Hola a todos nuevamente, gracias por sus Follow y especialmente a los que han confiado sus Favoritos, bueno parece que no a muchos les ha gustado el OC que quise insertar así que no le imprimiré demasiado, este capítulo tiene una pareja sorpresa, es ligeramente más largo y con un lemon ligero en la parte final, están avisados.

Disclaimer: No tengo derechos de nada, más que la propia historia.

-'pensamientos'-

-'Carta o nota'-

-"Conversación"-

Capítulo 10: Decisiones delicadas


-Laboratorio Clandestino-

El Dr. Earnhard estaba reunido en su oficina monitoreando la nueva fórmula de la mercancía que estaba próxima a venderse por toda Konoha, probando que la solución no fuera extremadamente toxica o perderían por obvios motivos a sus usuarios normales, adictos, prostitutas entre muchas otras personas que dependían de las sustancias que el creaba constantemente en aquel gran almacén cubierto por cientos de sujetos armados dispuestos a dar su vida por mantener el local funcionando.

- "mmm, parece que el lote de metanfetamina esta excelente"-, dijo en voz alta el Dr. Mientras miraba la salinidad de los paquetes, ensamblados.

De pronto la puerta delantera se abrió caminando hacia el uno de sus guardaespaldas personales, -"Doctor! ¡acabamos de recibir una carta urgente de un cuervo mensajero con su nombre! "-, le dijo el sicario dándole un sobre negro con la caligrafía blanca pulcra y estilizada que el doctor reconoció como una carta de presentación de uno de los integrantes de la mano con quien solía tener tratados de plantas que usualmente no crecían en Konoha y dado que él viajaba por todas las naciones le era más fácil conseguir.

-"Parece que el Chacal tiene problemas"-, le dijo el Doctor , -"El Chacal? ¿El asesino de la mano?"-, le dijo el sicario extrañado por la carta.

- "eso parece. mmm dice que en el interior de Otogakure los científicos han desarrollado un método para que una mujer quede embarazada en el plazo de una noche y dar a luz en una semana"- dijo asombrado el doctor mirando a su guardaespaldas –"imagina las probabilidades!, si ese método se extiende por todos el mercado negro de las naciones puede que el tráfico de personas como lo conozcamos deje de existir, imagina tener un pequeño ejército de clanes fuera de sus respectivas naciones, eso sería catastrófico"-, razono lentamente el doctor regresando su vista a la carta y leyendo el resto.

- "parece que el Chacal está apunto de regresar a Konoha con un esquema del método para que hagamos pruebas y revisemos si es posible que tal cosa funcione"-, antes de regresar a su posición frente a la casa el sicario le dijo, - "no necesita mi ayuda para esto doctor, pero dígame una cosa. Otogakure es una nación muy pequeña, como es posible que ellos encontraran tal método?"-, levantando la vista de la carta el Dr. Earnhard le dijo desapasionadamente una sola palabra –"Orochimaru"-.


-Buro de Inteligencia de Konoha (B.I.K.)-

En su oficina en una reunión privada con los dirigentes de la agencia se encontraba Inoichi, mirando atentamente como los miembros del Buro investigaban los últimos incidentes de las otras aldeas y evaluaban el factor de riesgo para su hogar sin imaginarse que en su propia nación existían peligros iguales o mayores a los que ellos discutían con tanto fervor.

-"Ya basta de tanta estupidez!"-, dijo Inoichi al grupo , -"tenemos que poner los pies en la tierra, que no se dan cuenta que en Konoha tenemos enemigos más peligrosos?"-, mirándose entre ellos Ibiki Morino, el líder de la Fuerza de Interrogatorios le hablo con soltura ,-"Ya conocemos tu obsesión con el Consejo Civil Inoichi, pero también debes entender que es poco lo que podemos hacer contra ellos, la ley los protege, si quieres hacer algo contra de ellos debes hacerlo por tu cuenta"-, el viejo rubio miro al rostro de cada uno de sus colegas que le rebulleron a verlo a la cara poniéndolo furico a las evasivas.

- "Tenemos que hacer algo, ellos están destruyendo nuestra nación, estoy seguro que al menos un setenta y cinco por ciento de ellos está usando en gran manera conexiones con el crimen organizado y en mercado negro de Konoha"-.

-"Digas lo que digas Inoichi, estas por tu cuenta, tenemos muchos asuntos más importantes en el exterior con otras grandes potencias, como para entrometernos con ellos"-, dijo Ibiki dando por terminada la reunión cada uno regresando a sus puestos en el edificio , -"Mira Inoichi te lo digo como tu amigo, déjalos , es un caso perdido, no sabemos si ellos tienen orejas dentro del Buro, piensa en tu hija, lo que hagas o digas, puede afectarle a ella y a sus amigos"-, le dijo el hombre de la cicatriz en la cara a un Inoichi cabizbajo.

- "Esta bien Ibiki, lo dejare en paz"-, dijo el rubio mirando como su colega salía de la sala de reuniones tranquilamente, - 'con que hay soplones en el Buro. Tú debes ser uno de ellos'-, pensó Inoichi regresando a su oficina en el último piso pasando junto a su secretaria muy ocupada como para notar que su jefe se encontraba delante de ella hasta que cerro de un portazo, Inoichi reviso los documentos que su secretaria le había colocado en su escritorio notando las próximas reuniones del día y su trabajo de calle más próximo suspirando por lo difícil que tendría seguir por este caso, pero deseando que Ino hiciera su mayor esfuerzo dado que tendría las manos atadas, hasta que lograra encontrar algo que implicara al consejo.

- 'espero que Ino sepa manejar bien la situación'-, se dijo con cierta preocupación Inoichi imaginando a su hija adentrarse a las garras del mundo obscuro de Konoha, de conocer a uno de los miembros de la mano.


-Hacienda Bigfoot-

Tomándose su tiempo, descansando la noche de pasión que Naruto paso con sus dos amantes y disfrutándolas a total placer, el rubio dio un paso atrás emocionalmente y contemplo que desde el inicio la empresa de venganza no había dado ningún paso más que aclimatarse a su nueva posición desde las sombras.

Ese día debía colocar una de sus primeras piezas en juego y Ino debía probar su valor, pero antes tenía que aclarar su situación mediática con la mano, dado que no había hablado propiamente con ningún miembro después de sentarse en la silla del administrador.

Curiosamente un par de días antes recibió un par de cartas extrañas con su nombre, un sobre completamente rojo y otro morado realeza, citándolo a en reuniones alternadas con el líder traficante de armas y el líder del banco del Mercado negro, dos importantes reuniones que no podía darse el lujo de faltar y Ino podía serle de mucha utilidad con su experiencia en asuntos delicados.

"mmm, que extraño también tengo una carta del Doc.?"-, se cuestionó el rubio leyendo detenidamente una pequeña nota, - 'El Chacal ha vuelto, trae una sorpresa'-, recordando el nombre del miembro de la mano que básicamente no tenía contacto con nadie más que el Doc. Y los miembros del Consejo, tomo un par de minutos escribiéndole su respuesta.

- 'Me reuniré mañana con usted Doc. Tenga cuidado con El Chacal'-, pensó el rubio recordando a su antiguo amigo que había huido hace mucho tiempo de Konoha en busca de respuestas.


-Mercado de Hierro/ a las afueras-

Ino se encontraba sentada cerca de la entrada del Mercado de Hierro, un sitio del cual realmente no quería poner un pie a menos que fuera extremadamente necesario, recordando la indicación que le había dado Kitsune el día anterior.

- 'Espérame a las afueras del mercado del hierro dentro de un par de días'- , le había dicho , pero no la hora ni el lugar precisamente, así que paso casi todo el día vigilando la entrada principal desde muy temprano en la mañana.

Miles de personas abarrotaban aquel comercio sin despreocupadamente caminando con sonrisas en las calles asumiendo que a pesar de que el crimen organizado utilizaba los servicios de aquel lugar, las personas comunes podían entrar y salir porque ellos no eran blancos, sino las cantidades que guardaban los tenderos y comerciantes que se ganaban la vida moviendo piezas de hierro y esfuerzo a las familias que se lo pudieran costear.

Dando un trago a una botella de agua en su mano Ino se puso a pensar si Kitsune no la había dejado plantada, ella no había llevado la última platica con mucha diligencia sintiéndose ligeramente Cohibida por estar dentro del medusa's den, pero al menos pudo darse a conocer en aquel ámbito de corrupción, presentándose como una compradora habida, bueno eso esperaba en su mente.

En ese momento fue cuando en la periferia de su visión vio un reluciente haz de luz que emanaba el sol ocultándose tras el monumento a los Hokages, en esos tonos cálidos que a ella siempre le gustaron desde pequeña, hablando con el silencio que el siguiente día sería mucho mejor, reflexionando en eso estaba la rubia cuando miro que Naruto salía a paso despreocupado del mercado del hierro.

Tirando su bebida de un golpe la chica salió despedida a interceptarlo antes de que se perdiera en la multitud.

- "Lord Kitsune!, ¡se acuerda de mí!"-, le grito la chica tratando de llamar su atención.

Volteando al es cuchar su nombre ficticio, Naruto distinguió la figura de una rubia vestida con un traje similar al que solía usar Samui cuando era embajadora, reconociendo la cara de Ino Yamanaka deteniéndose a esperarla.

- "Señorita Kana, un gusto en verla nuevamente"-, le dijo Naruto a la chica recibiéndola con un rápido beso en la mejía, jugando la imagen de una persona de negocios.

Recibiendo ligeramente ruborizada por recibir el beso del guapo rubio Ino se recompuso rápidamente recordando el nombre que había creado la noche que lo conoció, - "Si lord Kitsune, recuerda nuestra reunión"-, le recordó al rubio que se dio la vuelta y empezó a andar.

- "Sígame, necesitamos hablar y tenemos que llegar a una reunión importante"-, le dijo Naruto a Ino tomando su brazo y entrelazándolo

- "Ayer por la noche recibí unas cartas de lo más interesantes"-, le comento Naruto a la chica mientras avanzaba a buen tiempo caminando entre los puestos en un laberinto de ventas que Ino jamás había visto antes.

-"pero de ambas la más interesante que llego a mis manos fue el de El líder, o más bien debería decir, La Directora del banco del mercado negro Nabiki, una chica que llego a nuestra nación huyendo de problemas de su nación originaria con un par de monedas en su bolsa, pero creando negocios altamente rentables así fue como ella empezó a subir escalones en la jerarquía del mercado negro, por su excelente capacidad administrativa y su manera efectiva de lavar dinero en dicho establecimiento"-, le comento el rubio a Ino pasando por la entrada del mercado negro siendo revisados ligeramente y dejándolos entrar despreocupadamente.

- "Dígame usted conoce a Lady Haruno?, ¿la actual líder del Consejo Civil?"-, dijo como si nada a la rubia, que abrió los ojos de par en par a toda la información que ella trataba de retener a fuego en su memoria para dársela luego a su padre.

- "Claro Lord Kitsune, creo que todos conocemos quien es"-, soltó la chica con aire de disgusto al nombre.

- "Parece ser que Lady Haruno ha hecho un trato con el Banco Negro y tengo que aprobar la transacción, dado que el producto en pago es de lo más inusual"-, dijo Naruto llegando al Banco y abriéndole la puerta para dejarla entrar.

Pasando por la puerta Ino miro el interior y quedo asombrada, ella esperaba ver cientos de billetes con ligas en pilas y pilas de mesas, cientos de miles de vigilantes armados hasta los dientes a cualquiera que entrara a robar, pero en vez de eso, era un largo pasillo de piso blanco paredes igualmente blancas y pulcras adornadas con paisajes de valles y pinturas, todo en un aire profesional muy fuera de lugar.

Tomándola nuevamente del brazo Naruto la condujo hacia la única ventanilla solitaria al fondo del pasillo, - "Así es Nabiki. si alguien desea hacer una pequeña transacción este lugar es más que suficiente, ella maneja este lugar sin hacer ni una pregunta y le encanta que los usuarios salgan lo más pronto posible".

- "Vengo a hacer un retiro"-, dijo Naruto seriamente, mirando al cajero vestido como cualquier trabajador de un banco, traje y corbata era su uniforme.

- "Tiene el señor su llave"-, dijo el cajero mirándolo a los ojos, - "se firma con sangre y se muere por dinero"-, dijo Naruto escuchando un zumbido dejando ver una puerta oculta a su derecha oculta por una pintura, Naruto puso la mano y empujo la puerta caminado adelante.

Tras Naruto, Ino miro que en esta ocasión su imaginación no había estado tan lejos de la realidad, un pasillo lleno de barrotes a ambos lados haciendo una separación en dos habitaciones con cientos de miles de contadores, colocando en máquinas billetes y monedas de oro contándolas y apilándolas en cajas metálicas con sellos de sangre y muchísimos vigilantes caminando lentamente por todos los pasillos observando a cada paso los contadores.

- "El corazón del Banco Negro, no los mires mucho tiempo Kana, o pueden tomarte para interrogación y la última vez que vi que eso pasara, el acusado salió sin una mano"-, comendo el rubio a Ino, haciendo que ella retirara la vista.

Al final del pasillo encontraron dos secretarias ocupadas transcribiendo de libros a libros sin notar la llegada de ambos.

- "coff, coff"-, tosió Naruto haciendo que una de ellas levantara la vista, - "Lord Kitsune, un gusto en verlo nuevamente, por favor pase adelante Lady Nabiki lo está esperando"-, dijo la secretaria levantándose y dándole una reverencia.

Pasando por la elegante puerta Ino vio una habitación cálidamente decorada con muchas fotografías, muchos adornos de cristal y varios estantes con documentos tras muebles acristalados, pero en el centro de la habitación una joven mujer de pelo corto, pero un par de mechones creaba la ilusión de asimetría y profesionalismo que Ino imaginaba aquella mujer deseaba proyectar a sus clientes, Nabiki utilizaba un pantalón color azul negro con una, chaqueta a juego y una camisa blanca muy elegante, ese conjunto la hacía parecer mayor de lo que aparentaba ser y le daba una excelente figura aun desde su gran escritorio.

- "Lady Nabiki, es un gusto"-, dijo Naruto en voz alta acercándose a ella y dándole un ligero apretón de manos.

- "Lord Kitsune, que sorpresa, pensé que se tomaría su tiempo y pasaría a ver el artículo con Lady Snake antes de visitarme"-, le comento Nabiki mirando a Ino con curiosidad, -"y quien es esta persona?"-, volteándola a ver Naruto le lanzo una sonrisa,-"Ella es Kana, mi nueva secretaria, ya sabes, no puedo estar en dos lugares a la vez, así que para ser más efectivo la he contratado"-, dijo el rubio sacándose de uno de los bolsillos un pequeño bloc de papel y dándoselo discretamente a Ino mientras seguía hablando.

- "Siento ser tan Directo Nabiki pero necesito arreglar otros asuntos, podríamos llegar al grano?"-, asintiendo la gerente abrió uno de los gabeteros del escritorio sacando un título de propiedad y lo puso delante del rubio, acercando la mano a recogerlo la gerente le retuvo la mano por un segundo, - "Este tipo de artículos no es de nuestro interés Lord Kitsune, necesitamos Dinero, no manejamos este tipo de divisas"-, le dijo al rubio dejándolo tomar.

- "No puede ser, esto es real"-, le dijo Naruto a Nabiki moviendo el papel para que Ino lo leyera.

-'Título de propiedad al portador: No.0232458 / Articulo: Sakura Haruno / Detalles: Objeto de intercambio de póliza al Banco Negro de Konoha, a razón de falta de fondos, se presume que el consejo civil ha dado el visto bueno y ha solicitado un préstamo a largo plazo y deja a esta persona como garantía inmediata / Detalle Urgente: el consejo civil ha cesado el pago acordado después de todas las notificaciones necesarias y se ha retirado la póliza de seguro tomando al artículo antes mencionado a ser acondicionado y a ser vendido de manera inmediata en el Medusa's en razón de liquidación, la suma no debe ser menos a un Millón de créditos.'-

Releyéndolo Ino no podía creer que Sakura estuviera a punto de ser vendida como una esclava más, y recordó que ella no se había puesto en contacto con Ino desde hace muchos días, preocupándola ligeramente, pero sin tomarle importancia por lo bipolar de la chica.

- "Al parecer si puede ser Lord Kitsune, necesitamos que usted evalué si el articulo puede reunir en una subasta la cantidad mínima deseada"-, volteando a ver a Ino, Naruto suspiro y tomo cartas en el asunto.

- "yo creo que tengo a alguien en mente para adiestrarla"-, dijo el rubio tomando la carta de propiedad de la mesa.

- "Y posiblemente un comprador, pero si la dejamos en las manos de Snake no es muy posible que el comprador se sienta atraído a su adquisición"-, dijo volteando la vista nuevamente a Ino, -"Que dice señorita Kana cree que su señor se interese en tener a una mujer difícil de domar en sus filas?"-, al escuchar la propuesta Ino dejó escapar un suspiro entre sus dientes entendiendo que Kitsune deseaba ver como ella manejaba la situación.

- "Parece una interesante proposición podemos ver el artículo"-, dijo Ino a Naruto, - "bueno Lord Kitsune, no sabía que su secretaria pudiera tener otro jefe aparte de usted"-, escuchándola y dándole una sonrisa Naruto contesto, - "no se preocupe Lady Nabiki, Kana es, por así decirlo una coleccionista de esclavos, y creo que ella podría adiestrar a Sakura para su amo. Regálenos un par de semanas de prueba, me parece que ella deberá observar con detenimiento si comprara a la chica"-, torciendo la mirada Nabiki saco un trozo de papel, redacto un pequeño poder y se lo ofreció a Ino, - "Dos semanas dejare que usted la entrene y evalué luego llegaremos a un acuerdo"-, terminando con un apretón de manos ambos salieron del Banco caminando hacia el Medusa's.


-Medusa's Den-

Naruto e Ino pasaron por la puerta principal saludando ligeramente a Scylla que se encontraba atendiendo al sorprendentemente lleno establecimiento por primea ves desde que entraron.

- "Fiesta de mercenarios, igual Licor hasta morir"-, les dijo Scylla moviéndose junto a ellos y preguntándoles su visita.

Ino le mostro el poder que había redactado Nabiki y les indico que pasaran a la oficina de Snake.

Caminando por los pasillos entre habitaciones y habitaciones Naruto detuvo a Ino, - "Oye Kana, se quién eres realmente, no tienes por qué seguir con la farsa"-, le dijo Naruto relajadamente viendo como Ino se ponía más nerviosa.

- "No sé de qué me está hablando Lord Kitsune"-, negando ligeramente con una sonrisa en el rostro, - "Ino Yamanaka, heredera de su clan, Miembro de rango inferior del Buro de Inteligencia de Konoha, entre otros detalles más"-, le anuncio suavemente a la rubia que lo miraba asombrada.

- "Sé que Sakura es tu amiga, pero también la hija de Lady Haruno, yo tengo una vendetta encontrar el Consejo Civil, si quieres que realmente les ayude a encerrar a todas esas personas debes seguir con este plan, por eso te asigne el ser mi secretaria. No solo por lo capaz que debes ser sino también porque si eres mi mano tendrás carta blanca a entrar en ciertos lugares privilegiados"-, asintiendo a su propuesta Ino le consulto, -"está seguro Kitsune?"-, asintiendo Naruto continuo, -"debes convencer a Snake que eres una domina, debes domar a tu amiga, pero principalmente no debes dejar que ella sepa quién eres hasta que esté preparada"-, asintiendo Ino hiso memoria de una misión anterior donde tuvo que hacerse pasar por una domina para obtener información de unos traficantes de drogas en Suna.

Llamando a la puerta ambos entraron en la habitación, - "tengo trabajo que hacer, que quieren"-, dijo lady Snake molesta por regresar a esa aburrida habitación llena de papeles inútiles para ella, - "vamos Anko no seas grosera"-, le dijo Naruto a Anko mientras ella le mandaba una mirada asesina, -"CALLATE!, no digas mi nombre en voz alta, por algo usamos seudónimos idiota!"-, sus pirando Naruto le quito de las manos el poder a Ino y se lo mostro a Anko.

- "bueno, parece que negocios son negocios"-, dijo Anko caminando hacia la puerta abriendo un casillero lleno de llaves y lanzándoles un juego a Naruto, - "ya sabes que hacer, ustedes hacen el trabajo sucio no se preocupen por la chica, hay mantenimiento cada doce horas así que estará limpia, alimentada y cuidada. Si necesitan material de entrenamiento hay una habitación aquí junto que no tiene llave hay ropa y otros juguetes, sírvanse"-, les informo la mujer serpiente saliendo por la puerta.

- "Estas nerviosa?"-, le pregunto estúpidamente Naruto a Ino caminando al cuarto de junto.

Tomando un traje de cuerpo completo morado y una máscara de cabeza a juego se las ofreció a Ino y le dio un par de consejos, - "recuerda eres una Domina dura, haces lo que quieres con tu presa y no cedes, solo se tu misma y si Sakura te ha hecho alguna mala pasada de la cobras"-, le dijo Naruto a Ino con una sonrisa traviesa.

-"recuérdame otra vez, porque hago esto?"-, enumerando con mano Naruto empezó, -"tienes que convencer a Snake que eres una domina capaz, así te dejara entrar a tus gusto en este lugar, tienes que ganarte la confianza de Nabiki, no te preocupes tengo algo preparado, y debes sobre todo ganarte mi confianza, vamos que un poco de sexo en el trabajo nunca le hiso daño a nadie"-, le dijo Naruto a Ino mientras se desnudaba y se enfundaba en aquel traje de goma, observando lo hermosa que era, y asestándole una nalgada al terminar su pregunta.

- 'habitación ciento uno'-, leyó distraídamente Ino volteando a Naruto, -"Bueno Kitsune, me tomare mi tiempo"-, asintiendo Naruto la encamino a la habitación, -"te mandare un cuervo mensajero, nos vemos mañana. ahh toma una pastilla para que te relajes"-,le dijo Naruto a ino dandole una pequeña cantidad de su formula cn una capsula, asintiendo Ino se trago la capsula de un trayo e inserto la llave, entrando decidida a vengarse de su amiga.


- Habitación 101 –

Sakura llevaba varias horas despierta tratando de descifrar en qué lugar se encontraba, no tenía mucho tiempo despierta cuando escucho que alguien giraba la perilla de la puerta y entraba tranquilamente

Cuando la puerta del calabozo se cerró Sakura empezó a retorcerse en sus ataduras que la mantenían quieta en el suelo, ella estaba más allá del punto donde le preocupaba su seguridad personas, ella solo intentaba liberarse y sentirse libre de aquellas ataduras que la volvían, la habían dejado atada sobre su vientre, sobre una manta que le brindaba poca cobertura al frio que se le colaba a los huesos, no sabía cuánto tiempo había pasado desde la tarde cuando la secuestraron mientras iba a recoger unos encargos, cuando la maniataron y la dejaron inconsciente hasta reducirla metiéndola en una maleta y manejándola como un simple objeto.

Mientras ella se imaginaba las caras que la habían secuestrado, sus manos se sentían rígidas y adoloridas por estar fuertemente amarradas sobre su cabeza unidas aparentemente a una especie de tubo metálico que estaba empotrado en el suelo, sus pies estaba igualmente amarrados y también unidos a otro tuvo metálico dejándola completamente estirada y adolorida por mantener esa posición por muchas horas furiosa porque ella sabía que su madre era una persona influyente y la habían tomado para exigirle dinero, sin saber que fue ella en realidad la que la había cedido como un simple animal.

Mientras se retorcía tratando de liberarse noto claramente que la habían desnudado salvo por su ropa interior casi masculina que ella prefería y su sostén deportivo, retorciéndose nuevamente y reuniendo toda su ira ella empezó a encogerse y a estirarse todo lo que ella podía en un intento por aflojar sus ataduras sin llegar a ninguna parte mordiendo con toda la fuerza de su boca la pelota de plástico que habían alojado entre sus labios y sus dientes dejando escapar hilos de saliva constante.

Escuchando suaves pasos ella intento en la penumbra distinguir la silueta de la persona que la observaba liberarse sin lograr distinguir más que una cabella con cabellos largos.

Dando pequeños pasos Ino se acercó a Sakura dejando que la chica amarrada viera como Ino llevaba una máscara escondiendo su rostro, pero no su boca ni sus ojos, Ino le mostro una sonrisa de satisfacción haciendo que Sakura se empezara a enojar nuevamente retorciéndose en las cuerdas para borrarle de un golpe aquella estúpida sonrisa que le dirigía a ella.

Ino no se molestó en detener a Sakura mientras se retorcía y cortaba la circulación de sus brazos poniéndose cada vez más rojos y sacando ligeros hilos de sangre, dando un par de pasos más Ino se acercó a Sakura inclinándose en el suelo sentándose junto a ella tomándola de sus hombros volteándola, sonriéndole con una mirada picara Ino paso sus delicados dedos por la cara de Sakura y retiro un par de mechones rosas que se le había pegado por la saliva constante.

-"Desde hoy tu eres mía"-, le dijo Ino a Sakura mientras estudiaba sus curvas, - "Desde hoy tu eres mi mascota, que dices princesa, quieres ser mi mascota?, si te portas bien te dejare libre"-, le dijo a Sakura con una vos suave y maliciosa, como una araña venenosa atrayendo a su presa, dándole un escalofrió rápido en la espalda a Sakura, - "piensa bien tu respuesta, si no me complaces traeré un par de perros para que se apareen contigo como el animal que llegaras a ser si no te rindes a mi"-.

Sakura golpeo sus puños contra el tubo nuevamente creando un pequeño ruido seco en rebeldía mientras que ella le lanzaba una mirada asesina, Ino le contuvo la mirada por un segundo, - "tomare eso como un sí"-, luego se abrió ligeramente el escote sacando desde adentro una pequeña daga.

Desde la poca luz que entraba en aquella habitación Sakura logro ver el objeto que Ino saco de sus generosos pechos una daga dejándola helada de miedo por un segundo al sentir como aquella mujer de la máscara plástica movía la punta de aquel cuchillo por su piel haciendo una pequeña presión deslizándola por sus piernas, por su vientre haciéndola morder de nerviosismo la pelota en sus dientes fuertemente, Ino movió el cuchillo como un amante sintiendo la suavidad de la piel de Sakura para detenerse en el costado de la ropa interior que aun vestía.

- "MMM!"-, Sakura grito ahogadamente atraves de la pelota al imaginarse lo que iba a pasar, pero fue muy tarde

Ino corto un costado de aquella horrenda prenda de la piel de Sakura deslizando dentro sus piernas la parte restante y cortándola completamente dejando un pequeño mechón de pelo a su vista, mostrándole la ropa interior a Sakura, Ino se rio de lo fácil que había sido llegar a hacer una de sus fantasías, ella no era realmente homosexual, pero se sentía atraída a Sakura y siempre tuvo la fantasía de que un día estuvieran juntas como pareja.

Desnuda y expuesta, Sakura sintió cono una pequeña corriente de ahora pasaba entre sus cabellos púbicos y trasero expuesto, intencionalmente haciéndola gemir mientras inconscientemente se movía en sus ataduras tratando de cubrir su sexo entre sus piernas, pero era casi imposible de hacer con las piernas como las tenía completamente estiradas mostrándole casi completamente su desnudes a la mujer que la había despojado de su pudor.

En un momento se desvaneció la mirada juguetona que Ino le estaba dando a Sakura pasando a ser una llena de deseo mientras posaba su delicada mano en la curva de su trasero, disfrutando se firmeza y masajeándolo, mientras que ella hacia eso Ino mordisqueaba su labio inferior deseando degustar suave la piel de sus deseos.

Sakura se giró sobre si misma liberándose de las manos y negando con su cabeza –"NMM"-, protesto más frustrada que nunca al no poder comunicarse.

- "Silencio"-, le ordeno Ino, cuando la rubia vio la mirada consternada que Sakura le estaba mandando, fue en ese segundo cuando la realidad del momento golpeo sus ojos, enderezo su espalda, levanto su mirada ligeramente y sus delicados dedos pellizcaron nuevamente el trasero de Sakura, fuertemente dejándole a la chica una gran sensación de dolor

- "MMMM! MMM!"-, gruño Sakura molesta por el pellizco

- "te dije silencio princesa"-, le advirtió Ino, - "si sigues quejándote, te castigare"-, le dijo Ino pellizcándola nuevamente, pero todavía más fuerte que antes

Sakura no pudo evitar gruñir nuevamente contra la pelota en su boca, pero antes de que ella terminara de gruñir las paredes que la rodeaban recibieron el sonido de piel contra piel, la mano de Ino había salido despedida tan rápido como un látigo y le había asestado una cachetada.

Por un momento Sakura que jamás había sido tocada de aquella manera ruda, miro a la mujer que la había golpeado fijamente deseando poder vengarse, pero un pequeño nudo de dolor se deslizo por su espalda iniciando desde su trasero, - "si quieres que te trate como una mascota desobediente así lo hare princesa"-, le dijo Ino levantando una delicada ceja de su cara mientras una sonrisa malévola aparecía en sus labios, -"te comportaras, o quieres que te de otra cachetada?"-

Pasado un momento el asombro del golpe que había recibido, Sakura se enfureció aún más el ser la victima de aquella mujer enmascarada, haciendo que ella se empezara a retorcer en sus araduras y empezara nuevamente a morder con toda su fuerza la pelota en su boca.

- "lo siento princesa tengo que educarte apropiadamente"-, le dijo Ino a Sakura levantando su mano y descargando golpe tras golpe en los suaves glúteos de la chica atada.

La habitación se llenó de los sonidos reverberantes de piel siendo maltratada por largos minutos, a cada golpe Sakura arqueaba su espalda e indignada gritaba, - "HRRRRMM"-.

- "te advertí que debías mantener esa linda boca en silencio"-, le decía Ino sintiendo como su mano se iba cansando de asestarle golpe tras golpe.

Sakura en su doloroso castigo mantenía la vista fija en las hermosas facciones que lograba ver atraves del dolor constante deseando que aquella tortura terminase, notando que su trasero se iba entumeciendo a cada segundo.

Mientras ella mantenía su castigo Ino vio que los labios sellados decían una palabra constantemente, pero solo después que su mano se entumeció por completo y se detuvo a descansar viendo como la piel pálida de su trasero se ponía de un color rojo tomate brillante y caliente al tacto que Ino distinguió la palabra –'perdóname'-.

Con la cabeza apoyada en el suelo y respirando el aire helado Sakura asumió que Ino había terminado su castigo, pero ella estaba muy equivocada, Ino cambio de posición y siguió su azotándola con la otra mano, sintiendo como el dolor se iba alojando entre sus piernas haciendo que una corriente viajara desde su sexo hasta sus pechos.

- "pmmr fmmvmr dmtmtm"-, grito la Sakura con todo lo que sus pulmones le permitieron

- "solo por desobediente seguiremos"- Splass. splass. Splass, se escuchaba en la habitación mientras que los dedos de la otra mano de Ino se iban tornado cada vez más insensibles al azote constante.

En un último momento de desesperación Sakura se rindió a los azotes y se quedó quieta en el suelo respirando trabajosamente atraves de la nube de ira, miedo y sorprendente para ella, una emoción que ella no podía asociar con nada más que excitación.

- "Ríndete a mí, princesa"-, dijo Ino esta ves suavemente. fue en ese instante cuando Sakura dejo de sentir los azotes y en vez de dolor Ino paso su mano gentilmente, tratando de aliviar el dolor de sus rojos glúteos hasta tocar los delicados huesos de su espalda moviendo un dedo atraves de ellos hasta casi llegar al nivel de sus pechos regresando después a repetir la acción, haciendo que naciera un extraño nacimiento de corrientazos de placer que recorriendo la espina de Sakura terminando en los lugares más sensibles de su cuerpo.

Moviendo sus manos Ino empezó a acariciar los cabellos rosas de Sakura relativamente cortos, acariciando su cabeza hasta llegar a sus glúteos una y otra vez, dejando que ella se relajara.

Pero cuando Ino puso nuevamente sus manos en la cabeza de Sakura tomo una gran cantidad de pelo en sus puños jalándola dolorosamente, haciendo que Sakura se adaptara a como Ino la estaba manipulando, pero sin soltar ni una palabra por su boca, Sakura soltó un par de lágrimas de la manera que Ino la tenía agarrada del pelo por largos minutos, moviéndola hasta el punto donde Sakura creyó que Ino le arrancaría grandes mechones de pelo por la fuerza que estaba empleando, fue en ese momento que ella dejo escapar un lastimero sonido de dolor al no poder soportar el maltrato.

- "shhhhh"-, dijo Ino en los oídos, mientras que con la otra mano tocaba las facciones de Sakura y pasaba sus dedos por su cara retirando las lágrimas y llevándolas a su boca saboreándolas.

Un momento después Sakura abrió los ojos y vio lo cerca que estaba ella de su torturadora, ojos verdes casi azules le regresaban la mirada atraves de una máscara morada de látex y un traje de dominatriz que la cubría de pies a cabeza solo con aquellos grandes agujeros era lo que acompañaba aquella extraña mujer, pero aun así le pareció extrañamente conocido el modo en el que aquella mujer la observaba.

Ino envió una mirada midiendo su temperamento, - "te voy a quitar la mordaza. No te atrevas a decir ni una sola palabra, te lo advierto. Si dices tan siquiera un solo suspiro, coceré con hilo quirúrgico esos deliciosos labios que tienes, ¿me entiendes?"-, Sakura no respondió inmediatamente haciendo que Ino la tomara del pelo nuevamente atrayendo su cara a su rostro, - "entiendes"-.

- "mmm!"-, dijo Sakura con un ligero asentimiento de su cabeza.

- "Esta bien"-, dijo Ino librando sus cabellos tomando la daga y cortando la cuerda que la unía a los postes, pero impidiendo que ella se liberara de las ataduras, luego quitando la mordaza de la boca.

Sakura paso su lengua por sus labios secos de estar tanto tiempo con aquella pelota y suspiro de alivio al sentirse menos maniatada, la sensación de poder cerrar su boca completamente era algo que ya había olvidado de tenerla abierta por tanto tiempo, cuando Sakura sintió que sus labios se tocaban no se atrevió a abrirlos nuevamente, no deseaba terminar con aquel aparato en ella en un futuro cercano.

- "¿Te gusto lo que te hice, princesa?"-, le dijo Ino a Sakura mientras miraba como los pechos de Sakura subían y bajaban rítmicamente cuando ella se sobresaltó a la pregunta directa, - "te encanto que te azotara hasta que tu hermoso trasero se puso rojo?"-.

Sakura la miro fijamente, y a pesar que tenía muchas ganas de gritarle a la cara muchas cosas mantuvo su compostura y se mantuvo callada.

Ino le sonrió a lo obediente que se había puesto su princesa, - "Puedes hablar"-.

- "No"-, dijo Sakura, sorprendida de lo áspera que había sonado su vos, tratando de aclararla continuo, - "¿Porque?, que te he hecho, ¿cómo cree usted que yo iba a disfrutar que alguien me azotara como si fuera una niña que ha hecho una maldad?, esto… esta humillación, le aseguro que no olvidare esto cuando este libre, por quien me ha tomado soy Sakura Haruno, hija de una de los miembros del Consejo Civil, ellos van a destruirte cuando se enteren. No me imagino que intentabas con esto, no es como si me pudieras seducir con esta clase de tratos?"-, por un segundo Ino se sorprendió ante la respuesta de Sakura, -"No te sorprendas, desde que entraste en la habitación note como tus ojos se detenían mirándome de pies a cabeza imaginándome desnuda, se ligeramente de que se trata todo esto en lo que me has intentado introducir pero no funcionara, no soy una puta ni una cualquiera"-, terminando Sakura le dio una sonrisa ganadora, por ese ataque verbal.

Ino le asesto una cachetada en el momento que la sonrisa llego a sus facciones, el golpe no fue fuerte, y ni por asomo tan fuerte como los que le había asestado contra su trasero, pero era lo suficientemente fuerte como borrarle la sonrisa y dejarla muda.

- "quieres que sigamos con tu castigo princesa?"-, le dijo con Ino retándola.

Sakura se tragó su orgullo, mordió sus mejías dentro de su boca para disipar su ira, ignorando el suave ardor que había quedado en su cara del golpe y sacudió su cabeza negativamente.

"Entonces princesa te aconsejo que tengas cuidado con las palabras que salgan de tu pequeña boquita"-, le advirtió Ino.

Sakura sostuvo su mirada por un largo momento dejando que el silencio entre ambas se asentara incómodamente, cuando nadie se atrevió a continuar Sakura hablo lentamente, - "Tu… me deseas"-, le dijo a la torturadora, sin una pisca de pregunta, era una declaración obvia.

Los ojos de Ino viajaron pícaramente por el casi completamente desnudo cuerpo de Sakura, quedándose un momento en los pezones claramente visibles atraves del sostén deportivo para antes regresar su vista a los ojos de la chica y contestarle, - "Quizás"-, le confeso con un ligero levantamiento de su mentón, -"de todas las horribles cosas que ha hecho tu madre y que talvez tu jamás llegues a saber, la única cosa buena de su vida eres tu mi hermosa princesa, es una cosa que no puedo negar y que no le regresare"-.

- "Desátame, y hare contigo lo que desees"-, le dijo Sakura, mostrándole sus manos y moviendo sus dedos en un intento por tratar de aflojar las ataduras, - "Libérame mis ataduras y yo... te satisfaré "-, sus pensamientos volaron a su novio Sasuke que le exigía constantemente sexo y al negarse a dárselo, él la había forzado a darle orales constantes para que él no la dejara por otra chica, - "No será la primera vez que le doy placer a alguien a pesar de que desprecie hacerlo"-.

- "Porque princesa"-, dijo Ino juguetonamente, - "Yo creo que, si te desatara, tu pondrás esas pequeñas y hermosas manos en mi delicado cuello y a la menor oportunidad me matarías"-.

Sakura movió sus dedos por un segundo, disfrutando la imagen mental en la que ella estrujaba el cuello de su torturadora hasta ver como se le escapaba el último aliento, - "Supongo que solo hay una forma de saberlo, Libérame"-

- "no lo creo"-, dijo Ino frunciendo ligeramente sus carnosos labios, tomando un mechón de cabello de Sakura entre sus delicados dedos mientras estudiaba el hermoso y bien perfilado rostro de la peli rosa, soltándolo y levantándose del suelo dejando escapar un gran suspiro.

Sakura vio atentamente desde su posición, como cuando una presa está atenta a los movimientos del depredador.

Ino se detuvo frente a ella dándole la espalda, llevando sus manos al cierre bajo sus generosos pechos deslizándolo para abrir su traje empezó a salir del traje de látex sacando sus firmes brazos de la envoltura mostrándole su aterciopelada espalda, el traje de goma quedo colgando de sus caderas solo para ser forzado hacia abajo por lo ajustado del material atabes de las caderas, y mostrándole a Sakura el blanco de sus generosos glúteos enmarcados por un hilo dental de encaje para luego caer por sus largas piernas al suelo en dos sacudidas.

Cuando ella se volteo, Ino estaba casi completamente desnuda salvo por el hilo dental y la máscara de látex que aún le tapaba la cara cubriendo su identidad, sus pechos más que generosos se movían a cada respiración y movimiento que la chica hiciera. Su vientre era ligeramente musculoso y atractivo, sus caderas eran perfectas para su delicada figura, ella simplemente era una mujer arrebatadora. Sakura giro su cabeza en disgusto ante las ideas que pasaron por su mente, pero su torturadora tenía una imagen que le producía mariposas en el estómago invitándola a bridarle toda su atención, algo dentro de ella había despertado por aquellos juegos y Sakura no podía detener aquellas emociones completamente.

Sakura trago un pequeño nudo en su garganta, - "Que hermosos pezones tienes, será una verdadera lástima cuando tenga de cortarlos como castigo por mi secuestro"-, Ino solo sonrió a la amenaza, molestándola en gran manera a Sakura, incluso sus palabras iban perdiendo el tono de rebeldía original, ella reconoció que estaba empezando a ceder emocionalmente y retomo su lucha con las ataduras para tratar de liberarse.

- "No luches mi princesa"-, le dijo Ino moviéndose del lugar donde se había quitado su ropa pateándola a un lado con un movimiento de piernas, - "Sé que estas deseando tocarme, pero tus manos desafortunadamente, se quedaran atadas"-, los ojos de Ino viajaron atraves de la desnudes de Sakura nuevamente atraves de largas pestañas, inclinándose hasta arrodillarse en la manta del suelo y colocando sus palmas a los lados de las piernas de Sakura.

Sakura se retorció incomoda, - "qu-que piensas hacer ahora…"-.

La respuesta de Ino fue mostrarle una sonrisa traviesa mientras que dejaba que una de sus manos tocara lentamente los pequeños huesos visibles de su clavícula sobre su pecho moviendo sus dedos seductoramente bajado hasta sus pechos y masajeándolos hasta pellizcar sus pezones, cerrando ligeramente sus ojos de excitación, Ino se inclinó un poco más mostrándole como unos dientes blancos retenían pícaramente su labio inferior en una expresión de expectativa mientras tocaba los pies de Sakura para luego pasar sus labios besándole sus dedos y subiendo lentamente ignorando casi por completo las ataduras, explorando cada milímetro de Sakura.

Sakura la miro, insegura de cómo se sentía al ver esos atractivos labios de otra mujer sobre ella, - "qu-que estás haciendo"-.

- "Silencio"-, Ino le ordeno, mientras que subía lentamente por los muslos de Sakura saboreando cada momento.

Sakura se mantenía en constante lucha a la turbulencia de emociones que sentía creando que una pulsación empezara a hacer en el sexo de la chica, inconscientemente dejando escapar varios gemidos que logro ahogar cerrando su boca y apoyando su cabeza contra la tela del piso, - "Detente"-, dijo Sakura entre cada respiro, - "Esto está mal, ambas somos mujeres, no es natural"-.

Ino se detuvo, pero solo lo suficiente para mandarle a Sakura una mirada llena de reproche, por un momento Sakura pensó que su torturadora le daría otra cachetada en la cara, pero el momento paso, y lo que hiso Ino la sorprendió antes de que ella se diera cuenta, Ino desde donde estaba se lanzó hacia adelante tomándola con la palma de las manos su cabeza inclinándose imprimiéndole un beso en los labios semi-abiertos de sorpresa.

Cuando sus labios se encontraron, los ojos de Ino se cerraron, pero los de Sakura se abrieron de asombro, los labios de la otra chica eran cálidos y suaves al tacto, moviéndolos suavemente contra los suyos Sakura intento despegarse sin llegar a lograrlo, pero molesta internamente a aquel beso forzado, cuando Ino sintió que Sakura no le regresaba totalmente el beso movió sus pulgares por el contorno de su rostro sin dejarle ir totalmente, pero dejando escapar un par de palabras.

- "no hables"-, le ordeno a Sakura, moviendo sus caras hasta verla fijamente a sus ojos, - "Quiero follarte, Sakura"-.

Sakura la miro fijamente, ella estaba perdida, no sabía que le podía contestar a su secuestradora, la tención entre sus piernas creía más y más a cada segundo sin saber qué hacer, ella se retorció ligeramente bajo el peso de su secuestradora, repentinamente consiente de que la desnudes de ella se acoplaba cómodamente a su desnudes creando una sensación de armonía.

- "podrías usar tu boca en mí, princesa?"-, le pregunto Ino casi rogándole. –"o debería amordazarte de nuevo?"-, le dijo Ino moviendo sus manos y liberándola.

- "que es lo que quieres realmente?"-, le dijo Sakura, - "Esto es ridículo, esto… esto es violación"-.

-"eso parece"-, le contesto Ino pensándolo detenidamente pero dejándolo pasar subiendo cada ves por la desnudes de Sakura, hasta que sus rodias estuvieron a cada lado de los pechos de Sakura, Ino deslizo sus manos por su vientre y sus caderas excitándose más y más al estar sobre Sakura, hasta colocar sus manos en el lado interior de sus muslos, la mirada de Sakura se quedó como hipnotizada al ver como aquella hermosa visión de excitaba sobre ella y por ella moviendo sus manos como un par de mariposas indecisas en qué lugar quedarse fijas, pero al cabo de un largo rato se quedaron acariciando un parche de cabellos rubios sobre su sexo y sus dedos explorando la caverna palpitante que recibía aquellos delicados dedos con gemidos.

- "Pero que estás haciendo, ¿¡t-t-tu puta!?"-, le reprocho Sakura.

- "usa tu boca y se amable, mi princesa Sakura, o te castigare"-, le ordeno Ino mientras que se inclinaba hacia adelante acercándole su sexo a la boca de la chica, al ver que Sakura todavía se debatía entre cumplir la orden o no ella tomo un puñado de pelo de la cabeza de Sakura y le estampo sus labios directamente sobre su palpitante sexo.

Sakura grito ante la acción de su torturadora, pero cuando abrió su boca para contestar el sexo de Ino la invadió con su néctar derramándose directamente en su lengua y sus labios, probándola cambiando de parecer Sakura empezó a mover su lengua torpemente explorando y descubriendo que se estaba excitando cada vez más y más.

- "Oh!"-, gemía Ino a cada movimiento de Sakura en su interior, apretando su mano en la cabeza de Sakura como dirigiendo su boca a las partes más sensibles de su interior.

- "MMMMM"-, Sakura respiraba a bocanadas rápidas mientras su mente se sumergía en complacer lo más posible a aquella persona sobre ella, mientras sus labios pasaban pos sus pliegues la otra mano de Ino estaba sobre su pecho acariciándose a conciencia aumentado su placer y pellizcando su propio pezón que pedía atención a gritos. Sakura por un momento cambio de opinión e intento quitarse a su secuestradora de enzima, pero cuando se separó para decirle algo, Ino la tomo con fuerza y la estampo con más fuerza haciendo que ella bebiera a grandes cantaradas el néctar que se derramaba –"MMMM!"-.

- "Oh!"-, gemía fuertemente Ino presionando más y más fuerte Sakura en su sexo, - "Así, ¡más solo un poco más princesa!"-.

Sakura se estaba quedando sin oxígeno y agito su cabeza en rebeldía dándole inconscientemente mas placer a Ino que estaba cada vez más cerca de llegar a su orgasmo, rindiéndose por un momento Sakura toco los firmes glúteos de Ino y la atrajo más a ella de ser posible y empezó a girar su lengua como una licuadora logrando que Ino dejara ir una impresionante cantidad de líquido de su interior cayendo casi rendida sobre ella solo para separarse.

- "tu... asquerosa. puta…"-, dijo Sakura entre respiros, ella había bebido todo lo que su secuestradora libero si no quería quedar asfixiada, pero le fue imposible negar que el sabor de aquel néctar y el sudor juntos en su lengua le provocaba una gran excitación en su interior, e inconscientemente deseando poder liberarse.

Ino solo sonrió, - "sabía que encontraría un uso para esa boquita, mi querida princesa"-, le dijo a Sakura tomándola otra vez del pelo y besándola profundamente probando el sabor de su sexo en Sakura, - "tienes que entender una cosa importante Sakura, yo no te secuestre, tu madre te vendió al mercado negro, tu eres propiedad de quien te compre, pero no te dejare con nadie más, eres mía, y si eres buena te dejare libre. Mi nombre es Kana, recuérdalo"-, le dijo Ino retirándose y sacando un alfiler con una etiqueta de su ropa en el suelo, - "Esto te va a doler, pero debes entender que si alguien más sabe que estas aquí te pueden matar o venderte a otra nación"-, Sakura aun en negación por haber escuchado lo que aquella secuestradora le había revelado, asintió sin mucha convicción.

-"Tengo que ponerlo en tu pezón, lo siento"-, le dijo a Sakura sacando un pecho de su sostén deportivo aun erecto y se lo perforo sacando un grito a Sakura , -"qué demonios estás haciendo duele!, duele!, quítalo!"-, le grito Sakura, pero ese fue el momento cuando Ino dejo pasar una etiqueta y lo cerro impidiendo que se escapara, -"te veré en un par de días, le pedí a una encargada que te limpiara y te vistiera más apropiadamente, hasta luego princesa"-, le dijo Ino a Sakura dejándola aun retorciéndose de dolor.


Y!... corte!

Uff, dios! todavía tengo un poco de bloqueo, de antemano me disculpo si deje algún error ortográfico, y como siempre les suplico un Review que me agrada conocer sus opiniones :)