NOTA: Emm, cuánto tiempo ¿no? xD pues sé que no está bien escribir una cosa cuando aún no terminas la otra, pero meh, ya escribí los próximos 3 capítulos de esto, así que no hay tanto problema… ¿verdad? 0.o

Jeje bueno, de todos modos solo quería avisar que siempre voy a poner una frase de una canción (que por lo regular van a ser diferentes) al principio de cada cap, relacionado con lo que sucede 7w7 y también el nombre del mismo, aunque no siempre tenga sentido xD

Whatever, disfruten del fanfic, ¡incluye PPGxRRB por supuesto! (¿Si no qué chiste? xD)

-Diálogo-

"Pensamientos" (A excepción de la letra de la canción)

Todos los personajes son Craig McCracken, a mí sólo me pertenece la trama.

¡Que el drama empiece!


"Hey, Where will you be waking up

Tomorrow morning?

Hey, Out the backdoor goddamn

But I love him anyway

Mr. Jackson, Mr. Jackson, Mr. Jackson

Are you nasty?"

- Panic! At The Disco


Una sombra se movía sigilosamente entre los pasillos de una gigante mansión, pisando el suelo de mármol con cuidado pero al mismo tiempo dejando pisadas de sangre. Por supuesto que no era su sangre. Trataba de hallar su objetivo de entre las tantas puertas que había en el lugar lleno de lujos, así como joyas y hermosos adornos hechos de oro, pero él no estaba interesado en ello. No era como Green, y jamás tendría los mismos intereses que él, no había tiempo para distraerse con toda esa porquería.

Después de un rato buscando a paso lento, la misteriosa figura comenzó a caminar como si estuviese dentro de su propia casa. "Al diablo la discreción, si el maldito se da cuenta de mi presencia sólo le vuelo la cabeza de una vez" pensó malhumorado mientras pateaba todas las puertas para abrirlas y por fin encontrarlo. Su lotería fue la cuarta puerta a la izquierda. Una sonrisa cruel se formó en su rostro detrás de la bandana completamente negra que ocultaba todo su rostro, a excepción de sus ojos; un par de orbes rojos como sangre que combinaban con las manchas irregulares del mismo color que llevaba en su chaqueta. Brillaban en la oscuridad como si se tratase de un demonio en carne viva.

En el centro de la habitación se encontraba un hombre calvo sin camisa con asqueroso vello en todas partes, incluyendo su enorme estómago. Estaba durmiendo con una botella de brandi vacía en mano cual cerdo feliz en charco de lodo en su cama gigante con la cabecera de oro y finas y caras telas cayendo como velo alrededor de la misma; eso aumentó la furia de aquellos ojos rojos que observaban la escena con asco.

Antes de lograr su acometido miró el cuarto gigante, y hubiera sido de lo más elegante de no ser por aquel asqueroso hombre y los posters gigantes que cubrían las paredes con imágenes obscenas de mujeres desnudas. Soltó una risa por lo bajo. "15 puertas y un solo cerdo".

Se acercó a la gran cama, sacó su cuchillo de combate y lo agarró con fuerza con una de sus manos enguantadas, podría haber escogido un arma de fuego calibre 9 mm que traía consigo, pero haría sufrir al bastardo. Pateó con fuerza el estómago al desafortunado traidor, que despertó de un salto y soltó un alarido de dolor.

Su sonrisa se ensanchó.

-Tú y yo nos divertiremos esta noche…-

.

.

.

-¡BLOSSOM!-

Una linda y somnolienta chica con cabello anaranjado (casi pelirrojo) dio un brinco en su cama y gritó muy femeninamente, sentándose rápidamente dejando ver su pijama acogedora de blusa de botones y pantalones color rosa claro con estampado de cerezas. Contrario a lo que llevaba ella, que era una blusa de tirantes holgada verde debajo de una chaqueta negra de manga larga que llegaba un poco más abajo del busto, mayones negros con un cadena de metal colgando y sus adoradas botas altas negras con agujetas, parecidas a las botas militares. Así es, Buttercup la irresponsable y busca problemas, señorita me-quejo-de-todo ya bañada y vestida a altas horas de la mañana con su cabello negro perfectamente cepillado que le llegaba arriba de los hombros.

-¡Agh! ¡¿Cuándo vas a cambiar esa estúpida pijama?!- volvió a hablar la misma voz que la despertó abruptamente.

Cuando Blossom se recuperó del susto su rostro cambió a uno extremadamente molesto.

-Me da igual, no la voy a cambiar, pero… ¿¡Por qué me despiertas de esa manera Buttercup!? Y… ¿por qué ya estas toda arreglada? ¿Acaso la escuela no empieza hasta a las 7? - contestó a su hermana a punto de lanzársele encima.

La nombrada la ignoró y decidió echar un vistazo a la habitación de su hermana. Tamaño mediano, paredes de un asqueroso rosa claro (para ella) un estante de libros en el fondo, un escritorio con una lámpara de mesa y varios papeles, todo ordenado, una televisión sobre un mueble con fotos y una que otra chuchería, un ropero blanco con un estampado de algunas flores en las esquinas y por último la cama que estaba volteando hacia la tv, con una mesita de noche a cada lado. Ah, y odiosas sábanas de color rosa fucsia. Todo en un enfermizo orden.

-¿Terminaste de ignorarme y analizar mi cuarto como si fuera lo más espeluznante que has visto?- preguntó con una cara de pocos amigos la dueña del cuarto.

La pelinegra soltó una risita disimulada para luego mirarla seriamente. Algo había pasado.

-Sucedió de nuevo, el plan no funcionó-

Todo el sueño se le fue automáticamente a Blossom. Frunció el ceño y miró a Buttercup con la misma seriedad. Ahora entendía porque la había despertado hora y media antes de su horario normal, eran las 6:30 a.m, ni ella, a la que la responsabilidad lo era todo, le gustaría despertarse a esa hora sólo para llegar extremadamente puntual al departamento. Pero lo que dijo su hermana era de suma importancia y gravedad, él había vuelto a atacar, se había vuelto a burlar de la policía, la fuerza especial, de todo el equipo de su hermana y de ella.

-¿Víctimas?-

-Que idioteces dices, ¡POR SU PUESTO QUE_-

-¡Ya sé que sí! Quiero saber cuántos-

Otra vez silencio. La pelinaranja no sabía si su hermana no contestaba por miedo a que Bubbles las escuchara o si no estaba segura del número. Cualquiera de las dos opciones no le agradaba.

De repente vio a Buttercup salir de sus pensamientos y sus ojos esmeralda se encendieron con frutración y odio.

-5 personas- gruñó soltando el aire que por alguna razón estaba conteniendo, odiaba decir ese tipo de noticias por sí misma, y peor, personalmente a Blossom.

Mientras tanto a la otra chica se le fue el aire y sintió una opresión en el pecho, simplemente no podía creerlo. Miró atónita a la pelinegra.

-P-pero… en los últimos veces solo ha llegado a tres asesinatos por semana… Buttercup… ¡esos fueron 5 en una noche!- chilló la ojirosada levantándose abruptamente de la cama y buscando inmediatamente su ropa del día de hoy, debían llegar inmediatamente a la Procuraduría por los papeles de la información de los hechos de esa noche, para después ir a las instalaciones donde trabajaba y averiguar qué demonios había pasado.

Buttercup miró a Blossom con la cara neutral, pero ella podía ver en sus orbes verdes su preocupación y cansancio. Negó con la cabeza como si hubiera sido derrotada y cruzó los brazos, después tomó mucho aire.

-Eso no fue lo peor-

La chica rosada estaba casi al borde de la locura, aventó su ropa a la cama y la miró con confusión. La pelinegra no esperó a que preguntara.

-Ellos sólo fueron la distracción-

.

.

.

Del otro lado de la puerta una pequeña jovencita rubia trataba de no gritar aterrorizada.


En la Procuraduría de Saltadilla todo estaba hecho una locura.

Todos corrían de un lado a otro, unos llevaban papeles y sacaban copias de algunos documentos, otro maldecían por lo bajo. Pero todos se quedaron quietos al escuchar la puerta principal abriéndose de un portazo.

Blossom Utonio entraba a las instalaciones con la peor mirada asesina que el personal haya podido ver en ella. Su largo cabello zanahoria estaba recogido en una cola de cabello alta detenida por su moño rojo favorito, a veces creía que era algo infantil a la edad de 20 años, pero en ese momento quería mandar a todos por el caño.

¿Cómo trabajar en el Centro de Investigación de Criminología de Saltadilla (CICS) si todavía no terminaba sus estudios? Todo gracias al Profesor Utonio, experto científico y agente de investigación. Ella y sus hermanas habían sufrido un evento trágico cuando apenas eran unas niñas, pues perdieron a sus padres que se sacrificaron para salvarlas, pero cuando la policía y los agentes de investigación llegaron al lugar, fue el Profesor quien las encontró, y desde ahí él las cuido como si fueran sus propias hijas, entrenándolas también sobre todo en armas, investigación y estrategia de agentes profesionales. Todo para que las chicas supieran como defenderse y poder defender a todas las personas que estuvieran a punto de sufrir lo mismo que ellas, o simplemente para que vivan sin problemas.

Buttercup también trabajaba con ella, pero la pelinegra extrovertida estaba más concentrada en la acción, por lo que siempre que ocurría algo la mandaban a ella y a su escuadrón al lugar donde la necesitaban para detener el crimen y a los criminales. Por el otro lado, Blossom pertenecía al campo de la investigación y manejo de armas sólo para la defensa, por lo que permanecía casi todo el tiempo dentro de las instalaciones.

¿Bubbles? Sabía lo básico, pero ninguna de sus hermanas la querían meter en peligro al ser la menor con tan solo 17 años, por lo que ella no estaba involucrada con trabajo judicial, únicamente asistía a la preparatoria como toda chica normal de su edad, pero si alguien intentaba meterse con ella, ya sea asaltarla o cosas más serias, la inocente rubia podía manejarlo sin ningún problema.

Pero…

¿Y cómo podían manejar todo eso si ni ella ni Buttercup (que es un año menor que la pelinaranja) todavía habían terminado sus estudios?

Quisiera decir "fácil" pero es algo complicado.

Tienen una agenda apretada, pero aún así pueden soportarlo, después de todo con su entrenamiento pueden soportar el estrés, en especial Blossom.

Ella va de 8:00 a.m. a 1:00 p.m. al Centro de Investigación, para luego de 3:00 p.m. a 10:00 p.m. ir a la escuela, y aunque a veces sufre de desvelos, logra manejarlo, ya que es la número uno de toda la Universidad, y algo "señorita buena" así que nunca ha roto las reglas.

Mientras tanto Buttercup tiene casi el mismo horario, pero al revés. De 7:00 a.m. a 3:15 p.m. va a la Universidad, y de 5:30 p.m. a 10:30 p.m. a lo demás, ya que la acción para "patear traseros" como dice ella, es a esas horas, porque en la mañana casi no ocurre nada. Pero a diferencia de su hermana mayor, a la rebelde de ojos verdes no le va muy bien escuela, tiene bajas notas y algunas veces llega a llegar tarde al trabajo debido a estar en detención. Pero a ella le importa un pepino, por lo que a veces tiene discusiones con Blossom e incluso con el Profesor.

La chica de ojos rosas se hizo camino entre todas las personas, que miraban cómo su cabello se movía de un lado a otro con cada paso firme que daba con esos tacones rosa fucsia, aunque no eran muy altos. Su blusa de vestir de botones color rosa palo y su falda de tablones negra sobre sus medias de igual color le daban un aire de niña buena con sentido de la moda y también profesionalismo, pero esa linda imagen de de la chica con las mejores curvas que todos los presentes hayan podido ver (además de sus hermanas) se esfumó al ver su rostro sombrío.

Rápidamente todos siguieron con sus tareas y abrieron paso ante la furiosa entidad que se dirigía a la recepción.

-¡MIKE!- gritó con tono autoritario al hombre que estaba sentado atendiendo a otras personas.

El mencionado al reconocer esa voz fue a su llamado lo más veloz que pudo, ignorando a los demás.

-Informes-

-¡S-sí!-

Aquel hombre con cabello rubio y edad por ahí de lo treinta sacó como loco varios documentos escritos a mano y a computadora y también algunas fotografías tomadas de las escenas, ya que ella no tenía autorización de ir a escenas del crimen, pues el Profesor Utonio aún pensaba que era demasiado joven y sensible. "Qué tontería…" pensó todavía más enfadada.

-¡Aquí tiene señorita! Eso es lo único que se ha encontrado hasta ahora- volvió a hablar Mike entregándole todos los papeles a la chica furiosa que tenía en frente.

Blossom aceptó los papeles y asintió en modo de agradecimiento, después de todo no podía ser cruel con las personas que la estaban ayudando.

Salió con el mismo paso de antes de la Procuraduría y subió al auto que estaba estacionado en frente del lugar. Cerró la puerta de un portazo.

-¿Puedes bajarle a tu humos? Sé que éstas son malas noticias, ¡PERO NO TE DA EL DERECHO A MALTRATAR MI PRECIOSO AUTO!- gritó Buttercup desde su asiento de piloto al ver la desfavorable acción de su hermana.

Pero la chica la ignoró olímpicamente.

-Es tu culpa por ser la única con auto- hizo una pausa. –Ahora si eres tan amable, llévame a la Central rápidamente, no quiero que llegues tarde a la escuela y me culpes por tus retardos- contestó con los brazos cruzados intentando no verla a los ojos.

Buttercup sólo rodó los ojos y prendió el auto Lexus deportivo.

.

.

.

Después de despedirse de su hermana mediana y recordarle que si tiene otra detención el Profesor le quitaría el auto, Blossom por fin estaba en su oficina en el Centro de Investigación junto con otras personas que eran sus compañeros de trabajo y mayores que ella. Leía y releía la información dada y aún no lo podía creer. Tras meses de estar investigando en el caso, con su inteligencia y las estrategias de Buttercup creía que ya lo tenían, se supone que esa noche terminaría todo.

Cómo estaba equivocada.

Todo había empeorado, todos sus planes habían sido pisoteados y rotos como si se tratara de papel china, y ella al ser solamente del campo de investigación, no podía hacer nada más que preguntarse quién demonios era Red.

Aún sin conocerlo bien, sabía que su inteligencia rivalizaba la suya, y eso la hacía sentir inútil y frustrada.

Lo que le había contado la ojiverde la estaba volviendo loca, tenía unas inmensas ganas de romper todos los papeles y gritar mil y un maldiciones a ese tal Red, aunque no supiera quién es. Lo de anoche había sido sumamente catastrófico.

Las cinco personas muertas sólo habían sido una distracción. ¡Una maldita distracción! ¿Para qué? Simple, para ir por el pez gordo. Red (el seudónimo de aquel asesino) les había tendido una trampa; eran las 12 de la noche (cuando normalmente actuaba aquel asesino) toda la policía y alguno que otro agente especial patrullaban las calles en diferentes sitios de la ciudad para ir a investigar cualquier movimiento sospechoso, y por fin emboscar al famoso asesino serial, pero vaya fue su sorpresa al oír una llamada de emergencia. Una señora chillaba que su esposo había sido asesinado antes de que ella llegara a su casa, y que la pared estaba firmada con sangre por aquel hombre que tanto buscaban, e inmediatamente una parte del equipo fue para allá.

Pero eso no fue lo único.

Dos llamadas más, en distintos lugares. Una en el Sur, otra en el Este. Varios grupos fueron mandados a las diferentes áreas, dejando sólo dos más. Se supone que con todo el equipo que se tenía en un principio atraparían al desgraciado y no tendría escapatoria alguna.

Otra llamada.

Esta vez en el Norte, y cuando todo lo que quedaba del grupo policiaco se dirigía allá, inmediatamente otra persona en peligro, una que aún estaba con vida, pero que terminaría muy pronto. Un escuadrón pequeño fue mandado al lugar antes de que lo temido sucediera, pero fue demasiado tarde.

Cada escuadrón de agentes especiales en crimen y policías profesionales, investigando las diferentes escenas del crimen y llamando más refuerzos, aunque en sí ya no había más. Ni un rastro de Red en ningún lugar. Era como si se hubiera desaparecido entre las sombras.

Y entonces pasó. A las 6 de la mañana el chef de una lujosa mansión que le pertenecía a Rudolf Hogs (millonario engreído y gordo) llamó a la policía horrorizado diciendo que su amo había sido violentamente apuñalado y asesinado. Rudolf estaba a punto de darles información sobre el paradero de Green al día siguiente, pero el bastardo les ganó.

Todas las fuerzas especiales y policiacas fueron sorprendidas, todo había pasado mientras ellos buscaban pistas como estúpidos en cada escena del crimen al que habían sido asignados. Pronto llegaron al descubrimiento de que esas víctimas no eran más que mercenarios sin importancia que debían algo de dinero a algunos mafiosos, pero dos de esas víctimas eran inocentes y sólo habían sido asesinadas para alejarlos de la mansión.

Sí, todos los casos habían ocurrido aproximadamente 5 km a la redonda.

Red se había burlado de ellos en sus narices.

La estrategia de Buttercup había sido la de distribuir a la mayoría del departamento de policía, fuerzas especiales e inclusive su propio escuadrón en la ciudad (ya que ella no tenía permitido trabajar después de su hora de trabajo por órdenes del profesor) para que en el momento en que algo pasara, todos fueran para el lugar y así atraparlo de una vez por todas; esa sería la Gran Noche.

Pero, después de todo, la gran noche fue para él.

Red.


"Climbing up the back door

Didn't leave a mark,

No one knows it's you Mr. Jackson

Found another victim

But no one's gonna find

Mr. Jackson"


Y ese fue el prólogo :v

También quería decir que la canción se llama Miss Jackson y no "Mr. Jackson" sólo le cambié eso para que quedara mejor con la historia, porque pues Red (aunque creo que ya todos saben quién es xD) es hombre.

Díganme que les pareció, o sea que dejen reviews! :D

La historia se pondrá más interesante, esto, repito, fue el prólogo :3

Actualizaré cada sábado o viernes :v, o al menos eso espero xD

Por cierto, la imagen de portada obvio no me pertenece, es de MisterZei, un usuario de DeviantArt super genial, deberían visitar su galería, es magnífica nwn

Bye-bye!

P.d: Hola Raura7w7, he vuelto xD que te parece ehhh xD? Ok no :c