Naim le hiciste algo nuevamente a Neil mientras no estábamos presentes? –Pregunta Livi, conociendo de sobra a su travieso hijo, recordando que un día incendio el pantalón de Neil cuando este estaba distraído, o cuando le corto el pelo mientras dormía, o la ves que metió a Taiyo-kun a la habitación de Neil produciéndole una terrible alergia, o cuando le grito bisabuelo en medio de una fiesta dejándolo en vergüenza al tener menos de cuarenta años.

-Esta vez yo no fui. –Dice el pequeño con sinceridad en sus ojos.

Nike y Livi posan su mirada en Lili muy despacio, mientras la pequeña que previamente se había bajado de los brazos de su madre estaba para da con su vestido verde a dos metros de ella mirándolos fijamente con su típica seriedad, hasta que su sonrisa se curva a un lado peligrosamente. Ambos padres se quedan estáticos ante lo que parecía ser una diminuta sonrisa siniestra.

-Neil! –Gritan tanto Livi como Nike, corriendo a su lado a auxiliarlo de lo que sea que le haya pasado.

-Estoy bien, su majestad, Nike-sama. –Dice Neil apenas enderezándose con dificultad. –solo estoy algo cansado.

Tanto Livi como Nike sienten la culpa caer sobre ellos, al no haber pensado en ningún momento en Neil al dejarlo solo encargándose de los gemelos, especialmente de Naim que disfrutaba mucho jugarle bromas pesadas y algunas incluso peligrosas. –Mejor descansa Neil, nosotros nos haremos cargo desde ahora. –Le dice Nike con una sonrisa de disculpa a su antiguo maestro, mientras este agradecía con la mirada suplicante, mientras se retiraba a su habitación con pasos agotados.

-Pobre Neil, yo nunca le di esa clase de problemas. –Decía Livi viendo marchar a su amigo y consejero. –Y tu... Pues tú sí que eras problemática, pero no a tal extremo. –Comentaba posando los ojos en Nike. -Y Naim, es tan travieso... –Dijo Livi con una sonrisa cómplice, mientras se acercaba al mayor de sus hijos. –Naim, no debes ser tan problemático como tu madre, está bien. –Le pedía mientras pasaba su mano por el cabello del pequeño, que pareció pensarlo por un momento y asintió resignado.

-A quien le dices problemática!? –Pregunto Nike.

-A quien cree mi reina? –Pregunto él acercándose de nuevo a Nike mientras la tomaba posesivamente de la barbilla y elevaba su cara para que sus miradas se conectaran perfectamente. –Acaso no te has metido en un montón de problemas en la mayor parte de nuestro matrimonio? –Pregunto divertido.

Ella no pudo negar aquello, porque él tenía completamente la razón, solo pudo sonreír con gracia y una pisca de disculpa a través de sus ojos. Livi vio ese pequeño arrepentimiento en los ojos de ella y le acaricio los labios con uno de sus pulgares, recorriendo su contorno suave. –Aunque ya no estás en peligro y todo está bien ahora, créeme que me guardo unas terribles ganas de encerrarte para mí solo. –Dijo en un leve susurro, solo para ella, mientras lentamente posaba sus labios en los de ella, mientras pasaba su lengua en el contorno del labio inferior de Nike. –Que boca más dulce. –Susurro entre sus labios, mientras con una de sus manos hacia más presión en su cadera, acercándola a él con impaciencia.

-Otoosan déjala! –Le riño Naim a su padre, interponiéndose entre ambos, mientras con sus pequeñas manitas trataba de separar ambos cuerpos.

-Naim vete a molestar a Neil. –Decía Livi sin prestarle importancia a Naim, ya que estaba perdido en las sensaciones que le provocaba Nike.

-Livi, ahora no. –Dice Nike riendo ante la pérdida de control de Livi, mientras se va separando poco a poco de él, y toma en brazos a Naim que los elevo en dirección de ella, mientras miraba retadoramente a su padre.

-Naim… -Decía con molestia Livi, viendo como el pequeño acaparaba a su madre celosamente. –Si sigues molestando a tu madre de esa forma, no te comprare el caballo que querías. –Lo reto Livi.

-Entonces yo no me despegare de Okaasan, dormiré todas las noches con ella. –Dijo sacándole la lengua caprichosamente.

Una enorme vena de molestia le nació a Livi, al ver a su hijo dejarlo entre la espada y la pared, con una sola amenaza. –Nike es mía! –Le contesto Livi molesto.

-No ella es mía! –Respondió el menor. –Yo estuve aquí. –Dice palpando infantilmente el estomago de Nike. –Soy su bebé, ella me quiere más a mí.

-A si? –Le pregunta Livi retando a su hijo. –Pues yo estuve en…

-Ya basta Livi! Qué clase de cosas estas a punto de decir! –Le recrimina Nike molesta por su actitud infantil frente a su pequeño hijo. –Como puedes estar celoso de tu propio hijo. –Le riñe Nike.

-No estoy celoso. –Se defiende el. –Solo que ustedes son míos, y me están dejando de lado, solo a mí! –Reclama molesto mirando a ambos de lado, hasta que siente como una pequeña mano se encarama a su pantalón, exigiendo atención. Baja la vista y ve los ojos verdes de su pequeña hija que piden que la levante. –Lili, tu mi pequeña princesa, no me rechazaras como el ingrato de tu hermano verdad? –Le pregunta con una sonrisa tierna a su hija mientras la levanta y le acaricia la mejilla.

-Otoosan, es un pervertido. Pero es bueno. –Contesta la pequeña dejando en silencio a todos, para luego romperse con la risa de Nike seguida de la de Naim y Livi. Los cuatro se acercan poco a poco y se abrazan los unos a los otros, como si la pelea nunca hubiera ocurrido.

Livi no pudo sentirse más pleno al tener todo lo que mas quería en esa vida ahí a su lado, ellos eran suyos y siempre lo serian. –Naim y yo vigilaremos que ni Nike ni Lili se acerquen a ese seductor del rey de la arena, cierto hijo? –Dijo Livi con un tono juguetón, mientras Nike y Lili lo miraban con el ceño algo fruncido y Naim por primera vez estaba totalmente de acuerdo con su padre.

….************…

La noche de la fiesta había llegado para todos los habitantes del reino de la arena, se podía sentir la alegoría y la devoción con la que las personas veneraban a los cielos esperanzados en que las cosas mejoraran para ese reino que había sufrido tanto a lo largo de los años, las comidas eran sencillas pero abundantes, las decoraciones eran simples pero hermosas, dejando ver telas de gasa delicadas que colgaban de los enormes pilares de los palacios de piedra antiguos y servían como puertas que dividían a los hombres de las mujeres.

Aunque Livi se había negado rotundamente a separarse de Nike, la tradición para ese día era que hombres y mujeres no podían verse hasta que fuera media noche, ni siquiera la había podido ver antes de la fiesta porque ella dijo que quería sorprenderlo con un vestido nuevo, pero a él poco le importaba aquello, el conocía cada centímetro de su cuerpo, lo único que deseaba es tenerla encaramada entre sus brazos lo antes posible. Miro a su alrededor y pudo descubrir que él no era el único desesperado, muchos esposos, prometidos y amantes, esperaban ansiosos como el tratando de vislumbrar entre las telas transparentes, a sus mujeres que no parecían estar tan desesperadas como ellos, es mas parecían disfrutar de esa separación, cosa que lo enervaba. Observo a los lados molesto, tratando de buscar alguna bebida fuerte, y vio de reojo como Neil vigilaba como un halcón a su pequeño y travieso hijo, que al parecer jugaba entretenido con una de las telas que colgaba de los principales pilares del salón al aire libre en donde se encontraba.

El lugar había sido iluminado por muchas antorchas que le daban un aspecto más ancestral a la fiesta, el cielo estrellado y la enorme luna llena se podían apreciar por ser un salón al aire libre dándole una hermosa claridad a la velada, a lo lejos se podía ver la misma efusividad en la fiesta que se producía en el pueblo.

-Ha llegado la hora. –Proclamo Irada con un tono de voz más fuerte llamando la atención de todos los presentes, todos parecían emocionados al saber que las finas telas que los separaban de las mujeres caerían. Supuestamente el día del ruego a la prosperidad, se debía pedir con suplicio y una ferviente petición y tanto hombres como mujeres debían enfocar sus ruegos al cielo sin ningún tipo de distracción por parte de sus pares, además de sufrir el suplicio de no verlas y verlos, unidos a la emoción y la esperanza de encontrar a sus amores. Esa festividad anual, no solo era una tradición para las parejas ya formadas, si no una forma de unir nuevas vidas.

Livi enfoco su vista frente a las telas que se ondeaban con el viento, busco la silueta apenas visible de Nike, y sin repasarla mucho la descubrió, aunque no podía vislumbrarla como quería, él sabía que era ella, sintió que también Nike lo miraba, así que se quedo de pie a esos cinco metros que los separaba, y las telas cayeron, dejándolo pasmado ante la visión más celestial.

-Nike.. –Dijo en susurro para sí mismo, estaba pasmado e inmóvil mientras ella le regalaba una sonrisa algo tímida. Se veía hermosa en un vestido de tela suave y delicada, que caía sensualmente en su piel rodeando cada curva de su cuerpo, era de un color perla con un delgado tirante que sujetaba el vestido de su cuello, la parte de la espalda dejaba ver una caída, mostrando desnuda más de la mitad de ella, y para rematar su lado posesivo, el largo del vestido tenía una abertura en una de las piernas dejando la pálida piel de su esposa al descubierto. Sus muñecas estaban adornadas por muchas manillas delgadas de oro y plata que tintineaban cuando ella se movía. Su cabello ondulado y con varias trenzas caía por su hombro derecho con unas extrañas joyas ensartadas entre las hebras naranjas. Vio en cámara lenta como ella se movía en su dirección acercándosele como el pecado andante.

Antes de que ella llegara hasta el, con dos largos pasos él la tuvo de frente, y con un rápido agarre tomo de su brazo y la saco de la vista de todos, para llevarla a una parte oscura y escondida del salón. –Que ocurre Livi? –Pregunto ella sorprendida y algo descolocada por la rudeza con la que él la arrastro fuera de ahí.

-Que haces vestida de esa forma?! –Pregunto con un tono más ronco del habitual.

-No te gusta? –Pregunto ella mirándose a sí misma con un tono de decepción.

-No es eso. –Contesto el tratando de calmar su respiración para no cometer una barbaridad con el cuerpo de su ardiente esposa. –Pareces una diosa. –Le dijo pasando lentamente sus manos por sus brazos desnudos en un acto sensual y posesivo.

-Entonces te gusta? –Pregunto ella, esta vez emocionada.

-Que si me gusta?! Podría desnudarte aquí mismo y hacerte mía! –Dijo frustrado mientras le aprisionaba las caderas y se restregaba contra ella.

-Para. –Pidió ella al sentir él libido de su esposo y su propio corazón acelerarse por la intimidad con la que él se frotaba contra ella.

-Vámonos de aquí. –Le pidió el con anhelo y casi suplica. –No creo poder resistirme.

-Y… los… gemelos? –Pregunta ella dejándose llevar por la voz necesitada de Livi.

-Que se encargue Neil. –Sentencio él antes de arremeter contra la boca de Nike en un beso apasionado y brutal. Ella se sorprendió por la fuerza, pero al momento empezó a seguirle el juego dejándose llevar por completo, sentía como el absorbía con devoción su labio inferior y lo mordía con ferocidad, se quejo un poco al sentir sabor metálico de la sangre, pero él no se detuvo, si no que chupo con más insistencia y ella se dejo caer en la tentación por completo mientras el recorría con una mano su pierna descubierta y la levantaba con brusquedad para acceder más a ella.

-Me encanta tu vestido… es… tan… accesible. –Le dijo entre medio de los besos que fueron descendiendo por su cuello mientras Nike se arqueaba hacia atrás dándole más accesibilidad a Livi.

El la tomo de pronto de las caderas con ambas manos y la elevo hacia él, mientras la encerraba entre uno de los enormes pilares ocultos y su cuerpo, levanto las piernas de Nike logrando encaramarlas en su cintura mientras le pasaba una mano por todo el largo de su pierna y subía peligrosamente hasta la intimidad de ella.

-Livi… -Dijo ella con la voz agitada y deseosa.

-No creo poder controlarme. –Dijo él besándole los labios nuevamente mientras tocaba uno de sus senos con brusquedad.

Apenas y fue consiente cuando escucho que alguien a los lejos lo llamaba por su titulo y también a Nike. –Maldición! –Espeto Livi al darse cuenta que Irada había agradecido la presencia de los reyes del sol en la velada, y que al no estar ellos presentes los murmullos preguntándose donde estaban se habían intensificado.

-Maldito Irada! –Dijo renegando entre dientes, mientras soltaba poco a poco a Nike que parecía no poder mantenerse en pie.

La dejo en el suelo mientras la veía cuidadosamente, ella tenía la respiración agitada y su vestido parecía mal acomodado, tenía un fuerte rubor en el rostro y sus pupilas estaban dilatadas. –Maldición Nike, te ves tan sensual así! –Dijo insatisfecho al saberse interrumpido. Rápidamente acomodo la ropa de su esposa que parecía no poder moverse muy bien aun, y dándole un rápido beso le susurro. –Relájate un poco y sales después de unos minutos. –Dijo con una sonrisa de satisfacción al ver como la tenia. –Cuando termine todo esto continuaremos con lo que empezamos aquí. –Dijo en un susurro, para luego salir al llamado de su titulo.

…..*************…..

Después de unos largos minutos, Nike logro salir mas recompuesta, tomando su lugar al lado de su esposo y seguido por Naim y Lili. Todos quedaron embelesados por la belleza de los reyes y príncipes del reino del sol. Nike tenía encantado a más de uno, y Livi con su presencia fuerte y su aire dominante, además de esos llameantes ojos azules tenía cautivada a muchas de las mujeres presentes. Los niños no perdían su encanto delante de sus padres, el pequeño Naim con su mirada vigilante al igual que Livi, que se había puesto en posición de cuidador tanto de su hermana como su madre, y Lili que con su mirada indiferente y su vestido blanco y cabellos largos y azulados parecía una muñeca, que con la sola presencia demandaba atención.

Nike recibió los halagos de tanto hombres como mujeres, por su exuberante belleza comparable al de una diosa, aunque ella no lo creía en realidad, siempre se sintió simple y sencilla, pero no podía rechazar los elogios de esas personas que se esmeraban por agradarla, y con lo que había tenido en mente cuando se supo invitada a la fiesta, se dispuso a agradecer de la única forma en la que ella sentía que podía retribuirle a las personas de ese reino.

-Quiero agradecerles a todos por hacernos parte de su hermosa velada. –Dijo Nike ganándose la atención de todos, mientras caminaba en dirección del centro del salón, en donde se veía una hermosa flor tallada en la piedra del suelo y pintada de un azul intenso. –Esta es la forma en la que les quiero demostrar mi gratitud, espero les guste. –Sonrió antes de ver a Irada de reojo y luego posar su mirada en Livi que la veía extrañado y receloso al no conocer el plan de Nike.

Nike cerró los ojos y aspiro aquel aire fresco y tenue, sintió un regocijo en su corazón, y como ya lo había notado, estaba en perfecta condición para entablar una conexión con ese país y el cielo. Comenzó a entonar su tan amada canción, que hacía mucho no cantaba, y casi al instante un viento mas fuerte dio vueltas bailando a su alrededor para luego salir disparado al cielo estrellado creando instantáneamente las nubes oscuras.

Todos dentro de la fiesta sintieron el impacto del cambio en el ambiente, pero en vez de amedrentarse se quedaron pasmados en sus sitios al ver la magnificencia de aquello, y la melodiosa voz de Nike los tenia conectados emocionalmente con el cambio climático.

La voz de Nike se elevo más, y la lluvia comenzó a caer fría y refrescante como si fuera una lluvia de estrellas que brillaban y resplandecían, las nubes se iban extendiendo poco a poco como si quisieran extenderse hasta los confines de la tierra. Nike no podía estar más feliz, la potencia de su lluvia la había sobrepasado como nunca, sentía que podía extenderla más, hasta que su atención se direcciono a otro lado.

Sin dejar su invocación, vio como sus hijos se unían a su canto acercándose a ella, sus voces eran las más dulces que había escuchado y aunque seguía cantando las lagrimas cayeron de sus ojos cubiertas por la lluvia, sentía las pequeñas voces calar en el fondo de su corazón, y cuando fijo su vista orgullosa en Livi, vio que él estaba tan sorprendido como todos los demás.

Las tres voces se unieron y las nueves crecieron y se multiplicaron con mayor rapidez, Nike cerró los ojos nuevamente y como si ella pudiera viajar a través de su lluvia vio como esta corría por todo el reino de la arena, vio los rostros emocionados y esperanzados de todas las personas, voló con su lluvia, y llego hasta más allá, vio los ríos nacer y vio surgir nuevos manantiales, sintió la felicidad y el agradecimiento de las personas, y su lluvia obtenía más poder.

La canción fue concluyendo y su corazón agitado fue calmándose, abrió los ojos, y vio como todas las personas la miraban con esperanza y una devoción muda. Sus pequeños se apegaron a ella y le sonrieron como si ellos también hubiera podido sentir el bien que le hicieron a las personas.

-Nike. –Le hablo Livi, que venía con un rostro aun impresionado. –Eso fue algo muy imprudente. –Le reclamo parándose frente a ella. –Pero fue lo más impresionante que he visto. –Le sonrió feliz por ver cuánto le importaba a ella.

-Aunque estaría más feliz si no tuvieras esa ropa tan transparente! –Dijo negando con la cabeza mientras le pasaba por los hombros a Nike una capa gruesa y la acomodada para que ni un céntimo de su piel reluciente se dejara ver.

-Dijiste que te encantaba mi vestido. –Le reclama ella riéndose de él.

-Claro que me encanta, pero solo para mis ojos. –Le dice él respondiéndole a la sonrisa. –Realmente eres una reina rebelde! –Le riñe aun con la sonrisa de adoración.

-Por eso te enamoraste de mí. –Le dice ella acariciando la mejilla mojada de Livi.

-Nike. –La llamo Irada desde atrás, ganando la atención de ella y un imperceptible gruñido frustrado de Livi. –No tengo palabras para agradecerte, tendrás mi devoción eterna. –Le dice Irada dándole una inclinación de cabeza como respeto hacia ella y una mirada de agradecimiento pleno.

-Le basta con un gracias! Nike no necesita tu devoción! –Le contesto Livi cubriendo a Nike nuevamente, colocándose delante de Irada que le sonrió con la intención de molestarlo.

-Tranquilo su majestad, no le intentare robar nuevamente a Nike, a menos que ella quiera claro. –Lo incito Irada.

-Que ni se te ocurra sugerírselo siquiera! –Dijo con tono hostil Livi.

-Livi basta. –Le pidió Nike sonriendo avergonzada al ser el centro de atención de todos en el lugar.

Livi se relajo pero no bajo la guardia ante Irada. –Cumplimos con la velada, ahora mi mujer y yo nos marchamos. –Sentencio, tomando a Nike de la mano mientras caminaba con ella detrás, mientras Naim se colocaba a su lado caminando con un porte parecido al de su padre.

-Vámonos Neil! –Le dijo mientras pasaba por el lado de este que aun no salía de la sorpresa, por tal despliegue de poder por parte de Nike y los gemelos.

-Y Lili-sama? –Pregunto Neil con un ápice de nervios al saber cómo reaccionaría Livi.

Este detuvo su andar y volteo al lugar en donde había dejado a Irada, y vio como su hija estaba nuevamente en los brazos de "el seductor roba mujeres" como lo había bautizado. Camino con un sigilo digno de un felino, pero con la mirada furiosa de celos paternos. –Que haces aprovechándote de mi hija!? –Pregunto mordazmente.

-Ella quería que la cargara eso es todo. –Sonrió Irada.

-Ella es demasiado pequeña, para saber lo que quiere. –Dijo con voz siniestra, mientras tomaba de vuelta a Lili con posesividad.

-Tio Irada. –Le dijo ella con su vocecita tranquila y serena.

-Tío!? –Pregunto Livi con la voz helada. –Este no es tu tío Lili, es solo alguien que intento robarse a mami. –Trato de explicar Livi.

-Tío. –Repitió ella como si tratara de molestar a Livi.

-Lili, si fuera por este hombre ni tu ni Naim estarían en este mundo. –Le explico Livi molesto.

-Livi, deja ya de querer manipular de esa forma a tu hija. –Le corto Nike acercándose a Livi.

Livi vio como la escena le parecía divertida a muchos, incluido a Irada que parecía estar pasándosela de maravilla, y con toda la poca paciencia que le quedaba le hablo a su hija. –Despídete de tu tío entonces. –Le dijo a la pequeña, que se acerco aun en los brazos de su padre, se inclino hacia Irada y puso su mano en su pecho en el lugar donde estaba su corazón.

-Tu corazón sanara por completo muy pronto y serás muy feliz. –Le dijo Lili con un tono de voz tan convincente que dejo estremecidos a muchos. Lili parecía muy segura de aquello, lo miro una vez más y luego apoyo su cabeza en el pecho de su padre con una pequeña sonrisa mientras miraba de reojo a Livi, la persona que más admiraba. –Otoosan tu también deja que tu corazón sane. –Le dijo en un pequeño susurro de voz mientras Livi la miraba sorprendido y la apegaba más a su pecho con ternura, mientras tomaba la mano de Nike que también había cargado a Naim que bostezaba de sueño.

Salieron del salón seguidos por la mirada conmovida de todos, especialmente de Irada, que veía nuevamente a Nike marcharse lejos, pero su corazón estaba en completa paz, no había ni un ápice de arrepentimiento en él, porque sabía que ella era muy feliz, y al ver a esos dos pequeños, supo que las cosas así debieron ser siempre, ella nunca estuvo destinada para él, pero a cambio de aquello ella fue su salvación, para él y para todos.

….***************…

-Lo que hiciste hoy fue increíble. –Hablo Livi. –Aunque debo admitir que me preocupe mucho.

-Estoy bien. –Le responde Nike con una sonrisa satisfecha.

-Lo sé, pero aun así no puedo evitar querer tener el control de todo lo que haces. –Explico él.

-Pensé que con los años eso se te iba ir quitando. –Se burla ella.

-Eso no se irá nunca es más, empeora, eres mi perdición. –Le dice provocativamente, mientras apega su cuerpo desnudo más hacia ella.

-No te sorprendieron los gemelos? –Le pregunta Nike aun sorprendida por ellos.

-No voy a negarlo, estoy realmente preocupado de el potencial de sus poderes, temo por mi y por Neil, que en un arrebato cualquiera de ellos nos lance un viento cortante y nos deje calvos! –Dijo algo consternado mientras Nike se reía con ganas.

-Yo podría enseñarles a controlarlo, pero considero que podrían pasar una temporada con Babasama para que ella les dé un entrenamiento más fuerte. –Dijo Nike pensativa.

-Ni hablar! Eso sí que no! No con esa vieja bruja! –Respondía el contundentemente.

Nike se rio nuevamente. –Eres demasiado dominante. –Le reprocho ella.

-Lo soy, porque me pertenecen. –Explico él. –Eres mía, tú, ellos, y todos los hijos que tengamos más adelante.

-Acaso quieres un pelotón de niños corriendo de aquí para allá mientras ponen de cabeza el palacio? –Pregunto ella divertida.

Livi palideció por un momento. –No importa, contrataremos niñeras. –Dijo seguro de poder controlarlo. –Además no hay nada mejor para un hombre posesivo y dominante como yo el ver a su esposa embarazada. Porque el bebé dentro de ti demuestra mi total dominio sobre tu cuerpo, algo que yo puse dentro de tu cuerpo y que es parte de mí y de ti. –Sonríe complacido con la idea mientras pasa una mano por su plano vientre.

-Eres terrible! –Le reclama ella sonrojada por sus palabras.

-Sí que lo soy, pero así tu me amas! –Dijo con la voz ronca mientras recorría con una mano su silueta muy despacio.

-Que no te cansas? –Le pregunto ella sintiendo como la pasión de Livi volvía a despertar.

-Nunca me cansare de tu cuerpo. –Le susurra él cerca de su oído, mientras se posiciona encima de ella apresándola con sus brazos. –Quieres que coloque un bebe aquí? –Le pregunta con su voz ronca e incitante mientras pasa su mano por el bajo vientre de Nike.

Ella suelta un gemido ante aquello. –Basta, eres un pervertido! –Le reclama ella mientras intenta levantarse.

-No iras a ningún lado Nike! –Le dice como una orden, aflorando de deseo y dominio sobre ella. Ella lo miro molesta, pero debajo de aquella fachada aquello la había excitado de sobremanera.

-Y si me voy que harás? –Le pregunta ella provocativamente.

El sonríe ladinamente. –Quieres ver que tan dominante puedo ser? –Le pregunta mientras se deja caer sobre ella inmovilizándola con su peso, mientras ella comienza a sacudirse para levantarse ocultando su sonrisa.

-Deja de querer huir, ambos sabemos que lo que más deseas es que te haga mía en este instante. –Le susurra, mientras ella sonríe imperceptiblemente, mientras continua resistiéndose, jugando con él, sabiendo que así despertaba el instinto de posesión de su apasionado esposo.

-Te gusta el juego rudo eh?! –Dijo él excitado mientras inmovilizaba sus manos y con su rodilla se abría paso hacia la intimidad de ella. Le sostuvo los brazos con una mano y con la otra se ayudo para acomodarse entre ella.

-Tienes algo que decir antes de que solo tengas fuerzas para gemir? –Le pregunta con una voz incontrolable y la respiración agitada, mientras sentía el calor emanar de ella.

-Eres un bruto! –Le dijo ella, logrando que Livi sonriera con gracia y de una estocada se hundiera en las profundidades de Nike que solo pudo soltar un gemido fuerte por la rapidez de la intrusión. –Estoy siendo demasiado delicado con tigo? –Le pregunto con cierto sarcasmo, mientras daba profundas estocadas.

Ella ni siquiera tenía fuerzas para contestar, la fuerza que estaba usando Livi era desbocada e incontrolable.

-No sabes las ganas que tenia de entrar así en ti desde que te vi con ese vestido tan atrevido! –Decía él mientras besaba con desesperación su cuello y hombros. –Levanta más las caderas. –Pedía él, mientras le separaba más las piernas, para tener mayor acceso.

-Yo… también quería…estar con tigo. –Le contesto al fin Nike entre jadeos.

-Eso quería escuchar… buena chica.. –Le respondió él mientras tomaba con más posesión sus caderas entre sus manos y la hundía más en él llegando a la cúspide del orgasmo con un gemido gutural y satisfecho. Aun sin salirse del interior de ella se tumbo en la cama levantándola encima de él, mientras ella jadeaba extasiada y cansada sobre el amplio pecho de su esposo.

-Qué opinas… -Hablo él. –Sera suficiente para embarazarte? O lo intentamos de nuevo? –Pregunta con una sonrisa juguetona, mientras la abraza más hacia él.

-No tienes remedio. –Le critica ella con otra sonrisa.

-Te amo.

-Yo también te amo.

-Lo intentamos de nuevo?

-Deja de jugar!

Ambos se ríen divertidos, mientras poco a poco el sueño se hace presente, pero en ningún momento se separan uno del otro. Nike fue la primera en caer rendida en la inconsciencia, y él se encaramo a ella, dejándola dormir a su lado muy posesivamente, mientras su mano recorría los largos cabellos anaranjados escuchando como tintineaban las pequeñas joyas que ella aun llevaba enredadas en sus hebras naranjas. Solo la luz de la luna los iluminaba a ambos, y el pudo apreciar la belleza de Nike durmiendo plácidamente con una pequeña sonrisa en su cara.

Quiso agacharse para besarla pero un fuerte bofetón en la cara lo hizo reaccionar. –Qué diablos! –Se dijo para sí mismo al ver que ella volvía a moverse en sueños. Se rio muy despacio de Nike. –Esa es mi Nike. –Sonrió volviendo a enredarse en ella inmovilizando con sus grandes brazos los de ella, así no corría el riesgo de volver a ser golpeado.

–No puedo creer que te ame tanto. –Dijo en un suspiro él.

-Que haría sin ti Nike...

-Tú lo eres todo...

-Lo eres todo... La vida, el mundo.

-Mí amado mundo hermoso... Duerme bien.

FIN

AGRADECIMIENTOS. A todas las personas que a lo largo de este tiempo han seguido mi primer y hermosa historia. Mi querido y preciado hijo que es este fic. Que amo con devoción, porque saliste de mi mente, te hice y traje al mundo con mis manos.

Estoy tan agradecida con las personas que estuvieron pendientes, que me apoyaron con sus comentarios, también con aquellas que aunque fueron seguidores silenciosos fueron parte de esta historia leyéndola y viviéndola a través de tan magníficos personajes como los que son los de Soredemo Sekai wa Utsukushii.

Me da una tristeza enorme despedirme y dar un cierre a esta historia, pero aunque aquí concluye esta, daré lo mejor de mí para todos los proyectos futuros que tengo.

Aun continúo "UN SUSPIRO DE LIBERTAD" y ahora que ya no tengo tantas presiones actualizare más seguido. Nos vemos mis queridos lectores, los quiero y deseo que cualquier cosa que se propongan siempre les salga bien.

Livini, Alina, Terie, Neko chan, Claudy, Terie, Stserena, VampyKate, Grace, Phanyg, Rizzasm, JOYhime, Nfirefly, Sole, Rachel, Ann-chan, Sempaisama, Camil, Valencia, Alejandro, Luciana, Valentina, Forever MK NH.

GRACIAS…Se que no los pongo a todos, pero quiero que sepan que los quiero.

Se despide AMANE

POSDATA

Livini, temo que me confundí con el apellido de Livi, es como tú dices. Y con esto me despido de ti en esta historia. Muchos besos.

Alina, no te desesperes por subir tu historia, tomate tú tiempo siempre que lo necesites, besos y abrazos pequeña hermana y a tus amigos.