Si Zelda fuera mío...Midna no habría ido ;_;

¡Disfruten el último!


XXV

"Con flechas torcidas y espadas de madera"

Tal vez, y solo tal vez, siete años atrás, Zelda no tomó aquel arco de práctica ni un lote de flecha surtidas, pensando en que algún día el acto de estirar de la cuerda y liberar la saeta ya no sería un entrenamiento ni diversión, sino un método para sobrevivir.

La princesa descubrió aquel día que las flechas torcidas, con la que a escondidas aprendía, no atravesarían la armadura de su enemigo, ni se incrustarían en su corazón hasta que éste se detuviera. Ni que el arco de madera desvencijada tendría la potencia suficiente para atravesar varios metros sin variar su dirección, sin caer hasta llegar al objetivo, sin el poder de lograr salvar una sola vida, ni resguardar la suya.

Pero las flechas de luz si podían.

Con el héroe algo similar sucedió: Link descubrió más temprano que tarde que las espadas de madera solo eran efectivas durante los juegos inocentes de cuando tan solo era un niño fingiendo ser héroe, y más tarde un soldado siguiendo los pasos de su padre. Las estrictas reglas de la esgrima no se comparaban a estar en la batalla, en donde la supervivencia valía más que cualquier honor, porque en la contienda eso de nada servía, solo había oportunidades que se tomaban o se dejaban, para ser uno quien recibiera un sablazo directo al cuello…O ser quien lo propinara.

En su mano la Espada Maestra tenía un peso para nada comparable con la espada de madera, que se había roto en el primer ataque del enemigo, varios años atrás, esa espada inofensiva que había marcado su inicio en el arte de la esgrima. El arma sagrada poseía energía, como si tuviera vitalidad propia, lo llenaba de fuerza y un valor que creía no poseer. Aquella era el arma con la que por primera vez derramó sangre y acabó con la vida de tantos monstruos —personas incluso—, antes de llegar hasta Ganondorf.

Actualmente ambos elegidos se encontraban montados sobre su yegua. Las flechas de Zelda desprendían una energía solo comparable con la de su espada, soltando destellos que entorpecían la vista pero que no mitigaban ni un poco la puntería la princesa, obtenida de años escabulléndose hasta la armería de su castillo, ahora tomado por el tirano. Con cada saeta lanzada Link veía la oportunidad de repartir sablazos, que poco a poco debilitaban al enemigo. La sangre fluyendo de las heridas abiertas le recordó nuevamente la gravedad de lo que ahora estaba haciendo. En el pasado la espada de madera resultaba casi completamente inofensiva y los golpes dados por ésta apenas eran un roce.

Zelda por su parte no veía mucha diferencia: las flechas atravesaban las dianas de la misma forma que hacían con la piel, y a pesar de eso, al igual que Link, seguía preguntándose en qué momento utilizar el arma dejó de ser un simple entrenamiento para transformarse en una forma de causar daño y arrancar vida, malévolas, pero vidas al fin al cabo.

Los juegos trataban acerca de salvarlas.

¿Y no se supone que eso era lo que hacían ahora, acabar con vidas oscuras para preservar las de otros? Porque quizá ellos en algún momento hubieran jugado a ser héroes, pero nadie nace queriendo ser uno.

La batalla dio final con el típico golpe de gracia. Después de eso Link estuvo seguro de no querer tomar nunca más una espada, la cual tantas etapas había marcado durante su vida. Zelda hizo algo parecido, solo que en vez de dejarlo permanentemente, se propuso lanzar una saeta con el objetivo de flechar el corazón del chico que tanto la llamó la atención durante su aventura.


No me gusta la palabras "final", por lo que he decidido omitirla en esta ocasión, aprovechando la naturaleza de estos escritos. Los cuentos cortos no tienen inicio ni término fijo, solo relatan algo y depende del lector darle finalidad al tema una vez se acaba de leer, o seguir pensando que la historia prosigue. Esta serie termina, pero los cuentos pueden seguir mientras ustedes crean que es así.

No tengo la verdad mucho que decir.

Muchas gracias a todos aquellos que dejaron su opinión durante el transcurso, pues siempre fue un factor importante y que sin duda me ánimo para llegar al fin al número 25 :D

Ahora que por fin he finalizado con esto de los drabbles me dedicaré a historias por extensas como lo será mi siguiente proyecto a publicar, al cual he títulado "Destino decidido", y por supuesto, un par de one-shot que verán en algún tiempo :)

¡Nos leeremos pronto, queridos lectores!