NOTA: ¡Omg! Muchísimas gracias a todos los que volvieron a comentar. Y perdón por la demora... ¡Son mi razón de seguir chicas :3! Y bien, denle la bienvenida al salseo de este nuevo capítulo xD!

¡DISFRUTEN!


"It might not be the right time

I might not be the right one

But there's something about us

I've got to say

'Cause there's something between us anyway"

-Daft Punk


Ya habían pasado dos semanas desde el incidente que marcó la vida de las chicas.

Los asesinatos de Red, que ahora se le conoce como la "Gran Noche".

La formación de las Powerpuff Girls.

Y el inicio de su entrenamiento.

Blossom y Buttercup habían abandonado sus deberes en la Central para dedicarse a los entrenamientos y la investigación de lo más reciente e importante sobre Green.

Bubbles iba también después de la escuela, no se quería quedar atrás. Las tres estaban dispuestas a ponerle fin al peor de los mafiosos.

Pero cuando Bubbles llegó a su escuela, no esperaba encontrarse con esto.

Todas las chicas y uno que otro chico estaban hablando sin parar y parecían más emocionados de lo normal. Bueno, en la escuela nadie nunca estaba emocionado, así que era un gran cambio. Incluso vio a algunas maestras soltar unas risitas y chismosear sobre algo que no alcanzaba a oír.

¿Qué había sucedido?

Mientras se abría paso entre todas las personas con su escándalo, se dirigió a su casillero, mirando confundida a su alrededor. Tenía que ser algo importante, ¿tal vez una gran oferta en todas las tiendas? O quizá… ¿Sedusa, su gran ídolo habrá sacado otra línea de ropa?

Ese pensamiento la hizo soltar un gritito de emoción. Sedusa era una de las diseñadoras más reconocidas en la ciudad y hasta en el país, su línea de ropa era de las más modernas e irresistibles, cualquiera que viera sus diseños se deleitaría con la perfecta vista. Eso incluía a la linda rubia, que ser diseñadora de moda era su sueño dorado.

Su gran ídolo también tenía una línea para el tratamiento del cabello, pero eso era algo que a la ojiazul ya no le incumbía mucho.

Mientras seguía en su loca imaginación en la que Sedusa la felicitaba por sus magníficos diseños y su gran esfuerzo en un futuro donde ella era la número uno modista del año, su amiga Robin comenzó a agitarla violentamente, intentando sacarla de sus fantasías.

-¡Bubbles, deja de pensar en tu fantasioso mundo donde eres la mejor diseñadora de todo el país! ¡Ya va a empezar la primera clase y llegaremos tarde!- le gritó intentando hacer que su mejor amiga reaccionara.

La ojiazul volvió a la realidad e hizo un puchero. Ya casi llegaba la mejor parte donde el chico de sus sueños le pedía matrimonio.

-Ya voy- contestó aún triste.

Robin alzó la ceja.

-¿Por qué tan deprimida por eso en este importante día?- preguntó al tiempo que comenzaron a caminar hacia su primer periodo de clases.

Bubbles la miró confundida.

-¿Te refieres a eso por lo que todo el mundo está emocionado?- la castaña asintió. –La verdad es que no recuerdo que se festeja hoy…- contestó algo apenada mientras bajaba la mirada.

Su amiga la miró con los ojos abiertos como platos, como si le hubiera salido otra cabeza de la nada. Al pensar en eso le dio un escalofrío a la rubia. "Eso sería horrible" pensó con asco.

-¡¿Acaso no le recuerdas?! ¡Fue el tema que se habló como si se tratara de la Tercera Guerra Mundial desde la semana pasada!-

-Ya te he dicho que he estado últimamente ocupada sobre tú-sabes-qué- murmuró la chica de ojos azules. Aquel tema era confidencial y sólo ella y Mitch sabían.

-Lo sé, pero ¡el mejor artista de todo el país vendrá a Saltadilla! ¡Y se presentará hoy en nuestra escuela para dar una plática y una clase a un grupo al azar!- regañó Robin, y una mirada llena de ilusión y enamoradiza llenó todo su rostro. –Ojalá sea nuestro grupo, ¡sería la chica más feliz de todas!-

A Bubbles casi le da un ataque de risa al ver a su amiga en ese estado. A diferencia de ella, la castaña estaba más interesada en la pintura. Justo cuando iba a burlarse de su mirada embobada, una voz llena de molestia alertó a las dos.

-¿Y qué es tan especial sobre ese tipejo?-

Robin hizo un dramático grito de indignación y miró al recién llegado con falso odio.

-¡¿Cómo te atreves Mitch Michelson?! ¡El señor Jackson no sólo tiene talento, es el hombre más atractivo que pueda existir!- dijo retando con la mirada al chico nombrado.

La ojiazul estaba conteniendo su carcajada lo más que podía. Haberle dicho eso a Mitch no fue lo más inteligente que su mejor amiga pudo decir, pues él se moría por Robin. Y con esas palabras los celos explotarían por todas partes.

-¿Huh? ¿Con que de eso se trata todo el asunto? ¡Ese "cara-bonita" seguramente es un fracaso!- replicó aún más molesto. Vaya, se estaba conteniendo.

Los tres entraron al salón después de un tiempo. Robin le había hecho la ley del hielo a Mitch, y Bubbles tenía una sonrisa que embobaba a cualquier chico que la viera y hacía chillar de ternura a las chicas. El asunto le hacía mucha gracia.

Pero de nuevo, todos estaban concentrados y esperaban con emoción la llegada de aquel hombre que sacaba infinitos suspiros de las chicas y algunos gruñidos de los chicos. Supuso que no tomaban mucho en cuenta su talento, sino su apariencia física, y eso la hacía sentir un poco de pena por el famoso artista.

Ella también estaba algo inquieta, pero al estar más en el lado del diseño y la moda, no le emocionaba como al resto de la escuela.

Las primeras clases pasaron tranquilamente (sin contar la actitud fuera de lugar de los demás) y su mejor amiga seguía en su etapa de no-me-toques-no-me-hables-si-eres-Mitch, algo que en parte creía que en realidad lo hacía para provocarlo a propósito, pero ya no le dio más vueltas al tema.

En su periodo libre los tres se dirigieron a la cafetería, sus amigos aún retándose con la mirada, pero todo normal. Extrañamente, el tiempo se fue volando hasta que llegó la penúltima clase del día; entonces el mundo se volvió loco de nuevo.

-¡Ya está en la escuela!-

-Sí, y ha llegado en una limusina último modelo, ¡se ve que tiene dinero!-

-Ahhh, es el sueño de toda mujer sin importar la edad…-

-Por lo que sé sólo tiene 21 años, dicen que no fue a la Universidad para poder dedicarse completamente al dibujo y pintura-

-¡Oh! ¡Entonces yo haré lo mismo y así podré casarme con él!-

-¡Se te zafó un tornillo, por supuesto que él es mío!-

-¡No! Es mío-

Y así se la pasaron largo rato durante toda la clase. Lo que había empezado como pequeños comentarios terminó siendo gritos de emoción y una que otra pelea, incluyendo a la maestra. Le tomó mucho esfuerzo a Bubbles y a Mitch evitar que Robin se uniera a la pelea por el corazón del señor Jackson.

No entendía por qué tanta emoción. La rubia ni siquiera había oído hablar del artista, por lo que tampoco sabía cómo era físicamente. Además, no tenía caso ponerse tan feliz si probablemente su grupo no sería escogido.

Corrección.

Llegó la última clase, ¿y qué pasó?

¡Sorpresa! Su grupo fue el afortunado.

El escándalo no faltó en hacerse presente.

Pero el profesor hizo callar a todo el salón con su escalofriante mirada. Ordenó que todos acomodaran sus bancas en círculo, y les dio instrucciones de qué debían y no debían hacer cuando el señor Jackson estuviera dando sus palabras. Preguntas al final, y nada de aventársele encima como mujer urgida. Todas chicas enrojecieron ante la mención de eso.

-Bien, ahora denle la bienvenida al joven Boomer Jackson-

Todos comenzaron a aplaudir eufóricamente, al tiempo que una figura entraba al salón de clases.

Era un chico con camisa de vestir blanca formal y corbata azul rey, fajada impecablemente en un par de pantalones negros que llegaban a zapatos voleados de igual color. Todo parecía ser de marca. Su gran figura masculina se podía apreciar a plena vista, y ni hablar de su rostro. Cabello rubio con un gran estilo natural, no tenía apariencia de tener gel; barbilla ni muy cuadrada ni muy filosa, (del tamaño ideal para un hombre) nariz perfecta y unas cuantas pecas debajo de aquel par de ojos color zafiro que arrancaron más de mil suspiros.

Y por un momento Bubbles Utonio olvidó cómo respirar.


Dos chicas disparaban con gran precisión al blanco desde su posición detrás de la barra. Cargaban rápidamente sus respectivas armas, apuntaban, y ¡fuego!

Siguieron así durante 20 minutos más, hasta que la pelinegra se quitó su casco de protección y comenzó a revisar su celular. La de ojos rosas la imitó.

-¿Aún sin mensajes ni llamadas de Bubbles?- preguntó preocupada Blossom acompañando a su hermana fuera del cuarto de entrenamiento.

-Nada de nada… ¡no entiendo porque sigue sin llegar! ¡Ya pasó más de una hora!- exclamó apretando el aparato y volviéndolo a guardar en su chaqueta. Aunque no lo expresara mucho, ella también estaba preocupada por su inocente hermana menor.

-Si no llega dentro de 10 minutos más, iré por ella a donde sea que esté y traeré su trasero para interrogarla ¡y luego ponerla a trabajar como esclava como castigo! Como se atreve a mostrarnos esa falta de…-

Buttercup rodó los ojos ante la loca pero familiar amenaza de su hermana y se echó en el sillón más cercano que había. Sacó una revista de debajo del sillón y fingió leerla para ignorar el parloteo de su hermana.

-… que no debe meterse conmigo, y cuando el Profesor se entere, ¡tendrá su quinto castigo! Rogará por piedad y me comprará mi pastel de fresas favorito, pero luego se dará cuenta de que eso no es suficiente, y entonces…-

Mientras seguía ignorando a Blossom, encontró algo curioso en la revista que por fin se dignó a leer. Era la foto de un tipo apuesto con cabello rubio y ojos azules que la hicieron recordar a su hermana menor. Al lado de la imagen había un largo de texto de cosas que no le interesaban, a excepción de un fragmento.

"… esperamos la llegado del señor Jackson a Pokey Oaks el día 24 de septiembre de este año."

-Huh, que curioso, eso es hoy…- murmuró inspeccionando el artículo como si le fuera a decir algo.

-¡BUTTERCUP! ¡¿Si quiera me estás escuchando?!- le gritó la pelirroja arrebatándole la revista.

-¡Hey! ¡Eso es importante, creo que ya sé lo que sucedió con Bubbles!-

-No creo que de la nada se te haya venido algo a la cabeza así de fácil, ¡tenemos que ir por ella ahora!-

-¡No, tienes que escucharme! ¡La respuesta está en esa revista para fresitas que tú compras semanalmente!-

-¡¿A quién llamas fresita, emo?!-

-Oye, hay una GRAN diferencia entre estilo rebelde y emo-

-¡YA LLEGUÉ!-

La voz de Bubbles sacó a las dos chicas de su pelea verbal.

Se veía como si acabara de correr un maratón; sus coletas estaban algo despeinadas, su uniforme estaba algo desarreglado y sus mejillas estaban color tomate.

Rápidamente corrieron hasta ella y se le abalanzaron con violencia, tirando a la pobre rubia que ya de por sí se veía alterada.

Justo cuando iba empezar a hablar, Blossom la interrumpió.

-¡TE ESTUVIMOS LLAMANDO DURANTE CASI DOS PUTAS HORAS Y NUNCA TE DIGNASTE A CONTESTAR!- gritó sacudiéndola aún sin pararse de encima de ella.

La chica rubia sólo se sentía vomitar ante tanto movimiento.

Buttercup empujó a la molesta ojirosa y ayudó a su otra hermana a levantarse, luego sentó a cada una en un sillón diferente para evitar un asesinato en la pequeña sala.

Se sentó en un sillón diferente al de ellas y cruzo las piernas actuando femeninamente, algo que dejó boquiabierta a las demás.

-Bien, ahora que tengo su atención, puedo dejar de hacer esto-

Dejó de cruzar las piernas y se echó como si fuera un hombre borracho, aunque estaba de brazos cruzados. A las chicas les resbaló una gotita en la sien por ese acto tan rudo pero normal de ella.

-Ahora, Bubbles querida, explícanos porque llegas tan tarde- dijo con voz dulce la pelinegra, mandando escalofríos a la mencionada.

Tragó nerviosa viendo la mirada asesina de sus hermanas en ella, pero sabía que era mejor hablar antes de que la situación empeorara.

-Bien, pues un artista muy popular fue a la preparatoria…- empezó intentando seguir con algo creíble para ocultar la detallada verdad.

-¡Eso es lo que te estaba intentando decir, tarada!- interrumpió la ojijade lanzando una mirada enojada a Blossom.

Blossom frunció el ceño ante el insulto, pero tomó de nuevo la revista y pronto encontró a lo que su hermana se refería. Sus labios formaron una perfecta O y la sorpresa inundó sus ojos, pero rápidamente esa mirada se fue y cruzó los brazos orgullosamente. Buttercup rodó los ojos al ver que el orgullo de la pelirroja no le permitiría disculparse.

-En fin, prosigue-

-¡Ah, sí! Pues su nombre es Boomer Jackson- sintió algo en su estómago al mencionar su nombre. – Y fue a dar una plática a mi salón, y una cosa llevó a la otra, y terminé dándole un tour por la escuela… creo que no vi el tiempo pasar, pero cuando supe lo tarde que era ¡vine corriendo de inmediato!- terminó el corto relato con el rostro rojo como tomate de nuevo.

Vaya, eso sí que era algo nuevo para las demás. Bubbles casi nunca se sonrojaba.

-¿O sea que estuviste coqueteando con el cara bonita durante hora y media?- preguntó Buttercup sin poder creérselo. "Dulce y tierna Bubbles ligando con una celebridad… ¿quién lo diría?" pensó algo divertida.

-¡¿Q-QUÉ?! ¡No! Sólo charlamos sobre cosas de su trabajo y la escuela-

En cambio Blossom no le veía lo divertido al asunto.

-Eso no explica las llamadas perdidas- mencionó con un tono serio. Sabía que faltaban varias cosas a esa patética historia, y algo no le sonaba bien del todo.

Bubbles parpadeó confundida.

-¿Esas llamadas que mencionaste desde que llegué? ¿De qué hablas? Yo nunca oí el celular sonar, y siempre lo traigo conmigo-

Blossom sacudió la cabeza de un lado a otro, ya cansada de pelear.

-No hay porque mentir Bubbles, no tiene caso-

-¡P-pero no estoy mintiendo! Te voy a mostrar que…- dijo sacando el aparato y lo prendió para mostrarle la evidencia.

Soltó un gritito ahogado, no podía creerlo.

"¿Pero qué…?"

Bloqueó su celular y lo guardó de nuevo. Tomó aire, e intentando lucir lo más tranquila posible sonrió arrepentida.

-Lo siento Blossom, pero acabo de recordar que hoy tuve un examen sorpresa muy importante, y tuve que silenciar el teléfono… s-supongo que olvidé quitárselo- mintió apenada, esquivando las miradas que seguían en ella.

La mayor quitó su mirada dura y sus ojos se suavizaron. Se acercó a la ojiazul y la abrazó maternalmente.

-Está bien… pero por favor, no vuelvas a hacer eso, ¿okey? Estábamos muy preocupadas por ti- murmuró pasando su mano por su cabello.

Buttercup suspiró y se unió al abrazo.

En ese momento no aguantó más y se echó a llorar.

"Yo también lo siento"


Permaneció acostada en su cama, sin mirar un punto fijo. Ya era de noche y a través de su ventana se colaba la luz de la luna, haciendo que el color de las paredes pasara de celeste a zafiro. Presionaba a Octi contra su pecho mientras recordaba todo lo que en verdad pasó.

Odiaba tener que mentirle a sus hermanas.

Flashback

Él era lo más perfecto que había visto en toda su vida.

-Buenas tardes a todos-

Incluso su voz era perfecta.

Simplemente no podía dejar de verlo, su corazón comenzó a latir a mil y tenía miedo de que todos vieran su gran sonrojo. Esto nunca le había pasado antes a ella.

"Cielos Bubbles, ¿qué te pasa?"

Iba a seguir recriminándose, cuando de repente sus ojos chocaron con los de él. Casi chilla de emoción cuando él también se sonrojó levemente y le sonrió. Por un momento sintió como si el tiempo se hubiera detenido y nada más existieran ellos dos en un extraño mundo de paz y…

-Bien señor Jackson, ¿por qué no empezamos con la plática?- dijo el profesor interrumpiendo el momento mágico de los dos.

Era la primera vez que Bubbles sentía ganas de golpear a alguien por una mera interrupción.

-Um, sí, por supuesto- volvió a hablar la melodiosa voz, como si hubiera vuelto a cobrar la compostura.

-Pues bien, ¿qué es el arte?...-

Y así comenzó su discurso, y la verdad, había sorprendido a todos. Era como si bonches de inspiración hubieran caído, estampándose en cada persona que habitaba el salón de clases. El joven hablaba desde el corazón y hacía uno que otro paréntesis para hacer a todos reír, suspirar, y sentirse llorar. Era increíble la forma en la que narraba todo sobre el arte, historias que llegaban al corazón, y cosas que hacían que vieran el mundo de otro modo. Y sobre todo, la rubia no podía dejar de admirar la naturalidad y felicidad con la que hablaba, se sentía derretir ahí mismo. Ninguno de los dos dejó de sonreír en algún momento.

En especial cuando sus miradas se cruzaban. Parecía como si todo se lo estuviera diciendo a ella, cada relato, cada experiencia, cada frase citada. Cada inspiración.

-… el mundo necesita gente que ame lo que hace, y como dijo una vez Voltaire, "El arte de la vida consiste en hacer de la vida una obra de arte"- hizo una breve pausa. – Gracias a todos-

Todos se levantaron y aplaudieron eufóricamente, incluyendo incluso a los chicos que al principio no estaban muy emocionados.

La ojiazul sonrió algo confundida cuando el chico pasó una de sus manos por su cabello y miraba a todos sorprendido, pero no por que hubiera recibido tantos aplausos y emoción por parte de los demás, sino de él mismo. O al menos así lo veía ella, y eso la sorprendió.

-Bueno, la clase ya ha finalizado desde hace 10 minutos, así que todos pueden irse… oh, y gracias por este maravilloso discurso señor Jackson-

Todos se quejaron, nadie quería decirle adiós al señor Jackson, ni siquiera Bubbles.

Una risa que hizo derretir a todas las chicas hizo eco en el salón.

Su risa era perfecta.

-No es nada, llámenme Boomer-

Después de varios lloriqueos y peleas, el profesor por fin pudo sacar a todos del salón, aunque se requirió un par de patadas en una que otra ocasión.

Bubbles se despidió de Robin y de Mitch, que no dejaban de parlotear sobre lo asombroso que era aquel pintor, y tomó su camino a casa, pero no dio ni dos pasos cuando alguien se acercó a ella.

-¡Espera!-

La rubia paro inmediatamente, y se sorprendió al escuchar aquella voz.

Se volteó a él, y al verlo que se dirigía a ella, su rostro se puso color tomate.

-¿Huh?¿M-me hablas a mí?- tartamudeó señalándose a sí misma.

Aquella risa melodiosa volvió a llenar sus oídos.

-Sip, exactamente a ti- sonrió amablemente.- Se te ha olvidado esto-

Mostró su celular con funda de conejo azul y extendió su mano, indicándole que lo tomara. Ella entonces lo tomó y sintió aquella energía electrizante cuando sus manos se rozaron.

Su corazón latía a mil por hora y sentía sus piernas desfallecer.

-Y bien, ¿cómo te llamas?- preguntó con su aterciopelada e irresistible voz.

-Um, Bubbles Utonio- respondió ofreciendo una de sus famosas sonrisas que enamoraba a todos.

Boomer la miró por un largo rato sin decirle nada, y cuando lo miró a los ojos casi grita. Aquel color zafiro ahora se veía más oscuro, y esos ojos le parecieron muy familiares, aunque no lograba ubicar dónde los había visto antes…

-Bubbles… lindo nombre-

La mencionada salió de sus pensamientos y le dedicó una sonrisa amable.

-Gracias, el tuyo tampoco está mal… Boomer-

Casi grita ante su propia osadía.

Qué.

Carajos.

Pasa.

Contigo.

Bubbles.

La mirada ensombrecida de él sólo la alteró más. Seguramente lo ha hecho enojar. ¡¿Ahora que podría hacer?! ¿Tal vez disculparse? O solamente alejarse de él lentamente y comenzar a correr como la buena niñita que es.

Huh, eso no estaba tan mal.

Justo cuando empezaba a imaginar diferentes escenarios en los que él le gritaba o se iba asqueado e incómodo, una mano grande y masculina tomó la suya. Brincó sorprendida al contacto y el sonrojo se le fue hasta las orejas.

Su piel también era perfecta.

-Bueno Bubbles, ya que estamos en términos de confianza, me gustaría que me mostraras la escuela, ya que al parecer vendré nuevamente- susurró con una voz ronca que le mandó escalofríos.

La jaló de la mano y los dos se adentraron a la escuela, pero ella seguía sin procesar lo ocurrido.

-Entonces, ¿empezamos el tour?-

-E-eh, ¡Sí!-

La rubia le enseñó toda la escuela, y mientras lo hacía, platicaba animadamente con él, pues después de los primeros e incómodos 10 minutos, entró en confianza y comenzó a ser ella misma. Dulce, tierna y divertida Bubbles.

No se dio cuenta del tiempo que había pasado, todo en Boomer era perfecto, y ella estaba teniendo uno de sus mejores momentos en la vida. Él era carismático, dulce y sensible, y adoraba cuando lo escuchaba reír. Pero después de todo, todo tenía que terminar.

-… y al parecer ahora todos dicen que mi cuadro "La rendición" ¡es el más popular de todos!, así que cuando seas diseñadora, no te dejes sorprender cuando la propia gente (y no tú) nombren tu más "popular" obra-

Ella se echó a reír y asintió divertida.

Sus conversaciones eran perfectas.

-Está bien, seguiré tu consejo Mr. Jackson- le dio un codazo juguetonamente, a lo que él correspondió con un pequeño empujón.

Los dos rieron nuevamente y Bubbles preguntó casualmente la hora. Para su sorpresa, Boomer dejó de reír y siguió caminando como si nada. Algo nerviosa, ella volvió a preguntar, a lo que él suspiró y por fin le contestó.

-¡Oh no! ¡Mis hermanas me van a matar!-

"¿Por qué mis hermanas no se dignaron a llamarme?"

Tomó la mochila del hombro de Boomer, le dio un fugaz beso en la mejilla, y se volteó para correr en la dirección contraria a la que iban, pero él le tomó la muñeca, conectando sus ojos con los de ella nuevamente.

-Bubbles… lo siento-

La ojiazul lo observó confundida, no podía descifrar con qué emoción la estaba mirando ni por qué se disculpaba, y se sintió algo intimidada. Pero rápidamente sacudió ese sentimiento y le sonrió dulcemente.

-No te preocupes, ¡gracias por todo!-

Y él devolvió la sonrisa.

.

.

.

Tan perfecto que le aterraba.


Tomó de nuevo su celular para luego aventarlo.

Ella nunca lo había olvidado.

Ella nunca lo silenció.

Ella nunca agregó su número.

Y a pesar de todo, a pesar de que era un muy mal momento con lo que estaba pasando con Red, a pesar de la preocupación de sus hermanas, a pesar de que lo había conocido ese mismo día, y a pesar de que él no le daba buena espina,

Se enamoró.

.

.

.


La tranquilidad del cuarto había desaparecido. Era demasiado grande y lujoso como para que alguien quisiera destruirlo, pero él era la excepción.

Los floreros estaban rotos, regados por el piso y las rosas que llevaba dentro no durarían tanto tiempo sin agua y morirían. El saco y la corbata habían sido removidos sin ningún cuidado y permanecían en suelo; el sofá había sido aventado hasta la otra pared, causando una grieta no muy grande en el tapiz y en el cemento debajo de éste.

Su cama era un desastre y su más famoso cuadro yacía tirado boca abajo encima de los cristales del espejo que había roto apenas hace unos minutos.

Pero en ese instante le valía mierda toda la destrucción.

Su respiración era rápida y furiosa, sus anchos hombros subían y bajaban, como si intentaran romper la camisa y causar aun más desastre.

Pero ya había sido suficiente; quitó lentamente los cristales que se le habían incrustado a sus manos cuando rompió el espejo, y dejó que la sangre manchara su pantalón y su camisa que pronto dejaría de ser completamente blanca.

-Por qué…-

Su voz entrecortada y ronca sonó como eco por toda la habitación. La luna era su única compañía por el momento.

-¡¿Por qué ahora?!-

No lo lograba entender. Ella había llegado en el peor momento de todos, no podía permitirse sentir tantas cosas.

No debió observar sus orbes celestes.

No debió tomar su celular.

No debió silenciarlo.

Y no jodidos debió haber agregado su número, ni el de ella en el suyo.

Pero sabía que era demasiado tarde, no por nada se había disculpado anticipadamente con ella.

Recorrió con la vista todo el desastre que había hecho, y sonrió maliciosamente.

Ella había conocido su lado bueno, ese que sólo pocos conocían, la persona que era antes de transformarse en la basura que era hoy. Y ahora sólo faltaba que conociera ese lado. El que ahora limpiaba la sangre de sus manos con su propia lengua y sonreía al sabor.

.

.

.

-Bubbles… lo siento-

"Tal vez ni siquiera sea el indicado, pero te haré mía."


"I might not be the right one

It might not be the right time

But there's something about us

I´ve got to do

Some type of secret I will share with you"


Chan chan chaaaaan!

¡Ahora sí ya empezó el verdadero salseo!

Damas y caballeros, el drama se acerca…

Y pues ya vieron que no fue ni Butch ni Brick, sino ¡Boomer! :D

Dulce e inocente Boomer…, bueno, más bien algo psicópata, pero ya veremos cómo nos sale de loco xD

En fin, perdón la demora nuevamente, así soy yo, así que ñehhh

Dejen un zukulemtoh review ;)

P.D: Raura7w7 creo que la inspiración llegó a mi otra vez, veremos cómo nos va con el siguiente xD.

¡Espero que todos hayan tenido una feliz navidad!

Y sobre todo… ¡FELIZ AÑO NUEVO!

¡Hasta la próxima!