Este fic participa del Reto de Apertura "¡Primera vez!" del foro "First Generation: The story before books"

Disclaimer: Todo lo que conozcas pertenece a J.K. Rowling


Primer día del séptimo año, después de la guerra.

Mierda. Malfoy, no había otro alumno en todo Hogwarts. Precisamente él. No es que le odiara, ella debía de dar ejemplo a los demás alumnos sobre la cooperación entre casas. Pero no quería estar con él ¿El motivo? Era el único mortifago que no había sido encerrado en Azkaban, había entregado a todos los demás, había cantado como un loro, no tenía lealtad, quizá ni conociese la palabra ni entendiese el concepto, no quería compartir torre con alguien así.

Había ayudado mucho al ministerio, quizá esperando poder salvar a su padre, no lo había conseguido, Lucius recibio el beso del dementor y su madre estaba vigilada, no había perdido toda su fortuna, pero socialmente no era nadie, todos le miraban con asco, nadie quería hablarle, ni sentarse con él en la mesa. Hermione sospechaba que le habían nombrado premio anual para que no estuviese en las mazmorras de Slytherin.

Iba a ser un año largo.

Por muy buenas reparaciones que hubieran conseguido hacer en el colegio, la guerra seguia marcada en cada baldosa, en cada asiento libre en el comedor, en las miradas perdidas que se dirigian a donde probablemente hubiesen encontrado los cuerpos sin vida de sus amigos, y sobretodo en el letrero que había en la puerta principal "Hogwarts no desampara a nadie, y nadie desampara a Hogwarts", los supervivientes a la guerra creímos que era un buen reconocimiento a los caídos, nada ostentoso, nada fuera de lugar, intimo, como nuestro dolor.

Las asignaturas eran diferentes, los planes de estudios habían cambiado un poco, estudios muggles era obligatorio y en defensa contra las artes oscuras tenían que conocerlas para poder combatirlas. El profesor era un Auror retirado, Hermione no tenía muchas ganas de esa clase, pero le parecia que estudios muggles iba a ser muy entretenida.

También había una novedad, Madame Pompfrey iba a hacer un cursillo a lo largo del curso especializado en medicina, se había dado cuenta de que apenas sabían curar moratones o sangrados, y le parecía importante que lo supiera, Hermione estaba totalmente de acuerdo, ella había investigado por voluntad propia, pero aún así se había apuntado en cuanto McGonagall lo había dicho en el discurso de bienvenida.

El otro cambio se había producido en los alumnos, Luna se había sentado en la mesa de Gryffindor, y siguiendo su ejemplo otros alumnos fueron a sentarse con sus amigos, las fronteras se estaban diviendo pero a la vez estaban mas presentes que nunca ¿De que hablo? Slytherin era la marginada de las casas, era como si no estuviesen, los apestados, se murmuraba que todos deberían estar muertos, el odio reinaba en el corazón de muchos alumnos.

También sería un año de cambios.

Tenían una semana para preparase antes de su primera clase, iba a ser aburrido, Hermine era heroína de guerra, todo el mundo quería saber que habían estado haciendo, le aburria contarlo, no quería contarlo, era algo íntimo de ellos tres, y no quería chismosos por en medio, aunque Ron ya se había ido de la lengua, o eso decía corazón de bruja.

En la biblioteca no había nadie, por faltar faltaban hasta libros, la biblioteca tampoco se había librado de los efectos de la guerra, la señora Pince aún guardaba libros en cajas, paginas sueltas, trozos de hojas, algo le decia a Hermione que no pensaba tirarlas, igual planeaba reconstruirlos, a eso también podía ofrecerse voluntaria, de hecho había ido precisamente a eso, a ofrecer su ayuda a la biblitotecaria. Se conocia ese lugar de memoria, no quería pecar de pedante, pero si alguien podia ayudar era ella.

En una de las mesas mas cercanas a la sección prohibida estaba Malfoy, no se podía decir que estaba escribiendo en un pergamino, pero tenía un pergamino delante.

Tenía un ojo morado, habría asegurado que cuando le vio antes no lo llevaba de ese color.

Se dispuso a hablarle, no le caía bien, no olvidaba nada de lo que le había hecho, pero no podía aguantar verle con esa nube encima.

-Malfoy ¿Puedes ayudarme?

El chico la ignoro, más que ignorarla, parecía que de verdad no la hubiese escuchado. Se acercó más a él.

Estaba dibujando, por eso rasgueaba la pluma contra el papel, sabía que esos movimientos no podían ser de escritura, estaba dibujando un jardín, si no hubiese sido todo en tinta negra y llevará color habría sido precioso, el chico levantó la vista del papel.

-¿Qué quieres Granger?

-Perdona, te he llamado antes pero creo que no me has escuchado ¿Si no estas muy ocupado podrías ayudarme?

Se lo estaba pensando, pero asintió.

Estuvieron dos horas anotando nombres de libros y el estado en el que estaban, junto a la estanteria y estante donde estaban colocados. No hablaron mucho, por no decir que se limitaron a lo justo, cuando él la notó aburrida de sacar libros y dictarle le pidio cambiar de posición, entonces el dictaba y ella copiaba, no hablaron más. Madame Pince le agradeció a ambos el trabajo y les regalo una pluma de pavo real albino que habían venido como regalo en las cajas de alguien que donaba libros, Pince estaba encantanda.

Era ya la hora de la cena. No tenía ganas de ir a rodearse de gente, le faltaban sus amigos, le faltaba gente, le sobraban sitios vacios. Lo odiaba. Había odiado la guerra desde el primer momento en el que supo que iba a ser necesaria, y la odio durante cada segundo que duro, y odiaba las repercusiones. Había vuelto a su casa después de la guerra, sola. Había pasado un verano horrible. Era heroína de guerra, todos la adoraban, pero ella solo quería esconder su nariz en libros, no llevaba bien la fama, no como Harry o sobretodo Ron, que no rechazaban ninguna entrevista o invitación a eventos.

La cena fue como la comida, las demás casas muy unidas, slytherin margiando, pero dentro de slytherin un marginado, todos los miembros estaban sentados juntos, menos uno. Draco Malfoy estaba sentado en la esquina mas cercana a la puerta. Recordaba que él solía sentarse en posición central, rodeado de sus amigos, o sus guardaespaldas, nunca tuvo muy claro que eran.

Se dio cuenta de que la gente que pasaba por su lado le miraba mal, detecto que algunos le hablaban, no lograba escuchar que decian, pero imaginaba que nada bueno, él no respondía, seguía mirando su comida como si magicamente fuese a pasar algo extraordinario, tenía cara de aburrimiento, la persona que le estaba hablando golpeo la mesa para llamar su atención, el rubio levanto la cabeza pero siguio con la misma cara de aburrimiento. Dejó de mirar para no llamar la atención.

Fue hacía su torre, esperaba poder darse un baño largo y relajante, escuchó gritos, parecían carcajadas, se acerco a ellas temiendo lo peor, y en efecto, dos alumnos de Gryffindor estaban golpeando a Malfoy que no hacía nada para evitarlo. Estaba tan furiosa que ni reconocío a los alumnos.

-¿¡PERO QUE ES ESTO!?

-Hermione... es un mortífago, quedo libre, debería estar pagando la muerte de Fred...

-¿Acaso te crees con más poder que el Wizengamot? ¿Crees que puedes aplicar la justicia por tu mano? Eso te haría exactamente igual que esos mortífagos de los que te quejas.

-Tú deberías de tener mas ganas de golpearle que nadie, te hizó la vida imposible...

-Yo soy mas civilizada de loque tú jamás serás. Fuera. No volvereís a tocarle. No volvereís a insultarle. O respondereís ante McGonagall.

La miraron mal, si las miradas matasen, la habrían matado, pero no se iba a amedrentar, ese chico no merecía nada, pero no podía quedarse quieta observando como le golpeaban, igual que tampoco se había quedado quieta cuando había visto que él hacía algo mal.

Se alejaron por el pasillo. Malfoy se limpiaba la sangre del labio.

-¿Estás bien?

-No hace falta que finjas que te preocupas por mi, Granger.

-No lo hago por que seas tú, lo habría hecho por cualquier otra persona. Deja que te ayude.

-¿Tú también quieres tener tu turno de humillarme, Granger? Adelante, eres la única que aún no lo ha intentado ¿Qué vas a usar contra mí? ¿A mi padre? Ya lo han usado mucho pero seguro que logras sorprenderme. No, no, espera, tengo uno mejor para ti ¿Por qué no hice nada mientras mi tía te torturaba? Hasta tu deberías de saber que no podía hacer nada, habría puesto en riesgo todo por lo que estaba luchando, pero puedes echarmelo en cara, puedes decirselo a todos tus admiradores, seguro que esta no será la última paliza que recibo ¿Prefieres a mi madre? Sí, no conseguí salvarla, todo lo que intenté no sirvió para nada ¿Eso es lo que querías escuchar? No duerme, no come, no vive, esta así desde que mataron a mi padre. No sirvió de nada que me tatuara esto, no sirvió de nada que condenase mi vida, por que eso es lo que ha pasado, mientras tú eres la reina del mundo yo soy una escoria, un apestado, todos pensaís que era un horrible mortífago cuando no puede matar a nadie ¿Curioso, eh? El cabron desalmado de Draco Malfoy no es tan horrible como los monstruos que hay fuera de Hogwarts ¿Qué no tengo amigos? Ya lo sé, nunca los he tenido, no es nada nuevo ¿Qué estoy solo? Eso también lo sé. Ni siquiera a ti se te puede ocurrir nada nuevo con lo que humillarme.

Sonreía con autosuficiencia, por primera vez en todo el tiempo que le conocía se dio cuenta de que era una coraza increíble, pero ahora estaba muy fragmentada.

-¿Quién eres?

-¿Qué coño dices? ¿Cómo que quien soy? Te hice la jodida vida imposible durante seis años, encerraste a mi padre en Azkaban, estuviste en mi juicio y además testificaste ¿Qué coño haces preguntandome quien soy?

-El Draco Malfoy que yo conocí habría considera humillante el simple hecho de que yo le mirase, habría sido un ataque a su honor que yo le hablase, pero sobretodo, lo que te diferencia de aquel que paseaba por estos pasillos creyendose el dueño del mundo es que él no habría dejado humilación sin respuesta, y si se retiraba era para pensar una venganza de las que te harían gritarle "cabrón desalmado", así que no, no sé quien eres ¿Dónde tienes retenido al verdadero Malfoy? Estás haciendo muy mal uso de su nombre. Incluso me gustas menos que el anterior, si eso es posible.

El rubio se quedo sin palabras. Si que había conseguido humillarle. Maldita sea, había sido con diferencia la peor humillación de su vida, pero con diferencia, no podía quedarse tan tranquila después de haberle dicho en pocas palabras que era un llorica que no merecia el apellido Malfoy, tenía que devolversela, tenía que hacer algo, ella le miraba fijamente ¿De donde salía la determinación para aguantarle así la mirada?

Era cierto que ella nunca se había acobardado ante él, pero esto estaba siendo diferente, parecía que ella estaba por encima de él, y eso ni en sus mejores sueños.

-¿Qué sabrá una sangresucia como tú?

-Malfoy, no pagues conmigo las cosas que te han hecho otros, te he aguantado muchos años, pero ten por seguro que este no. Suerte con lo tuyo.

Se alejó por el pasillo, dejando un Malfoy totalmente humillado, y en meno medida, fascinado.


¡Bueno bueno! ¿Qué os ha parecido? Yo estoy bastante contenta con este trabajo, si os gusta mucho mucho hacédmelo saber por los reviews, y cuando termine el reto igual me planteo continuarlo :3

¡Gracias por leer!

30/04/2020 si os ha saltado la alerta de capítulo nuevo es porque he cambiado un par de detalles pequeños que me rompían la trama, nos leemos pronto *corazoncitos*