Holas he vuelto a retomar esta historia, perdonen las molestias por dejar esta historia abandonada, ahora intentare escribir un capitulo semanal, así que espero que la sigan leyendo.

Los personajes de KHR no me pertenecen, estos le pertenecen a su creador, por otro lado el personaje de Hikari es de mi autoria.

Déjame Defenderte.

Capítulo 3

Hikari quien se encontraba mirando como estúpido al chico quien estaba enfrente de ella no podía creer que este fuese su nuevo jefe – demonios ahora deberé de ser más cuidadosa- piensa mirando al chico para después hacer una reverencia educada – es un gusto conocerlo – le dice poniendo su vos grave.

Dino saludo al chico al frente del aunque lo miro solo por poco tiempo podía decir que era un poco bajo para ser un chico y más que nada le daba la impresión de que este escondía muchas cosas y más al ver esas vendas que el traía le recordó a la linda chica con la que choco en la mañana- es un gusto el también conocerte espero que nos llevemos bien – le dice sonriente.

Si – dice el ex jefe del lugar mirándolo a ambos – bueno hikari puedes volver a tu trabajo yo hablare con el nuevo jefe indicándole todas las cosas que él debe de saber – le comunica

Está bien señor – le dice hikari saliendo del lugar e yendo a su lugar de trabajo comenzando a acomodar una gran cantidad de libros que se habían acabado y él tenía que reponerlos cosa que era algo complicada para ella ya que al ser bajita debía de subirse al último escalón de la escalera y rogar que esta no se moviera ya que le daba mucho miedo caerse- vamos tu puedes solo unos pocos más – piensa dándose ánimos.

Después de unos largos y tediosos minutos hikari al fin logro terminar de colocar todos los libros para luego comenzar a ayudar a una gran cantidad de chicas que iban a comprar cosas de escuela, libros mangas etc, y que raramente siempre le pedían ayuda a el(ella) siendo que había otros chicos allí quienes le miraban con envidia un tanto insana.

Dino después de hablar con el ex – jefe salió del despacho para así comenzar a ver como los empleados trabajaban notando una gran cantidad de chicas pedir a ayuda siempre al chico que se le fue presentado – valla para ser pequeño es todo un casanova, solo espero que trabaje bien o tendré que despedirle – piensa dino mirando aquello pensando que el chico después me tenía con cualquiera de ellas y llegaba atrasado o cosas así, el no permitiría ese tipo de cosas pero intuía que el chico no era ese tipo de persona por lo que le había dicho el jefe anterior, ese chico era una gran persona que siempre estaba para ayudar y siempre estaba pidiendo horas extras, cosa que tanto a él como al señor Akira pensaban que la familia del chico estaba pasando por escases de dinero y por ello trabaja tanto.

Una ves paso toda su hora de trabajo miro y el reloj y eso la aterro de sobre manera quedaba muy poco tiempo para que llegara a su casa y hacer la cena – dios va a matarme – piensa con terror comenzando a sacarse sus cosas y marcar su tarjeta despidiéndose de todos y corriendo hacia la casa lo más rápido que podía para llegar a tiempo solo tenía 30 minutos para llegar y hacer todo, solo esperaba que su madre no le golpeara tan fuerte le llevaba la paga pero ella había escondido dentro de su zapatilla el dinero extra que había ganado del cual ella no estaba enterada.

Después de 25 minutos hikari llego a su casa y su madre estaba allí esperándola con una vara en mano- mama….por…favor…no me golpes...te he...traído...la paga – le dice pasándole el dinero claro que no todo ya que saco lo necesario para comprar la comida de la casa cosa que su madre misma le paso mirándola con odio.

Tú, por tu maldita culpa, el me dejo – le dice tomándola del cabello fuertemente- ojala estuvieras muerta y podría ser feliz- le dice tirándola lejos haciendo que se golpee fuerte en la cabeza – para lo único que sirves es para traerme el dinero y espero no saber que me ocultas algo porque o sino ten por seguro que la paliza que te daré será tan fuerte que no podrás moverte en un buen tiempo así que espero que ni se te ocurra engañarme mocosa o lo pagaras caro. – le dice acercándose y golpeándola en el costado escuchando su grito de dolor y sonriendo ante eso – ten esto es para los gastos de la casa yo me iré a divertirme con lo que queda- le dice yéndose de allí cerrando la puerta con un portazo.

Al cabo de unos minutos y de cerciorarse que su madre se fuera Hikari con mucho esfuerzo y dolor se levantó- demonios duele demasiado – dice mientras que iba a su cuarto sintiéndose mal y llorando más una vez llego se comenzó a curar la herida de su cabeza mientras que lloraba – yo…yo no…tengo la culpa de…haber nacido – piensa mientras que llora – p…por qué m…mi vida es así – susurra aun llorando hasta dormirse.

Al día siguiente hikari se despertó con un fuerte dolor en el costado más se lo aguanto como siempre para después levantarse e irse al instituto pero el dolor era mucho aunque se lo aguantaba y no lo demostraba, durante todo el día el dolor empeorando poco a poco, pero fue mucho peor al pasar los días el dolor se hacía insoportable y en ocasiones perdía el conocimiento en su casa cosa que después despertaba desorientada con un dolor realmente fuerte pero tenía que aguantarse, no podía ir al doctor, si lo hacia ellos harían preguntas sobre sus heridas o sus moretones e intuirían que algo estaría pasando en su casa, y si su madre se enteraba, no querría ni pensar lo que le podría llegar a pasar a ella ya que sabe perfectamente lo que su madre era capaz de hacer, por lo cual no le quedaba más de otra que tomar analgésicos y aguantar el dolor. Después de dos días más hikari se encontraba trabajando en la librería pero el dolor en su costado era demasiado que le costaba respirar, cosa que había comenzado a suceder al 3 día desde que su madre el golpeo y si tomaba en cuenta hoy era el 4 día con el dolor y su costado izquierdo estaba morado y dolía con solo tocarlo, claro que no podía ni moverse bien todo le dolía pero lo único que agradecía es que su madre no había aparecido aun, lo cual intuía es que aun, no se acaba el dinero que le había pasado pero ahora en este preciso momento el dolor estaba empeorando y su visión se estaba tornando borrosa, esto ya le había pasado en días anteriores, por lo que se sostuvo bien- no ahora por favor – susurra bajamente, mas eso no sirvió de nada ya que a los segundos todo para ella se volvió negro y en todo el local se escuchó un ruido sordo cuando ella cayó al suelo.

Tanto los demás empleados como Dino quienes se encontraban trabajando escucharon ese ruido y al ir a ver vieron al chico inconsciente en el suelo notando que sangre salía de su cabeza cosa que les preocupo a todos.

Que alguien llame a una ambulancia – grita Dino sosteniendo la cabeza del chico notando la respiración forzada de este.

Continuara…

"Permítete escapar de esa pesadilla, y planea tu huida"