Disclaimer: Nada de Madagascar me pertenece & la canción de obvia referencia es de Tom Jones~ (además de la de Madonna). ¡Sin fines de lucro~!

Hey! ¡En serio lamento haberme tardado tanto! Me la jugué con eso de 'mañana hago la escena' y... ese 'mañana' se tardó como mucho en llegar (?) pero, en serio mil gracias por los comentarios uvu que ya no recuerdo si respondí o no o/o... Si no lo hice, es doble disculpa por la torpeza x/3... que espero que compense un poco con éste capítulo~.

»Aclaración&Advertencia: AU; Humanizado; intento de IC equilibrado con OoC y... slash entredicho (?).

Y sin nada más con que retrasarlos... ¡A Leer!


Vogue.


«It makes no difference if you're black or white, if you're a boy or a girl,
if the music's pumping it will give you new life.
You're a superstar, yes, that's what you are, you know it.»


Bien, había conseguido dormir —y eso ya contaba como todo un logro, sobretodo, si consideraba lo descontento que se sentía con respecto a su nuevo compañero de cuarto—, pero no podría quedarse en la cama por mucho que quisiera pasar el día ahí; por mucho que lo desease, el estar tapado hasta la cabeza no le hacía sordo, y llevaba escuchando (por un estimado de media) la misma odiosa canción pop.

— ¿Hasta cuándo más estarás repitiendo esa música tan…?

— ¿Increíble? ¿Artística? ¿Inspiradora? —preguntó el castaño, sin oírse ni un poco cansado a pesar de los constantes ejercicios que hacía dentro de lo que podía; con el poco espacio y el desorden de la habitación, la única por la que no había tropezado ni una sola vez con su coreografía se debía a lo diestro que era danzando. Cuando terminó, giró en su dirección, esperando ver su rostro con media sonrisa.

—Afeminada —gruñó Vitaly sin mirarle, apretando más la almohada que tenía contra su rostro—. Es completamente insoportable.

—Algunos no saben lidiar con el buen gusto.

Lejos de ofenderse de verdad, Alex rodó los ojos y alzó los hombros. No era la primera vez que recibía ese tipo de comentarios, no tenía nada de qué sorprenderse… y, aún así, se encontraba rebufando frente al espejo cuando trataba de acomodar los pocos mechones que se rebelaban en su melena.

—Trata de "lidiar" con tu buen gusto más tarde —volvió a reprocharle el ruso, incorporándose perezosamente en la cama para lograr distinguir la hora que marcaba el reloj de pared—; faltan 15 minutos para que sean las 7 de la mañana, y llevas así hace bastante tiempo.

— ¡Es la mejor hora en la que puedo practicar mis pasos antes de tener que irme! —Se defendió, caprichoso al girarse para verlo a la cara—. Además, tengo que ir a tomar un baño todavía, vestirme, peinarme, ambientarme y pedirle a Gia que me acompañe a la parada que me recomendó ayer.

—Todo eso suena agotador —burló tras bostezar al verle enumerar cada una de esas arduas tareas… aunque una pequeña sonrisa apareció en su rostro al volver a ver el antiguo reloj luego de apartar la mirada de él.

—Sólo un profesional podría hacer todo ello sin tener miedo a llegar tarde a la primera audición de su ajetreada semana —exclamó con orgullo, dándose un leve golpe en el pecho mientras un brillo invadía sus ojos.

Tal vez fuese porque Alex le sonreía confiada y cálidamente cuando regresó la vista hacia su persona, como si fueran mejores amigos de toda la vida, el hecho que tomó por sorpresa a Vitaly, que tuvo que tomar unos cuantos segundos para recordar qué es lo que le iba a mencionar al neoyorquino.

— ¿Te estuviste guiando por el reloj de la pared, Lionheart?

—Sólo desde hace un rato —contestó de forma honesta, sin entender el punto—, tuve que poner varias alarmas para…

—Las escuché. También me despertaron —cortó, brusco y frunciendo el entrecejo en el acto.

—Entonces, ¿por qué preguntabas si veía la hora en…?

—Ese reloj está atrasado por media hora desde que iba a trabajar —confesó al señalarlo, provocando que Alex lo mirase y dejase escapar una pequeña risa gradual.

—Buena broma, Vitaly. Pensé que eras un tipo serio, pero eres todo un bromista en el fondo.

—Yo no bromeo —advirtió con aparente desinterés… que se vio compensado cuando el de ojos azules verificó la hora en su celular, ansioso.

Después de apreciar su rostro de dramático horror, el de cabello negro pudo dejarse caer sobre el colchón, demasiado tranquilo.

No recordaba cuándo había sido la última vez que se había sentido tan satisfecho con una tontería tan absurda, pero casi podría creer que el escuchar los gritillos de aquel momento —mezclados con quejas, entre más cosas que no se distinguían por el repentino ruido del agua cayendo en la ducha del baño del cuarto— por parte de ese molesto americano podría valer parte del tiempo de vida que llevaba perdiendo.

Empezaba a darse una idea de por qué Gia había estado insistiendo durante el último fin de mes con que ese sujeto se quedase con ellos y, específicamente, en esa recámara.

Tendría que encontrar alguna forma de agradecérselo… sin delatarse demasiado.


Pensando que estaba prácticamente sola, entró a la cocina conforme tarareaba la canción con la que Alex la había despertado mucho antes de que su mismo despertador digital —y encima de su mesilla de luz— cumpliese con el trabajo. No obstante, lejos de tomarlo como algo malo, había sido un buen cambio de rutina por lo particular e inesperado que fue… compitiendo así con el encontrarse a alguien a mediodía en su propio hogar.

—Te levantaste más temprano de lo normal, Vitaly. —Sin disimular la sorpresa al encontrarlo, la italiana negó levemente y se acercó a la nevera, agazapándose para buscar algún zumo del día anterior mientras sentía como él la observaba de reojo, sosteniendo su plato con borsch—. ¿Alguna razón en especial para eso?

Al escucharla reír, el de orbes verdes sólo dejó escapar un suspiro por reprimir la pequeña mueca alegre que quería dibujarse en su rostro, pero que no quería que Gia viese, ni por extraña casualidad.

—Tu amiguito es más problemático que tú para limitarse a vestirse y salir —se excusó, fingiendo indiferencia al distraerse jugando con la remolacha de la sopa—; es toda una reina el drama.

—Rey —corrigió ella, retándolo con la mirada en ese momento— y… sí, puede que Alex lo sea… un po'.

— ¿Además de lunático? —Inquirió con una ceja alzada, volviendo a ganarse otra mirada por parte de la fémina—. Sólo bromeaba.

— ¿Tú? ¿Bromeando? —repitió Gia, sin saber si podía creérselo o no, aunque la honesta actitud de su hermano dejaba ver que sí podría fiarse de sus palabras—. Veo que despertaste de buen humor también —canturreó, cerrando la puerta y dejando el cartón sobre la encimera—, ¿fue por la animada canción que escogió Alex para practicar?

—Esa es la razón por la que estoy hablando contigo en este momento —respondió antes de ahogar un bostezo con la mano libre—. Me causó jaqueca y no pude volver a dormir.

—Fingiré que te creo —dejó saberle la de cabello corto, cruzada de brazos. Estuvo a punto de decir algo más pero, cuando estuvo a punto de hacerlo, la melodía de su celular se interpuso.

— ¿Stefano quiere venir a almorzar otra vez?

—Es Alex —dijo, leyendo el mensaje una vez sacó el móvil de su bolsillo y ganándose la atención del sujeto presente, que estuvo tentado a seguir con su comida— y… al parecer, tuvo un problema y necesita que vaya a buscarlo rápido —comentó con un poco de seriedad y preocupación en su tono, sin saber bien cómo sentirse por el mensaje.

Vitaly, en cambio, colocó su plato al lado del zumo de Gia para verla de frente. Por muy buena que fuese disimulando, la conocía demasiado bien como para saber que algo malo pasaba.

— ¿No sabe regresar o…?

—Tiene problemas con una donna que lo persigue desde que lo vio en Mónaco —contestó, exhalando un cansino suspiro con el breve resumen—, grossi problemi.

— ¿Una acosadora peligrosa? —Demandó saber, y la chica asintió con desgano, recostándose contra la pared—. Quédate, iré yo por él. Sólo dime dónde se metió y… te haré ese favor —justificó cuando reaccionó a la nueva expresión de asombro que le era dedicada—, para eso están los hermanos, ¿no?

Y aunque lo dijo de forma genuina por querer protegerla de cualquier lío en el que pudiese involucrarla el extranjero (estando más que consciente de que sí podía considerarse alguien intimidante, tanto por su físico como su actitud hacia el mundo), no esperaba recibir un gran abrazo como primera respuesta.

— ¡Grazie, Vitaly! ¡Molto grazie!


Cuando Gia le llamó para avisarle que Vitaly estaba en camino, el castaño estuvo a punto de ponerse casi tan nervioso como cuando reconoció una rizada cabellera roja apenas salía por la puerta del edificio donde había sido citado… y donde se había estado escondiendo en la sección de la cafetería hasta el momento.

El tiempo se le había pasado rápido cuando comparaba cuán parecidas se le hacían algunas canciones entre sí, aunque su pie, escondido bajo la mesa en la que esperaba única compañía de una botella de agua y unos snacks, se seguía moviendo al ritmo de la música que sonaba desde su celular.

¡Todo su día había estado bien! Llegó en hora, causó una gran impresión positiva con su actitud, sus pasos y el vestuario que había elegido para el día —una semana antes del viaje—… sin contar que hasta Vitaly había demostrado ser algo amable cuando le avisó sobre el defecto del reloj por el que se guiaba, ¿y qué pasaba? La loca que lo seguía por capricho desde que lo vio en una salida con sus amigos reaparecía, y más psicótica que antes según le dio tiempo a notar.

«¿Tienes algún problema, Al?»

Aunque tuviesen 6 horas de diferencia, al menos sabía que contar con su fiel mejor amigo, Marty, para que le diese el apoyo extra que necesitaba. Podría estar somnoliento, pero respondía lo mejor que podía.

«Espero que no…
Sólo dile a los pingüi-niños que los llamaré si vuelvo a ver a Dubois cerca.»

«¿Seguro que no quieres volver a casa, viejo?»

Dudó sobre qué responder. Salvo por ese pequeño incidente, todo estaba saliendo mejor que si hubiese sido tan planeado como quería hacer en un principio.

«Este tiempo es muy importante para mí, Marty.»

Apenas escribió lo último, por un instante pensó en arrepentirse y agregar algo más para que la conversación no se volviese tan seria como lucía, pero el sentir una mano sobre su hombro le hizo sobresaltarse y ponerse a la defensiva antes de reconocer al responsable.

— ¿V-Vitaly? —preguntó por inercia—, ¿entonces Gia no bromeaba con eso de que vendrías tú?

—Si tienes problemas con alguien, era más sensato que yo apareciera en lugar de alguien tan pequeña como Gia —comentó con obviedad, logrando avergonzar al otro sin proponérselo… del todo—, ¿puedes con eso, gatito miedoso?

Alex rodó los ojos, rebufando por enésima vez en lo que iba del día.

—Si tú crees que está bien, está bien —fue lo único que masculló al resignarse, tomándose un momento para avisarle a Marty que ya estaba bien acompañado, y por alguien bastante «especial». Obviamente, había sido sarcástico al hablar del ruso que estaba atento a él, sin distinguirse bien si lo esperaba o lo quería fulminar con la mirada—. Va a ser un viaje bastante… interesante, supongo. ¿Una nueva experiencia? —Añadió con una amistosa sonrisa que intentaba contagiar para remplazar su amargada seriedad, aunque falló totalmente con su propósito a pesar de no medir ni la cercanía que quedó cuando se puso de pie frente a Vitaly—. Whoa, ¿siempre fuiste tan alto?

—Sólo cierra la boca y regresemos con Gia de una vez.

«¿Ahora tienes novio y no nos dijiste?
Cielos, Al… Por eso es que no quieres irte de ahí.
Gloria morirá con eso y Melman dirá que siempre tuvo razón.
LOL.»


Hey de nuevo~! Marty sabe la verdad, nosotr_s sabemos la verdad, todo el mundo sabrá la verdad (?), aunque posiblemente deba decir que, con Dubois dándole caza a Alex (y la policía tan eficiente como siempre (?), los hints a diversas parejas son posibles si los quieren n0n7.

Espero que el capítulo agradase, al menos, una parte de lo que me divirtió imaginarme a Alex con Vogue y a Gia sabiendo que Vitaly no se podrá quitar de la cabeza la canción por un buen tiempo, por cosa de gusto culposo (?). El siguiente no debería tardar, ya que dudo volver a deprimirme o estar ocupada —nunca ambas (?— como lo estuve tiempo atrás~.

Y sin nada más para explayarme... ¡Ciao-Ciao nvn7! ¡Grazie siempre por leer~!

BTW~, Lessa: ¡secreto descubierto :'D! Como amaba la peli' desde niña y hace tiempo no la veía, cuando volví a hacerlo fueron demasiados feelings que debían ir a parar en algo semi-productivo x/3, ¡y he aquí dónde Roddy&Rita terminaron ayudando x'D!