XII


Mundo Espiritual

El Presente

Korra salía del Árbol del Tiempo con ese sobre en sus manos, quería abrirla y leerla ella misma para saber a lo que se enfrentaba, pero un Espíritu la alertó, así que guardó la carta en su bolsillo y fue con él.

─No puede ser... ¿Mono Feo?

─ ¿Quién eres tú? ─Decía el Espíritu.

─ ¡Soy yo! ¡Apestoso!

─ ¿Apestoso? ¡Regresaste! ¿Qué rayos te pasó?

─Muchas vidas futuras, si me permites decir.

─No pensé volver a verte, Wan nunca supo que pasó contigo, no hay registros de sus amigos Espíritus.

─ ¿Y cómo sabes de mí?

─Hace años, lo conocí.

─No sé que estoy haciendo aquí, lo último que recuerdo es a Kreiken destruyendo al Ave Dragón.

─Entonces ven. Conozco a un viejo amigo que te ayudará.

Korra llevó con Iroh al Mono Feo y se despidió de él.


Mundo Físico

Al regresar a Ciudad República se armó de valor y fue a Kun para hablar con Asami en su oficina en Industrias Futuro. Subió por el Edificio hasta el último piso y caminó a su despacho, vio la puerta abierta y tocó levemente. Asami estaba parada frente a la ventana con un folder en las manos.

─Ambas sabemos que pudiste verme desde que di la vuelta en la esquina.

─ ¡Ah! Ya me hablas. ─Exclamaba Asami.

─Bueno, dijiste que cuando Emma se marchara hablaríamos.

─Bien, hablemos.

La Señorita Sato cerró la puerta y Korra se sentó frente al Escritorio de Asami.

─Sé que te debo una enorme explicación, y la diré ahora. Por más estúpido que suene, me fui para no hacerte daño, no quería romper tu Corazón con la verdad, traté de seguir con esto, con lo nuestro, pero nos metí en un infierno.

─ ¿La verdad sobre qué?

─Asami, todos estos años traté de sentir lo mismo que tú sientes por mí, pero, Asami. Me gustas, sin embargo, no Te Amo. Lamento haberte hecho pasar por todo esto. Y tienes derecho a odiarme, no te lo niego, sigo sintiendo lo mismo hacia Mako, nunca dejaré de amarlo, no debí hacerte eso, lo siento, de verdad.

El Corazón de Asami volvió a romperse de la misma manera que hace tres años, sus lágrimas salieron de sus ojos y le pidió a Korra que la dejara sola por un tiempo.

Regresó a la Isla y se sentó en el mismo Acantilado en donde había hablado con Emma. Sintió que sus hombros parecían más ligeros y su Espíritu interior estaba en paz por fin, Emma tenía razón, su tormenta interna desapareció.

Pasó toda la tarde pensando en todo lo vivido ese día con Emma y el Rey Arturo. Todo el tiempo sus pensamientos eran lo más importante, hasta que Mako hizo su aparición detrás de ella.

─Así que…, Emma volvió a casa.

─Tenzin te lo dijo, ¿no?

─Sí, y también está muy emocionado por saber que era Maestra Aire, dice que es una lástima que no se pudiera quedar.

─Sabía que le encantaría oír eso.

─Así es. ¿Me puedo sentar contigo?

─Claro.

El joven Maestro Fuego miró al horizonte igual que Korra lo hacía. Hasta que puso su vista en ella y notó un pequeño sobre en su bolsillo.

─ ¿Y eso?

─ ¿Qué?

─Ese sobre.

─ ¡Oh! No es nada, es sólo algo que Emma me dio…

─ ¿Para qué?

─No lo sé, dijo que lo leyéramos cuando ambos estuviéramos listos.

─ ¿Listos?

─Raro, ¿no?

─Demasiado. Pues yo estoy listo, ¿y tú?

─No, pero ¿qué podemos perder?

Korra abrió el sobre y desdobló las hojas, las puso en medio de los dos y leyeron el título de ese texto.

─ "El Capitán Destrozado…" ─Comenzaba Korra.

─"Y la Niña Perdida" ─terminaba Mako─ ¿Qué crees que sea esto?

─Lo sabremos hasta leerlo completo. ¿Quién empieza?

─Si quieres, lo hago yo.

─Bueno.

─Érase una vez…

La historia narraba la vida de dos almas perdidas y rotas, a las que el destino se empeñó en juntar, dos almas que conocieron el abandono a temprana edad y las decepciones, llegando a creer que no merecían ser amados, dos personas solas con problemas y muros.

Un cuento que hablaba de la búsqueda del Amor Verdadero, entre un Capitán que vivió mucho tiempo con un deseo enorme de vengarse de un Cocodrilo que le quitó todo lo que amaba, y una Niña que nunca supo lo que era el Amor y soñaba con tener una familia. Dos personas que con el tiempo aceptaron que sus sentimientos eran reales, y la Niña Perdida dejó caer sus muros y poder abrirse al Amor después de las decepciones anteriores y la muerte de todos los que ella amó. Ellos dejaron sus sentimientos fluir como el Agua, inclusive hasta que a la Niña Perdida la consumió la Oscuridad. La Historia estaba sin Final, porque todavía no terminaba esa aventura, una Aventura en donde el Amor es lo más importante de todo.

Posdata: El Amor Verdadero no es fácil, pero debes luchar por él, porque una vez que lo encuentras, nunca lo podrás reemplazar. ¿Qué significa esto? ─Decía Mako.

─Significa que debí golpearla antes de entrar al Portal. ─Explicaba Korra, soltando una risa.

─ ¿Por qué?

─Porque…

El Avatar miró a Mako a sus bellos ojos color Ámbar, que parecían recuperar el brillo del que se enamoró hace seis años al leer esa historia que Korra sabía que era verídica. Mako no dijo ninguna palabra y miró a Korra de la misma manera.

─Mako, ¿qué opinas de las chicas que toman la iniciativa?

─Honestamente, he esperado seis años a que eso vuelva a suceder.

─Bien.

Korra no lo pensó dos veces y besó a Mako con desesperación, él correspondió el beso luego de unos segundos y se convirtió en un beso cargado de emociones después de todos estos años. Korra derramó una lágrima antes de separarse de Mako para tomar aire.

─ ¿Y? ─decía Mako con la voz entrecortada─ ¿Qué opinas de los chicos que toman la iniciativa?

─Que, los amo.

Mako volvió a besarla, pero esta vez, Korra sintió lo mismo que le había contado a Emma, sabiendo así que era verdad lo que sentían uno al otro, ambos se seguían amando. Después de separarse hubo un gran silencio, que Korra rompió segundos después.

─Mako…, yo…

─Lo sé, necesitas tiempo.

─Gracias.

─No es nada, es más, si pude esperarte por seis años, creo que puedo esperar un poco más.

Se tomaron de la mano y miraron al horizonte. Tal vez no regresarían justo en ese momento, pero que ella le pidiera tiempo era un buen inicio para recuperar el todo lo perdido.


La Cafetería de la Abuelita

Habían pasado ya seis horas desde que Emma regresó, entraron y ella les explicó que trató de deshacerse de la Oscuridad y por eso su nombre comenzó a desaparecer, y que al final el Espectro fue más fuerte y todo fracasó. Después de eso, David le contó su próximo movimiento en contra de Arturito.

─Entonces, van a entrar a los Calabozos de Arturo para sacar a Lancelot.

─ ¿Te molesta, Amor? ─Preguntaba Killian mirando a Emma con una sonrisa juguetona.

─Es sólo que, acabamos de librarnos de él, y ustedes van a provocarlo.

─Emma, tu padre y yo cometimos un error y queremos remediarlo. Fuimos torpes al ir tras Arturo solos, déjanos enmendar nuestro error con el hombre que se convertiría en tu padrino.

─Apelando a mi consciencia. Eso fue un golpe bajo. Abuelita, ¿podrías hacerme otro Sándwich de Queso, por favor?

─ ¿En serio? Es el décimo que comes desde que llegaste. ─Preguntaba Regina.

─En estos últimos días he comido sólo cosas vegetarianas y unos fideos verdes que saben mejor de lo que se ven.

─ ¿Días? Te fuiste doce horas.

─Aquí habrán sido doce horas, pero allá fue casi una semana. Pero, regresando al tema principal, ¿cuándo se irán?

─Al atardecer, cuando Merlín recupere sus poderes. Él, Killian, Bella y yo iremos a buscar a Lancelot. ─Explicaba Charming.

Pasó el tiempo y Emma se quedó con Henry y su hermano, mientras su padre y el hombre que ama planeaban lo que harían dentro de Camelot.

Al atardecer, Regina y Merlín recuperaron su Magia y los integrantes de la misión se dispusieron a salir de la Cafetería. David besó a Mary Margaret y fue el último en salir. Killian y Emma salieron juntos pero ella no se quiso separar de él.

─Amor, no te preocupes, soy un sobreviviente.

─Eso lo sé, mejor que nadie.

Se miraron y sin más Emma lo besó tan apasionadamente como siempre, al separarse, juntaron sus frentes y no dijeron nada por un rato.

─No tienes idea de lo mucho que te extrañé.

─Con ese beso, me puedo dar una idea.

─Regresa pronto, Killian.

─Así lo haré, Swan.

─Te amo. ─Decía Emma con un brillo en sus ojos.

─Y yo a ti, Swan, y yo a ti.

Tras un último y pequeño beso de despedida Killian se unió a todos los demás y partieron a Camelot para salvar a Lancelot y planear un contraataque para Arturo.

El Fin