- ¡Bill! ¿Qué haces aquí?

- Te ayudo, como ya pudiste observar.

- Eso es ridículo, nosotros te destruimos.

- Ah, ¿eso pareció verdad? En realidad como el mismo tiempo yo no puedo ser destruido.

- No te dejare hacer nada malo. Le avisare a mi tío Ford enseguida y él te detendrá como siempre lo hemos hecho – Dipper se giró con la intensión de salir corriendo, pero Bill se interpuso a él. De repente un monto de cuerdas rodearon a Dipper, impidiendo que se moviera

- Eso no es necesario, yo solo vine a advertirte.

- Eres tonto si crees que creeré de nuevo en cualquier cosa que digas, ¡no lo hare!

- Oh pero si no tendrás que hacerlo, el tiempo te demostrara lo que digo. Solo tienes que ver lo que te depara el futuro y tu sabrás que hacer, yo no te diré nada

En medio de la nada se abrió una especie de portal donde Dipper pudo ver cada etapa de su vida. Se vio a el mismo en 1 año, Mabel tenía un nuevo novio. Este era distinto, trataba muy bien a su hermana y ella era muy feliz como nunca lo había sido. Pero Dipper no lo disfrutaba, su hermana cada vez se alejaba más de él. Ya nada era como antes.

Después se mostraba su vida 5 años más tarde. Dipper estaba solo, no había podido entrar a la universidad, su hermana ya no estaba con él. Veía a un Dipper destrozado, comía y dormía mal. Su apariencia ya no era lo de antes. Ya no tenía sueños, había fracasado en todo lo que se había propuesto. Todo desde que su hermana lo había abandonado.

Tres años más tarde Dipper consumía drogas. Trataba de sobrevivir cada día. Robaba y estafaba, vivía solo y no había visto a ningún familiar o amigos en mucho tiempo.

Un año después el ya no estaba.

No solo vio ese destino sino que vio todos los destinos que podría tener en su vida y en todos resultaba lo mismo, sin importa lo que hiciera. Vio la causa de tan terrible destino, y era Mabel, siempre era Mabel. Ella lo abandonaría y desde de ese momento su vida empezaría a ir en picada. Bill le enseño todos los futuros en el que Mabel lo abandonaría y sucedía siempre, no importaba lo que el hiciera, Mabel lo terminaría por abandonar.

- ¿Por qué me enseñaste esto?

- Ya te lo dije, solo quiero ayudar.

De repente el bosque se volvió de colores obscuros. Todos los objetos se empezaron a estirar. Dipper percibió olores y sabores que jamás había sentido. Y escucho la risa de Bill, una risa desgarradora que no olvidaría ni en todos sus días. Y despertó.

Estaba en su cuarto, al parecer se había quedado dormido en algún momento mientras pensaba. Sin embargo seguía preocupado, ¿Cómo podía saber si aquel sueño solo era una pesadilla normal o era realmente Bill dentro de sus sueños?, es decir la única manera de que Bill se comunique con este mundo es a través de los sueños, ¿no?

Sin embargo algo que noto y que no había notado hasta ese momento es que a él también le asustaba que Mabel lo abandonara.

Vio a su hermana dormida en la otra cama. Se levantó y se dirigió a verla. Dipper volvió a recordar todos esos momentos de cariño que había tenido con ella y como él también la había necesitado. Después de todo él tendría que cuidarla siempre de los chicos que la trataran mal y ella tendría que cuidarlo cuando él no pudiera hacerlo. Estaba por fin decidido a no abandonar jamás a Mabel, se dedicaría desde su casa a descifrar todos los misterios que quisiera tal como le había estado haciendo hasta ese momento a través de los e-mails de su tío.

- "Mabel, eres demasiado importante en mi vida"

La vio acurrucada entre las sabanas. La luz de la luna que atravesaba la ventana iluminaba su rostro. Vio su cabello que caía suavemente como una hermosa cascada. Vio sus mejillas rosadas que mostraban una ternura de niña y una delicadeza de mujer. Vio sus labios que eran carnosos acaso invitando a la lujuria.

- "¿Que pasa Dipper? Estas hablando de tu hermana. Ahora resulta que te gusta tu hermana. No por supuesto que no, yo solo quiero protegerla. Jamás la abandonaria".

- "pero que pasaría si solo intento".

Dipper se acercó más a Mabel, toco sus mejillas, ella se movió provocando que sus cobijas bajaran. No tenía puesto más que una piyama ligera. El cuerpo de Mabel definitivamente había crecido. Ya no tenía el cuerpo de niña de las vacaciones de verano. Se mostraba ya unos pechos que empezaban a crecer y se antojaban apetecibles. Sus curvas eran bien definidas y daban a entender a una mujer recién formada.

Mabel se volteó boca abajo y dejo verse de atrás. Dipper disfruto como el trasero de su hermana se erigían como un templo, un templo de placer. Dipper acerco sus manos y toco la espalda de su hermana, estaba tibia. Dipper no resistió más y se acostó a un lado de Mabel provocando que el ruido despertara a su hermana.

- Dipp ¿Qué haces? – dijo una somnolienta Mabel.

- Mabel te deseo tanto – Su hermana sonrió.

- Ven conmigo – dijo Mabel.

Los dos hermanos se abrazaron tiernamente. Mabel sintió el abdomen de su hermano lo empezó a masajear. Cada vez se acercaban más el uno al otro. Dipper toco ligeramente sus pechos, los trato como si fueran la mejor cosa que existiera o pudiera existir, Mabel dio un pequeño gemido. Los toco como si fueran una rosa, delicada y hermosa. Volteo a su rostro y vio la sonrisa de Mabel y sus ojos somnolientos

- Dipper. Yo te amo.

Mabel quería sentir el cuerpo de su hermano lo más cerca de ella posible, abrió sus piernas y con ellas lo abrazo. Sus manos se dirigieron a su rostro. Sus ojos se miraban profundamente, sentían una gran paz. Algo que nunca habían sentido en su vida. Después Mabel se dio cuenta que un bulto se pegaba a su cuerpo, cerca de su intimidad.

- ¡Te dije que te deseaba! – se excusó Dipper.

Mabel solo sonrió y acerco lentamente sus labios a los de su hermano, cada vez más cerca, sus ojos viendo a través de su alma.

Después Mabel se despertó.

Mabel volteo a ver hacia la cama de su hermano este yacía dormido profundamente.

FIN