Disclaimer: todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling

Este fic ha sido creado para el "Amigo Invisible 2016" del foro " Hogwarts a través de los años"

Regalo Bonus para: Jeannine Matweus

En mi plan de Stalker, encontré que te gustaba esta pareja. Espero que te guste :D


La prometida deDudley.

—Cariño, en la lista de invitados no veo a ningún pariente tuyo.

La chica miró a su prometido con sorpresa. Sabía que no tenía mucha familia, pero le había comentado que tenía un primo con el que había vivido en su infancia.

—No sé si quiera venir —contestó evasivo él.

En ese momento decidió que lo intentaría. Era tiempo de arreglar las cosas.

No había sido fácil dar con él, pero finalmente lo había invitado a cenar para poder platicar y así invitarlo. La chica estaba en la cocina terminando de preparar la cena cuando la familia Potter llegó. Dudley saludó a su primo sin saber que decir, pero el silencio no duró mucho. Harry comenzó a presentarle a su esposa. El vientre abultado de la pelirroja demostraba que había un bebé en camino.

—Pasen —dijo Dudley haciendo un gesto con la mano—, la cena ya está lista.

Al entrar al comedor, la prometida de Dudley los estaba esperando. Su sonrisa se convirtió en una mueca de sorpresa.

—¿Harry?

—¿Cho?

Dudley miró el intercambio con sospecha. ¿Cómo era posible que se conocieran?

—¿Se conocen? —preguntó no aguantando su curiosidad.

Era obvio que sí, ninguno de los dos podría negarlo.

—Estuvimos juntos en la escuela —intervino Ginny saludando a la chica.

Por la cara espantada de ella, supo que quizás no le había contado todo a su prometido. Él la miró con los ojos abiertos de par en par.

—¿Tienes...? —Dudley no terminó la frase, pero todos entendieron a lo que se refería.

—Quizás debamos volver otro día —comentó Harry al notar la tensión en el ambiente.

—No —respondió su primo —Tomen asiento.

Los invitados obedecieron sin muchas ganas, seguros de que iban a presenciar una terrible escena. Dudley soltó un suspiro, tratando de serenarse. Le molestaba el hecho de que ella le hubiera ocultado algo así, pero recordaba lo injusto que había sido con su primo debido a eso. Ellos no tenían la culpa de nacer con magia. Su padre no lo había entendido de esta manera, y hasta que no se había convertido en adulto él lo había visto de la misma forma. Al crecer, había comprendido que solo había sido un estúpido matón.

—Harry —dijo tras un silencio espantosamente largo—, Cho y yo queremos invitarlos a nuestra boda.

Al decir esto, tomó a su prometida de la mano y miró expectante a su primo. Todos soltaron el aire que habían estado conteniendo y se relajaron. Harry y Ginny aceptaron de buena gana asistir a la boda y Cho miró a su futuro esposo con una sonrisa. Si todavía quería invitarlos, significaba que el secreto que había salido a la luz no le parecía más importante que el amor que se sentían. Se sintió una tonta por haberle ocultado su naturaleza, pero se prometió no volver a mentirle.