Disclaimer: Saint Seiya le pertenece al gran Kurumada-sama.


"Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción."

Gilbert Keith Chesterton

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Sino apuraba el paso perdería el tren para llegar a la universidad. Por tercera vez en la semana me había quedado dormida. Y todo por ese extraño sueño. Había vuelto a despertarme a mitad de la noche llorando; era imposible no hacerlo, me despertaba con un profundo sentimiento de tristeza que nunca antes experimente.

Delante de mí había una persona con una clase de armadura y sosteniendo una espada. Sé que algo me dice, mas no logro escucharlo. Antes que logre atacarme alguien más se sitúa entre ambos contraatacando y logrando alejarlo. Antes que pueda siquiera darme cuenta de lo que sucede tengo a quien me salvó entre mis brazos.

-¡Seiya no te mueras por favor! Tienes que seguir viviendo por tus seres queridos. ¡Por favor, Seiya!- de mi boca salen esas palabras mientras mis lágrimas corren por mi rostro.

Llegue a tiempo, abordé el tren y tomé asiento. Aun no podía dejar de pensar en el joven de mi sueño. Lo llamaba Seiya... sentí una pequeña opresión en mi pecho, otra vez la tristeza me invadía; pero ¿por qué?.

Ya que tengo poco más de una hora de viaje aprovecho el tiempo para leer uno de los tantos libros que llevo conmigo para realizar mi trabajo.

-¿Mitología griega? Suena interesante- tan compenetrada en la lectura estuve que no sentí cuando alguien se sentó a mi costado.

-Realmente lo es- al dirigir mi vista a quien me habla me paralizo. El desconocido frente a mí era igual a la persona con la que había soñado la noche anterior. Si mi sorpresa era enorme la de él no se quedaba atrás. -¿Seiya...?- su nombre salió de mis labios sin darme cuenta.

-¿Acaso nos...?- antes de que él termine de formar la pregunta una mujer castaña a su lado lo jaló del brazo llevándolo fuera del tren.

-¡Espera!- aunque me apresuré en seguirlo ya lo había perdido de vista. -Supongo que es mejor así, después de todo que voy a decirle... ¡Hola, te conozco debido a que sueño contigo regularmente! Creerá que estoy loca-


No muy lejos de ahí cierto moreno quedó pensando en ese raro encuentro que había vivido no hacia de más de unos minutos.

-Esa chica es a quien vi en mis sueños. No puedo equivocarme, pero ¿acaso ella me conoce?... Saori- pronunció su nombre en un susurro.

-¿Eh, dijiste algo?- pregunto su acompañante obteniendo una pequeña negación del otro. -Muy bien, entonces apúrate hermano, Shiryu y los demás nos están esperando-

-Lo sé Seika, voy detrás de ti- dijo olvidándose momentáneamente de la situación y siguiendo a su hermana. Definitivamente sabía que volvería a cruzarse con la muchacha.

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Continuará...


¡Okeeeey! ¡Es lo primero que escribo para este fandom así que paciencia! Jajajaja pero aprenderé en la marcha!