Cómo entrenar a tu dragón (How To Train Your Dragon) está basada en la serie de libros de mismo nombre de la autora británica Cressida Cowell, y realizada por Dreamworks Animation.

No poseo ningún derecho sobre los personajes y detalles originales de HTTYD.

El propósito de este FanFiction es el de entretener, con eso ya dicho, por favor no me demanden.


DRAGONS: A Twins Story

Letras peligrosas (Pt. 7)

-ooOO000OOoo-

Volando por encima de las nubes, el vientre blanquecino del woolly howl lo volvía imperceptible a simple vista de cualquier ser humano. Gracias a ello, Furry no tuvo problemas para acercarse a la gigantesca biblioteca de la isla meathead, que fácilmente sobresalía del horizonte marítimo.

Con ayuda de su poderoso olfato, el dragón había seguido el rastro de su pequeña jinete hasta ese destino, y en su empeño de no volver a perderla de vista, la bestia de largas escamas estaba dispuesto en adentrarse en aquella estructura de construcción humana en contra de todos sus instintos.

Por suerte para Furry, la biblioteca era demasiado grande y cuidada solo por un amargado viejo, que rutinariamente dejaba abierta y olvidada alguna ventana de la biblioteca, por la que el dragón pudo adentrarse sin problemas en aquel edificio.

Pronto, estaría de nuevo junto a su amada jinete.

-ooOO000OOoo-

–¡Rápido! ¡¿Alguien tiene señales de Furry?!

La voz de Hiccup se perdió fácilmente entre los silbidos de las fechas que eran disparadas contra ellos. Los jinetes de dragones se habían acercado, descuidadamente, demasiado al territorio meathead, que pronto fueron descubiertos por varios navíos de avanzada de la armada de los mismos.

Los vikingos en aquellos barcos no dudaron ni un instante en atacar a cinco dragones que sobrevolaban sospechosamente sobre sus aguas, ya que ante la distancia entre ellos y las bestias aladas, la presencia de los jinetes sobre los lomos de los dragones era imperceptibles e inimaginable.

El gemelo pecoso, rápidamente ordenó a sus compañeros en elevarse más allá de las nubes, quedando así fuera la vista y del alcance de los meatheads y sus flechas. Por suerte, los sentidos intensificados de sus dragones eran suficientes para guiarse a través de las densas nubes sin problemas.

–¿Creen que se habrán dado cuenta que éramos nosotros? –preguntó Fishlegs una vez que el grupo estuvo fuera de peligro.

– Con algo de suerte, es posible que no –comentó Hiccup retomando el camino hacia la isla vecina.

–¿Cuándo tenemos suerte? –soltó Astrid uniéndose a la conversación.

–Es un buen punto –respondió el joven pecoso con pesimismo, pero antes de que pudiera agregar más a la decepción, su dragón sacudió su cabeza para llamar su atención –. ¿Qué ocurre, muchacho?

Toothless gruñó en lo que continuó sacudiendo su cuello y cabeza, señalando en una dirección en particular.

Mientras continuaron su vuelo en la misma dirección, poco a poco, el espesor de las nubes fue disminuyendo, y con ello las formaciones rocosas y el mar bajo el ala de sus dragones se volvieron cada vez más visibles. Rápidamente, el grupo logró distinguir una estructura en la distancia, una larga y gruesa torre de roca que se perfilaba en la distancia.

–Creo que es la biblioteca –comentó Hiccup airoso.

Y no estaba equivocado. La gran edificación sobresalía con facilidad en la isla sin montaña y con simples moradas que formaban la aldea.

Los jinetes planearon con destreza y rapidez desde la cima de las nubes protectoras, hasta el muro de piedra exterior de la biblioteca. Por suerte para ellos, aquella porción de la isla meathead no era de gran importancia para habitantes, por lo cual no era celosamente vigilada. Como si pensaran que solo un loco tendría interés de entrar a la fuerza a una aburrida biblioteca.

Aún así, resultó sorprendente para ellos que Furry tuviera la agilidad, destreza y habilidad por su cuenta para llegar solo hasta el gigantesco edificio sin ser detectado.

–Vaya, realmente estamos fuera de forma –comentó Tuffnut una vez que los dragones de los jinetes incrustaron sus gruesas garras en la pared de roca del edificio, para así mantenerse fuera de la vista de la armada –, ya que un solitario dragón nos superaró en llegar a la biblioteca sin ser visto.

–No ayudas, Tuff –musitó Astrid fastidiada.

–Parece que estamos fuera de peligro –comentó a su vez Hiccup usando su catalejo casero para inspeccionar los alrededores –. Es posible que Furry lograra entrar por aquí –agregó al percatarse de una solitaria ventana en la pared que permanecía abierta.

–Ese dragón no solo es más listo que ustedes dos –masculló Snotlut ante la ironía señalando a los gemelos rubios –, sino también suertudo.

Realmente resultaba increíble que de aquella fortaleza de piedra, esa prisión para libros, que fuera no solo no fuera vigilada, sino también descuidada dejando una entrada a ella abierta. Era como si algún responsable de la misma estuviera demasiado senil para darse cuenta de su descuido.

–No podemos quedarnos aquí –soltó Fishlegs preocupado mirando sobre su hombro.

–Y no lo haremos –le aseguró Hiccup antes de levantarse sobre la silla de montar de Toothless y lanzarse temerariamente hacia la ventana. El joven pecoso entró fácilmente por ella, casi dando una elegante maroma en el aire, lástima que su aterrizaje no fue igualmente calculado.

Hiccup soltó un gruñido de dolor al golpearse en la cabeza con una estantería y derribar varios de los objetos esparcidos en la habitación. Antes de que sus compañeros pudieran preguntar que le había sucedido, se asomó de nuevo por la ventana con una sonrisa picarona.

–No todos lo dragones podrán entrar por la ventana –dijo –. Es mejor que se oculten en lo que buscamos a Furry.

Sin rechistar a la orden, los jinetes se adentraron por igual por la angosta ventana abierta. Fishlegs requirió un empujón de Meatlug para poder ingresar por completo. Una vez en el suelo firme de piedra de la biblioteca, los chicos dieron varias señales mudas a sus dragones con las manos, dando así las indicaciones para ocultarse.

Solo Toothless fue el único lo suficientemente angosto para seguir a los chicos dentro del edificio.

–Wow… –soltaron los jinetes asombrados ante las dimensiones y la cantidad de cosas que había dentro de la biblioteca.

–Este lugar es gigantesco –señaló Astrid.

–Impresionante –indicó Fishlegs examinando los libros de las estanterías.

–Y lleno de basura –se quejo Snotlout pateando un par de cachivaches olvidados en el suelo.

–¿Cómo encontraremos a Furry en este lugar? –preguntó la joven rubia.

–¡Tengo una idea! –dijo a su vez Ruff triunfante antes de comenzar a gritar a todo pulmón –: ¡Furry! ¡Furry!

En cuestión de segundos, todos los jinetes y hasta Toothless se lanzaron sobre la gemela rubia para taparle la boca.

–¡¿Estas estúpida o qué?! –le gruñó Astrid frustrada.

–Es obvio que sí – contestó Tuff con una gran sonrisa

–¡Sí! –lo aceptó Ruff con alegría, hasta que se percató de lo dicho –. ¡Hey!

–Es suficiente – ordenó Hiccup sacudiendo sus ropas –. Encontraremos a Furry como lo hemos hecho hasta ahora –agregó pasando su mano sobre la cabeza de su dragón de ébano –. Listo, muchacho.

Toothless soltó un gruñido aprobatorio antes de comenzar a olfatear el suelo en búsqueda de un rastro. Pero antes de lo que se esperaban, su búsqueda fue interrumpida por un poderoso, estridente y terrible aullido que retumbo por toda la biblioteca.

–¡¿Que fue eso?!


-ooOO000OOoo-

Hola a todos,

Este capítulo es un poco sencillo y se tardó un poco en salir, principalmente por problemas de salud que enfrente los últimos días. Ya me encuentro mejor y espero no retrasarme más en mis proyectos.

Por cierto, ya vi la nueva serie de "Dragons: the nine realms". La reseña completa y varios análisis de la mismas los publique en mi blog dedicado a HTTYD; pero a grandes rasgos fue más o menos lo que esperaba, una serie más simple en personajes, historia y animación, claramente con un público más infantil como objetivo. Aún así, lo que más me ha gustado son los diseños de los dragones.

Ya la vieron? Qué les pareció?

Eso es todo por ahora. Nos vemos en el próximo capítulo.