¿¡Drabble número 26!? ¡Debería haber un premio para esto! :D

Si Zelda fuera mío...sabríamos a dónde se fue Link al final de TP.

Este fic pertenecer al reto "Drabbles, drabbles y más drabbles" del foro Multifandom is the new Black.

¡Disfruten!


Altruistamente egoísta

Sin importar que fuera el elegido por las Diosas, Link no podía ser totalmente bueno, o al menos, eso creía él.

Si no hubiera sido por la aparición del muchacho como héroe, él hubiera continuado siendo el primer candidato al trono de Hyrule, la mejor opción para contraer matrimonio con la princesa, aquel que llevaría prosperidad al reino, pero no ahora, por supuesto, ahora estaba Link. Y por ése motivo él no podía concebir el altruismo con el que el héroe había realizado acciones tan monumentales para salvar al reino, sin siquiera aceptar una mísera rupia verde a cambio, ni ninguna otra cosa.

Pero claro, la mano de la princesa, en cuanto el consejo dio su aprobación, la había aceptado con una lágrima fugitiva muy bien disimulada, casi imperceptible y sin interpretación; él no podía dársela al menos.

Él no era ningún altruista, comprendía los beneficios que traía un matrimonio como el que estuvo a muy poco de concertar, pero el héroe sí, o quizá no tanto, porque para él no podía existir alguien con la capacidad de rechazar todas las riquezas que pudo obtener, por lo tanto ¿no era ése el objetivo desde el inicio, ganarse el favor del consejo a través del desinterés, y del mismo modo hacerse con el reino? Link, sería entonces, altruistamente egoísta, no generoso, desinteresado, ni bondadoso como todos lo pintaban.

Se decidió entonces a pedir explicaciones: antes que todo ocurriera su boda y la de la princesa estaba hasta fechada incluso, lo mínimo que Zelda podía hacer por él era darle una explicación, ¿no?

Y así fue, se presentó en el estudio de la princesa la tarde de ese día, con el incómodo traje re planchado, perfumado, muy engalanado y tan peinado que las raíces le dolían, pero se veía guapo, he ahí el objetivo de todo. Zelda lo invitó a sentarse con una sonrisa cordial, una mirada sin mucho sentimiento y una pregunta que, para él, sonó lo menos mordaz que la princesa pudo: «¿A qué se debe su presencia acá?» Y él se lo dijo directamente, como cualquiera de su estatus hubiera hecho: «¿Por qué?» le preguntó. Sabía que ella entendía perfectamente a qué se refería, era una mujer lista, quizás demasiado para el gusto de varios.

—Tan solo míralo.

Se dirigió a la ventana, justo donde la princesa apuntaba; quizá ya era hora de aceptar que, después de todo, Link sí era una especie de mojigato santurrón, y si fuera de otra forma ¿por qué seguiría trabajando cuando podía perfectamente mandarlos a todos a freír espárragos?

Pero él nunca se lo confesaría a nadie, ni siquiera lo hizo a la princesa esa misma tarde, ni menos el mismo día de la boda, que el héroe de Hyrule era altruistamente generoso y él, con el pesar de la ambición sobre sus hombros y la estima que conservaba por Zelda, tendría que aprender a ser altruistamente egoísta, como juraba que el héroe era.


"Él" es un personaje que no tiene ni nombre ni identidad realmente.