Capitulo 5: Más Problemas, Muchos Nuevos Problemas….

(Shirou POV)

-Maestro-esa palabra, esa maldita palabra resuena en mi cabeza una y otra vez como una cinta rayada, me senté en la cama del hospital destruido…..lo que queda de él, ya que gran parte de la estructura solo son ruinas, consecuencia de mi batalla contra las dos servants, baje la mirada para ver las vendas, frescas con la sangre derramada, mi sangre, concentre mi poder para acelerar mi curación, la vaina sagrada, la Utopía del Rey resuena en mi interior, puedo sentir como su poder se acumula y el aura de oro se manifiesta sobre mi cuerpo, cada nervio, musculo, hueso y órgano se ve abrazado con una calidez que emana protección y cuidado para con su portador, tal vez no sea como para con su dueño original pero no por eso deja de ser poderoso; 10 minutos basto para sanar las heridas físicas, la perdida de prana está siendo tratada, llenándose como una fuente a un ritmo acelerado pero no monstruoso, calculo que en una media hora/una hora estaré recuperado del todo.

-Master-de nuevo, ese acto en verdad me tiene harto, mire hacia la fuente de la voz, veo a Saber, o mejor dicho su versión alter, un vestido puramente negro, con detalles en rojo carmesí que recorren su vestido como vides con espinas y una gran espada tribal en un costado de su cintura, volantes sobre volantes que se acomodan a su figura, veo un prominente escote que se pega a sus senos que son mucho más grandes que los de Saber, tal vez una copa DD o algo similar, nunca fui un experto en dicho campo a decir verdad, sus brazos son abrazados por guantes largos que se terminan al llegar a sus hombros, la Excalibur negra o corrompida descansa en un cinturón de cuero negro en su cadera, a su lado esta Caster tal y como la recuerdo, manto purpura/violáceo oscuro, su capucha esta abajo mostrando un rostro sin mancha alguna de un tono alabastro, su cabello azul claro brilla bajo la luna, sus orejas son puntiagudas pero ligeramente, me recuerda a una elfa, sus ojos son del azul más fino que he visto..

-Pervertido inmundo, y yo aquí preocupándome por mi contenedor que solo se la pasa fantaseando sobre sus nuevos juguetes…tch, vaya pérdida de tiempo-esa voz molesta que resuena en mi cabeza solo me hace sonreír ligeramente, me reí por lo bajo sin darme cuenta que llame la atención de las dos servants cercanas.

-Yo también me alegro de escucharte Kurou, en verdad estoy feliz, creí que te había perdido-le dije mentalmente, puedo escucharla resoplar molesta.

-Hmph, no creas que esa línea cursi de telenovela mexicana o colombiana servirá conmigo Shirou…pero en verdad me alegra que estés bien, sabía que eras duro pero no tanto, eso….esa armadura de acero y carne nunca lo había imaginado yeso que estoy unida a tu alma….-lo dijo como si fuera algo que nunca se había visto antes, al verdad tampoco pensé que sucedería eso a decir verdad, fue bastante inesperado pero me salvo y me permitió sobrevivir una vez más, a pesar de todo el daño que dejo en mi cuerpo.

-¿Crees que porque estas unida a mi tu poder esta manifestándose de cierta manera relacionada o entrelazada con mi magia como encarnación?-le pregunte dubitativo, tengo varias preguntas que me gustaría encontrar una respuesta.

-Si te soy completamente sincera no estoy segura, la magia es muy caprichosa al fin y al cabo, lo que creas que es no lo es ni lo será, se mostrara de forma que nunca pudieras haber esperado o anticipado-me dijo para luego suspirar molesta, su voz se hizo mucho más fría y gutural, como si se hubiera trasformado en una versión mucho más oscura, su anterior versión como dios de la calamidad y destrucción total.

-¿Que harás con esos sacos de carne sin valor?-me cuestiono o mejor dicho me asalto con ese interrogatorio repentino.

-A decir verdad, no lo sé, creo que romperé el contrato y las dejare a sus anchas, no las necesito, ya tuve muchos problemas con los servants, y pasar por eso de nuevo no está en ninguno de mis planes futuros….que por el momento no tengo ninguno, cuando llegue aquí no esperaba seguir vivo, de hecho me veía suicidándome en algún momento-lo ultimo salió con desgano y dolor palpable, Angra o Kurou me escucho para luego suavizar mucho su voz, como si fuera una madre acunando a su hijo que se lastimo jugando en el jardín.

-Shirou, no todo está perdido, si, fuiste traicionado ¿Y qué? Seguís avanzando sin importar lo que se te ponga delante, no muchos hombres hacen eso, carajo, sobreviviste a todos los pecados de la humanidad, cada uno tiene su castigo y termina con la muerte, y sigues aquí, poderoso, indemne, como un rey que se yergue autoritario ante cada uno de sus enemigos en completa soledad solo confiando en su poder, incluso le plantaste cara a más de un servant tu solo, ningún magus mas o menos cuerdo hace eso-me decía tratando de animarme, sonreí, luego volvió su anterior voz oscura.

-Perol a idea de quebrar su lazo para contigo me gusta, son poder puro, un delicioso aperitivo para recuperar parte de mi antiguo poder….hmmmm, sí, eso suena muy bien…-eso en verdad me dio escalofríos y algo de nausea, las otras dos solo se quedaron viéndome espaciando, esperando a intervenir en el momento oportuno.

-No, no voy a "comerlas", la sola imagen basta para querer hacerme vomitar, pero no las necesito y aun debo llevar a cabo el ritual de separación de almas, debo encontrar un claro o algo similar…Eso debemos hacer ahora-le notifique mi decisión final, ella solo asintió y dijo que esperaría, debía reponerse al igual que yo ya que Avalon no surtía efecto en ella tal vez por su naturaleza corrupta o porque es una entidad que supera todas las demás, ya que es una primordial….o eso supongo yo.

-Master-esta vez fue la voz suave y dulce de Caster que me hizo salir de mi ensueño, levante la mirada para verlas esperando por algo, su posición es la de soldados, esperando la orden de su monarca, suspire molesto, me levante y mire por mi ropa ya que solo tengo mis jeans y mis tenis, mi parte superior esta desnuda. Me acerque a lo que quedaba de la ventana y pared, cosa que está más allá de quebrada y destruida, mire la devastación que nuestro combarte dejo en el pueblo, cada casa o esta apenas manteniéndose sobre si misma o está completamente tirada abajo, los restos de la tierra tienen marcas de combate más que visibles, cortes, cráteres, ceniza y magma frio por los fantasmas nobles que usamos los tres…en verdad esto está a otro calibre, este tipo de destrucción solo lo vi en el templo Ryuudou en la batalla final contra Gilgamesh y contra el barro negro.

-¿Alguna de ustedes vio mi ropa, no me gusta estar semidesnudo por ahí-les pedí sin emoción en la voz, solo indiferencia, Caster reacciono y manifestó una camisa de mangas largas blanca junto a un abrigo largo negro, un tapado que era muy similar al abrigo de que llevaba el Guardián EMIYA en el Quinto Toque del Cielo, solo que no tenía las guardias de las manos y el cuello era un poco más grande para cubrir mi nuca y la capa era ligeramente más corta llegando hasta por arriba de mis rodillas.

-Gracias-le dije de manera uniforme, ella me asintió y se vio un diminuto atisbo de una sonrisa aparecer en su rostro, por el otro lado Saber o Alter, no estoy seguro de cómo debo dirigirme hacia ella. Parece que no se lo tomo nada bien por la ligera mueca en su cara, incluso chisto molesta, Caster noto esto se rio por lo bajo, camine fuera de este cuarto destruido y salí de los restos del hospital abandonado, no había ni un solo rastro del otro yo de Ilya y su amiga, escuche dos pares de pasos que me seguían desde atrás, me detuve en medio del camino nevado, la nieve ahora caía una vez más con delicadeza, casi como una danza silenciosa, ellas también detuvieron.

-¿A dónde creen que van ustedes dos?-mi pregunta las tomo por sorpresa ya que reaccionaron de manera inesperada, ambas me miraron como si fuera un tonto por esa pregunta.

-Ahhhh con usted Master, somos sus servants-dijo Caster dubitativa y algo incomoda por como la miraba fijamente cual halcón ve un ratón que tanto ansia devorar.

-¿En qué momento las convoque yo a ustedes dos? según recuerdo intentaron matarme hace apenas nada, en lo que a mí respecta, ustedes dos no son mis servants, solo enemigos que me dieron un alto al fuego, además no me vengan que están luchando por un deseo de esa copa de mierda, esto no me interesa ni me concierne en lo mínimo, ese posible deseo que tanto están imaginando solo traerá destrucción y martirio a cualquiera que esté a su alcance-le indique para seguir caminando, pero ellas seguían detrás de mí como si nunca hubieran escuchado mis palabras anteriores, rechiste molesto para mí. Me detuve de golpe y llame al menos dos docenas de armas blancas que flotaban con un aura azulada amenazante a su alrededor. Ellas se detuvieron y estaban pensando que curso de acción tomar ahora, según ellas soy su master, y eso conlleva que en este mundo se está librando una nueva guerra del Santo Grial, eso absolutamente no necesito, debo llevar a cabo el ritual, si lo que Kurou dijo es cierto no le queda mucho antes de que mi magia la absorba y la convierta en mi nuevo poder. Tengo el tiempo en mi contra.

-Master…aquí nos volvimos servants sin master y estábamos a punto de perdernos de nuevo en el Trono de los Héroes, usted al vencernos obligo su magia para con nosotras, en ese momento nos volvimos sus servants….y en cuanto a sus palabras parece que usted ya vivió una guerra santa por el grial….-eso ultimo no fue una pregunta, fue una afirmación a decir verdad, mis ojos se estrecharon y mis venas se marcaron debajo de mis ropas, señal de que mi prana había despertado de su letargo, mis armas brillaron y nuevas venas de poder aparecieron en los cuerpos de la hoja en un diseño geométrico.

-Je, tienes razón, además yo no vengo de este mundo, se llevo a cabo un ritual conmigo y mi alma fue trasferida en el espacio-tiempo hasta dar aquí, en la infinita cantidad de universos y mundos posibles, mi maestro en verdad solo me molesta…si vuelvo a ver a ese saco decrepito me asegurare de hacerle un par de agujeros-dije molesto, luego convoque una vez más a Ícaro, las alas ahora eran de cuatro metros y medio de envergadura, el miasma gris/negro caía en una estela de plumas fantasmales, les dirigí una última mirada, Caster reacciono convocando algunas runas y sellos, seguramente tratando de impedir mi huida. Mis armas se abalanzaron sobre ellas destruyendo su alrededor, un cono de polvo y tierra salió disparado cegándolas durante unos segundos. Tiempo que aproveche para mi escape, surque el cielo en cuestión de pocos segundos, luego de unos minutos ya estaba más que lejos de las ruinas que eran ese pueblo fantasma aunque me extraña no haber encontrado rastros de esta nueva Ilya y su amiga cosplayer.

-Con Alter y Caster-

-Maldita sea ese necio y torpe Master, más allá de que logro hacernos frente a ambas en un duelo y se atreve a irse así como así, suficiente, pensaba ser amable pero veo que tendré que meterle sentido en esa nuez hueca que tiene por cabeza-se dijo así misma Alter mientras el miasma negro volvía en toda su aterradora gloria y poder macabro, pero antes de seguirle la pista a su nuevo amo se volvió hacia Caster con su hoja en alto.

-Tú eres solo un estorbo, mago, desaparece de mi camino, o te veras empalada por mi cuchilla-le dijo de manera amenazante y tajante, Caster solo se rio para sí misma mientras cientos de círculos antiguos y olvidados se mostraban a su alrededor, todos apuntando hacia su nueva enemiga/hermana servant.

-Fufufu, como si una mujer cualquiera me pudiera amenazar con un mero palillo encantado con algunas sombras-le dijo, Alter apretó los dientes mientras su miasma se hacía más y más violento.

-te lo advierto magus de cuarta, he matado a cientos de ustedes, serás uno más, harías bien en obedecer y no actuar tan altanera. Deo ir por mi master-le dijo de manera definitiva, Caster al escuchar lo ultimo solo entrecerró sus ojos hacia su oponente.

-Recuerda que el chico también es mi master, pequeña espadachín-le advirtió con la voz más oscuro, sus círculos brillaron mientras se cargaban con renovado poder puro.

-Hmph, tú, su servant, no me hagas reír, master no necesita a nadie más que a mí, tu solo eres un peso muerto, soy mejor guerrero y estratega que cualquier otro aquí-le dijo de manera arrogante y altanera hacia Caster que solo se rio aun más, cosa que no le cayó nada bien.

-Fufufufu pero eso no es todo lo necesario para ganar, la moral y el cansancio juega un papel importante en la guerra, y de seguro master debe estar muy cansado, debe necesitar alguien que lo agasaje y relaje…si me entiendes-le dijo de manera simple pero por lo bajo se podía detectar un tono coqueto, Alter enrojeció ligeramente para luego chasquear la lengua en molestia.

-Tch, genial, tengo una moza de bar lujuriosa cualquiera, lo que me faltaba-dijo tanto para sí misma como para ella.

-Fufufu ¿Qué pasa pequeña? Miedo del toque de un hombre… ¿No me digas que aun eres pura?-Caster solo aumentaba la sorna y burla en su voz, Alter por un lado solo deseaba verla muerta pero por el otro, un lado mucho más urgente le instaba a regresar para con su amo, tener esta tonta charla con la magus no le vendría nada bien.

-No me molestes magus-le dijo para dar media vuelta en dirección hacia donde salió volando su terco pero poderoso master.

-Espera ahí pequeña, vamos dile todo a tu hermana mayor Fufufu, debes ser una de esas vírgenes del convento, puras que ansían la llegada de su príncipe azul jajaja-se reía Caster a costa de Alter que solo temblaba de sobremanera mientras se pensaba en cuantos pedazos la puede cortar con Excalibur antes de que muriera…

-¿no vas a decir nada, Rey de los Caballeros?-Alter se detuvo en seco ahí mismo, giro con violencia con la hoja maldita apuntando directamente hacia su garganta, Caster solo se rio un poco para sonreír.

-No te culpes, dijiste el nombre de tu noble phantasm a los cuatro vientos, no es mi culpa que tu leyenda sea tan conocida-le dijo como si fuera algo obvio, incluso que hasta el más tonto pudiera entender a decir verdad, Alter solo gruño como un animal furioso pero bajo su arma para seguir con su camino.

-¿Qué, vas a dejar a tu hermana sola? Que pena….y ahora que haré con el mapa que me guiara hasta mi master, bueno, mejor, más para mí-eso sin duda trajo la atención de Alter, se giro un poco para escucharla.

-Vaya, vaya, ahora si te intereso, que mujer eres tú por amor de Zeus, aunque le viejo barbudo ese solo ve yo, yo y yo…-se dijo a sí misma, de nuevo la hoja de Alter estaba apuntando contra.

-Dame eso, y puede que no te asesine-le dijo Alteren un tono definitivo. Caster solo sonrió.

-Ah, ah, ah, no tan rápido espadachín, el mapa solo reacciona con mi magia, como esperaba, master es alguien…único, y no pienso perder eso, ya en mi vida pasada me vi envuelta en las tretas y los juegos de los dioses que me usaron como una marioneta, peo aquí eso no sucederá, quiero un cambio…y tu quieres un deseo, podemos ayudarnos…-dejo la frase a medias pero el significado oculto era más que entendible para ambas mujeres.

-Te escucho…de momento-dijo Alter mientras bajaba su hoja lentamente.

-En el anterior mundo, despacho de Zelretch-

El viejo loco portador y creador, amo de la segunda verdadera magia miraba sentado en su despacho en su sillón de cuero, perteneciente a un emperador de otro mundo, mágico que dotaba a quien se sentara de la relajación absoluta, en sus manos un refresco y una bolsa de palomitas mientras miraba el desmadre que se estaba produciendo para su deleite y su…..especial concepto de diversión.

Por un lado tenemos al heredero de la familia Tohno, Shiki, este estaba dando vueltas de aquí para allá mientras murmuraba para sí como un loco en la casa de la risa, cada tanto se paraba para tirar de sus cabellos negros con fuerza para aumentar el ritmo de su caminar, el viejo estaba pensando en llamar a un manicomio si esto seguía así, aunque no por eso dejaba de ser divertido.

Akiha Tohno, hermana y cabeza del clan Tohno, estaba sentada en un sofá del despacho del viejo, su cabello bailaba con una promesa de destrucción y solo aniquilación, una sonrisa labrada en su rostro, una muy tétrica, amenazante, malvada y tenebrosa sonrisa que podría dejar pesadillas y graves secuelas a quien la mirara, el sillón o mejor dicho despojo de sillón esta prendido fuego junto al piso, la pared…en fin todo era como ver a una reina infernal esperando al nuevo bastardo que tenga la muy mala suerte de cruzarse en su presencia.

Las criadas de la familia, Hisui estaba al lado de su reina de fuego con la mirada impasible, su traje se movía con el viento sumamente caliente que la rodeaba más sin embargo no la molesta siquiera, en sus manos una bandeja con una tetera y una taza aunque estas solo eran ahora metal fundido, la bandeja de alguna forma logro sobrevivir al asalto de fuego, su mirada era cubierta por su cabello que ocultaba su ojos llenos de una emoción, el enojo, pero no un enojo cualquiera, era la verdadera furia de una de una mujer despechada…pobre del idiota que provoca esta furia que no conoce límites ni obstáculos, sus manos se agarraban con furia a la charola con gran fuerza, la pobre pieza de metal al final sucumbió para caer con el metal fundido a una temperatura de terror logrando derretir el suelo y abrirse paso hasta abajo dejando un agujero, se escucho como alguien grito seguido de UN MEDICO, luego se hizo un eco de gritos al ver al pobre desafortunado que se vio atrapado en el incidente, al final se escucho a alguien gritar despejen, un arco de rayos se hizo visible desde el agujero derretido, cosa que ni les intereso a los presentes.

Kohaku estaba en el otro lado de la habitación mientras sonreía para sí misma, en sus manos un gran cuchillo de cocina, de esos que aparecen en las películas de terror de clasificación M, se estaba riendo mientras lo acariciaba con cuidado y ternura, un aura violeta, ponzoñosa y vil bailaba lentamente.

-Shirou en verdad esta tan muerto cuando den con ella-se dijo el viejo vampiro decrepito para sí, su sonrisa solo se ensancho, solo quedaba la princesa verdadera, Arcueid estaba con las manos flexionándose como garras cada pocos segundos, su sonrisa era una hilera de colmillos y sus ojos rojo sangre brillando como faros que eran la entrada al infierno mismo…

-Corrección, estará mejor en el infierno, ahí serán amables, lo verá como si fuera el paraíso, ante estos locos sufrirá el verdadero purgatorio, Jejeje de saber que reaccionarían así debí enviarlo a otro mundo hace mucho-Zelretch solo se reía como una maniático hasta que la voz de Shiki lo saco de su ensueño loco y delirio de diversión.

-Señor Zelretch…llévenos con Shirou, el nos necesita-le pidió con cuidado, conocía mucho desde el propio Shirou como era su "maestro".

-Jojojo él los necesita, no es más seguro decir que ustedes los necesitan-les cuestiono con diversión, las damas enrojecieron ligeramente mientras que Shiki solo bufo molesto pero a Zelretch no se le escapaba el polvo rosa en su cara que bajo para disimularlo.

-Jejeje pero volviendo al caso escuchen bien, una vez se lleve a cabo el ritual ustedes no volverán aquí a menos que consigan una manera de hacer una brecha en el concepto espacio-tiempo-estaba por seguir cuando Shiki se acerco a su escritorio plantando las manos en el mismo.

-Eso no interesa, llevemos con él-dijo de manera definitiva, el viejo se le quedo mirando fijamente haciéndolo temblar ligeramente, las demás miraban atónitas como Shiki se planto ante uno de los magos, no, uno de los seres más poderosos del mundo. Shiki en verdad tenía pelotas de acero.

-Bien, pero conste que se los advertí, síganme-así dicho las guio hasta la parte más alta de la Torre del Reloj, lugar donde los rituales más poderosos e importantes se llevaban a cabo, su mirada era seria pero por dentro se estaba matando de la risa

-Cuando Shiki descubra su nuevo…cambio en verdad enloquecerá y las demás solo sumara más y más diversión, una parte de mi se rehúsa el usar a mi alumno mentalmente quebrado para divertirme pero he visto muchos Shirou diferentes en los mundos posibles, ese chico nació para hacer grandes cosas, esta traición no lo detendrá, solo lo reforzara, espero que disfrutes mi regalo Shirou kukuku-pensaba para si Zelretch, los guio hasta un espacio desprovisto de cualquier tipo de mueble, en el suelo una enorme mándala, el circulo ritual de trasferencia de alma.

-Pónganse todos en medio del circulo, yo hare el resto-y así hecho obedecieron, el circulo comenzó a separarse del suelo y las cadenas de símbolos y palabras se movían hasta formar una especie de domo o cúpula cubriéndolos, con cada palabra que salía de la boca del viejo tomaban más poder y movimiento, en un momento se expandieron para luego cerrarse de golpe sobre la familia Tohno generando un enorme brillo similar al de una estrella desapareciéndolos.

.Espero que te vaya bien Shirou, porque tus anteriores damas pronto descubrirán la verdad, me pregunto qué harás….redención o condenación-se dijo para sí mientras desaparecía de nuevo en su despacho, doblo su sillón para ponerse más cómodo, lo puso en modo masaje y convoco una tv pantalla plana de 52', sintonizo el canal Xof y vio como los recién enviados aparecían en un cráter desorientados.

-Kukuku esto será divertido-se dijo mientras engubia un hot dog con un banderín en su mano derecha que decía animo Shirou con la cabeza chibi del pelirrojo.