Hola a todos esta es mi primera historia de la serie Ladybug. Espero que os guste, los personajes no me pertenecen pero si la historia que cree con ellos. Se agradecen comentarios y/o sugerencias, gracias y que lo disfruten
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Capitulo 10 El plan del mal y del bien.

Ver al pelirrojo en aquel cuaderno hizo que se le quebrara el corazón, Evillustrator era más peligroso que cuando lo vieron por primera vez, había madurado y la oscuridad era más fuerte en su corazón. Eso sin mencionar que tenía mucho más poder, sobre todo si era capaz de encerrar a las personas en un dibujo o plasmar en el papel las almas de cualquier ser. Ahora entendía porque Le papillon estaba ayudando le o eso era lo que quería, pues siempre había sido así. Pero ahora debía de centrarse, veía claro lo que tenía que hacer, desde un principio tuvo claro que lo salvaría, nunca más volvería a desconfiar de él. Respiro profundamente antes de acercarse a ese cuaderno, pero antes, miró desafiante al villano, no se saldría con la suya. Estaba convencido de que Ladybug lograría detenerle y destruir su akuma para que Nathaniel volviera a ser quien era. En cuanto sus dedos tocaron el cabello rojizo anaranjado del muchacho que estaba dibujado, la pintura le absorbió como si fuera un portal y termino en aquel paisaje pintado. La sensación que recorrió todo su cuerpo fue algo extraña, pero se le paso al cabo de unos mili segundos. Ahora estaba con él, y eso era lo que más le importaba en ese momento.

Sonrió con toda la maldad que inundaba su ser, no creyó que Adrien fuera tan idiota de ir a por ese debilucho, una pena que no pudiese haberse quedado con el prodigio, pero mientras Chat Noir estuviera encerrado en el dibujo podría conseguirlo cuando quisiera. Ahora que lo pensaba Le papillon mostraba demasiado interés en conseguir los tediosos prodigios ¿Por qué? Debía de investigar eso mientras seguía "recompensando" a las personas que le ayudaron a resurgir. Su próxima victima seria Chloe, esa chica era pura maldad, la necesitaba en su cuaderno o borrarla de la faz de la tierra para siempre, aunque eso tal vez era mejor reservarlo para Marinette. Adoraba ver a los parisinos huir de su presencia aterrados, pero le desagradaba ver aun alguna copia barata de él. Una a una fue encerrándolas en una hoja de su cuaderno, eso le serviría para atraer la atención de esa molesta polilla, pero todo estaba saliendo acorde a su plan para descubrir que era lo que tramaba. Era una pena que no supiera quien era ese tal Le papillon, ni si quiera si dibujaba su silueta se hacia una idea de quien podrá ser ¡Era todo tan frustrante! ¡Para colmo no encontraba a Marinette por ningún lado! ¿Acaso se transformó en una copia? No le extrañaría si eso hubiese pasado, porque ya llevaba más de tres decenas de falsos Evillustrator. Pero finalmente encontró una mariposa oscura, comenzó a seguirla sin ninguna duda mientras al mismo tiempo su mente pensaba detenidamente en un plan para sacarle toda la información a Le papillon y usarlo como una mera marioneta, para así conseguir sus propósitos. Iba a ser todo MUY divertido ¿No creen?

Aquel paisaje pintoresco le parecía tan real, pero era consciente que se trataba de un dibujo, de una prisión en donde el alma de Nathaniel estaba atrapada. Parecía que Evillustrator quería deshacerse de su otro yo, pero... ¿Por qué encerrarlo? ¿Acaso no podía borrarle por completo? ¿O era por qué tenía miedo? Tenía demasiadas preguntas sin respuesta, mas en ese momento solo le preocupaba una cosa, o más bien alguien. Con arrepentimiento ando hacía el contrario, buscando en su cabeza las palabras adecuadas para pedirle disculpas. Fue un ingenuo que se creyó una realidad que orquesto ese ser akumatizado. Sin embargo, no pudo sentarse en el banco, el cual parecía ser el único mueble de ese paisaje. No pudo sentarse a su lado... ¿Qué decir cuando se le rompía el corazón a alguien? ¿Qué decir cuando la confianza entre ambos no tuvo valor en el momento de la verdad? No existían palabras que pudieran remendar ese daño, era como si un niño pequeño fuera a tomar una rosa, pero a este le dijeran que pinchaba, la rosa como flor no tiene púas, pero si su tallo y si se tomaba con cuidado no había peligro alguno.

La idea de usar Cataclysm en sí mismo se hizo presente en su mente, no merecía vivir por lo que había hecho. Fallo a su promesa, engaño a la persona que su corazón eligió, ... Pero quería solucionar las cosas antes de que le consumiera la culpa, antes de decirle adiós por última vez a la persona que confió en él y que como idiota traiciono. Sus ojos comenzaron a volverse cristalinos a consecuencia de las lágrimas que se amontonaban en sus orbes felinos de color verdoso. Si su madre estuviera ahí nada de esto hubiera pasado, porque le habría dado otra oportunidad a Nathaniel, ¿Por qué no tenía el corazón tan bondadoso como lo tuvo su madre?

–Es un hermoso sitio ¿Verdad? –Dijo el pelirrojo interrumpiendo los pensamientos de Adrien. –No creí que te volvería a ver, Chat Noir. Aunque lamento haber tardado tanto en pedirle a Adrien que te diese la nota, yo... –Las lágrimas comenzaron a brotar de sus celestes ojos. –Tenía miedo... pensé que podría vencerlo junto a Adrien, olvidar todo este dolor, pero... soy un inútil que solo da problemas a los demás. –

Ver de reojo como lloraba le partía el corazón en dos, le hacía sentirse aún más miserable. No podía permitir que cargara por más tiempo con la culpa. –No, Nathaniel. No eres un inútil, eres un héroe. Pusiste la vida de cada parisino por encima de la tuya y no dudaste en ir al tejado de ese hotel para acabar con el tormento que te hacía sentir Evillustrator y así evitar que volviera a surgir. –

–¡PERO LE DEJE SALIR! ¡Y ahora todo el mundo está en peligro por MI culpa! –

–¡No fue tu culpa! –Sentenció Chat Noir hablando seriamente mientras reunió el valor para mirarle a los ojos. –¡Fue mi culpa! ¡Te mentí desde el principio! ¡Debí creer en tus palabras y no dejar que te acusaran de robar el broche de mi madre! ¡Debí ayudarte cuando más lo necesitabas! ¡Debí...! Estar a tu lado y decirte que te quiero y decirte que soy... –Las lágrimas recorrían sus mejillas de la propia ira, culpa y dolor que sentía, pero algo le interrumpió por completo.

–Adrien. –Acabo la frase del contrario mirándole con lágrimas en los ojos. Ahora sabia la verdad, y no solo lo decía por la identidad de Chat Noir, sino también que ese sentimiento de amor le era correspondido a pesar que Evillustrator llego a hacerle creer que solo sentían lastima por alguien tan débil.

–¿Cómo... lo sabes? –Estaba sorprendido cuando escucho de los labios del muchacho su nombre. Intento inmediatamente destransformarse para mostrarse como realmente era, decirle que Plagg no era un demonio de las montañas. Contarle la verdad absoluta. Pero por alguna razón que desconocía no podía quitarse el anillo y volver a la normalidad.

Sujeto sus manos al ver como intentaba deshacerse del anillo. –Evillustrator me lo revelaba en pesadillas. Al principio no quise creerle, pero cuanto más me lo mostraba, más me daba cuenta que era verdad. Pero comprendo que no me dijeran nada, un héroe debe mantener su identidad en secreto sino sus seres queridos pueden correr peligro. –

Frotándose el brazo con la mano, aun se sentía mal por haberle mentido de aquella forma, aunque fuera en parte para proteger su identidad y sus seres queridos. – Lo siento, Nathaniel… debí decírtelo antes y no faltar a mi promesa. Se que ahora mi palabra no debe valer nada, pero… ¡Voy a demostrarte que puedes confiar en mí! ¡Voy a salvarte y sacarte de aquí! –

Tomando la muñeca de Chat Noir con una suave sonrisa en los labios. –Sigo confiando en ti, pero… No puedo irme. –

–¿Por qué no, rojito? ¿Acaso Evillustrator te ha amenazado? –

Nathaniel negó con la cabeza ante esas preguntas.

Alzó una ceja sin comprender porque no podía irse de allí. –Entonces… ¿Por qué no puedes irte? –

–Si salgo desapareceré por completo, Adrien. Solo podré salir cuando desakumaticeis el akuma que hay en nuestro corazón. –Explico Nathaniel mirando aquellos ojos con rasgos felinos.

–¿Y cómo puede desakumatizar eso Ladybug? Los akumas siempre han estado en objetos que podíamos destruir. Si está en tu corazón... –Abrió los parpados todo lo posible al darse cuenta de una pequeña cosa. – ¡Me niego a usar Cataclysm en ti! ¡No voy a matarte! –

Tuvo que llevarse una mano a la boca para silenciar la risa que escapaba de su garganta, Chat Noir era muy extremista, pero al verle la cara llena de tristeza y de seriedad dejó de reírse. No quería que se sintiera mal o pensara de esa forma, tomándole de las manos sintiendo en su tacto la textura de aquellos guantes. –No tienes que usar Cataclysm o al menos eso espero, pero como último recurso debes tenerlo en cuenta, Adrien. ¿Me lo prometes? No quiero ver París y el mundo entero sumergido en la oscuridad. –

–¿Cómo puedes pedirme eso, Nathaniel?... –Se negaba rotundamente a matarle, nunca accedería a tal petición.

–Te lo pido porque te quiero, y solo puedo pedírtelo a ti… Si no lográis vencer a Evillustrator, mucha más gente morirá, gente que, aunque sean malas como Chloe, no merece morir y los demás no merecen pagar por algo que no han hecho. –

Notaba como le agarraba con mas fuerza las manos y no dudo en corresponderle devolviéndole el apretón. Termino asintiendo con la cabeza mientras suspiraba derrotado. –Esta bien…te lo prometo, Nathaniel. Pero tu prométeme que no te vas a rendir. –Alzando las manos del contrario hasta sus labios para besárselas con suavidad.

–Te lo prometo, ahora ves a salvar París. Ladybug te necesita, Chat Noir. –Mostrándole una amplia sonrisa.

Sonriendo al ver aquella hermosa sonrisa del pelirrojo. –Siento desilusionarte, rojito, pero estamos encerrados en el cuaderno de Evillustrator. –

–Siempre hay una forma de salir, gatito. –

Nathaniel se levanto de aquel banco para acercar al héroe de París hasta un árbol, el cual estaba dibujado con gran detalle. Quería ayudar y hacer todo lo que estuviera en su mano, para evitar que Evillustrator se hiciera con el control total de la ciudad. Era consciente que si intentaba luchar contra su yo malvado, las cosas no podrían salir del todo bien, había demasiado dolor, demasiada tristeza e ira en su corazón. Pero ahora no estaba solo en esa batalla, los superheroes de París iban a ayudarle, iban a salvarlo. No dijo nada mas mientras le llevaba hasta allí, tampoco sabía que mas decirle, solo quería disfrutar de ese mini paseo con la mano agarrada con la de Adrien, necesitaba sentir que estaba cerca de él a pesar de que él mismo era solo un pequeño trozo del alma de Nathaniel.. Pero al estar frente al árbol cerro los parpados, fueron solo unos segundos aunque para él mismo fueron una eternidad. Un tiempo en donde tuvo el suficiente valor y el suficiente amor para luchar contra Evillustrator y tomar el control, obligando le así a su otro yo a abrir el cuaderno. No era más que una pequeña rendija, mas era lo suficiente para que Chat Noir pudiera salir de aquella prisión. No tendrían de que preocuparse si el minino salia, pues las personas salían en donde habían sido atrapadas, y confiaba en que Evillustrator se hubiera largado ya de su casa. Podía ver o más bien recordar todo lo que estaba haciendo, al menos de momento porque una vez que Ladybug usara su poder, lo olvidaría todo como si nunca hubiese estado akumatizado. Al abrir los ojos miro al contrario con una tenue sonrisa, le iba a echar de menos pero sabia que le volvería a ver, confiaba en ello con todo su corazón. Respiro profundamente y movido por aquellos sentimientos tuvo el pequeño valor de besar con delicadeza la mejilla del contrario, un beso que aprovecho para poder susurrarle al oído.

–Recuerda que los sentimientos de un corazón se pueden cambiar. Y que Evillustrator es y siempre sera parte de mí. –

El haber sentido ese beso en su mejilla fue un pequeño sueño hecho realidad, siempre estuvo esperando a ser amado por alguien y ahora Nathaniel le quería por como era, dándole igual si era Chat Noir o Adrien, le aceptaba a pesar que su personalidad cambiara tanto. Pero tras oír esas palabras del pelirrojo anaranjado sintió como le empujaba a esa pequeña brecha que había en el tronco del árbol. Le dio tiempo a girarse sobre su propio eje y ver a Nathaniel por ultima vez, no quería dejarle ahí solo, ni si quiera tuvo la oportunidad de darle más palabras de animo. Estiro su brazo en un intento de poder tomarle a pesar de saber que si salia podría desaparecer, solo quería estar a su lado. La luz del sol le cejo antes de poder visualizar donde se encontraba, era una sensación extraña pues aun se sentía como si fuera un dibujo bien detallado, pero aquello era la realidad. Rezaba porque Evillustrator no cumpliera su palabra de borrar para siempre a Nathaniel, pues había salido del cuaderno y estaba convencido de que eso no le haría precisamente gracia. Alzó la vista para ver los dibujos había hecho la persona que amaba, estaba decidido iba a salvarlos a todos incluyendo a Evillustrator.

–Espérame, Nathaniel, te prometo que os salvare. –

Tomo su bastón para salir por la ventana e irse del apartamento,tenia que buscar a Ladybug, ahora sabia que aquel villano se podía vencer, que podían traerle de vuelta. Si la persona que amaba, seguía luchando, haría lo mismo, lucharía hasta el final y haría todo lo posible por él, pues su corazón ahora estaba unido al del cabello rojizo anaranjado, por un lazo mucho más fuerte, un lazo llamado amor.

Había logrado dar con Le papillon o al menos con una de esas mariposas negras, obviamente no podían transformarle de nuevo, pero si podía usarla a su favor para comunicarse con él. Su cabeza no había parado de pensar en porque siempre utilizaba a las personas akumatizadas para hacerse con los prodigios, ¿Por qué los ansiaba tanto? ¿Por qué ponía tanto empeño en conseguirlos? Debía de jugar bien sus cartas si quería salir airoso y que no le descubriera, un buen negociante nunca dejaba ver sus intenciones al otro, eso fue lo que aprendió viendo películas, más concretamente la del padrino. Respiro profundamente para acto seguido tomar esa mariposa oscura, no tardo mucho en saber que ya podía hablar con el villano más buscado de todo París.

–Hola, Le papillon. Tengo un pequeño trato que hacerte. –

Sonrió con maldad pura al ver que su plan estaba saliendo tal y como lo planeo con Nooroo cuando estaba en el extranjero. – Evillustrator, dime ¿Por qué debería de escucharte? ¿Acaso no lo tenías todo bajo control que no necesitabas mi ayuda? –

–Tus copias baratas me lo están impidiendo, por esa razón quiero llegar a un acuerdo contigo o...¿Acaso no quieres tener los prodigios? Tengo en mi poder a Chat Noir, solo necesito tu ayuda para encontrar a Ladybug. Pero debes dejar que ella venga a mi.– Hablando firmemente, debía de usar a Le papillon para obtener respuestas.

Le sorprendió un poco que tuviera a Chat Noir, si solo le faltaba Ladybug estaba muy cerca de tener todos los prodigios, pero debía de ir con cautela y astucia, aquel muchacho lo había subestimado una vez y no cometería el mismo error dos veces. –Esta bien, retirare los akumas pero tu a cambio me traerás a Chat Noir, no voy a arriesgarme. –

Tuvo que pensárselo durante unos segundos, por alguna razón que escapaba de su comprensión sus sentimientos estaban dejando salir un poco de ese amor que tenía Nathaniel por Adrien, ni si quiera había sido capaz de chantajearle diciéndole quien era. –¿Dónde te llevo "el paquete"? –

–A la azotea del hotel de nuestro queridisimo alcalde. ¿O tienes algún problema con ello?–

–Ninguno, estaré allí al atardecer. Antes tengo un par de cosas que hacer. –Liberando aquella mariposa para dejar de escuchar la voz de Le papillon, pero al igual que este había aprendido de sus errores y no dudo en atraparla en su cuaderno para evitar que pudiera seguir le.

Tras terminar de hablar con él decidió ir directo a la panadería de Marinette, debía de recompensarla por todo el sufrimiento que le había hecho pasar a Nathaniel, gracias a ella estaba libre, borrarla para siempre seria sin duda la mejor recompensa que pudiera darle al mundo entero. Sin embargo, le daba vueltas a lo que le había pasado minutos antes de hablar con Le papillon, su cuerpo se había quedado quieto, era obvio que Nathaniel al ver a Adrien volviera a luchar pero fue muy fácil volverlo a derrotar. Pero eso le había debilitado, ahora tenia un cuerpo físico y desde hacia muchas horas que no descansaba o comía algo, mas no había tiempo para ello, debía de llevar acabo su venganza y cumplirla. Y además ahora debía de capturar a Ladybug aparte de entregar a Chat Noir. Oh, y como olvidar a Chloe, quien merecía algo peor que ser borrada para siempre como si nunca hubiera existido. Personas como ellas no merecían existir, personas mentirosas, que se meten con otros con el fin de sentirse superiores y mejores,... ¿Qué acaso el mundo no era ya suficientemente cruel? Pero él lo mejoraría, haría que el mundo fuera un lugar hermoso, tras darle a esas dos su "gratitud". Debía de ser meticuloso y astuto, si quería salir victorioso, además la heroína estaba sola y mientras iba al arco del triunfo para servirle a Le papillon en bandeja a Ladybug, haría un par de paradas. La primera parada que hizo fue en la pastelería, en donde trabajaban los padres de Marinette, debía de agradecerle también a Nathaniel por haberle estado informando todo ese tiempo, sino no habría sido capaz de encontrar la pastelería en todo París. Al estar frente a la puerta no dudo en borrarla gracias a su tableta gráfica y lapicero, mostró una maqueavelica sonrisa ante los gritos de los Dupain.

–¿Dónde esta Marinette? –Preguntó intimidante mente a los padres de su antigua compañera.

–¡No te lo diremos nunca! – Respondió Tom Dupain mientras protegía a su mujer poniéndola detrás de él.

Mirándoles indiferente. –Oh, vale, si esa es vuestra respuesta final. –

Estuvo apunto de abrir su cuaderno de papel pero ahí estaba Chat Noir y el alma de Nathaniel, no podía arriesgarse a que el felino escapara. Por esa razón uso su tableta para dibujar una prisión alrededor de los Dupain, incluso les puso una cadena en los tobillos para evitar que escaparan. Una risa maqueavelica escapo de sus labios antes de ir a buscar a la chica por todo el edificio. Pero por más que buscara no la encontró, y eso hizo que estallara en cólera. Eso sin mencionar que descubrió una faceta de Marinette que no conocía, era una completa acosadora con Adrien y eso...le enfurecía, le desagradaba por completo. Borro todas aquellas fotos mas se guardo una para colarla entre las hojas y dársela así a Nathaniel. No es que le tuviera lastima sino que así al menos estaría mas tranquilo y Chat Noir podría recordar como era porque ahí dentro nunca podría destransformarse. Ya no podía perder mas tiempo, tenia que ir al arco del triunfo, ya le pediría a Ladybug que le entregaran a esas dos si quería volver a ver a su compañero felino.
Todo París estaba sumergido en una calma que ponía los pelos de punta, e incluso estaba desértico a excepción de los coche patrulla de los policías que iban de lado a lado, intentando poner de su parte para controlar la situación. Adoraba ver aquella escena y la habría dibujado en su cuaderno sino fuera porque tenia que llevar acabo su plan maestro. Inmediatamente dibujo una enorme figura de él mismo encima del arco del triunfo, junto con una pancarta que colgó en dicho monumento. El mensaje era bastante claro "Si quieres volver a ver a Chat Noir con vida, ven con Marinette y Chloe. Sino vete despidiendo de todos los parisinos."

Aquel mensaje salia en todas las cadenas de televisión, no existía ningún ciudadano de París que no pudiese verlo y Ladybug no era una excepción. Sin embargo, no podía darle a Evillustrator lo que estaba pidiendo. No solo porque ella misma fuera Marinette sino porque también desconocía el paradero de Chloe. Tras lo ocurrido con Nathaniel y que Adrien se fuera para siempre del instituto, todos los alumnos tendían a mirarlas con mala cara. Lo sorprendente es que Chloe intento pedir perdón al pelirrojo anaranjado con el fin de que así Adrien volviera, pero no tuvo éxito pues el señor Agreste se lo impidió. Y ella mismo también lo intento pero tuvo la misma suerte que la rubia, tal vez si se disculpaban con Evillustrator podrían calmarle lo suficiente para que los sentimientos negativos que tenia se disiparan un poco y poder desakumatizarle...¡No! ¡Era muy peligroso! Nada les aseguraba que el villano atendiera a razón o les llegara a perdonar. Debía de pensar en otro plan para poder salvar a Chat Noir pero...¿Qué podía hacer? Aun su intuición le decía que no usara su poder, pues lo iba a necesitar mas adelante.

–¿Qué te pasa, bichito? ¿No sabes como desakumatizar a Nathaniel? –

Aquella voz...Se giro rápidamente encontrándose al felino de frente. – ¡CHAT NOIR! –Una enorme sonrisa se dibujo en sus labios e incluso llego a abrazarle durante unos segundos. –¿Cómo has escapado de Evillustrator? ¿Eres un dibujo? –Mirándole fijamente estando en alerta por si acaso se trataba de una trampa.

–Nathaniel me ayudo a escapar. –Contesto el héroe mirando hacia el suelo apenado.

–¿Nathaniel? ¿Cómo? Es decir, ¿Acaso no esta akumatizado? – Pregunto Ladybug algo confundida y sorprendida.

Era algo difícil de explicar pero tendría que hacerlo para así idear un plan contra ese villano y poder salvar no solo a todo París sino también al mundo entero, incluyendo a la persona que conquisto su corazón. No le tomo tanto tiempo como creyó que le costaría hasta que su compañera lo entendiese perfectamente, tal vez porque omitió unas cuantas cosas o porque al ser un asunto del corazón, Ladybug pudo comprender lo a la primera. Aunque noto en su mirada un ápice de tristeza, pero a pesar de ello se alegro por él cuando dejo ver que estaba enamorado del muchacho. Pero ese gesto que agradeció mostraba que la peliazul oscura tenia un corazón de oro. Y ahora también sabia que era tolerante con las personas que se enamoraban con las de su mismo sexo. Pero debían de centrarse, ahora que la superheroina estaba al corriente de lo sucedido, incluso lo que paso para que Nathaniel se transformara y lo del akuma en su corazón, podían pensar en algo que les brindara una pequeña posibilidad para ganar. Estaba decidido a salvar a Nathaniel, se lo debía por muchas cosas pero sobretodo por llegar a su corazón y hacerle sentir lo que era ser amado. Y no iba a permitir que se siguiera sacrificando y estuviera solo, pues eso era algo que su corazón no aceptaba y lucharía por la felicidad del muchacho a toda costa.

Oír aquella historia de amistad que acabo transformándose en amor hacia que se emocionara y se sintiera feliz por su compañero de batalla, pero también en parte le entristecía un poco que hubiera sustituido ese amor que tuvo una vez hacia ella. Opto por no pensar en esos sentimientos y centrarse en como salvar a Nathaniel. Ahora sabia porque no logro encontrarle cuando intento, al igual que Chloe, disculparse con él y menuda suerte tuvo que se fue con Adrien a una casa de vacaciones. Pero también se podía hacer una idea de por todo lo que tuvo que pasar y la razón de porque intento quitarse la vida, era todo un héroe. Y eso sin mencionar que al menos ahora Chat Noir encontró un amor correspondido. Eso sin mencionar, que por primera vez pudo ver en el ojiverde una madurez y serenidad que nunca antes vio, mientras planeaban en ese pequeño tiempo el asalto. Había mucho en juego y se notaba que su compañero quería mucho a Nathaniel, iba a ayudarlos para que se reencontraran y pudiesen estar juntos.

–¿Todo claro, gatito? ¿Necesitas que te repita de nuevo algo del plan? –

Miro de nuevo aquel dibujo que hicieron en el tejado de un edificio. –Esta todo claro, es hora de que empiece el espectáculo. –

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Notas de Shifty Braginski (autor):

He de comunicar que a este fanfic ya no le queda mucho para llegar a su fin, la verdad es que me ha gustado mucho escribirlo y posiblemente si logro organizarme mejor y tenga más tiempo libre, haré otro fanfic de la serie de Ladybug pero les aviso de antemano que sera muy diferente a lo que podáis pensar. Y también ahí intentare escribirlo en tercera persona como se suelen escribir la mayoría de las historias.
Muchas gracias a todos aquellos que siguen la historia desde que la comencé y la siguen a pesar de todo. Un saludo y tengan un gran día.

Muchas gracias por haber leído mi historia,espero que os haya gustado. Y seria para mi todo un honor el que dejaran su opinión sobre la historia. Como he dicho anteriormente los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen pero si la historia que cree con ellos.