Cómo entrenar a tu dragón (How To Train Your Dragon) está basada en la serie de libros de mismo nombre de la autora británica Cressida Cowell, y realizada por Dreamworks Animation.

No poseo ningún derecho sobre los personajes y detalles originales de HTTYD.

El propósito de este FanFiction es el de entretener, con eso ya dicho, por favor no me demanden.


DRAGONS: A Twins Story

Letras peligrosas (Pt. 10)

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El gran líder vikingo Stoick "The vast, escuchen su nombre y tiemblen", justo como su alias y reputación lo precedían, no era una persona que se asustara o diera vuelta atrás en una decisión ya tomada, aun así, tuvo sus reservas para decidirse en entrar sin permiso en la gigantesca biblioteca Meathead.

Las leyendas y mitos señalaban aquel lugar como prohibido y peligroso. O tal vez simplemente eran las viejas leyes que rechazaban lo contenido entre aquellas paredes. Fuera lo que fuese, algo le impidió al reacio vikingo entrar inmediatamente a aquel edificio.

–Sabes que la puerta está ahí, Stoick –musitó Gobber con picardía al ver que su amigo permanecía de pie, inmutable, contemplando la estructura delante de él.

–Lo sé, Gobber –respondió tajantemente el vikingo.

–Solo tienes que empujarla un poco.

–¡Yo sé usar una maldita puerta, por el amor a Freya!

–A mí parece lo contrario –se burló el herrero disfrutando del momento.

Stoick rechistó los dientes ante ese comentario, pero sin pronunciar palabra alguna, caminó decidido y entró en la biblioteca sin mirar atrás. Gobber lo siguió de cercas, con una sonrisa irónica de dientes chuecos.

Las enormes dimensiones y extraño arreglo de la biblioteca pudieron cohibir levemente al principio a ambos viejos guerreros, pero pronto superaron la incomodidad en lo que sus ojos se acostumbraron a la escasa luz y sus narices al fuerte aroma a humedad.

–¿Dónde estarán? –preguntó Stoick perdiendo la mirada en la gran cantidad de objetos a su alrededor.

–Debieron haber pasado a otra parte de la biblioteca –comentó Gobber encogiendo los hombros.

Ambos vikingos caminaron con calma hasta una sección principal de la biblioteca donde diferentes pasillos de estanterías se conectaban justo en un recibidor abierto de forma circular. Stoick miró por uno y otro de los interminables corredores, hasta que finalmente uno fue lo suficiente convincente para alentarlo a continuar.

–Por aquí –dijo señalando el camino.

Pero justo cuando ambos guerreros se perdían en la inmensidad de los pasillos, detrás de ellos saliendo de otro corredor en particular, los gemelos Thorston y Snotlout que terminaron en el mismo recibidor central.

–Solo ustedes par de idiotas, podrían perderse tan rápido en una biblioteca –masculló Snotlout sacudiendo sus brazos sobre su cabeza.

–¿Eh? ¿No estás perdido tú también con nosotros Snotlout? –preguntó Ruffnut posando sus manos en su cintura.

–¡Cállate!

–Hey chicos, miren esto –los llamó Tuffnut levantando de entres los cachivaches esparcidos por los pasillos, una extraña antorcha cubierta por una farola ornamental. Dentro de ella un líquido aceitoso se sacudía de un lado al otro y la cabeza del dragón que decoraba la tapa se movía por igual.

–Eso es un pedazo de basura –comento el joven Jorgenson aún irritado, continuando su camino –. ¿Para qué sirve esa porquería?

Los gemelos rubios solo encogieron los hombros en lo que seguían de cerca. Tuffnut llevó consigo la curiosa farola, en lo que descubría que la cabeza del dragón producía chispas al moverse.

El grupo de chicos desapareció entre más se adentraban en el corredor, hasta finalmente sus voces dejaron de escucharse, siendo imperceptibles para Toothless.

El dragón de ébano llegó brincando de alegría al mismo recibidor desolado entre los pasillos. En su hocico todavía relucía el libro sucio que Hiccup había tratado de arrebatarle, mordisqueado sin piedad por sus encías chimuelas. Sin detener su marcha, el dragón continuó su camino, adentrándose en otro corredor y perderse de vista nuevamente.

Justo con la punta de la cola de Toothless quedo fuera de vista, Pumpkin y la vieja Gothi salieron de pasillo opuesto, completamente desorientados, mientras que con sus miradas buscaban a sus alrededores.

–¿A dónde se habrá ido ese viejo cascarrabias? –farfullaba el joven esclavo, dirigiendo el camino. Tenían rato que ambos buscaban sin resultado al viejo bibliotecario y a Honey.

Gothi le dio al chico un par de golpecitos en su espalda para llamar su atención. Cuando la vista de este se enfocó en la anciana a su lado, ésta comenzó una serie de pantomimas en un intento que compartir algo importante.

El joven pelirrojo la miró atónito, en lo que esperaba que terminara de sacudir su bastón.

–¿Eh? –balbuceó Pumpkin incrédulo –. No entiendo lo que quiere decir.

En frustración, la anciana le soltó un fuerte y certero golpe al muchacho en la cabeza antes de señalar con firmeza otro corredor.

–¿Ah? Lo que quiere es que la siga –dijo, a lo que Gothi asintió fervientemente con la cabeza.

Ambos continuaron hacia adelante, sin darse cuenta que detrás de ellos Furry salió de otro de los pasillos olfateando efusivamente el piso y entrando a un corredor diferente; todo sin levantar su nariz del suelo.

Tan pronto como apareció, igualmente desapareció, justo cuando el gemelo pecoso salía corriendo del corredor contiguo por el que se había ido Furry. El muchacho miró en todas direcciones alarmado buscando a su dragón. Sin ninguna pista de a dónde dirigirse, Hiccup corrió al corredor opuesto tan rápido como su pierna falsa se lo permitió.

Pocos segundos después Stoick salió del pasillo contiguo farfullando y marchando con fuerza.

–¡Gobber! ¿A dónde rayos fuiste?

A su espalda, el viejo herrero hizo su aparición, completamente distraído con un libro en su mano y garfio. Ambos vikingos giraron en direcciones opuestas casi chocando espalda con espalda, sin mirar sobre su hombro en lo que cada uno tomaba una dirección opuesta sin percatarse de la presencia del otro.

Justo cuando Stoick y Gobber desaparecieron en su respectivo corredor, Snotlout salió corriendo del pasillo central, gritando como histérico en los que su casco ardía en llamas. En su carrera dejo una estela de humo detrás de sí, en lo que se adentraba en otro pasillo.

–¿Qué clase de alaridos son esos? –gimió tímidamente Fishlegs en lo que él y Astrid llegaban por igual al solitario recibidor central –. Son peores que los primeros que escuchamos.

Al joven regordete le temblaron las rodillas, en lo que intentaba seguir a la rubia con pequeños pasos tímidos.

–¡Vamos Fishlegs! –bramó la chica con frustración, tomando a su compañero jinete del brazo y forzarlos a avanzar. Pero antes de que pudieran perderse en otro pasillo, se toparon cara a cara con los gemelos Thorston que salían de su respectivo corredor –. ¡Tuff! ¡Ruff! ¿A dónde fueron?

–Y ¿Dónde está Snotlout? –preguntó Fishlegs a su vez.

Ambos gemelos soltaron unas risitas como cómplices.

–Probablemente buscando como refrescarse –comentó Ruff antes de soltar una carcajada junto con su hermano, dejando perplejos a los otros jinetes.

Astrid, perdiendo la paciencia, soltó un resoplido antes de tomar a ambos gemelos por la orejas.

–Muévanse –les ordenó ella arrastrándolos consigo a otro pasillo, y siendo seguidos de cerca por Fishlegs, quedando pronto fuera de la vista de cualquiera.

De nuevo, Stoick y Gobber llegaron al recibidor, quedando finalmente cara a cara.

–¡Gobber! ¿A dónde carajos estabas?

–¿Yo, Stoick? ¡Fuiste tú el que desapareció! Un momento estabas a mi lado y al siguiente no.

En lo que ambos hombres discutían, Hiccup llegó por igual al centro de la sala desde un corredor lejano. Tan pronto vio a ambos vikingos, se paró en seco y con horror, regresó sobre sus pasos silenciosamente, sin ser detectado por su padre y tutor.

–¡¿A dónde pude haber ido?!

–¡No lo sé! Este maldito lugar parece un laberinto.

Stoick gruñó entre dientes antes de continuar con su marcha y adentrarse en otro pasillo siendo seguido por un Gobber que no dejaba de refunfuñar.

Uso segundos después, de dos pasillos opuestos, Toothless y Furry llegaron a la misma intersección corriendo a toda velocidad. Ambos dragones frenaron repentinamente, deteniendo su inminente colisión. Ante la sorpresa, el dragón de ébano soltó el libro que llevaba en su hocico, salió volando y fue atrapado por Furry justo a tiempo.

Felices de reencontrarse, ambos dragones brincaron y jugaron alrededor de uno al otro, hasta finalmente adentrarse en otro pasillo y para perderse de vista; ya que si hubieran permanecido unos segundos más, habrían sido descubiertos por los jinetes que pasaron corriendo detrás de Snotlout, quien continuaba en llamas y gritando como desquiciado.

Contrario al pasillo por el que entraron, Pumpkin y Gothi volvieron a adentrarse al recibidor olfateando el aire como sabuesos.

–Curioso –dijo el joven esclavo sin detenerse –. Huele a cerdo asado.

Y sin más continuaron su caminata entrando en otro corredor.

Ya por tercera, y última vez, Snotlout salió corriendo de uno de los pasillos aún con llamaradas en su casco. El joven moreno, que debería estar acostumbrado a las quemaduras de tercer grado, cayó rendido al suelo y resignado a su suerte. La cual llegó en forma de dos dragones, que dejaron caer un libro babeado sobre la cabeza de Snotlout, acabando finalmente las llamas.

El jinete levantó perezosamente el rostro empapado solo para encontrarse con las lenguas ásperas de ambos dragones.

–¡Toothless! ¡Furry! –escalmo Fishlegs cuando él y el resto de los jinetes encontraron junto con Snotlout –. ¡Finalmente los encontramos!

–¿Estaban perdidos? –preguntó Ruff confundida.

–¡Chicos! –los llamó Hiccup saliendo de otro pasillo, justo detrás de ellos –. Los estuve buscando por todos lados.

–¿Estábamos perdidos? –preguntó Tuff volviéndose a su hermana.

–Y encontraron a Furry –comentó el joven pecoso abalanzándose a ambos dragones y abrazándolos del cuello –. Eso es excelente, ahora podemos salir de aquí de inmediato.

–¿Cuál es la prisa? –soltó Snotlout con calma desde suelo –. Por si no lo ves, no estoy en las. Pinches. Mejores. Condiciones –agregó subiendo el tono de voz con cada una de sus palabras.

–No lo entiendes –objetó Hiccup en lo que sus amigos ayudaban a moreno en ponerse de pie –. Tenemos que salir lo más pronto posible. Mi padre…

–Te digo que escucho ruidos viniendo de este lado –las voces de ambos vikingos se volvieron cada vez más perceptibles. Se acercaban demasiado rápido a donde estaban los jinetes de dragones –. A veces pienso, que aparte de tuerto, manco, te estás volviendo sordo, Gobber.

–Yo también te quiero, Stoick.

–Mi padre está aquí –dijo el gemelo pecoso, sentenciando su peor temor.

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Hola a todos.

Me llevó algo de tiempo, pero estoy muy satisfecha con este capítulo. Esta pequeña aventura no es muy larga, ni tampoco dramática. Su objetivo es ser informativa y divertida. Que por cierto, aprenderemos algo del abuelo de los gemelos, el viejo Wrinkly en el próximo capítulo.

Bueno, finalmente esta aquí y espero que lo disfruten.

Abrazos.