Notas de Autor: No saben cuánto lamento no haber subido capítulo desde hace tanto tiempo. En serio. Volví y ví a tantos seguidores y comentarios que no podía creer que les haya gustado tanto la historia, les agradezco mucho que lean esto y realmente lamento la demora. Éste capitulo no es tan largo como los que he escrito anteriormente pero contiene una escena de lo que muchos esperaban: La interacción entre Sirius y Severus.

Disclaimer: Harry Potter no es de mi autoría, yo solo uso sus nombres con fines de entretenimiento. Lo único que me pertenece aquí es la trama y los personajes originales.

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Situaciones

Sirius no previó que acabaría amordazando a Snape, en realidad sus planes solo llegaban hasta donde encontraba a Snape y por ende a su sobrino perdido del que nadie tenía idea, ni siquiera Dumbledore, pero llegado el momento entró en pánico y simplemente dejó inconsciente a Severus, pues porque no podía solo presentarse ante él y decir: "ey, tienes al hijo de Lily y James y lo quiero de vuelta". Nop, eso no pasa y tampoco hubiera acabado bien, la manera en que Snape pudo reaccionar es simplemente ,huyendo. Sirius también lo haría si un secreto que ha estado ocultando por años estuviera en peligro. Así que aquí estaba, en un hostal de un pueblo que no recuerda el nombre, con el sujeto que puede o no tener pista sobre el legado de sus amigos, amordazado e inconsciente en una silla. Pudo ser peor, o eso intentaba hacerse creer.

El joven heredero Black, estaba ingeniando una manera de explicarle a Snape de que sabía sobre el niño pero que no quería hacerle daño, solo conocerlo; sin embargo ninguna manera sonaba bien en su cabeza ni mucho menos en voz alta, no habría forma en que le dijera la verdad a su rehén sin que éste intentara matarlo o por lo menos dejarlo muy mal herido escapando después, pues ese era el modus operandi de Severus desde que tiene memorias del colegio.

Volvió a decir la frase que estaba practicando desde hace media hora, esa que decía:

-Snape, ¡quiero conocer a Harry! Y no hay nada que puedas hacer para evitarlo...

En medio de sus balbuceos obviamente despertó a su rehén, y éste vio lo patético que seguía siendo su viejo compañero de escuela.

-No puedo creer que tú de entre tantos posibles, fueras el que me lograra encontrar y lo peor de todo, atrapar.

Sirius estaba de espaldas cuando escucho la voz, y aunque saltó del susto imperceptiblemente se giró con toda su orgullosa postura sin dejarse intimidar, aunque se sintiera realmente aterrado.

-¡Snape! Hasta que te dignas a despertar. Y respondiendo a tu pregunta, puede que tus estándares no sean lo suficiente para alguien tan inteligente como yo. -dijo sonriente y feliz por su logro.

-O sólo puede significar que mis métodos están obsoletos. -aclaró con amargura, Severus.

-No, en realidad tus métodos fueron muy efectivos, nadie allá afuera sabe que vives y mucho menos tienen idea sobre Harry. -hablo un poco menos arrogante, sabía que si iba a tratar con Snape tenía que utilizar métodos más civilizados, las viejas riñas de colegio debían olvidarse... Por el momento.

-Entonces, ¿Cómo es que tú sabes de él? -Severus no le importaba el estar atrapado, se llevaría todos sus secretos a la tumba antes de decir una palabra y confiaba en Máni para cuidar de sus chicos. Sin embargo tratar con alguien que tiene conocimiento de Harry era peligroso y debía irse con cuidado.

-Para serte franco, tuve algo de ayuda, de lo contrario estaría tan perdido y ni siquiera habría imaginado que encontrarte fuera tan importante. -Sirius se sentó en la cama frente a Severus para estar más cómodo, había mucho de qué hablar. -Quiero dejar en claro que no soltaré las cuerdas y tampoco devolveré tu varita hasta que hayas escuchado todo lo que tengo que decirte, es importante. Si luego de esto prefieres irte y no revelar nada de lo que has hecho por tantos años, te dejaré libre con la condición de responderme una sola pregunta. ¿Está bien?

Severus sopesó las posibilidades de aceptar ese trato. Black significaba una fuente de información del mundo mágico sin restricciones y cualquier cosa que se le hubiera pasado por alto, a cambio de responder una sola pregunta. Sirius era leal, de eso estaba seguro, y en el pasado jamás vió que rompiera alguna promesa a sus revoltosos amigos, incluyendo a Lily, podía confiar en eso. Además, tenía un plan de reserva por si a Black le daba por cambiar de opinión. No era estúpido.

-Muy bien, habla. Si considero verdad todo lo que digas, responderé a tu pregunta.

Sirius sintió una pequeña llama de esperanza, si jugaba en el lado bueno de Snape, es posible que lo dejara conocer a Harry y talvez conseguir su ayuda para encontrar a James y Lily.

-Como bien sabes, hace algunos años fuí a Norte América para estudiar por petición de mi padre, lo hice y por algún tiempo seguí teniendo comunicación con James, Lily, Remus y Peter, eso hasta que mis lecciones se pusieron pesadas y también los chicos tenían sus propios asuntos aquí en Inglaterra. Llegó un momento en el que ya no tuve comunicación del todo con mis amigos.

Severus escuchaba cada palabra, pero sin saber lo relevante del asunto y cómo eso llegaba hasta donde se encontraban en ese momento.

-Cuando regresé a casa, no esperaba por encontrarme con mis amigos, decirles la de aventuras que tuve allá en América y cuánto los había extrañado, sin embargo, al regresar ya nada era como antes, se había vuelto una pesadilla. -El rostro de Sirius se volvió sombrío y triste -¿Sabías que Remus fué mordido por un hombre lobo? -la reacción de Snape le dijo todo a Sirius, pues él había reaccionado igual. -Estaba trabajando con los aurores, apenas iniciando y entonces sucedió. No soportó quedarse en un lugar en el que lo repudiaban y temían en partes iguales, huyó a los bosques y nadie supo nada más de él.

~Peter, el pobre se volvió mensajero en el Ministerio de Magia, un lame botas en toda la regla, buscando algo de atención y ganarse el sustento con poco esfuerzo. Siento embargo el peor final del que tuve que enterarme fue el de Lily y James.

Al ser nombrados Severus quiso hablar, Sirius lo detuvo y habló primero. -Escucha, sé que tienes tú versión de la historia, pero debes escuchar lo que tengo que decir antes que nada. -con un asentamiento de cabeza, Severus le indicó que continuara. -Mi padre me contó que James y Lily eran buscados, asediados por Grindelwald y Dumbledore, invitándolos a participar en esa batalla de poder que han llevado por años, y al no aceptar, no se sabe cuál de los bandos ordenó matarlos, y tras un suceso trágico pareció ser así. Cuando escuché que habían muerto, algo se retorció dentro de mí, no supe ni como reaccionar, no estaba preparado para una noticia de esa magnitud.

~Antes de que perdiera el control mi padre me detuvo. Me informó de algo extraño que había ocurrido casi un año después de la supuesta muerte de Lily, James y un pocionista del que nadie sabía mucho pero que estuvo implicado de alguna manera. Dumbledore apareció triunfante frente al Mundo Mágico, alegando haber descubierto la mentira detrás de la muerte de los Potter, y de que él los había salvado de un trágico final.

-¿Qué patraña es esa? -rugió, Severus indignado.

-Lo sé, todo un fiasco. Pero la gente lo creyó y no hicieron preguntas. Aún así, personas que realmente conocían a James y a Lily, sabían que algo no estaba bien; una de esas personas fue mi padre, él supo que nada de esos acontecimientos tenían ningún sentido, en especial porque de la noche a la mañana los Potter eran fieles y ciegos partidarios de la orden de Dumbledore, oh y muy buenos patrocinadores cabe destacar. -Sirius vio a Snape arrugar el entrecejo, claramente simpatizando su disgusto.

-Yo no podía quedarme sin saber de primera mano cómo pasaron las cosas y aún ante las advertencias de mi padre de que los Potter ya no eran los mismos, me enfrenté a James en el Ministerio y me di cuenta de la verdad. Dumbledore de alguna manera está usando la sangre de James y Lily para acceder a las cuentas en el banco, y pociones multijugo para hacerse pasar por los verdaderos Lily y James. Lo único a lo que no tuvo acceso el viejo desgraciado es a la Mansión Potter, la fuerte magia de los elfos junto a la de James, además de las barreras antiguas que protegen los alrededores, vieron a través de cualquier espejismo que intentaron crear y los falsos Lily y James se fueron a vivir a otro lugar.

~Yo, por el contrario, fui bien aceptado y entré fácilmente. Fue entonces donde los elfos me contaron la verdad y el hecho de que mis amigos tuvieron un hijo y posiblemente estén atrapados en algún lugar sin salida, siendo utilizados para un fin perverso. También me enteré de que salvaste a Harry de sus propios padres. Si te preguntas cómo es que sé el nombre del niño, pues el tapiz de los Potter agregó a un miembro más, aunque es extraño que solo aparezca su nombre y no los apellidos.

-Si, dudo que el tapiz lo agregue algún día. -Dijo con gracia Severus, hablando finalmente después de todo el relato de Black, lo cual fue en verdad informativo. Había tanta rabia dentro de Severus, su amiga atrapada en las garras de Dumbledore todo este tiempo, y él sin tener idea.

-Ahora, te dejare libre y responderas a mi pregunta. -Dijo Sirius.

-No intentaré escapar. -fue la simple respuesta de Severus.

Sirius agitó su varita y las ataduras fueron desechas, luego le tendió la varita al hombre frente a él.

-Puedes hacer tu pregunta.

-¿Puedo ver a Harry? Tengo que verlo, quiero conocerlo, Snape, debes entenderme. Después de verlo, uno de mis objetivos estará acabado y podré continuar con mi búsqueda.

-¿A qué te refieres?

Con una mirada determinada, Sirius respondió firme y seguro de sí mismo: -Encontraré a mis amigos, y revelaré el fraude de Dumbledore. Pero antes de seguir, deseo ver con mis propios ojos al niño del que se supone seré padrino, ver que esté bien, ¡Y no es que crea que no lo has cuidado o algo por el estilo! Tú lo salvaste después de todo.

-Planeas buscar a Potter y a Lily, ¿Cómo piensas lograrlo?

-Aun no tengo idea, utilicé todo mi ingenio en encontrarte y mira que fué un reto. -Sorió, Black. Se veía cansado y como si llevara el peso del mundo sobre sus hombros. Severus por primera vez, mostraba respeto por el hombre frente a él, aunque no lo admitiría ni bajo tortura.

-Te dejaré verlo. -Sonó la voz de Severus, fuerte y clara. -Pero será a mi modo, y no aceptaré objeción alguna.

-Como tú quieras, dónde sea y cuando lo prefieras. Solo quiero verlo, y conocerlo un poco. -Sirius estaba entusiasmado, casi que saltaba de la felicidad, esa era una buena noticia en mucho tiempo, un rayo de luz en la oscuridad.

-¿El cuándo? Mañana, ¿Dónde? Aquí mismo, no tendremos que movernos.

-¿Qué quieres decir? Te ví salir del bosque y no ví en ningún momento a un niño contigo. No me dirás qué lo dejaste en ese bosque ¿O sí?

-No, idiota. Harry está seguro en un lugar muy lejos de aquí. Encontrarme fue una pizca de suerte, intentar encontrarlo a él es una aventura intrépida que solo te llevaría a callejones sin salida. -La seriedad con la que Snape decía esas palabras le hacía preguntarse a Sirius qué tipo de magia usaría para ocultar a Harry.

-¿Cómo lo veré entonces?

Severus sacó un espejo de su bolso y lo mostró en algo, un espejo que fácilmente reconoció Sirius.

-Esto fué una de las pocas cosas que Potter dejó atrás, lo uso para comunicarme con Harry cuando estoy lejos.

-¿Me dejaras hablar con él?

-Para hablar con Harry hay algunas cosas que debes saber primero. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me dejaste inconsciente hasta este momento?

-Por lo menos, cuatro horas. -Dijo Sirius revisando su reloj de bolsillo.

-Perfecto, faltan poco más de seis horas para el amanecer, tiempo suficiente para ponerte al tanto de lo más importante. Pero antes que nada, Black, tendrás que hacer un juramento inquebrantable de jamás decir una palabra de lo que escucharás a continuación, pues la vida de Harry estaría en peligro, y no puedo arriesgarme a eso.

-Yo jamás pondría en peligro al hijo de James, pero si te hace sentir seguro, lo haré. -Sirius se puso de pie y extendió su brazo hacia Severus.

Severus también extendió su brazo y después de dictar las normas y el juramento, la magia selló el pacto entre los dos hombres.

-Bueno, Black, ahora escucharás mi versión de la historia. Esto va a tardar.

Las horas restantes antes del amanecer, servirían para informar a Black de lo acontecido siete años atrás y también para revelar algunos misterios, como el de por qué el tapiz de los Potter solo muestra un único nombre para Harry. Severus como la buena serpiente que fue alguna vez, obviamente no revelaría cosas muy importantes, solo daría información superficial, algo que le ayudaría a Black entender lo extraño y complicado que se había vuelto todo desde que Lily y Potter desaparecieron del bosque sin dejar rastro.

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Bien, he de decir que pase imaginando este capítulo de una y mil maneras y ninguna salía bien, pero aquí está, fue la mejor manera que pude ver para que estos dos pudieran hablar sin tirar a matar el uno al otro xD. Tengo una ligera sensación de que el hechizo del "juramento inquebrantable" debe ser con un tercero cómo testigo, corrijanme si estoy equivocada, de todas formas solo están ellos dos, y ya lo escribí, así que ni modo. Me disculpo por cualquier error ortográfico o palabras de más, estoy escribiendo desde un teléfono y eso es toda una hazaña.

Próximo capítulo, Sirius conoce a Harry a través de un espejo.