Cómo entrenar a tu dragón (How To Train Your Dragon) está basada en la serie de libros de mismo nombre de la autora británica Cressida Cowell, y realizada por Dreamworks Animation.

No poseo ningún derecho sobre los personajes y detalles originales de HTTYD.

El propósito de este FanFiction es el de entretener, con eso ya dicho, por favor no me demanden.


DRAGONS: A Twins Story

Letras peligrosas (Pt. 3)

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Letras peligrosas (parte 3)

A pesar de las objeciones de los jinetes de dragón y las preocupaciones paternales de jefe Stoick, a la mañana siguientes el barco insignia de la armada "El pingüino peregrino" zarpó de la costa de Berk en dirección a la isla Meathead. Al final, como había anunciado, Stoick solo llevó consigo a los miembros de la guardia del escuadrón de Lydia, a Gobber, Gothi y Honey.

El resto protegería la isla en su ausencia, y los pobres jinetes, seguían castigados en tierra.

Después de un largo tiempo sin tener permitido abandonar la isla, para joven chica pecosa resultó algo diferente y agradable sentir el golpe del aire salado directo del mar en su rostro. Era un cambio que tal vez requería después del pésimo humor que reinaba en su hogar, isla, academia y en su propia cabeza, ante la tortura que sufrió semanas atrás a manos de Alvin The Treacherous.

El tranquilo viaje en barco hubiera resultado una medicina perfecta para ella, sino hubiera sido que su padre tenía sus propias preocupaciones en mente.

–Una vez que lleguemos a la isla, no te despegues de mi lado –le ordenó tajantemente él mientras sacudía su dedo índice con vehemencia.

–Entendido –respondió la chica casi como autómata.

–O de Gobber.

–Aja.

–O de Gothi.

–De acuerdo.

–Y no hables con ningún desconocido… –agregó Stoick nervioso ante la pasividad de su hija– mejor, no hables con nadie.

–Me parece bien.

La completa sumisión de Honey ante las órdenes de su padre resultó una completa sorpresa para los demás tripulantes del navío. Todo conocía muy bien el famoso temperamento intolerante de la chica y especialmente como se relacionaba con su progenitor. Tal comportamiento obediente resultaba tan bizarro y discordante con ella, por lo que los demás vikingos en el barco que escucharon la conversación, no pidieron evitar lanzarles a padre e hija miradas inquietadas.

–No lo sé Stoick –comentó Gobber rascándose la nuca –. ¿Por qué no le prohíbes también que no abandone el barco?

–Podría ser una buena idea –contestó el vikingo meditándolo.

–Y que no respire también.

–Ya estas siendo ridículo, Gobber.

–¿Tú crees? –preguntó el herrero ante la ironía.

Gothi, por su cuenta, interrumpió el intercambio entre ambos amigos con varias de sus señas mudas.

–¿Qué es lo que está diciendo? –preguntó Stoick.

–Que estás loco –respondió Gobber.

Sin dudarlo, Stoick le soltó un manotazo al herrero en la nuca.

–¡Hey! Sí quiso decir eso.

Gothi concordó asintiendo con la cabeza.

–Ah… bueno. No iba a golpearla a ella.

A pesar de la agresión física, la anciana continuó con su charada con más señas.

–En realidad Gothi quiere recordarles a los dos que el motivo de viaje es reunirnos con el viejo bibliotecario –agregó Honey traduciendo las señas de la mujer –. Las prohibiciones que estás imponiendo no serán de mucha ayuda para llevarlo a cabo.

–Tiene razón, Stoick –afirmó Gobber –. Al final de cuentas el saco de huesos testarudo es un anciano, tiene autoridad.

El gran líder vikingo no pudo evitar fruncir el seño ante aquella realidad, pero sin importar cuánto le desagradaba la idea, tenían razón. Estaban a los deseos del viejo bibliotecario.

–¿Qué clase de persona es el viejo encargado de la biblioteca? –preguntó Honey ante la reacción de los adultos –. ¿Es tan pesado para que todos actúen tan frustrados de lidiar con él?

La joven pecosa fácilmente pudo darse cuenta de las implicaciones de su pregunta, cuando los tres vikingos frente a ella intercambiaron unas cuantas miradas nerviosas.

La gran biblioteca de la isla Meathead no había sido fundada para simplemente guardar libros, eran técnicamente su prisión. Una prisión del conocimiento y los secretos que el último rey del Wilderwest no deseaba compartir. Las razones se habían perdido en el tiempo, pero todas las publicaciones del archipiélago habían terminado vetadas dentro de aquel rustico edificio.

Durante generaciones, se había designado viejos y respetados vikingos para cubrir la función de mantener la arcaica tradición de censurar la verdad y el pensamiento, generalmente miembros de la misma tribu de la isla, pero voluntarios de otras eran aceptados y entrenados por su predecesor.

Se decía que el trabajo en la biblioteca era tan pesado, que volvía a todos los bibliotecarios locos de remate. Lo que ocurría dentro de esas paredes, era un total misterio para todos los demás.

–Pronto lo descubrirás –fue lo único que Honey pudo obtener de respuesta a su pregunta.

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Solo fueron necesarias un par de horas para que el "Pingüino peregrino" arribara sin problemas en las costas de la isla Meathead. La isla hermana de Berk era mucho más grande en hectáreas, pero no contaba con los bellos acantilados, grandes picos y cavernas que su pequeña contraparte. A simple vista se podían visualizar cada una de las construcciones que conformaba la aldea y al fondo, destacar la gigantesca torreta de ladrillo y barro que era la biblioteca prohibida.

Habían arribado en buen momento, ya que era justo la hora de la comida y el aroma de los alimentos preparados invadía las callejuelas de la gran aldea, hasta los recónditos rincones del muelle. El estomago de Gobber rugió hambriento, pero al igual que el resto de los tripulantes del barco, deberían esperar las lentas y aburridas presentaciones que iban a la mano de la política vikinga.

–Su gran excelencia Morgadon, líder de los Meathead, señor de los siete mares, terror de los impíos, opulencia de rostro velludo… –saludó con una reverencia el esclavo del líder Meathead.

–¿Cómo que se ha agregado algunos títulos desde la última vez que lo vimos? –susurró Gobber a Stoick mientras Pumpkin seguía y seguía con su presentación.

–… y bailarín excepcional, les da su más cordiales saludos a su isla.

Pumpkin, a diferencia de la mayoría de los vikingos, era lo que se conocía como "hiccup", delgaducho y escuálido. Pero como el gemelo pecoso que llevaba tal nombre, era más ágil de pensamiento. Pumpkin se había ganado su lugar a pesar de ser esclavo, ante los ojos de Morgadon debido a su labia, poder leer y escribir, y adular a su jefe con gran destreza.

Pero a pesar de ello, no dejaba ser un esclavo.

Stocik no pudo evitar sentir cierto desasosiego al contemplar al delgaducho esclavo ser relegado por su amo sin ninguna cortesía, al aparecerse junto con su hijo en el muelle. Le trajo a su mente una terrible visión del futuro para su hijo Hiccup si se llegaba a descubrir la marca en su espalda.

–Maldita sea, ya era horas que llegaras, Stoick –gruñó el líder vikingo. Y antes de que pudiera compartirse cualquier saludo, Morgadon le soltó un certero y poderoso puñetazo en mentón a Stoick que lo obligó a dar un paso hacía atrás.

Nadie se sorprendió en lo más mínimo ante el arrebato, era completamente normal aquel recibimiento entre los vikingos mientras el rango fuera respetado.

–Eso es por hacerme ir a ver a ese maldito y desquiciado saco de huesos –continuó Morgadon sujetando a Stoick de sus rojas barbas.

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Hola a todos.

Espero que disfruten el nuevo capitulo y estén ansiosos por la nueva aventura.

Por cierto, quiero informarles que fanfiction está siendo publicado también en Archive of our own, para que lo nuevos lectores pueden buscarlo ahí.

Y por último, ya se habrán enterado del trailer de la nueva serie de la franquicia de "Dragones". Me gustaría saber su opinión al respecto, yo compartí la mía en mi blog destinado a este fanfiction.

Ya sin más que decir, saludos y les mando un abrazo.