¡Hola!

Estoy de vuelta, disculpen por la tardanza pero este año el colegio está atroz. Y a mi me toca trabajar con los mas vagos de la clase así que es algo tedioso.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen y son única y exclusivamente de sus autores.

Advertencia: Contenido para mayores de 18.


"¿Qué es lo siguiente que haré?" se preguntaba a si mismo Fliqpy mirando como aquella chica pelirroja aún seguía inconsciente y atada a su cama en cada una de sus extremidades.

"¿Debería violarla y comerla después o simplemente tortúrala hasta el inconsciente?"

Miro su pequeña cara rosada bañada en lágrimas, lentamente como el depredador que era se acercó, cuando llego a sus piernas levanto la enagua que llevaba, esa enagua marrón era horrible pero las bragas que se escondían tras esta no estaban mal; hizo a un lado sus bragas descubriendo la pequeña y rosada intimidad, alegre se relamió los labios y lentamente se acercó a ese punto rojo.

Sorprendido ante el sabor del pequeño durazno relamió como si fuese agua y por consiguiente empezó a despertar entre jadeos a su pequeña dueña, con su lengua violaba la pequeña cavidad de la chica, era obvio que esta es virgen.

Flaky no entendía que estaba pasando, se despertó con una sensación de humedad entre sus piernas y cuando abrió sus ojos observando aquella escena que se mostraba ante ella, empezó a gritar.

"¡Detente Fliqpy, detente!"

"¡Eso es, suplica más!"

Fliqpy simplemente disfrutaba de la agonía de su pequeño roedor favorito y cómo no amar esa expresión de súplica, agonía y placer.

¡Era simplemente adorable!

"¿¡Para qué violarla y matarla después, por qué no simplemente seguir jugando con su cuerpo hasta que no pueda más!?"

Ante la mirada llena de horror de Flaky después de tener su primer orgasmo empezó a bajarse el zíper de sus pantalones sacando a su gran formado pene, no por nada todas las prostitutas de la guerra siempre lo buscaban y le otorgaban un servicio gratis.

El agarro de sus caderas y de una sola estocada entró. Amo la manera en que su pequeña peliroja empezó a chillar, la pobre se estaba ahogando en su propia tos.

Flaky simplemente deseaba que todo acabara rápido, pues su cuerpo estaba en su contra ante el placer repulsivo que sentía.

Sacar,meter,sacar.

Era lo que Fliqpy estuvo haciendo con su cuerpo durante toda la noche o lo que fue de esta ya que el sol empezaba a filtrarse por la ventana de ese pequeño cuarto.

Su dolor era tanto que simplemente su mente estaba entumecida preguntándose si esto no era más que una horrible pesadilla que sentía tan real.

Simplemente cerro sus ojos.

¿Cuánto tiempo llevaba ahí?

Probablemente ya tenía un año encerrada en ese pequeño sótano.

Gimió ante el placer del vibrador que estaba en su coño, ya casi estaba a punto de correrse, pero si lo hacia Fliqpy se daría cuenta y la castigaría de nuevo con el cuchillo.

Estaba desesperada pues su centro latía impaciente en busca de "comida" ya casi estaba por explotar y su "amo" aun no llegaba.

Pero cuando pensó que era "game over" el ex militar hiso acto de presencia.

"Es hora de la cena Flaky"

Feliz gateo ante el moviendo.

¿Cuándo fue el día en que la mente de Flaky colapso y cedió ante él? Se preguntó Fliqpy al ver como ella lo empezaba a mamar.

"El idiota piensa que el cedido ante el" sonrió la pelirroja mentalmente observando por la rabilla del ojo la pequeña estaca escondida debajo de la cama


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Un final un poco esperado y corto pero bueno.

Espero que les haya gustado.

すべてのおかげで、さようなら。