Disclaimer: Los personajes de The Walking Dead, de su videojuego Survival Instinct y de Grey's Anatomy no me pertenecen. No hay fines de lucro.

Summary: En la casa de los Dixon ocurre un milagro navideño.

Esta historia corresponde al prompt número uno del "Juego de Navidad" del foro Open! Walkers Inside.

Título: Recuerdos


Todo comenzó cuando Will se sentó en la silla.

Jala el cordón, el mecanismo del cuadro comienza a accionar, la música se empieza a escuchar, el dolor empieza a menguar.

"Uno, dos…"

Un golpe más.

"Tres, cuatro…"

Se cae al suelo.

"Cinco, seis…"

La puerta se abre.

Ahora él está adentro.

—¿Cómo llegaste hasta aquí?

Retrocede arrastrando las plantas de los pies. Con las manos se cubre las piernas. Hay pánico en su voz. Las risas y pisadas de niños mayores responden por él. Con recelo, Daryl descubre que a su paso rompen las ramas más bajas de sus árboles favoritos.

—Son mis hermanos. Mi nombre es George —se explica tendiéndole la mano. —¿Es tu escondite?

La sonrisa ocasiona que sus mejillas se ensanchen, que los pómulos suban, hace su nariz más ancha. Le falta un diente de los de adelante.

Su respuesta es mirar el suelo. Su esperanza que el niño se aleje de él, cuanto antes, mejor.

Merle observa el camión de mudanzas fumándose un cigarrillo. Como todos los días, lo mueve por delante de la cara de Daryl hasta que la mano de éste se levanta de su sitio con la aparente intención de agarrarlo.

—No mientras yo esté cerca —advierte Merle.

Daryl se ríe.

Quizás en un año o dos.

O en unos veinticinco. Fuera de la reunión de Rick y Philip. Y con Caesar.

—No hay lugar como el hogar…

Merle colgó en la puerta un adorno navideño que encontró en el sótano.

Lo hizo con un clavo que le quitó a la silla de Papá Will.

"Ese clavo… Ese clavo traerá problemas."

—Louise y Harold O'Malley y sus hijos Ronny, Jerry y George —anuncia Will. —Te quiero lejos de ellos, Daryl. —Acto seguido se dirige a Merle. —Ocúpate de ello.

Entra en la casa.

Dos semanas.

Los niños O'Malley tocaron la puerta de los Dixon al menos una vez cada día.

—No abras, Merle.

Los dedos, deformados y artríticos, se los cierne alrededor de la muñeca. El aliento a vino perfuma la habitación.

—Vamos a rezar.

Veinticuatro de diciembre.

Es la cena navideña y habrá ciervo. El tío Jess debe irse temprano.

"No te vayas…"

—Todo listo. Sólo deben sentarse en la mesa. —Le da tres paquetes a Merle. —Feliz navidad.

"No te vayas… Por… favor…"

Todo comenzó cuando Will se sentó en la silla.

"Cinco… Seis… ¿George?"

Abre los ojos como si viera un fantasma. Una gota de sangre en la sien.

El pequeñísimo niño entra y cierra la puerta como si fuera su casa.

—Hemos venido a rescatarlos.

Sonríe. Sus mejillas regordetas. La nariz más ancha de lo normal. Los ojos brillantes. La mano que le ofrece no tiembla. Y Daryl la toma. Y salen por la ventana. Merle está afuera. Harold O'Malley habla con la policía. Louise lo cubre con una manta y… está nevando.

Nada fue igual desde la muerte de su madre.

Pero nada fue igual desde que conoció a George.