Este fic participa en el Reto Trimestral Masquerade del foro "El Mapa del Mortífago".

Disclaimer: Todo lo referente al universo de Harry Potter es propiedad de J.K Rowling y Warner Bros. Yo solo los uso como mero entretenimiento mío y los que lean esto, lo único que me pertenece es esta ficción. La canción "Himitsu kuro no chikai" pertenece a sus respectivos compositores y la voz al Vocaloid Rin Kagamine.


Epilogo

Tú y yo


Harry caminaba lentamente sobre el césped intentando ocultar el sonido de sus pisadas con el resto de los alumnos. Decir que llevar puesta la capa de invisibilidad era solo un bonus que le ayudaba con su tarea.

No sabía desde cuando había comenzado a obsesionarse con ese rubio egocéntrico y Slytherin… Bueno a quien trataba de engañar claro que lo sabía. Ese empecinamiento había comenzado cuando apenas tenía ocho años y su padre James capitán de la selección inglesa para los mundiales de Quidditch de aquel año fue citado a la mansión Malfoy para conversar no recordaba que cosas y su padre pensó que sería buena idea llevarle… Catastrófico error si le preguntan al Harry de dieciséis años. El pequeño Harry inocente como solo el poda serlo llego a la gran residencia tomado de la mano de un sonriente que saludaba cortésmente a un imponente rubio que luego conoció como Lucius Malfoy, tras este y mostrando un porte impecable para un niño de esa edad estaba un pequeño rubio platino de llamativos ojos plateados y sonrisa astuta… Harry supo que su cerebro se había apagado cuando noto que los adultos se habían retirado al estudio del rubio dejándolos solos; el pequeño Harry debía reconocer que ese niño por alguna razón le resultaba familiar… No lograba saber de dónde… solo lo era.

-Hola mi nombre es Harry Potter – se presento

- Encantado, Mi nombre es Draco Lucius Malfoy – contesto sonriendo el niño. El pequeño Harry solo podía preguntarse si siquiera era legal que un niño fuera tan lindo como lo era él - ¿Qué pasa porque te quedas callado?

- ¿Alguna vez te han dicho que no es legal ser tan lindo?-

Como respuesta Draco lo miro como si repentinamente se hubiera transformado en un hipogrifo… Aunque resultara muy graciosa esa expresión a los ojos de Harry ya que también el pequeño estaba muy sonrojado…

Harry regreso a la realidad cuando a lo lejos descubrió al objeto de sus deseos recostado sobre un frondoso árbol a las orillas del lago hojeando lo que parecía un libro de pociones avanzadas… Él aun no lograba encontrarle la gracia a pociones, jamás fue lo suyo ni siquiera con todas las clases que recibió del mismo Snape en vacaciones bajo influencia de su madre… Mira tú qué cosas…

Sin perder más tiempo él moreno se aproximo sigilosamente hasta quedar a un par de metros del Slytherin, cuando un ruido llamo su atención… Al parecer no era el único que buscaba ver al rubio, ya debía de haberlo sospechado al notar ese extraño bulto castaño entre los arbustos... ¿Es que acaso Granger no se rendía? ¡Draco era suyo! O bueno próximamente… se decía él.

El rubio por su lado fingía leer cómodamente su libro de pociones, esperando a ver si alguno de los dos cabezas huecas Gryffindor que se dedicaban a acosarlo se decidía y se acercaba a él, porque solo Merlín y Salazar sabían lo mucho que le estaba hartando el hecho de no poder ni usar el baño de prefectos en paz. Pasaron los minutos y nada… Media hora y solo sentía el par de miradas clavársele en la nuca… Respiro hondo y trato de calmarse…

-¡Achuuu¡ - estornudo el rubio

-Salud – respondieron sus acosadores

-¡Por las bolas de Merlín, Potter, Granger se que están allí salgan antes de que los maldiga! - Como quien no quiere la cosa tanto él moreno como la castaña salieron de sus escondites avergonzados – Bien, ahora van a decirme ¿Por qué me están acosando?

-¡Yo no te acoso! – respondieron ambos al unisonó haciendo que el rubio volteara los ojos.

-Ya claro, porque seguramente yo me imagino los cabellos castaños en todas las esquinas o los pies sin cuerpo que me siguen a todos lados ¿verdad? - Ambos chicos se coloraron – Eso pensé… Y se supone que los Gryffindor son los valientes… Tamaña estupidez. – dicho eso el rubio se alejo del lugar dejando a unos avergonzados Gryffindor

- Creo que está enojado…

- Que observador Harry…

-¿Sabes que esto no hubiera pasado si tu no lo acosaras?

- ¿Yo acosarlo? Pero si tú desde primero estabas obsesionado con él

- ¡Por eso mismo! A mí me gusta Draco mucho antes que a ti.

- Pero ni siquiera sabes si el prefiérelas varitas a los calderos, lo que me da la oportunidad a mí de intentar.

- ¡Eso no importa! ¡Yo le quiero y lograre que el también me quiera! – dicho eso Harry se alejo rápidamente del lago sin notar que el rubio re aparecía colocándose junto a Granger que le miraba ceñuda.

- Me debes una grande Draco… Mira que hacerme espiarte solo para darle celos a Harry…

-Ya ya, pequeña leona además no te hagas la inocente o te recuerdo que mi cabeza es la que rodara si mi padre se entera que te he dado ese antiguo libro de historias y leyendas de la magia… A todas estas ¿Para qué lo querías exactamente?

Ella se encogió de hombros dedicándole una de sus famosas miradas "Se algo que tu no" marca Granger –Oh nada en particular… Solo quería revisar una vieja historia que escuche por allí…

-Como digas – dijo restándole importancia –En fin creo que mejor lo busco antes de que se esconda en el nido de una Acromántula o algo así.

-Buena suerte Xavier – Grito la castaña riendo alegremente mientras el rubio confundido siguió su camino.

Harry corrió lejos del lago, impresionado y asustado en partes iguales por sus propias palabras… Jamás le había confesado a nadie más que a si mismo sus sentimientos por el rubio… es decir ¿Y si Hermione tenía razón y él prefería los calderos? Abruptamente detuvo su andar al descubrir que estaba en un callejón sin salida y a sus espaldas se escuchaba el eco de unos pasos en su dirección. Busco frenéticamente su capa de invisibilidad pero rápidamente recordó que la había dejado en el lago y no pudo evitar golpearse mentalmente por ser tan despistado. Sin más remedio y recordándose como había dicho Draco él era un Gryffindor y por ende un valiente león se enfrentaría a lo que viniera.

Y si vaya que si llego algo… o eso creía Harry ya que escuchaba los pasos pero no veía a nadie… -¿Hola?

-¿Quieres escuchar un secreto Harry? - pregunto una voz salida de la nada

-¿Un secreto? – inquirió confundido Harry

-Yo también te quiero Harry- Draco se quito la capa de invisibilidad y apareció frente a un sorprendido Harry, y aprovechándose de ello se acerco hasta el hasta unir sus labios en un delicado beso – Y te tardaste demasiado en admitirlo ¿sabes? Tengo desde los diez esperando a que me lo dijeras…

-Draco, ¿Puedo decirte un secreto? – comentó Harry con ojos brillantes

-Claro, dime lo que desees.

Creo que descubrí algo que me gusta más que estarte acosando…

-¿A sí? – Respondió con fingida sorpresa -¿y qué seria eso?

-Pues… Esto- termino de acercar sus labios a los de su compañero, dejando en claro la nueva actividad favorita de ambos.

-Te quiero Draco…

-Y yo a ti mi ángel… - Harry le miro sin entender – ¿Nunca te han dicho que no es legal ser tan puro y dulce como un ángel?

Ambos rieron al recordar ese momento de su niñez, y tomados de la mano disfrutaron de la segunda oportunidad que sin saberlo la vida les había otorgado.


FIN


Palabras:1128.

Gracias por llegar hasta el final de esta pequeña historia. Espero que te gustara y recuerda que la vida tal vez no hoy ni mañana pero si te esfuerzas lo suficiente te dará una segunda oportunidad :D

¡Feliz año nuevo 2016!

PD:¿Review?