Hoooooooooooooolo(?

Güeno, aquí les traigo el segundo capítulo(?

Recuerden que el siguiente capítulo es el sábado que viene... Si lo tengo listo pa' ese día :'v

ADVERTENCIA: Hola(?


-¡¿Q-qué han hecho con la comida?! –El hombre, con cincuenta y un años recién cumplidos, se tomó el cabello con desesperación ante lo que sus ojos veían. Y él que había ordenado más mercancía hace tan sólo unos días...

-B-bueno... –La mesera sonrió nerviosamente viendo a su padrastro al borde de un colapso nervioso. Suspiró apretando con ansiedad el papel arrugado entre sus manos y continuó- No es para tanto –Comenzó a reír de los nervios estirando la carta que ante había arrugado con desespero- Aquí dice que lo repondrán todo de su propio bolsillo para mañana –Sudó frío luego de mencionar las últimas palabras.

-¡¿CÓMO SE ATREVEN?! –Pegó un grito de frustración pasándose constantemente las manos por la cara y el cabello, en un intento fallido por permanecer en tranquilidad y no comenzar a chillar y llorar como un crío de la pura rabia- Mi dinero... Desperdiciado –Y es que, esas chica ya le habían causado problemas anteriormente, que por alguna u otra razón tuvo que perdonarles y permitirles salirse con la suya; sin embargo, y lo peor era que él sabía que ellas estaban al tanto de esto, las guardias habían dado en su punto débil: ¡LAS MALDITAS GANANCIAS DE ESE MALDITO (Literalmente) LOCAL! Y eso, sin duda, era probablemente lo que más le dolía en este mundo.

-No sé perderá nada –Insistió de forma enérgica para acercarse y poner una mano en su hombro, aunque aún con un gesto dudoso en su rostro- Mantén la calma... Papá –Giro su cabeza al lado contrario del empresario con un gesto de asco absoluto, sacando su lengua como si estuviera a punto de vomitar por el sólo hecho de llamar por ese "título" a Fazbear.

-¡¿Cómo puedes estar tan tranquila?! –Se giró repentinamente sorprendiendo a Marceline. Su mirada afligida se dirigió hacia el resto de trabajadores, que esperaban con paciencia a que el jefe terminara su berrinche y les indicara si debían hacer algo al respecto o podían regresar a sus hogares- ¡Ustedes también! ¡¿Cómo pueden estar ahí, paradotes, sin ningún tipo de emoción?! –Y es que en parte era cierto. Ellos sólo estaban quietos con una expresión neutra, a la espera de alguna orden- ¡Váyanse, fuera de mi vista! –Se miraron entre ellos, se encogieron de hombros y le obedecieron: Se retiraron esperando no tener que volver hasta mínimo una semana posterior a la "tragedia".

-Esto ya es ridículo –La mesera, un poco menos nerviosa, intentó hacerlo entrar en razón- Estás forrado en billetes, casi llegamos a la misma gloria que teníamos antes de la mordida de Mangle, un día sin trabajo no te llevará ni cerca de la quiebra.

-Dime por qué –La chica hizo un gesto de extrañeza luego de sus palabras- ¿Por qué defiendes tanto a esas chicas que sólo causan problemas? ¿Es que acaso tú eres cómplice de esto? ¡Y dime la verdad! ¡Y dime de quién fue la idea de esta catástrofe!

-¡Por supuesto que no soy cómplice! –Por un momento pareció que su nariz crecería hasta que algún ave hiciera un nido sobre ella y alimentara a sus pichones allí- Ellas son mis amigas, y aunque sean imbéciles, pues... –Ni ella sabía por qué las defendía, así que prefirió callar por un momento y organizar sus ideas para la siguiente respuesta. ¿Que quién había tenido esa idea? Toy Chica. Pero decirle eso a Fazbear no era del todo una opción. Por otro lado, estaba que si le decía que ella o cualquiera de las guardias tuvieron esa descabellada idea, lo pagarían bastante caro. Meh, una mentira más no iba a ser capaz de oscurecer aún más su alma- Fueron ellos –Señaló a los animatrónicos sobre el escenario, como una niña acusando a su hermano mayor para ocultar su travesura.

-¿Me vas a decir que ellos tuvieron la magnífica idea de robar toda la comida de la pizzería? –Su propio diálogo se repitió en su mente, recordándole el poco sentido que tenía eso que le decía su hijastra; pero, por otro lado, él estaba medianamente consciente de lo que pasaba por las noches en el establecimiento, así que sin dudar ni una vez más se giró totalmente hacia los muñecos y les miró desde abajo con el ceño fruncido- ¡Díganme por qué han hecho esto! –Sólo silencio- ¡RESPÓNDANME!

-¿En serio quieres que te responda? –Bonnie giró su cabeza con un tono burlón, aguantándose una risotada luego de ver al hombre gritar y correr hasta estar a un lado de la mesera. El conejo, a punto de carcajearse, recibió un golpe de parte del oso a su lado, y refunfuñando regresó a su posición quieta, fingiendo que nada había pasado.

-...Tendré que hallar una forma de recuperar las pérdidas –Suspiró con cansancio, caminando a paso lento hacia la salida.

-Espera –Le llamó la castaña- ¿Sería posible que...? –Sus piernas temblaron ligeramente antes de seguir- ¿...Me prestaras uno de tus trajes blancos? –Freddy abrió los ojos más de lo normal para mirar de forma asesina a la mesera, luchando contra sí mismo por mantenerse inmóvil. Marceline contuvo la respiración esperando impaciente la respuesta.

-Ya qué –Se sorprendió con sus palabras- Mis trabajadores y mis propios muñecos roban mi comida, nada tiene sentido –Simplemente soltó alguna que otra injuria con tono lastimero y se fue.

-Vaya, eso fue más sencillo de lo que pensé –Se encogió de hombros mientras escuchaba como los animatronics comenzaban a moverse de sus sitios. Antes de que Mangle la arrastrara a la Pirate Cove, le dio tiempo a sacar su teléfono y avisar a las guardias su más reciente logro.

Algunas horas después

-A ver, no, ruédala un poco a la derecha a ver –El zorro gruñó por trigésima vez en cinco minutos y sólo pudo limitarse a obedecer- ¡A mi derecha, imbécil!

-¡Si no te gusta, puedes hacerlo tú! –Le dio un empujón a la mesa que llevaba casi media hora acomodando al gusto de su novia.

-¡Espera, ahí está perfecta! –Foxy se dio un face palm, bajando lentamente su mano por todo su rostro.

-Mangle, por favor ¿Tienes idea de cómo se pone un mantel? –La peliblanca y la pelinegra se miraron por un momento. Y es que la zorrita llevaba un buen rato doblando y desdoblando el mantel blanco, para luego enrollárselo en el cuerpo en forma de vestido, y ponerse el otro mantel azul como un velo, desfilando una y otra vez dando círculos alrededor de la misma mesa.

-Claro que sí –Se quitó sus prendas para poner el mantel blanco, y luego el azul, que era más pequeño, sobre este. Acomodó algunas sillas que ya estaban decoradas con colores parecidos y puso uno de los centros de mesa de prueba que habían hecho, dando como resultado un escenario sencillo pero tierno que daba cierto ambiente romántico- Te he estado vacilando todo el rato –Sonrió más para sí misma que para el resto.

-Bien –Abrió los ojos más de lo normal debido al asombro- ¿Podrías hacer eso con el resto?

-No. –Se subió al techo y chocó palmas con Puppet, que hace rato flotaba sobre ellas.

-No, no, no, no, no, así no –Marceline se acarició las sienes, estresada- Es tu propia boda, ponle pasión, ponle cariño a lo que haces –La mesera cerró su boca luego de la mirada que le dedicó el oso. Freddy se acercó a ella, tomó uno de los globos que se supone debía acomodar en la pared y de un solo apretón lo hizo explotar en la cara de la ojiazul. Dejó caer los restos a sus pies y se alejó de toda esa tontería- Está bien, yo lo hago... –Se dispuso a agacharse para levantar lo que quedaba del globo, cuando una mano mucho más pequeña que la propia los tomó antes que ella.

-Yo puedo ayudarte –La camarera se lo pensó por un momento, inclinando su cabeza a un lado- Soy el niño de los globos, sé lo que debo hacer.

-Bien, Balloon Boy, sabes de globos, pero no de decorar con globos –Le acarició la cabeza, como agradeciendo sus ganas de ayudar.

-Pero puedo hacerlo –Hizo un pequeño puchero- En lugar de poner cuatro globos blancos y uno azul en el medio, sería mejor si pusieras dos blancos, dos azules y uno negro en medio –Marceline iba a corregirle, hasta que fue capaz de visualizarlo. Maldito niño inteligente con excelente gusto para los colores.

-¿Y cómo pretendes poner los globos en su sitio? Ni aunque te subieras a una silla alcanzarías –Y es que hasta a los animatronics, excluyendo obviamente al niño, les costaba llegar a la altura ideal en la pared para colocar la decoración.

-Puppet me ayudará –El títere se acercó a ellos fingiendo indiferencia y cargó al niño para que pegara los globos en la pared. La ojiazul por un momento hizo un gesto de fangirl ante la escena, pero luego recordó que se suponía que ella era la normal del grupo, respiró profundo y se calmó para continuar con su labor de decorar el local.

-A ver, Foxy, prueba poniendo esa mesa por allá –El zorro casi se arrancaba el cabello artificial de un tirón.

-Bien, me parece que por el momento aquí no me necesitan –Gabriela se giró hacia el escenario, viendo como discutían ciertos conejos y un oso por, probablemente, alguna estupidez- ¿Y ahora qué les pasa a ustedes?

-¡Si en serio piensas ponernos a hacer de payasitas para esta mierda estás muy equivocada! –La castaña retrocedió algunos pasos cuando Toy Freddy la apuntó con su dedo, mirándola iracundo.

-¿Qué entienden ustedes por entretenimiento? ¿Piensan que los pondré a pintarnos la carita con témpera o algo así? –Ellos callaron por un momento. Por el tono que usaba la humana, al parecer había sido bastante estúpido lo que pensaban- Ustedes tocan, tú cantas, les gusta lo que hacen, saben lo que hacen, lo han hecho antes, lo hacen diariamente. ¿Qué les cuesta tocar un poco en una maldita boda? Sabemos que no durarán tanto, Luz se pondrá ebria y pondrá reggaetón, vallenato, bachata o alguna otra mierda, así que no se preocupen tanto.

-... ¿Sólo tocar un poco? –Cuestionó Bonnie mirando inseguro su guitarra en mano.

-Y pueden tocar lo que quieran –Se encogió de hombros.

-Con una condición –Habló por fin el otro conejo, mirando con odio a su antecesor- Que Luz se mantenga alejada de mi guitarra.

-A tu pequeña "Nala" no le pasará nada. Lo máximo que puede pasar es que la ebria sea yo y te la quite para tocar algo que obviamente les hará sangrar los oídos –Se dio la vuelta y se alejó de ellos antes de que el peliazul pudiera siquiera reclamar o llorar por el bienestar de su hermosa guitarra.

-Ya llegó por quién lloraban –Luz abrió la puerta con el pie para poder entrar junto a Nozomi con un montón de cosas encima.

-No, yo estoy aquí desde hace rato –Respondió su prima quitándole un par de cajas para que pudiera al menos ver por donde caminaba.

-Bueno, he de decir que luego de tres viajes, creo que esto es todo –Nozomi suspiró soltando su carga sobre una mesa que aún no había sido adornada- Pasa lista, Luz.

-A ver, Carina ya le robó el vestido a su mamá, eso fue lo primero que tuvimos listo –Anotó un visto bueno a un lado del vestido en la lista- El traje también está aquí. Compramos el ramo, las flores para los centros de mesa, trajimos el equipo de sonido, la laptop, los discos para cuando me dé flojera descargar música, la fuente de chocolate... –Continuó leyendo, ahora en voz baja, algunas cosas que ya tenían; como platos, vasos, manteles, comida, entre otras cosas que no fueron necesarias, pues la pizzería ya las poseía- Creo que eso es todo.

-...Y listo –La de ojos rojos terminó de adornar la penúltima mesa. Tomó uno de los jarrones de vidrio, puso algunas flores y espigas dentro y lo puso como centro de mesa. Marceline, ayudándola, imitó su acción hasta que hubieran culminado con cada una de ellas- Podemos ir ordenando bien esto, para de una vez pasar a vestir a la novia.

-¿Ordenar qué? Sólo falta poner la comida en su sitio –Se quejó la pelimorada, escudriñando el lugar con la vista, notando que por más que lo hacía no podía ver el "desorden" del que hablaba su compañera.

-Y el equipo de sonido, y la fuente de chocolate, incluyendo que tenemos que ubicar el pastel, la fuente, la mesa de quesos, separar la comida mexicana, venezolana y peruana para un mejor orden, entre otras cosas que tu minúsculo cerebro obviamente no va a comprender –Carina le dio algunas palmadas en la cabeza a la morena como si fuera una mascota y prosiguió- Quiero el pastel allí, lo dulce por acá y las bebidas irán por allá –Señaló varios lugares a lo que sus amigas hicieron un saludo militar y fueron todas a la cocina a buscar los platos ya listos. Por último entró ella, supervisando que estuvieran haciendo lo correcto- ¿Ya está listo el chupé de camarones?

-A ver, niñata –Chica se volteó hacia ella con furia. Golden simplemente suspiró. Como si su novia no fuera ya lo suficientemente temperamental como para que la hicieran estresar y luego le exigieran que trabajara más rápido- Sé que soy una excelente cocinera, pero te recuerdo que me especializo en pizzas y repostería. No pretendas que tenga tus mariscos caros listos en cinco minutos.

-Es que llevas varias horas en esto –Se cubrió el rostro luego de ver como la gallina alzaba el brazo para golpearla.

-El resto está listo, esto es lo único que falta –Respondió Golden tomando la mano de la rubia antes de que le volara la cabeza a la humana.

-Ah, el resto ya está listo, sí que son veloces con esto de la cocina –Comenzó a reír nerviosamente- Si es lo único que falta, pues tómense su tiempo, ustedes tranquilos, aún faltan horas –Se rascó al nuca y huyó rápidamente.

-¿No escucharon a mi novia? ¡LAS BEBIDAS NO VAN ALLÍ! –Carina puso una mano en el hombro de Toy Chica antes de que esta corriera a golpear a Luz por confundir sus indicaciones.

-Cariño, creo, CREO, supongo que hay otras maneras de enseñarle cómo debe hacer las cosas. Just saying –Habló de la forma más calmada posible.

-¡Pero si lo están haciendo todo mal! –Se cruzó de brazos con un puchero y gesto de molestia. La pelinegra dio unas cuantas palmaditas en su hombro hasta que la rubia suspiró derrotada- Cuando vuelvan mierda la boda, ni se les ocurra llamarme.

-¡Pues si lo estoy haciendo tan mal, háganlo ustedes! –Se defendió la pelimorada tomando el brazo de Nozomi y Gabriela- Vámonos a arreglar a la novia. Ustedes terminan las cosas que mi diminuto cerebro no lograría comprender, y ya luego nos alcanzan –Las haló hasta el Backstage.

Un rato después

-Ay Nozo, te ves BELLÍSIMA -Luz hizo un corazón con sus manos al ver a su amiga con el vestido, robado a la madre de Carina, por supuesto.

-Eres la novia más bella y más plana que haya visto en mi vida -Gabriela puso una mano en su boca intentando que no escaparan sus sollozos.

-¿Quieren dejar de referirse a mí como "la novia"? -Mencionó fastidiada acomodando su escote, que aún con su planicie mostraba más de lo que debería.

-¿Y cómo te llamamos? ¿"La polola"? -Se burló la castaña.

-Sí sabes que polola es cuando están saliendo apenas, y cuando se van a casar a la "polola" se le llama novia ¿No? -Marceline la miró con una ceja alzada.

-Da igual, esto va a ser pololástico -La albina y la mesera se dieron un face palm mientras el resto reía y obligaban a "la polola" a sentarse en una silla.

-¿Y ahora qué procede? ¿Me amarrarán a una silla? -Comentó sarcásticamente.

-No, porque imagínate, que puto miedo si te molestas y comienza a lanzarlas -Respondió Carina de forma irónica comenzando a maquillarla- Vas a quedar DI-VI-NA.

-Es como la vigésima vez que me lo dices en menos de doce horas...

-Mami, es que eres bella. –Gabriela lo intentó. Intentó callar. Pero, obviamente, no lo logró.

-También me lo han dicho varias veces a lo largo del día...

-Nozomi, es la verdad, te ves hermosa –Mencionó Marceline con una sonrisa.

-Yo te lo meto. –Continuó la castaña.

-Vale, gracias, pero no es necesario que me lo recuerden cada cinco minutos –Las mejillas de la albina comenzaron a tomar un rubor natural que ya no se debía al maquillaje que le aplicaba la pelinegra.

-Si tuvieras tetas, UUUFFF... –Luz se mordió el labio inferior mirándola de forma seductora.

-Enterito. –Siguió Gabriela.

-Está bien, ya basta...

-Con todo y huevos.

-¡BASTA! –Se cubrió el rostro con vergüenza.

-No te pongas marica y deja que termine. ¡Vas a dañar todo lo que he hecho! –Carina le dio un golpe en el brazo para que se "calmara" y poder continuar con su labor.

-Vale, pero... –Nozomi suspiró- ¡No me miren!

-No me mires, no me mires –Empezó la mesera. Gabriela se emocionó, dando saltitos de felicidad y le siguió la corriente.

-No me, no me, no me mires~ -Marceline no pudo hacer más que reír, mientras Luz y Carina sólo prestaban atención al maquillaje y la novia/polola/girlfriend/ella moría de la pena.

-No me mires, no me mires, déjalo ya.

-Que hoy no me he puesto el maquillaje, je, je –Ambas castañas comenzaron a cantar al ritmo de la canción con euforia y mucha alegría- Y mi aspecto externo es demasiado vulgar para que te pueda gustar~.

-No comiencen con esa tontería –La ojiámbar hizo una mueca como si fuera a llorar.

-No me mires, no me mires, no me, no me, no me mires~ No me mires, no me mires, déjalo ya. Que hoy no me he peinado a la moda, da, da, y tengo una imagen demasiado anormal para que te pueda gustar~.

-Uuuuhhh~ -La pelimorada ni siquiera pudo continuar cantando, pues su risa le ganó y prefirió quedarse como oyente.

-Sombra aquí y sombra allá, maquíllate, maquíllate~.

-¿Pueden al menos mostrarme si Carina no me está convirtiendo en una Drag Queen? –Insistió Nozomi, tratando de distraerse en lo que fuera para no escuchar a sus amigas.

-Un espejo de cristal, y mírate, y mírate~ -Gabriela le ofreció un espejo con una sonrisa arrogante, a lo que la novia le dio un manotazo haciendo que este cayera al suelo. La castaña se quedó varios segundos mirando con un puchero los trozos del espejo en el suelo- No me mires, no me mires~ -Pero claro que en venganza, tenía que hacer algo al respecto. Y qué mejor que dedicarle esa hermosa canción que comenzaba a odiar.

-No he dormido nada esta noche, che, che, y tengo una cara que no puedes mirar, porque te vas a horrorizar~ -Y Marceline no se quedaba muy atrás.

-Vale, está lista –Anunció la pelinegra, admirando orgullosa su trabajo.

-Nozomi, te amo, cásate conmigo –Le rogó la morena mientras Nozomi se miraba con una ligera sonrisa en un espejo que se había decidido a no romper. Todavía.

-Mira ahora, mira ahora, mira, mira, mira ahora~ Mira ahora, mira ahora, puedes mirar. Que ya me he puesto el maquillaje, je, je, y si ves mi imagen te vas a alucinar, y me vas a querer besar~ -La peliblanca sólo gruñó y se fue a cualquier lugar alejado de las miradas de todo el mundo- Sombra aquí y sombra allá, maquíllate, maquíllate~.

-Bueno, mi trabajo aquí está hecho –Carina tomó el bolso de Luz y le quitó las llaves de su casa, guardándolo en el propio- Voy a buscar sus vestidos.

-No... –Gabriela puso cara como de si hubiera visto un fantasma- No, tú no escogerás si yo uso vestido o no, y mucho menos escogerás qué vestido usaré –Puso una mano en su pecho mientras empezaba a hiperventilar.

-¿No tienes ya lista la ropa que te vas a poner sobre tu cama? –La pelinegra se dio un face palm. Definitivamente la única con un mínimo sentido de la organización era ella- No importa, robaré de sus armarios y les traeré algo bonito –La castaña estiró su mano intentando alcanzarla, pero Carina ya estaba demasiado lejos, saliendo de la pizzería- No quiero usar un vestido que escoja Carina –Se ubicó en posición fetal, meciéndose de un lado a otro- Me sentiré como puta barata.

-Párate de ahí, mamona, te pasa por no escoger tu ropa a tiempo –Su prima la levantó de un tirón.

-A ver ¿Y ustedes qué están esperando aquí? –La camarera les miró con gesto molesto- Aún falta el peinado y los accesorios de Nozomi. Aunque no sé cómo se supone que le haremos un peinado teniendo el cabello tan corto...

-Como si no le hubiera crecido el cabello –Respondió Luz con tono fastidiado- Además, hablas tú como si tuvieras el cabello demasiado largo –Marceline golpeó la mano de la morena antes de que esta siquiera llegara a rozar su corto cabello, que ni siquiera alcanzaba sus hombros.

-Pero la "polola" es ella, no yo, así que mi cabello aquí no tiene nada que ver –Se excusó intentando sonar segura de sí misma.

-Sí, bueno... –La voz de Gabriela las hizo detenerse cuando estaban a punto de dirigirse hacia la novia para arrastrarla a algún lugar mínimamente tranquilo y poder terminar de arreglarla- Ustedes vayan y diviértanse mucho con Nozomi. Yo me iré a ver si Freddy ya dejó de chillar como nena y se puso el traje –Se fue dando saltitos de alegría y entró al baño de los hombres como si de su casa se tratase.

-¡Les dije que esto es asquerosamente ridículo! –El castaño dejó caer el traje, pero este no llegó al suelo cuando fue tomado en el aire por Bonnie, quien lo miraba con una sonrisa burlona.

-Lo es, y precisamente por eso estamos ayudando –Respondió mirando al traje- Esto será tan denigrante para ti...

-Ridiculizarte y humillarte siempre ha sido nuestro pasatiempos, pero ahora será mucho más satisfactorio –Foxy soltó una de sus risas macabras con esa chispa de crueldad que, de ser humanos, al conejo y al oso se les habría erizado la piel.

-Te he dicho que no hagas esa vaina porque me cago –Los tres voltearon hacia la entrada, viendo a Gabriela abrazándose a sí misma y viendo a Foxy con temor.

-Con que asustando a tu novia... –Bonnie no paró de reír a pesar del golpe que recibió del zorro. Y es que el destino era tan irónico...

-¿Y tú qué demonios haces aquí? –Bufó fastidiado el ojiazul mirándola con desprecio.

-Soy lo más cercano a un hombre que hay en esta pizzería, me necesitan –Los tres se sintieron bastante ofendidos ante su comentario.

-Sí, tanto que te dedicas a organizar una estúpida e innecesaria boda sólo para verme humillado y que se rían un rato de mí y de mi estupidez al aceptar esto –Respondió el novio antes de analizar lo que dijo- No le digas a Nozomi que dije eso.

-Ella sabe que no quieres hacer esto, pero venga ya, es Nozomi, lo hará de todas formas –Tomó el traje de entre las manos de Bonnie y se lo pegó en el pecho a Freddy- Te lo pones porque te lo pones, maldito becerro.

-¿Y quién me va a obligar? ¿Tú? –Se burló mirándola de arriba a abajo.

-...Vale –Gabriela se encogió de hombros- Tranquilo, yo secaré el río de lágrimas de Nozomi. Uno será el Río Nilo y el otro el Amazonas. Será lo más cerca que estaré de África en toda mi vida, supongo que lo aprovecharé –El oso no hizo más que poner los ojos en blanco ante el chantaje de la castaña.

-Dame esa mierda. –La tomó de mala gana mientras Gabriela y Foxy chocaban palmas con una sonrisa triunfante.

-Triunfó el mal –La castaña intentó hacer una risa malvada, pero sólo logró comenzar a toser de forma desesperada- Marico, qué ladilla con la tos –Apenas habló, con la voz ronca por el reciente ataque.

-Te pasa por imbécil –Se encogió de hombros su novio.

-Túh... –Tosió de nuevo intentando recuperar su voz- Tú no me amas lo suficiente.

-No, creo que no –La humana hizo un puchero y salió chillando de ahí.

-Tu relación con Gabriela es extraña –Fue lo único que le dio para comentar a Bonnie.

-No es tu problema –Se dio la vuelta casi como una diva y se largó.

Y ya que los novios están listos...

-Recuérdame de nuevo por qué acepté esto –Freddy miró suplicante a The Puppet, casi rogándole que le sacará de allí. Este, con un sombrero de cura, simplemente le sonrió como sólo un títere sabría hacerlo.

-Porque eres imbécil, estás perdidamente enamorado de una humana... –Su risa lo detuvo por un momento- Tienes miedo a que te deje por no hacer esta estupidez, no tienes nada más que hacer en tu vida que complacerla...

-¡Entiendo! –Con un gruñido bastó para callar a la marioneta, pero nadie le borraría su sonrisa de la cara... Máscara... Lo que sea.

-Joder ¡Toma más fotos! –Bonnie sólo podía dedicarse a reír, reír y reír más. De haber sido humano, habría muerto por la falta de aire. Después de todo, para eso había accedido a ayudar, para recibir su única recompensa: Ridiculizar a Freddy.

-Memoria llena, mierda –Luz comenzó a revisar la galería de imágenes, a ver si de casualidad había una que otra foto que tal vez podría borrar. Pero no. Todas valían la pena ser conservadas.

-Maldita anormal, pon la música –Gabriela se acercó a ella, moviendo sus caderas intencionalmente para que su vestido se moviera con el mismo ritmo que ella.

-¿No que no querías un vestido que escogiera Carina? –Su prima la miró de arriba a abajo con una sonrisa burlona.

-Usar vestidos es una de las pocas cosas, aparte de mis tetas, la regla y que no tengo pene, que me recuerda que no soy hombre –Movió un poco más sus caderas con emoción, como una niña aprendiendo a usar su nuevo juguete- A que me veo más bonita de lo normal.

-Define bonita –La castaña amenazó con golpearla, por lo que la ojiverde se cubrió el rostro con los antebrazos.

-Pon la marcha nupcial y ya –Miró sus uñas con desgano, fingiendo indiferencia.

-¿Qué pasa si la pantalla se pone negra de repente? –Bonnie, quien había estado el tiempo en que las primas conversaban intentando tomar más fotos al lugar, llamó la atención de ambas humanas.

-Serás pendejo –Luz se pasó la mano por la cara para luego pretender retirarse a buscar el cargador del teléfono.

-Que pongas la puta música para que empecemos de una puta vez –Insistió Gabriela.

-Espérame tantito.

-Luz, pon la música.

-Gab...

-¡PON LA PUTA MÚSICA!

-¡PONLA TÚ! –La castaña la miró con una ceja alzada para luego asentir varias veces y darse la vuelta con rostro indignado, como fingiendo que no le importaba nada- No, bueno, ya la pongo, no te enojes –Rogó haciendo puchero.

-Buena perrita, qué buena perrita eres –Gabriela se devolvió para acariciarle la cabeza como a una mascota, y Luz, siguiéndole el juego, comenzó a jadear con la lengua afuera y dar pequeños ladridos- La patita, la patita –La pelimorada, luego de un ataque de risa, le dio la mano obedeciendo a su orden.

-A ver, par de inútiles –Las primas pararon de reír y se voltearon hacia Marceline, que las miraba cruzada de brazos- Poner la marcha nupcial. Sólo tenían que hacer eso –Suspiró con fastidio apartando la mirada- Sabía que no debía darles una tarea tan compleja...

-Lo dice la que dejó que un niño animatrónico adornara el lugar –Se defendió Gabriela.

-La música. Joder. Coño. –Luz sólo suspiró y presionó un botón en la laptop de su prima.

La marcha nupcial sonó. Todos se sentaron en sus respectivos puestos y esperaron, mirando hacia el pasillo, expectantes. Entonces, las puertas se abrieron.


La canción que cantan cuando maquillan a Nozo se llama Maquillaje, de Mecano(?)

Creo que no tengo mucho que decir, sólo jezo

Sayonara!

PD: Los conejos comen pared(?