II

Sin Ti


¿Alguien tuvo la culpa?

No lo sé, yo… quisiera encontrarle explicación a esto, pero, simplemente no puedo. Te marchaste tan rápido, no me dejaste reaccionar, no hice nada para salvarte, en cambio, tú lo diste todo por mí, siempre lo hiciste, y estoy agradecida por ello, por tenerte conmigo, y mostrarme lo que es el Amor Verdadero.

Sin embargo, que esté agradecida, no significa que acepte lo que sucedió. ¿Al destino le gusta hacerme sufrir? ¿No le bastó con hacerme perder a Daniel, o a mis padres para estar contento? ¿Acaso verme condenada a la amargura y al dolor es lo único que mantiene a quien mueva los hilos satisfecho?

Soy víctima de las circunstancias, y de la más terrible de las injusticias; se me otorga el Amor, y se me arrebata en un instante, y yo me preguntó: ¿De quién será la culpa? ¿Mía? ¿De Rumple? No tengo idea, sólo puedo decir que ya estoy harta de la situación, de nada sirve todo el bien que yo haga, las cosas sólo empeoran para mí, no hay nada que hacer, mi destino ha quedado marcado, y de nada sirve intentar reescribirlo.

Estoy junto a tu cuerpo, Hades se ha marchado, Zelena se hizo cargo de acabar con él, luego de que yo le diera a entender lo que tu sacrificio significó para mí. Aunque, comienzo a arrepentirme de mi decisión, tal vez tú tenías razón, no fue una gran idea el dejarle tu hija a Zelena, no con Hades cerca, tampoco debí aconsejarla para estar con él, ahora que lo pienso, esta situación fue en base a un sinfín de malas decisiones, mías y de terceros.

Me duele tenerte tan cerca de mí, y tan lejos a la vez, Zelena me abraza, me contiene, y yo me desahogo con ella. Ya no respiras, ya no sientes, tus ojos ya no se abren, ni lo harán jamás, ya no te veré sonreír, ni tus ojos azules, ni la expresión en tu rostro cuando me veías llegar, todo tú se iluminaba y se llenaba de vida. Ya no te veré correr y jugar con Roland, alguien en quien no había pensado, él ya había perdido a su madre, y ahora, se quedaba solo, ¿qué dolor puede ser más grande que ese? El mío no se comparaba, pero, eso no significa que dejara de hacerme daño.

Las cosas pasan muy rápido frente a mis ojos, todos los bellos momentos que viví contigo, los paseos, las cenas, los besos, las noches inolvidables, es algo que ya no tendré en mucho tiempo, porque, siendo honesta, no creo volver a Amar a nadie más de la misma forma que te Amé a ti.

Dejaste de existir, y eso es lo que me pone más furiosa, el no poder ir a buscarte, no poder salvarte, no tener la misma oportunidad que Emma tuvo para ver a Garfio una última vez, nosotros no tuvimos tiempo, ni siquiera de decirnos adiós, tu sonrisa llena de Amor es lo último que me dejaste, y con lo que viviré el resto de mis días.

Alzo la mirada, y encuentro a Emma en la puerta de entrada, está en shock, no deja de vernos, las lágrimas salen de sus ojos, igual que de los míos, quiero que se acerque a mí, necesito tanto de ella como de mi hermana en estos momentos, las tres compartimos el mismo dolor, ella nos entiende, ella puede consolarnos, y ayudarnos a aceptar esto, si es que realmente ya lo hizo.

Su mirada muestra culpa, pero no sé por qué, esto que pasó no fue su error, en realidad, ahora entiendo que no fue culpa de nadie, un simple accidente. Quiero decir, no fue culpa mía que Hades proyectara a Zeus en mí, ni fue tu culpa, Robín, el querer salvarme, mucho menos de Emma porque no nos arrastró al Inframundo, ella quería ir sola, y nosotros no se lo permitimos, tú y yo tuvimos oportunidad de irnos, pero decidimos quedarnos a ayudar a nuestros amigos, a nuestra Familia.

Snow y Charming entraron detrás de ella segundos después de que Emma se recargó en el marco de la puerta y puso sus manos en la cabeza, esto debe ser muy difícil para ella. Al final, Snow se la llevó junto con Henry, mientras Charming echa un vistazo a la situación, ya no había nada que hacer, todo estaba consumado, Hades estaba Muerto, y tú te habías marchado.

¿Qué voy a hacer ahora? Mejor dicho, ¿qué puedo hacer ahora?

No comprendo nada, sigo llorando, a este paso quedaré vacía, tanto por dentro como por fuera.

Charming no sabe qué hacer, lo único que se le ocurre, es pasar su mano por su boca y su barbilla, su rostro demuestra tristeza, sus dos amigos ya no estaban, y eso no parecía agradarle en lo más mínimo.

Henry está de vuelta, y se detiene justo frente a nosotros, sus ojos brillan gracias a las lágrimas, está destrozado, ya no le quedan figuras paternas a las cuales acudir, su Corazón se está rompiendo, yo lo puedo sentir, ha sufrido demasiado para sus trece años de vida, es sólo un niño, que ha madurado muy rápido.

Zelena se separa de mí y se va con Charming, él saca su teléfono y llama a no sé quién, yo regreso la mirada a ti, y vuelvo a tocar tu rostro, de pronto, una sombra lo tapa, es Henry, que se arrodilla a tu izquierda y toma mi mano, no dice nada, sólo me sostiene, y se desahoga conmigo. Ya estoy harta de esto, quiero que todo termine ya, necesito sacar lo que tengo, deshacerme de toda esta amargura de buena forma, porque ahora, la Oscuridad que hay dentro de mí, está ansiosa por salir y buscar a un responsable de tu Muerte.

Mi dolor se está convirtiendo en rabia, y eso no es correcto, tengo que detenerla, sé que tú no querrías verme en ese estado, tú no diste tu vida sólo para que yo me convierta una vez más en la Reina Malvada, te honraré a ti y a tu sacrificio, y no causaré más daño y dolor.

Dos hombres llegan por ti, paramédicos al parecer, te levantan en una camilla y te llevan de mi lado. He dejado de llorar, Henry me abraza, él es lo único que me queda al parecer, la única constante en mi vida, que siempre ha estado cuando más lo necesito.

No hay más, Zelena toma a tu hija y se marcha, Snow entra una vez más, y los cuatro hacemos lo propio. Emma ya no está con ellos, Snow dijo que salió corriendo, al final, explotó, y todos sus sentimientos y dolor salieron a la luz, y me imagino que eso es lo que pronto me pasará a mí.

Llegamos a casa, Henry se fue a su habitación, y yo estoy en la mía. No puedo dormir, ni cerrar los ojos, lo único que veo en la Oscuridad, es tu sonrisa, algo que siempre Amé, que me trajo luz y me llenó de dicha, ahora, sólo me trae dolor y desolación, ¿eso es justo? Verte partir me dolió, recuerdo que una vez dijiste que usáramos tu Corazón para ambos, y pues, tu mitad desapareció, y me dejó un enorme vacío en el interior, siento como si cayera en un profundo abismo del que no hay salida, sólo existe un pequeño rayo de luz que se desvanece en el aire.

Estoy triste, furiosa, dolida, soy un mar de emociones esta mañana, durante el Funeral de Delineador me mantengo distante, sola. Henry está con Emma, ella al frente, está destrozada al ver bajar el féretro, yo sólo puedo echar la vista atrás y darme cuenta que pronto llegará mi turno para derrumbarme.

Cuando todo eso termina, nos movemos unos metros para cambiar de posición.

Nosotros estamos al frente junto a los Hombres Alegres al momento en que Emma se nos unió y el Fraile Tuck ofició este Funeral. Las palabras de ese hombre llegaban hasta el fondo de mi Corazón, él te conocía muy bien, y le dolía la situación tanto como a mí, o al Pequeño John.

Al final, llegó el momento de mostrar nuestro respeto hacia ti, aquel Príncipe de los Ladrones, tú, que le quitabas a los Ricos para dárselo a los Pobres, el que asaltó muchos de mis Carruajes llenos de oro.

Los más cercanos a ti te ofrecimos una flecha con una pequeña flor amarrada a ella, no había mejor forma de honrarte que con algo que te había hecho famoso, y algo que Amabas de verdad.

Todos estábamos agradecidos contigo, te demostramos nuestro cariño y respeto, ahora, había llegado el momento de marcharnos, todos nosotros, yo ya no quería seguir ahí, no me culpes, sabes que no soy buena lidiando con mis sentimientos más oscuros.

¿Sabes? Zelena le puso tu nombre a tu niña, fue un gran homenaje a ti, me pareció algo hermoso de su parte, espero que lo hayas escuchado, donde quiera que estés, porque, muy en el fondo, algo dentro de mí sabe que tu Alma no desapareció del todo, estás en algún lugar, y estoy segura que te encontraré, donde sea que estés, en un futuro te encontraré, lo presiento.

Ya no sé ni lo que estoy haciendo ahora, he recibido tantas condolencias en menos de veinticuatro horas, como te lo dije antes, no sé lidiar con esto, con tu partida, no sé lidiar a una vida sin ti.

No quería dejarte ir, eres lo mejor que me pasó en la vida, tú me sanaste, hiciste que dejara a la Reina Malvada atrás, me hiciste sentir completa de nuevo, ahora, te perdí, y tengo miedo de perderme una vez más, tengo miedo de que todo lo que hice se vaya al demonio, tengo miedo de mí, y de fallarte a ti.

Esta noche, las voces de todos me parecen vacías, sus palabras suenan como un eco, no comprendo lo que dicen, ya nada tiene sentido, el ambiente es turbio y cansado. De pronto, Snow y Charming llegan a hablar conmigo, dicen que no tengo que pasar por esto sola, ya no me importa saber si lo hacen porque realmente me estiman, o porque quieren asegurarse de que mi gemela Malvada no salga a jugar, Zelena me hace compañía ahora que ellos se van, y Emma entra a Granny's en ese instante, ¿dónde demonios estuvo todo este tiempo? Ni idea, sólo sé que se aproxima hacia a mí, y por la cara que trae, creo que no es nada bueno.

Un estruendo y un temblor sacuden toda la Ciudad, algo pasó, y alguien entró; Killian estaba aquí. Vivo, respirando, caminando fuera de las garras del Inframundo, tal vez te preguntes, ¿cómo es eso posible? Robín, es la misma pregunta que me hago yo, y sólo puedo decir que me parece injusto que Zeus pueda regresarlo, y a ti no. No puedo evitarlo, miro a Emma y a Garfio con rencor, ¿sabes por qué? Porque el destino es bastante cruel como para hacernos pasar a ti y a mí por esto, no me parece correcto que él esté aquí, y tú no.

Lo lamento, Robín, te hice una promesa, y mis instintos están a punto de romperla, quiero destrozar su cuello, quiero hacer justicia por mi propia mano, no puedo evitar sentirme así, la Reina Malvada, sigue dentro de mí.