Disclaimer: Esta historia es de mi total autoría, sin embargo los personajes y locaciones pertenecen a los dueños y creadores de la serie Once Upon a Time.


Un encuentro en el camino.

Salí cabalgando a la mayor velocidad posible, si el Rey George quería que me hiciera pasar por mi difunto hermano James estaba bien, Pero casarme con la hija del Rey Midaz era inconcebible. Siempre pensé que si algún día me casaría sería por amor, pues dentro de mi pobreza era el único lujo que podía permitirme. Sabía que la guardia real estaba tras de mí, pero gracias a la ayuda de Abigail logré sacar ventaja, estaba a solo un puerto de conseguir mi libertad.

-Regina POV-

Mi madre me convertiría en la mujer más infeliz del mundo, la vi arrancarle el corazón a Daniel en frente de mí y todo ¿para qué? Para casarme con el rey Leopold y tener que cuidar de su insufrible hijita Snow. Y hablando del rey de Roma, aquí viene esa chiquilla tonta.

-Regina, me preguntaba sí ¿Puedes enseñarme a montar?- Dijo con el tono más empalagoso que había oído en mi vida.

-Claro princesa- respondí- Prepara tu caballo mientras ensillo a Rocinante- Dije

Me dispuse a ponerle su silla a Rocinante, el único con el cual podía ser realmente yo, sentirme libre. Después salí del establo en compañía de Snow, quien de inmediato empezó una carrera por el camino del rey hacía el puerto, cuando nuevamente perdió el control ¿Cuándo haría algo bien esta mocosa?

Corrí a toda velocidad para lograr alcanzarla y lograr detener el caballo de Snow, al final lo logré, sin percatarme de que otro caballo venia toda velocidad por el mismo camino. El logro frenar, pero el relinchido de su caballo alteró a rocinante y me tiró de la montura, el joven bajo rápidamente y me ofreció su mano para que me levantara.

-Disculpe, no las vi pues venía muy rápido.- Dijo con amabilidad

-Gracias, pero a la próxima mantén los ojos en el camino- Dije algo fría

-Aunque si me vuelvo a encontrar con usted no podre mantener los ojos en el camino, es usted preciosas. Si me permite decirlo- Dijo sonrojándose.

-Gracias, es usted todo un caballero- Dije con una sonrisa de lado.

-Es realmente encantador, ¿no crees Regina?- oí la voz de Snow

-Y quien es eta preciosa niña- Oí decir al joven, otro que se va a embobar con esta pensé

-Soy, Snow White la hija del Rey Leopold y princesa de este reino- Dijo la mocosa con aires de grandeza.

-Mucho gusto Princesa Snow- Dijo besando su mano

-Y usted ¿Quién es?- Dijo regresando su atención a mí

-Soy Regina, hija del príncipe Henry y de la princesa Cora- Dije ignorando de nuevo a Snow

-Mucho gusto Princesa Regina, yo soy el príncipe James, hijo del rey George- Dijo besándome la mano.

-Bueno quizá debemos irnos- Dije, tomando las riendas de Rocinante e indicando a Snow que debíamos retirarnos.

-Regina, quizá más tarde pase por tu finca y podamos salir a pasear.- Dijo el príncipe James.

Tomé los caballos y comenzamos a cabalgar de regreso al castillo, en el camino no deje de pensar en el príncipe, por un momento al estar con él no sentí ese pesar en el corazón que la muerte de Daniel me había dejado. Pero esto no podía ser cierto, no reo en las almas gemelas y no puedo pensar así de alguien que acabo de conocer.

-Regina, le diré a mi padre que hoy conocerá al príncipe Encantador.- Dijo Snow

- Y ¿Porqué le dirás eso?- Dije sorprendida.

- Porque él dijo que vendría a verte hoy.

-No creo que lo haga, por la forma en que corría estaba huyendo, siento que ocultaba algo. Además no creo que tu padre quiera oír como casi ocasionas un accidente en la carretera. – Dije con suspicacia

-Está bien Regina, no le diré.

Regresamos al establo y yo me quedé un poco más de tiempo con los caballos, después camine hasta la finca de mi padre y estuve con él platicando aprovechando que mi madre ahora pasaba la mayor parte del tiempo con el rey. Eran casi las 4:00 pm cuando vi que alguien cabalgaba hacia la finca, y noté que era James, así que salí antes de que Padre lo viera.

-¿Qué estás haciendo aquí? – Dije

- En el camino dije que lo haría y soy un hombre de palabra.- Contestó

-Debes dejar tu caballo aquí, y después caminaremos por el prado.

-Como usted ordene majestad.- Dijo, y su comentario logró sacarme una sonrisa.

Comenzamos a caminar en silencio, yo caminaba altanera, recta, tal como madre me había enseñado. Sin embargo él se movía más como un campesino, sin porte ni elegancia y sin duda, aquello que me hizo dudar en el camino y que me llevo a pensar que huía se acrecentó. Era notorio que no era hijo de ningún rey, y aún así tenía nobleza en su mirada, y me propiciaba una inusual paz.

-Y dime James, ¿Cuál es tu verdadero nombre? Y ¿Porqué huías al puerto?- Dije por fin

-De que habla su majestad, yo le he contado la verdad- Dijo algo nervioso

Con la magia que había aprendido de Rumplestiltskin, nos hice aparecer en una cabaña de mi padre alejada de todo en la mitad del bosque, le ofrecí una copa de la mejor sidra de manzana que teníamos y nos sentamos en una de las alfombras junto a la chimenea.

-Puedes confiar en mí- Le dije- Aunque no lo creas hay días en que yo quisiera escapar-

-Y tú de qué querrías escapar- Preguntó

- Primero tú y luego te contaré mi historia- Dije dando un trago a mi copa.

-Mi nombre es David y soy hijo de una mujer llamada Judith, ella ofreció a mi hermano James a cambio de conservar nuestra granja. Rumplestiltskin lo llevó con el rey George y él lo crió como un hijo, mi hermano y la princesa Abigail estaban comprometidos, pero él fue asesinado en un torneo y el rey fue por mí. Me obligo a hacerme pasar por James o arrasaría mi granja. Ahora que mi madre está a salvo logré escapar con ayuda de Abigail quien encontró a su verdadero amor, porque la verdad no pienso casarme si no es por amor.- Dijo bebiendo su copa y sirviéndose un poco más – Ahora es tu turno.

-Pues yo quiero huir de todo, de mi opresora madre, de mi profesor de magia Rumplestiltskin, y de Snow y su padre. A mí también me van a obligarme a casarme con un hombre mucho mayor y al cuál no amo en lo absoluto.- Dije terminando mi copa.

David se levanto de su asiento y comenzó a dar vueltas por la habitación, termino su copa y después se sentó junto a mí, tomo mis manos y me miró a los ojos.

-Regina sé que esto te parecerá una locura, pero desde que te vi en el camino, supe que había algo especial en ti. Escapar será complicado para ambos, pero existe una posibilidad de que lo logremos, juntos ¿Qué opinas? –Dijo serio

-Quédate aquí, y vendré con dos caballos por ti en dos días. Tienes razón haremos esto juntos. ¡Seremos Libres!- Contesté

Inesperadamente le planté un beso en la mejilla y con un movimiento de mano me transporté a mi recamara, tendría todo listo, esta vez escaparía.


Esta es una nueva historia EvilCharming, a pesar de que no son pareja canon a mi me encantan y siento que hay cierta química entre ellos. Estos dos tendrán que enfrentarse al obstáculo mas grande que son sus padres.

Sin más que decir espero que les guste. esperare follows, favorites y reviews