Advertencia: No recomendable para niños que amen a Pinkie Pie o la ternura de MLP. Puede incluir mucho gore.

Prólogo

-P…por favor Pinkie- Raimbow Dash estaba recostada en una mesa de operaciones con los cascos y alas amarrados- No br…bro…mes así- tenía los ojos al borde de las lagrimas. Estaba confundida y asustada.

-Jajaja Buena esa Dashy. Lamentablemente para ti, no, no estoy bromeando. Lo siento, pero tu numero salio y no puedo ignorar eso- su cara se volvió pensativa por un momento para luego iluminarse con una sonrisa- ¿Qué te parece si te doy una oportunidad-

-¿E…eh?- no entendía a lo que se refería.

-Una oportunidad para escapar tontita! Pero bueno, por supuesto que tendrá sus pequeñas reglas-

Raimbow Dash miro a Pinkie Pie confundida.

-¡Un juego!- Pinkie alzo sus patas delanteras al aire emocionada, regresando unos segundos después a su posición original pero con los ojos dilatados- ¿Qué te parece?-

Raimbow Dash se quedo pensativa pero luego de pensarlo un momento asintió ligeramente.

-¡Yuuju!- dio un brinco- lo empezare a organizar. Mientras, siéntete como en casa y descansa Dashy-

Y de esa manera Pinkie Pie salio de la habitación dejando a Raimbow Dash en la oscuridad.

Poco sabia ella de que la desición que había tomado seria aun peor que la muerte.