"El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de la vida"

Pasaron varias semanas y no hubo novedades de Madara en su disfraz. Ni siquiera lo vio caminando por la aldea. Quizás estaba en alguna misión pensó Sakura brevemente.

El día estaba bastante tranquilo. No había mucha gente deambulando por las calles principales. Eso fue sorprendente. Algunos puestos estaban cerrados, Sakura miró inquisitivamente.

De repente, la tomaron de los brazos y teletransportaron. Sakura amplió los ojos completamente sorprendida por haber sido tomada con la guardia baja. Al llegar a la nueva ubicación, intentó safarse con su fuerza monstruosa pero sus captores le pusieron esposas inhabilitadoras de chakra.

El lugar era muy oscuro hasta que una gran lampara brillante de luz blanca le apuntó a la cara. Sakura entrecerró los ojos por la intensidad. Por el rabillo, pudo vislumbrar a un hombre caminando.

— Eres muy silenciosa — comentó casualmente el hombre

— ¿Qué quieres? — preguntó Sakura evitando la luz

— Todo sobre tu aldea — respondió con calma

Permanecieron en silencio mientras Sakura escuchaba ruidos metálicos. Esto sería un problema pensó Sakura con pesar.

— Si no respondes mis preguntas, sufrirás — habló el hombre — ¿te ha quedado claro? — Sakura simplemente lo miró — supongo que eres una jovencita bastante difícil — sonrió — así que dime, ¿cómo has logrado ganar la confianza del Clan Uchiha? — Sakura no respondió — dime todo sobre Yondaime Hokage

Y así comenzó el dolor físico. El hombre cortó sus brazos con un cuchillo muy afilado y fue una gran sorpresa al ver cómo el cuerpo de la niña se sanaba instantáneamente. Le dio una sonrisa torcida y continuó su tortura. Sakura no emitió ni un sonido, tan solo se estremecía por el dolor que le ocasionaba.

Tres horas después, Sakura respiraba pesadamente por las heridas sin sanar. Su autocuración sólo funcionaba hasta cierto punto en su situación actual. Con los ojos entrecerrados, Sakura vio pinzas y guardó un gritó que solo liberó en su mente.

La electricidad recorrió su cuerpo una y otra vez por cada pregunta que se negaba a responder. En determinado punto, su cerebro se apagó y solo vio oscuridad. Sakura solo flotó en la comodidad de nubes negras, le recordaban una fuerte tormenta con rayos destruyendo todo a su alrededor. Sus ojos verdes sólo veían las nubes negras y la extraña tranquilidad de la protección.

Desde que Minato Namikaze se convirtió en aprendiz del Hokage, las misiones fueron cada vez más cortas y en menor cantidad hasta que llegó el momento en que ascendió al cargo de Hokage de la Aldea Oculta entre las Hojas.

Y por supuesto, Minato siendo Yondaime Hokage sus misiones fuera de la aldea eran completamente nulas. Sin embargo, hoy fue tomado por sorpresa cuando una gran explosión se produjo en las afueras del muro de Konoha. Un halo de luz blanca brillaba desde su visión en la Torre Hokage.

Minato frunció el ceño y convocó a sus Anbu personales quienes respondieron de inmediato y juntos se teletransportaron hacia el lugar. Allí, Minato vio un gran agujero en el suelo como si una cueva subterránea hubiese explotado.

El halo de luz se hizo más fuerte revelando una silueta muy familiar. En posición defensiva, Minato vio cómo Sakura Haruno luchó contra ninjas desconocidos y ocasionándoles la muerte de manera bastante cruel.

Cada paso que daba, el suelo a sus pies temblaba y su chakra quemaba a los ninjas mientras ella misma estaba herida en brazos y piernas. Su rostro tenía golpes y en su clavícula había un largo corte. De repente, aquel chakra desapareció instantáneamente y Sakura miró alrededor con ojos vacíos antes de caer al suelo desmayada.

Todo sucedió muy rápido. Minato le informó a sus Anbu que notificaran que era una falsa alarma y que se trataba de una explosión en las conexiones de tuberías de gas de la aldea.

Mientras estaba solo, Minato se acercó a Sakura y tomó su pulso. Era débil pero allí estaba. Observó sus heridas, apretó la mandíbula al reconocerlo como signos de tortura. Su piel hervía e incluso su cabello rosa brillante ahora era un rosa oscuro. Tenía el rostro pálido.

El hombre tomó a Sakura en brazos y se teletransportó a un lugar seguro. Minato la depositó en una habitación de la casa. Estaban en la zona de entrenamiento Hokage detrás de la Montaña Hokage. El acceso era muy restringido.

Cuando las nubes negras comenzaron a alejarse, Sakura vislumbró un hermoso cielo anaranjado. Sin embargo, aquella vista la inquietaba. Una mano se posó en su hombro.

— Despierta, Sakura — habló Mito con calma y una luz brillante la cegó cuando sus párpados pesados comenzaron a abrirse

Se sentó bruscamente tosiendo con dureza, tenía la garganta seca y aunque intentaba salivar sentía que ardía. De repente, un vaso con agua le fue tendido que tomó sin dudarlo. Cuando terminó vio quién le dio el agua. Se congeló al ver a Yondaime Hokage frente a ella.

— Sakura — habló el hombre rubio con una mirada de preocupación — ¿qué pasó?

Ella no respondió, tan solo intentó recordar fervientemente qué rayos había sucedido. Y en ese momento las imágenes de la tortura llegaron a su mente y cerró los ojos con los puños apretados. Había sido débil en el pasado y lo seguía siendo ahora pensó con tristeza.

— No lo hagas — dijo Minato apoyando sus manos grandes sobre sus puños apretados — no es tu culpa, Sakura — ella lo miró levemente sorprendida — no tienes que hablar ahora, descansa, lo necesitas — el hombre se levanto de la silla a su lado y se retiró

Una vez afuera, Minato pudo escuchar a Sakura llorar. El hombre decidió que mañana hablarían. La tarde pasó rápido y Minato comenzó a hacer la cena. Y para su sorpresa, Sakura estaba de pie en la entrada de la cocina.

— ¿Sakura?

— Hokage-sama — Sakura ladeó la cabeza — necesito hablar con usted

— Ven — se sentaron en la mesa junto a sus platos humeantes de comida — ¿quieres hablar?

— Quiero contarle una historia — habló Sakura mirando la mesa para luego elevar su mirada hacia el Hokage — tomará bastante tiempo — advirtió

— Tengo todo el tiempo para escuchar — asintió Yondaime

— Hace muchos años, una mujer llamada Kaguya Ōtsutsuki llegó a nuestro mundo — comenzó Sakura a relatar

Le contó todo. Sakura habló sin parar durante seis horas contándole todo lo que había sucedido en el mundo shinobi en otra línea de tiempo. Desde Kaguya hasta el momento en que decidió volver al pasado actual y que ahora era su presente para salvar al mundo shinobi. Minato estaba muy aturdido especialmente al saber que su destino había sido morir en el ataque del Kyubi y más aún que su antiguo estudiante Obito estaba vivo. Además de que Naruto era el niño de la profecía y aquello lo sorprendió.

— Así que hubo demasiados sacrificios en vano — habló Minato luego de varios minutos de silencio

— Exactamente — asintió Sakura — he venido a cambiarlo todo y en el camino voy encontrando respuestas a las desgracias que le sucedió a la aldea en el pasado

— Entiendo — respondió Minato y la miró fijamente

— Tengo un cuerpo muy joven pero mi mente es adulta y he visto más horrores de los que me gustaría admitir — respondió Sakura a sabiendas por su mirada

— ¿Me dirás qué sucedió en esa cueva?

— Fui torturada para que hablase de Konoha — respondió Sakura sin lugar a más preguntas — y el chakra de Mito me liberó de allí — dijo apartando la mirada y Minato asintió comprensivamente — Madara Uchiha está vivo — dijo de repente

— ¿Qué?

— Es el Madara de mi tiempo, de alguna manera llegó y me contactó — continuó Sakura con el rostro serio — y yo… confío en él — asintió — me aseguré de ello

— Está bien — dijo Minato — si tú confías en él, entonces yo también — lo miró sorprendida — y llámame Minato — sonrió levemente

— Sakura — dijo la kunoichi correspondiendo su sonrisa

Al día siguiente, Minato volvió a la normalidad de su rutina como Hokage y Sakura volvió a su hogar para recuperarse de unas heridas mientras su chakra se recomponía. Minato le aseguró que lo sucedido en la cueva era secreto y nadie más que él y sus anbu sabían. La kunoichi agradeció mentalmente que no preguntase detalles de la tortura.

Sakura arrastró su dedo índice sobre la cicatriz en su clavícula, ya no le dolía, pero el daño permanecería. Mientras miraba la cicatriz en el espejo subió su mirada y vio sus ojos verdes jade. Conservaban el color brillante pero detrás de ello había demasiada oscuridad. Incluso su cabello rosado era más oscuro. Cerró los ojos y al abrirlos sacudió la cabeza para despejar esos pensamientos. Decidió salir a caminar un poco.

— ¡Sakura-chan! — gritó Naruto desde lejos mientras corría hacia ella — ¡adivina qué!

— Hola Naruto — sonrió Sakura — ¿qué sucede?

— ¡Escoltaremos a un comerciante a la Tierra de las Olas! ¡Será nuestra primera misión rango C, dattebayo! — exclamó Naruto felizmente sin percatarse cómo su amiga se tensaba al recordar aquella misión

— Hn, el dobe nunca deja de gritar — habló Sasuke mientras aparecía su lado

— Seguro les irá muy bien, chicos — sonrió Sakura — tengan cuidado en el camino — comentó casualmente — es un día muy soleado, ¿verdad? — miró el cielo

— Hn — Sasuke la miró fijamente

— En fin, debo ir a entregar un informe a Lord Hokage — dijo Sakura — ¡cuidense unos a otros! — y para sorpresa de los chicos, los abrazó a ambos

— ¡Sakura-chan! — exclamó Naruto sonrojado mientras Sasuke desviaba la mirada

Cuando Sakura los perdió de vista se teletransportó a la Torre Hokage causando un susto a Yondaime que saltó en su asiento.

— ¿Sabes usar Hiraishin? — preguntó Minato con la boca abierta

— Hai — asintió Sakura con vergüenza, todavía no le había comentado de sus habilidades — he venido a informarle sobre la misión rango C del Equipo Siete

— Continúa — accedió Minato

— Atacaran al equipo en el camino, el objetivo a asesinar es el constructor de puentes Tazuna — explicó Sakura — en determinado momento, Zabuza Momochi hará aparición y lucharán, su acompañante Haku lo salvará haciéndose pasar por Anbu de Kiri — continuó — Kakashi quedará inconsciente por falta de chakra debido al uso excesivo de su Sharingan, deberán proteger el pequeño pueblo cuando Zabuza vuelta a atacar. Todo esto es orquestado por un hombre llamado Gato que solo ha traído miseria y pobreza a la Tierra de las Olas — dijo Sakura — ¿aceptaría un consejo, Hokage-sama? — Minato asintió con seriedad — el problema acabaría muy rápido con Gato y nunca está de más proteger al Equipo Siete desde las sombras, quizás ¿Itachi?

— Gracias, Sakura — respondió Yondaime — realmente aprecio que me hayas dicho esto

Sin más, Sakura se retiró de la oficina del Hokage y caminó por la aldea recordando aquella misión.

Flashback

Naruto hablaba sin parar sobre cómo se convertiría en Hokage y Tazuna se burlaba de él. Sasuke caminaba impasible y alerta. Y de repente cadenas envolvieron a Kakashi y lo descuartizaron frente a sus ojos.

Se posicionó frente a Tazuna dispuesta a protegerlo con un simple kunai. Sasuke había reaccionado rápido y había dejado inconscientes a los gemelos ninjas. Naruto se había congelado en el lugar y Sasuke lo llamó gatito miedoso.

Ese día, Naruto se apuñaló la mano y prometió que nunca volvería a temer así. Ella se burló de él y lo llamó idiota por lastimarse.

Fin Flashback

Había sido ingenua, ilusa y débil pensó Sakura al recordarlo. Uno de sus grandes arrepentimientos fue haber despreciado a Naruto como lo había hecho en esa línea de tiempo. Nunca debería haber cometido ese error con él, ni con nadie. Y lo había aprendido por las malas.

— ¿Qué pasa con esa cara larga? — preguntó un ninja a su lado

— Tajime — habló Sakura mirando al ninja

— Tu frialdad me hiere, Sakura-chan — sonrió Madara en su disfraz — ¿quieres ir a tomar té con dangos? — le ofreció su brazo

— Claro — asintió y tomó su brazo

Al llegar, Tajime los llevó a su mesa de siempre. Al parecer era un cliente muy recurrente. Nota mental para encontrarlo en el futuro pensó Sakura con diversión.

Unos minutos después, trajeron dos tés con dangos coloridos. Una verdadera delicia para Sakura, realmente apreciaba el talento culinario de los Uchiha. Madara habló sobre la misión de rango bajo que les otorgaron junto a otros dos compañeros Uchiha. Le contó lo sorprendido que estaba de sus habilidades, al parecer el Clan Uchiha seguía siendo fuerte. Sakura le respondió que nunca debió haber dudado de eso pues Fugaku-sama era el líder de su clan y se aseguraría de ello.

Pasaron mucho tiempo hablando juntos. Sakura disfrutaba de una buena conversación entre adultos. Ya era de noche y la dueña tuvo que avisarles que ya estaba por cerrar la tienda. Había comenzado a llover y Sakura no tenía paraguas.

— Te acompañaré — dijo Madara abriendo su propio paraguas

— La lluvia no hace daño, Tajime

— Ya deja de ser tan terca — Sakura puso los ojos en blanco y accedió

Ambos caminaron desde el Compuesto Uchiha hasta su hogar. Sakura sacó sus llaves y estaba a punto de entrar cuando Madara habló.

— ¿No me darás un beso de despedida, Sakura-chan? — preguntó Madara con una sonrisa burlona

— Me agradaba más el Madara maníaco del Tsukuyomi Infinito — se burló Sakura causando una gran risa en él

— ¿Qué? — preguntó Tajime

— Nunca te había escuchado reír — explicó Sakura ante su sorpresa — buenas noches, Tajime — él asintió y se despidió antes de desaparecer en un remolino de hojas

Sakura levantó una ceja ante eso. Podría haberlos transportado en el remolino, y ella podría haber usado Hiraishin. Decidió no pensar en eso y fue directo a su habitación para dormir.

Pero antes Sakura decidió tomar una ducha. La lluvia siempre le ocasionaba cierto frío que le impedía dormir. Al salir con su toalla se congeló al ver a Yondaime Hokage mirando una foto en la pared. Eran sus padres y ella cuando era bebé.

— Hokage-sama — saludó Sakura y Minato se sonrojó y salió afuera a esperar a que se cambiase — ya puede entrar

— Te dije que me llamaras Minato — comentó el ninja — lamento haber aparecido así sin aviso y en tu habitación

— No te preocupes… Minato — asintió Sakura todavía acostumbrándose a llamarlo por su nombre — eres bienvenido a mi casa — y le pareció ver un destello de una emoción que no podía decir cuál

— He venido a preguntarte si tienes alguna forma para ver tus recuerdos — habló Minato — no se trata de desconfianza en tu palabra, sino de mi propia curiosidad

— Quieres ver todo lo que sucedió — respondió Sakura — puedo entenderlo — y eso pareció aliviarlo — tengo una manera y puede aturdirte un poco toda la visión de mis recuerdos, además de que podrás sentir lo que yo sentí — explicó la kunoichi

— Por favor, muéstrame, Sakura — pidió Minato con rostro serio

— Está bien — la kunoichi se desabrochó la camisa causando sorpresa en el hombre y convocando un poco de su chakra expuso un sello muy difícil de realizar tallado en su pecho

— Esto… — miró absolutamente sorprendido el sello, tuvo la necesidad de tocarlo, pero se abstuvo

— Fue creado por ti y mejorado por Jiraiya-sama, él le dio el uso de almacenar los recuerdos de mi otra línea de tiempo — explicó Sakura — ¿estás listo?

— Hai — asintió sentándose en el piso

Con un sello de mano, Sakura activó el sello en su piel y la mente de Minato vio toda la vida de Sakura Haruno. Desde su nacimiento, primeros recuerdos como niña, la Academia y lo que sufrió allí, su amistad con Ino, su enamoramiento infantil por Sasuke, su gran inteligencia e inseguridades, el Equipo Siete, la misión de la Tierra de las Olas, los exámenes chunin, el bosque de la muerte, la marca maldita y la crueldad que despertó en Sasuke, las peleas uno a uno en los exámenes chunin, la determinación de Naruto, la partida de Sasuke, su debilidad como kunoichi, la llegada de Godaime Hokage y muchos recuerdos más que fluyeron en su mente.

Cada recuerdo atravesó la visión de Minato. Pudo sentir cada emoción de Sakura. Lo más doloroso fueron sus últimos recuerdos en la gran guerra shinobi, la traición de Sasuke al asesinar a Naruto y sus ansias de destrucción. Se sorprendió al ver a Kakashi disculparse y depositando su fe en ella. Cuando abrió los ojos, ella lo miraba con calma. Minato tuvo que pestañear varias veces para deshacerse de las lágrimas por ver el mundo shinobi tan cruel.

— Lo siento mucho, Sakura — dijo Minato con sinceridad y luego se acercó y la abrazó

Aunque él era mucho más grande que ella en tamaño, Sakura se sorprendió por la muestra de afecto y correspondió su abrazo luego de un minuto. Se quedaron en silencio abrazados asimilando lo que una vez sucedió en el mundo.

Sakura pudo sentir unas lágrimas cayendo por su hombro, sintió un nudo en su garganta y cerró sus ojos húmedos. Nunca hubiera esperado que Minato llorara así que Sakura simplemente acarició su espalda esperando que fuese reconfortante.

Por primera vez en mucho tiempo, Sakura no se sintió sola en esta misión que tenía para con el mundo shinobi. Pudo dejar fluir sus sentimientos y aceptar el consuelo que le fue otorgado sin pedir nada a cambio. Pudo compartir la carga del conocimiento y eso alivió profundamente su alma.

En silencio, Minato prometió ayudar a Sakura en su misión. Podía ver a través de ella, le recordaba a sí mismo con su visión del mundo. Sakura confió en él contándole todo sobre lo que alguna vez sucedió en el mundo shinobi y él apreciaba mucho su gesto y la protegería de cualquier peligro.