Este es el primer capítulo de un fic llamado El Ladrón y yo, como ya mencione en otra historia que se adjuntará a esta esta es una historia basada en mis personajes favoritos. Agradezco si lo leen.

Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Los dueños de Once


Como conocí al ladrón.

Estaba recogiendo mis cosas para irme del salón de prácticas de la facultad, cuando entró y entonces fue la mejor visión que eh tenido en mi vida. Era algo común jeans y playera negra, pero su cabello era perfecto y mostró esa sonrisa tan blanca tan perfecta que hace que cualquiera que la mire quede hipnotizado.

Cada día en el colegio me dedique a buscarlo hasta que un día lo vi platicar con mi amiga Marian y mi amigo John, pensé que podía utilizarlos como contacto para conocerlos. Hasta que lo vi con ella, con esa mujer de rizos perfectos y de empalagosa voz.

Intenté averiguar un poco más y descubrí lo más doloroso que pude imaginar era su novia y al parecer llevaban largo tiempo en esta relación, ellos no eran muy afectuosos en público pero me lo habían confirmado mis amigos. Era todo en que estaba pensando yo también llevo una buena y larga relación con mi novio Daniel. Decidí que lo iba a olvidar y la verdad todo iba muy bien hasta que un día todo cambió.

(6 meses después)

Empezaba el nuevo semestre y estaba en una clase dónde conocía a muy poca gente solo mis amigos John y Rumple (mejor conocido como "Gold") estaban ahí. De repente el chico de la sonrisa perfecta entró, sin saber porque mi corazón comenzó a latir de una forma inusual, sentí como una corriente eléctrica que recorría desde la punta de mis pies hasta mi cabeza y una sonrisa de lado se dibujo en mi rostro. El pasó y se sentó en el fondo del salón.

La profesora comenzó el curso y nos dijo que íbamos a realizar un trabajo de investigación y una exposición en parejas, pidió que le diéramos nuestros temas para así poder encontrarnos la pareja afín de cada uno.

-Regina Mills- Pregunto la profesora

-Presente- Contesté mientras levantaba la mano

-Robin de Locksley- Volvió a preguntar

-Presente- Dijo una voz varonil que venía del fondo del salón.

Voltee a ver y casi se me cae la quijada cuando el que levantaba la mano era el chico de la sonrisa perfecta.

-Sus temas son muy parecidos, así que trabajarán juntos y expondrán su investigación al final del semestre- Dijo la profesora

No lo podía creer de verdad que el destino o la suerte no lo sé estaban de mi lado, o único que podía pensar era que me sentía tan afortunada de que justo él me tocara como pareja para trabajar. La verdad no presté atención el resto de la clase hasta que termino y la profesora dijo que podíamos retirarnos así que decidí salir, sin embargo una mano me detuvo por el hombro y me giré para ver de quién se trataba.

-¿Regina?

-Esa soy yo- Contesté con una sonrisa de lado

-Soy Robin, me gustaría que empezáramos a trabajar cuanto antes. Te parece si mañana mismo saco unos libros y nos vemos a las 2 en la biblioteca- Preguntó

-Me queda perfecto pues tengo libre desde las 12 y tengo clase hasta las 4.

Entonces ya quedamos.

Se despidió con un gesto y yo contesté con una sonrisa de lado. Esperaba el autobús con mi mejor amigo Gold y hablaba sin parar de él y de su perfecta sonrisa. Abordé mi autobús y viaje a casa. En cuanto entré a mi departamento busqué algo para cenar y me puse a estudiar pues no quería llegar al día siguiente sin conocimiento previo. Cuando el sonido de mi celular me desconcentró.

Robin: ¡Hey! ¿Cómo vas con lo del trabajo?

Regina: Bien, y tú ¿Qué tal?

Robin: Excelente estoy leyendo un libro que nos ayudará mucho.

Regina: Pues llévalo mañana y lo checamos.

Al otro día era un manojo de nervios, las blusas volaban del closet a mi cama. Trataba de encontrar el outfit perfecto para ¿Estudiar? Era obvio que tenía que ver con el chico de la sonrisa perfecta Robin, lo que no entendía era porque estaba pensando en el si yo estoy bien con Daniel. Salí de mi casa con vestido azul marino y unos converse blancos junto con una trenza que caía sobre mi hombro derecho, y me dispuse a trabajar. Cuando llegue el aún no lo hacía así que esperé en una banca. Llegó algo tarde y ¿Acompañado?

-Hola, lamento llegar tarde- Dijo a modo de disculpa

-Está bien no tiene mucho que llegue.- Mentí mientas sonreía

-Aquí está libro que te dije, te parece si comenzamos.

Lo que siguió fue platicar sobre el tema de nuestra investigación, aunque trataba de concentrarme en ello mi mente no podía dejar de pensar en quien era esta chica. Desde que llegó con él había estado sentada detrás de nosotros, tenía tres preguntas que rondaban mi cabeza: ¿Quién era ella?, ¿Porqué no me la había presentado? ¿Porqué me hacía sentir de esta manera?

-Regina, Regina- una voz interrumpió mis pensamientos

-¡Ah! Que pasó-

-Te decía que si crees que este párrafo está bien para la conclusión.

-Queda perfecto- Respondí con un tono distante

-Entonces ya quedó, nos vemos en clase- Se levantó y se marchó seguido de la mujer desconocida.

El día pasó rápido, pero mi mente no podía pensar en otra cosa. Cuando encontré a Marian estuve un rato con ella platicando, hasta que el y ela aparecieron y se sentaron justo enfrente.

-Marian querida, te eh visto platicar con Robin y esa chica, ¿Tú los conoces bien?

-Claro, los conozco porque están en una comunidad de estudiantes conmigo.

-Y ¿Quién es la chica?

-Es la novia de Robin, Zelena.

-Oh, ya veo. Hoy trabajamos en una materia que tenemos en común y ella estuvo ahí. Lo extraño es que no nos presentó y no cruzamos palaba.

-Qué extraño llevan casi un año y medio juntos.

-Mira medio año menos que Daniel y yo

-Sí, que lindo es el amor.

Me quedé contemplando a la pareja, sin saber porqué una sensación de tristeza recorría todo mi cuerpo. A partir de entonces esas palabras no dejaron de resonar en mi cabeza: Su novia…