El primer día que la conocí se veía tan pequeña…tan endeble…tan subordinada de mí.

No podía esperar más para llegar a casa y admirar sus pequeñas patas, apreciar la suavidad de su pelaje, conocer el color de sus ojos, saber que especie era…

Cuando me la entregaron creí que se quebraria en cientos de pedazos, su peso era tan insignificante que aparentaba ser un juguete.

Recuerdo que Nick estaba aterrado, no solo por la bebé, también por mí.

-¿Te sientes bien? ¿Estás adolorida?-, preguntaba con los nervios de punta.

-Jajajaja, estoy bien, no te preocupes-, contestó riendo.

Después de reír un poco con Nick decidí destapar un poco la cara de nuestra bebé, necesitaba saber si era un conejo, un zorro o ambos…lentamente descubrí debajo de esa suave y acojedora cobija unas pequeñas pero largas orejas color naranja, identicas a las de mi amado esposo.

-Es un zorro…-susurró Judy con lágrimas en sus ojos-Es…es…¡Es un zorro, Nick! ¡Es un zorro!

Nick abrió sus ojos como platillos al momento de ver a la bebé, pensé que él se desmayaria.

Yo seguía recostada en la cama, así que él se acercó un poco a la orilla y la intentaba mimar desde lejos.

-Vamos Nick-, dijo ella-Es tu bebé…también puedes tocarla.

Con mucha delicadeza se sentó junto a mí y tomó a la bebé en brazos.

-¿Cómo la llamaremos?-, su voz era quebradisa.

-¿Por qué no lo decides tú?

-¡¿Yo?!

Nick miraba a la bebé de forma fija, como si fuera la cosa más extraña que había tenido en sus patas. Después de acariciar un poco el rosto de ella susurró: Isabelle.

Al salir del hospital el resto del camino fue tranquilo, Isabelle no despertó por nada del mundo.

En casa la recoste en su cuna unos minutos, saqué mi celular y llamé a mamá. Ella necesitaba fotos de la pequeña. Conversamos un rato por teléfono mientras me felicitaba por lo linda que se veía mi bebé, mi pequeña Isabelle Wilde.

Nick no se despegaba de la cuna, la veía sin parar, aparentaba no parpadear, como si su vida dependiera de ello.

-Hey, Judy-, el zorro la llamó-Ven a ver esto…

Judy se acercó lentamente con miedo de despertar a Isabelle, pero eso ya no era necesario, ella estaba haciéndolo por su cuenta.

Cuando Isabelle por fin abrió los ojos, lentamente, Judy notó el color violeta de los mismos, identicos a los de ella.

-¡Oh Dios mío!-, gritó con lágrimas en los ojos-¡Tiene los mismos ojos que yo!-, sacudió un poco a Nick tomandolo de su camisa.

-Lo sé linda-, sonrió él.

Judy se acercó un poco más a su hija y tomó su pequeña pata.

-Te prometo que te protegeré de cualquier cosa...-, susurró ella.

Pasaron los días, y nuestra pequeña Isabelle comenzó a hablar, su primera palabra fue "Bogo" creí que la hablabamos demasiado del trabajo.

Meses después Isabelle comenzó a gatear, era tan adorable, parecía un pequeño gusano en sus primeros intentos. Por obviedad comenzó a dar pasos, muy pocos y pequeños, en esos momentos Nick no la soltaba por nada...recuerdo que acolchonó todos los muros y piso del cuarto de Isa, solo tenía permitido practicar ahí.

A sus dos años, Isabelle ya hablaba como toda una adulta...bueno... En realidad, como una niña de aprox. 10 años, podía contarnos todo lo que veía en televisión y como imaginaba que sería la escuela además de que correr ya no era un peligro.

Le encantaban las moras justo como a su padre, y todos mis hermanos venían a verla llenos de regalos, después ya no sabíamos donde poner todo eso.

Cuando Isabelle cumplió 3, Nick la llevó a la piscina municipal, ahí la enseñó a nadar, era su deporte favorito.

Cada fin de semana íbamos los 3 a Bunny Burrows para que jugará y se familiarizara con todos.

Un año después entró al preescolar, llevaba puesto un disfraz de Bella, princesa favorita. Llegó eufórica a la entrada, ansiosa de ese nuevo ambiente; Mi esposo no paraba de llorar.

-¡Coneja!-, reclamó Nick entre la multitud de niños que escuchaban a Judy.

-De acuerdo, lo siento-, sonrió ella-Solo soltó algunas lágrimas...

Para cuando terminó el día, Isa no quería salir de la escuela, la mayoría de los animales eran ahora sus amigos y la maestra la adoraba.

Isabelle siempre fue buena para ser amigable y conseguir amigos, era alguien muy sociable.

Su comida favorita eran las galletas oruo...le gustaban los días soleados y el olor de las flores, jugar deportes, usar vestidos lindos y ayudarnos a "colorear" los casos...

Ella soñaba con ser una gran detective, su nombre sería conocido no solo en Zootopia, sino que también por todo el mundo...

Un día, después de que Isabelle terminó con su tarea, como premio la llevé al parque, su cumpleaños numero 5 apenas había pasado, ahí ella se subió a todos los culumpios y juegos...- los ojos de Judy comenzaron a inundarse de lágrimas.

-Hopps, puedes parar...-, dijo Garraza.

Judy iba a continuar su relato cuando un nudo en su garganta apareció.

-Bien niños, es todo por hoy- les informó la coneja.

Todos los niños levantaron sus cosas y se despidieron de los oficiales.

La oficial tomó las cosas que había llevado a la clase para educar a los niños y se dirigió a la puerta.

-¿Por qué nunca terminas la historia?-, Preguntó Nick.

Judy se detuvo, miró el suelo arrepentida y lo miró.

-Porque ella no terminó la suya.

-No tienes que seguir sintiendo culpa Judy, eso ya pasó, exactamente hace 3 años...no te culpes por lo sucedido...ya está en el pasado...

-¡Claro que está en el pasado!-, respondió Judy al borde del llanto-Es solo qué...yo...

-Oficial Judy-, dijo un pequeño tigre tomando la mano de ella, al parecer se había apartado del grupo.

-Hola pequeño-, respondió quitando las lágrimas de sus ojos.

-¿Puede por favor terminar de contar la historia?

-La...¿la historia?-, él afirmó con la cabeza.

-Sobre Isabelle.

Nick la observó detenidamente esperando su respuesta.

Judy se sentó en el suelo junto con el tigre.

-¿Recuerdas sobre su premio?

-Si, ir al parque-, respondió.

-Bueno...esa vez...

Cuando Judy se enteró sobre el buen promedio y comportamiento de su hija como premio la llevaría al parque, luego por algunos dulces y un helado.

Isabelle adoraba los columpios, eran su juego favorito, se subió a uno y se mantuvo ahí por un rato.

Muchos niños comenzaron a pedirle autógrafos a Judy, ninguno se fijó en Isa, es decir, era un zorro, nadie externo a la familia sabía sobre la existencia de Isa, nadie la conocía.

Cuando Judy terminó de atender a los niños, giró para llevarse a su pequeña por unos dulces...el problema esa vez fue ¿en donde estaba?

Isabelle tenía la mala costumbre de esconderse y jugar algunas bromas, así que Judy comenzó a buscar siguiendo el juego, fue divertido al principio...hasta que pasaron 3 horas y ella no había aparecido.

Después de los 15 minutos de no encontrarla llamó a Nick y él al cuerpo policíaco. Ella corría por todo el parque hecha una bola de nervios, su corazón casi explotaba. Pedía ayuda a todos pero cuando la describía la tomaban como loca, ¿Una coneja tenía una hija zorro? Solo los tontos se crían eso.

Ni con toda la ayuda de todos los policías de Zootopia la encontraron. Las cámaras de seguridad la siguieron pero mucho tiempo después de su desaparición, los animales que la habían secuestrado salieron de la ciudad lo más rápido que se pudo...y cuando informaron a la ciudad próxima ocurrió lo mismo...los secuestradores ya habían desaparecido.


-¿Nunca la encotraron?-, preguntó el tigre con lágrimas corriendo por sus mejillas.

-La encontramos-, respondió Nick recargado en la pared-Pero...bueno...Isabelle ya no...respiraba...-, el nudo en la garganta de Nick casi lo asfixiaba.

La localizaron un mes después de su extravío, era en una ciudad lejana a Zootopia, en una casa abandonada, sus secuestradores eran familiares de unos criminales que Judy y Nick habían atrapado y condenado a cada perpetúa por homicidios de segundo grado. Isabelle estaba tirada en el suelo en una gran habitación blanca, con cortes en sus brazos y golpes, estaba realmente demacrada, su pequeño vestido azúl cielo roto y suicio, su pequeña cara expresaba dolor...

El tigre miró el suelo.

-Lo siento.

Judy pasó su pata por la mejilla del niño y se levantó.

-Ven, te llevaremos con tu grupo-, los esposos tomaron las patas de él y salieron de la escuela.

Camino a casa Nick y Judy iban tomados de las patas intento reprimir el vacío de Isa.

-Zanahorias...¿Por qué siempre cuentas la historia?

-Ver a los niños me hace recordarla...Siempre nos dan grupos de años menores y es inevitable...

Se miraron fijamente mientras se detenían, tomaron una pequeña pausa y Nick cubrió sus ojos con su pata derecha para que no fuera muy notorio su llanto.

-También a mí.

Holaaaaaa, añossss que no escribo. Espero tener a alguien ahí :'v

Como algunos se dieron cuenta, "Isabelle Wilde" no es una creación mía, bueno, solo tomé al personaje y algunas escenas de FanArts sobre ella, su autor creo que es: Trashasaurusrex. Pero lo demás lo hice yo.

No me odien :3 los amo! Espero sus reviews! :'D