NOTA: Wuhuuu! He vuelto baby! (?) En fin, gracias por los reviews, estoy muy feliz de que les haya gustado el capítulo pasado :) Y este capítulo iba a ser más largo, pero lo tuve que cortar, o sino los iba a aburrir horriblemente xD (gracias por la idea Raura7w7)

Bueno, ya me callo, ¡disfruten del cap!


"One thing I never see the same

when you're around

I don't believe it, and it slips from the ground

I wanna take you to that place in the Roche

But no one gives us any time anymore"

-Daft Punk


Se oía una serie de golpes agresivos y firmes, que retumbaban en todo el cuarto.

El cuarto era oscuro, con poca iluminación y varias herramientas de box y karate acomodados en perfecto orden. En ese momento, un saco de box era el que recibía la fuerza de todos los impactos, y parecía no poder aguantar más.

5 minutos más, y el saco cayó al duro y frío suelo de concreto, retumbando en toda la habitación y trayendo un silencio sepulcral después del acto.

Su respiración agitada era lo único que se escuchaba ahora en el lugar, y sus orbes rosas brillaban con furia, pareciendo iluminarlo un poco más.

Bajó la mirada y miró con desprecio y enfado aquel saco de box que seguía en el suelo, como si estuviera burlándose de ella. Soltó un grito furioso y pateó el objeto, que salió volando unos cuantos metros hasta caer de manera agresiva de nuevo, junto a la demás pila de sacos que habían pasado por el mismo destino anteriormente.

Antes de poder hacer algo más, la puerta del ático se abrió, y la figura de su hermana menor apareció en la entrada.

Traía su pijama azul de conejitos, siendo un conjunto muy modesto y tierno, pues no dejaba ver nada de curvas ni escote. Además, la mirada que le estaba dedicando con las mejillas ligeramente infladas en forma de puchero y su ceño fruncido le quitaba toda la seriedad que la rubia estaba intentando dar.

-Blossom, son las 10 de la noche y ya has roto como 5 sacos, ¡¿podrías ya dejar tu genio e irte a dormir?! ¡Mañana es un día muy importante y tenemos varias cosas por hacer!- le regañó cruzando los brazos.

La mencionada suspiró y se giró hacia ella.

-Bubbles, sabes muy bien por qué estoy así-

-Creo que sólo me lo has repetido como cien veces…-

La pelirroja rodó los ojos y empezó a subir los escalones para salir del ático, mientras también se revisaba las heridas que tenía en las manos. Nunca le había gustado usar guantes.

-En fin, ¿dónde está Buttercup? Supongo que haciendo lo que le pedí…-

Bubbles soltó una risita nerviosa y cerró la puerta una vez que su hermana salió.

-Si… etto…sobre eso…- suspiró, no tenía caso mentirle a esa tipa. –Está jugando Guitar Hero-

...

-¡¿QUÉ?!-

.

.

.


La puerta de su preciada habitación se abrió de forma tan abrupta que se estampó contra la pared, dejando ver las paredes color verde militar, que estaban llenas de posters de bandas de rock, heavy metal y alguno que otro chico sexy rockero. Pero en sí, para las demás el lugar era un desastre.

Restos de comida aquí y allá, ropa sucia por todos lados (alguna había intentado ser ocultada debajo de la cama, pero no engañaba a nadie) y parecía como si el sol no hubiera entrado en días. Al parecer había algunos posters pegados a la ventana a propósito. Vaya.

-¡Buttercup! ¡¿Qué demonios crees que haces?!- gritó una ojirosada muy enfadada, casi despertando a todas las personas que estaban a un kilómetro a la redonda.

La chica que usualmente respondía a ese nombre estaba parada frente a una televisión de tamaño normal con una guitarra falsa en las manos, y estaba tan concentrada en el juego que o no había oído a su hermana mayor, o simplemente la estaba ignorando olímpicamente.

Sus dedos se movían ágilmente en las teclas de colores que incluía el instrumento y cantaba a la par de la letra mientras sonreía como loca y hacía uno que otro movimiento ridículo (a vista de las demás).

A Blossom y Bubbles les resbaló una gotita en la frente al observar tal escena.

-WE ARE! WE ARE MISTAKEN, WE ARE THE VOICES INSIIIDE YOUR HEEEAAAD!-

Las dos se taparon los oídos con dolor al oír al pobre animal enfermo parir- digo, a Buttercup cantar.

-YEAH, BELIEVE WHAT YOU SEEEE-

-¡BUTTERCUP UTONIO!-

Vaya, ahora sí había despertado a todas esas personas.

La pelinegra paró el juego y le lanzó una mirada asesina a quien le había gritado.

-¡¿QUÉ CARAJOS QUIERES BLOSSOM?!-

-¡¿CÓMO QUE QUÉ QUIERO?! ¡TE PEDÍ QUE IMPRIMIERAS TODA LA INFORMACIÓN QUE HEMOS CAPTURADO DURANTE TODA LA SEMANA SOBRE GREEN!-

-¡UY SÍ! ¿CÓMO NO? ¡NUNCA ME LO PEDISTE!-

-¡TE LO DIJE DESDE HOY EN LA MAÑANA, ESTÚPIDA!

-Oh, ¿en serio?-

Bubbles se dio un facepalm. Siempre era lo mismo con esas gritonas.

.

.

.

*10 minutos después*

-Chicas, las oí gritar, ¿qué es lo que está_-

Al abrir la puerta, el Profesor pensó encontrarse con todo menos esto.

Las tres hermanas, sus hijas, jugando Just Dance como si nada hubiera pasado.

Bubbles reía divertida, Buttercup estaba muy concentrada en los pasos y Blossom tenía cara de "vale-verga-la-vida".

Cerró cuidadosamente la puerta de nuevo y se alejó lentamente.


La luna alumbraba una cabaña a punto de caer en pedazos en una zona aislada y difícil de encontrar. Tres hombres se encontraban dentro de lo que sería la sala.

Uno de ellos tenía su cabello revoltoso color negro y corto, sus ojos eran de un verde bosque oscuro, y en una de las cejas tenía dos perforaciones. Traía unos jeans con una cadena, sneakers negros y una camiseta sin mangas verde, dejando ver sus musculosos hombros y brazos. El sueño de toda mujer.

Su apuesto rostro estaba fruncido y una mueca de asco dejaba saber que no quería estar ahí: sentado en uno de los tres viejos y feos sofás que había ahí, pero al menos él estaba en el individual.

-Repíteme otra vez por qué carajos estamos en tu pocilga y no en la mansión de Boomer- retumbó su voz en todo el lugar.

Los otros dos chicos estaban sentados en el sofá donde cabían tres personas. El rubio traía una sudadera azul rey y jeans normales con tenis azules marca Nike, y el pelirrojo traía su típica gorra roja con el cabello amarrado en una cola de caballo; también traía puesto jeans con vans y una camisa normal roja.

-Butch, yo decidí vivir en esta pocilga porque el dinero me recuerda a ese par de imbéciles- respondió una voz grave y profunda, el dueño del lugar.

Boomer, que estaba en su celular, habló sin dejar de escribir en él.

-Brick tiene razón, venir aquí para mí es un respiro de mi vida como celebridad-guardó su iPhone, suspiró, y colocó sus brazos detrás de la cabeza. –Incluso me vine caminando-

El pelinegro rodó los ojos y se cruzó de brazos.

-Simplemente eres una nenita que no sabe aprovechar el dinero Red, y tú Boomer, no sé cómo es que ganas tanto dinero con sólo unos dibujitos-

-Se llama talento, idiota-

-¿Vamos a hablar sobre lo que teníamos que hablar, o solo discutir como niños?-

Sus hermanos se miraron retadoramente por unos segundos para luego bufar y dejar de mirarse.

-Bueno Green ¿cuáles son las nuevas noticias?- preguntó Brick con una pequeña sonrisa burlona en los labios.

El mencionado soltó una carcajada y bebió de su lata con cerveza.

-Créanme, les encantará- hizo un breve pausa. –La Sustancia X será nuestra-


Ya eran las 11:30 de la noche. Blossom se había ido a su cuarto desde hace 10 minutos, y Bubbles se había quedado con Buttercup para ayudarla a recoger.

Pero en ese momento la chica de ojos celeste estaba muy concentrada en su celular, mientras sonreía a la pantalla.

11:26

Boomer: Ya terminaron su sesión de baile :P?

11:26

Sip, y adivina quien tuvo el mejor puntaje~

11:27

Boomer: Adivinare…

Boomer: Tu ^_^

11:28

Pfff, obvio! :D

11:30

Boomer: Jaja, me gustaría haberte visto bailar ;)

Boomer: Hablamos después, todavía tengo que terminar unos asuntos :c

11:31

Okay, buenas noches! 3

11:33

Igualmente Bubbles 3 x2

Suspiró soñadoramente. Aquel hombre sí que la traía loca… ¡y ni siquiera eran nada!

Aquel recordatorio la puso extrañamente triste, pero luego se dio una bofetada mentalmente.

"Contrólate Bubbles, ¡lo conoces desde hace dos semanas solamente!"

De la nada comenzó un monólogo en su mente que incluía temas como el amor a primera vista, corazón roto, escenarios donde él la botaba y le decía que era una urgida…

-Me di cuenta-

La voz de la pelinegra hizo que pegara un pequeño brinco. Luego se volteó hacia ella con una mirada de confusión.

-¿De qué cosa?-

Oh no… ¡¿acaso ya se había enterado de que hablaba todas las noches con su amor platónico desde hacía varios días?!

-De las heridas en las manos de Blossom-

Soltó el aire que había estado conteniendo y suspiró aliviada.

Un momento…

Ups, hablaba de Blossom. Hora de preocuparse.

-Si… ha estado así porque Red no ha hecho aparición desde hace… um, ¿dos semanas?-

Buttercup asintió y se echó a la cama, mientras miraba pensativa el techo.

-Uh-huh, y eso la está volviendo loca… pero me preocupa más ella que aquel asesino psicópata- admitió. –Si no se ocupa de sus propios asuntos y sigue con su obsesión por Red, terminará sin novio-

Bubbles tuvo que cubrirse la boca para no soltar una carcajada que despertaría a los demás en la casa.

Así que solo se limitó a negar con la cabeza.

-¡B-buttercup! ¡Pensé que esto era serio!- dijo entre pequeñas risas.

-¡Es en serio! Debería estar más concentrada en Green, es nuestro más importante asunto por ahora-

Bubbles volvió a reír.

-Eres un caso perdido…-

La pelinegra rodó los ojos y sonrió levemente.

-Hmp, pero en serio, acepté jugar Just Dance sólo para que pasara un buen rato-

La rubia se sorprendió ante ese descubrimiento. Parecía que Buttercup en verdad quería y se preocupaba por Blossom.

Sonrió con ternura.

-Bueno, mañana es el cumpleaños del Profesor, ¡así que seguramente logrará olvidar eso por un tiempo!-

-Sí… ¿ya tienes un regalo?-

-¡Por supuesto! ¡Desde hace un mes!-

-…-

-No me digas que tú no tienes uno…-

-Heh-

-¡Buttercup!-


-¿La Sustancia X? ¿Qué esa cosa no estaba catalogada como perdida?-

Butch rió por lo bajo.

-Boomer, no seas inocente-

El mencionado frunció el ceño y lo miró expectante.

-Bueno, ¿y entonces?- preguntó irritado.

-Esa cosa ha sido vendida y robada durante varios años, pero jamás usada- se adelantó a contestar el pelirrojo, que miraba con sospecha al ojiverde.

-Exacto-

-¿Pero, por qué comprarla si no la van usar?- preguntó Boomer ya harto de tanto misterio.

Butch rodó los ojos y suspiró. "Tenía que ser el hermano menor…"

-Nadie es tan estúpido como para usar una sustancia que no saben manejar ni qué es lo que hace, por algo se llama "X": porque es una incógnita-

-¡¿Y para qué carajos la compran entonces?!-

Brick miró divertido a su hermano menor. Era tan fácil desesperarlo.

-Para demostrar poder- contestó Butch. Luego se aclaró la garganta. –Cuando alguien tiene algo que es diferente a todo lo que existe, algo que causa misterio y curiosidad, algo desconocido… a la gente le causa miedo. Cada persona que compra o roba la sustancia x lo hace con el propósito de causar miedo a los rivales o chantajear inocentes, mentirles con que tienes un arma mortal que podría destruirlos, o que aquella cosa te ha otorgado poderes inimaginables que acabarían con miles de vidas. Claro que todo termina cuando alguien te ofrece una buena suma de dinero que lograría dar el poder deseado, y entonces la sustancia x llega a otras manos ambiciosas… y el ciclo simplemente sigue.-

Boomer miró asombrado al pelinegro y luego alzó una ceja.

-¿Y nosotros para qué querríamos ser parte del mismo ciclo?-

El de ojos rojos también lo miró expectante. Hasta ahora no le veía el sentido en tener aquella misteriosa sustancia.

-Jojojo amigos míos, nosotros romperemos ese ciclo- respondió con una sonrisa maliciosa.

Los otros dos miraron sorprendidos. Después de unos segundos, Brick se cruzó de brazos y le dirigió una mirada recelosa.

-¿A qué te refieres exactamente?-

Butch aplastó la lata de cerveza ya vacía, y la lanzó hacia atrás. El choque del objeto contra el suelo se oyó en el viejo lugar.

-Me refiero, a que Padre y Madre saben cómo funciona la Sustancia X- rió ante las caras estupefactas de sus hermanos (aunque la de Boomer era más graciosa, ya que Brick es más maduro). –Y nosotros por fin la usaremos-

Ahora sí los dos casi se desmayan.

Pero el pelirrojo volvió a la defensiva.

-¿Y cómo sabemos que esos gusanos no están mintiendo?-

Volvió a rodar los ojos ante la continua sospecha de su hermano mayor. "Brick, Brick, Brick, tan suspicaz como siempre."

-No quisieron dar detalles, pero Mojo Jojo conoció al creador de la Sustancia X, y la vió ser creada-

Boomer se paró y estampó sus manos contra la mesa del centro.

-¡¿Hablas en serio?!-

Brick frunció el ceño y apretó sus puños con fuerza. Esto le daba mala espina.

-¿Y quién es el creador?- preguntó entrecerrando los ojos y matando con la mirada a Butch.

Pero él ni se inmutó ante la actitud de sus hermanos.

-El Profesor Utonio-

.

.

.


-¡FELIZ CUMPLEAÑOS PROFESOR!-

El hombre que estaba plácidamente dormido en la grande y cómoda cama se sentó de golpe y miró hacia todos lados alarmado.

-¿Eh? ¿Q-qué?-

Volteó hacia enfrente y se encontró con los rostros felices y emocionados de sus tres hijas.

Las tres ya estaban vestidas y arregladas. Blossom llevaba una blusa tipo suéter con mangas largas pero corta del tórax de color guinda, una falda negra corta y debajo de ésta medias negras. El calzado eran sus botas altas del mismo color de la blusa.

Llevaba en sus manos adornadas con brazaletes una bandeja con el desayuno.

Bubbles traía un vestido corto azul y liso hasta la cintura, donde después del cinturón negro, la tela caía como olanes. Unas simples zapatillas adornaban sus pies. Ella llevaba un pequeño pastelillo adornado con una vela.

Y por último estaba Buttercup, que traía los mismos pantalones y botas negras de siempre, sólo que la blusa era más elegante. Era verde pasto, sujetada por un gran cinturón negro en la cintura que hacía resaltar su gran figura femenina que casi nunca mostraba, y la tela estaba cortada en la parte de los hombros, dejándolos ver. Ese sí que era un gran cambio. Pero en lugar de traer algún alimento, ella llevaba la cámara fotográfica.

Antes de que el Profesor pudiera decir algo más, un ¡flash! Le cegó la vista, haciendo que pegara un grito y luego se tallara los ojos.

-Primera foto del dia- se burló la pelinegra mientras observaba la imagen en su cámara.

Las demás la miraron con reproche.

-¡Buttercup! Esa no es manera de tratar al Profesor en su día especial- le regañó Blossom.

La mencionada rodó los ojos y luego sonrió. Decidió ignorar a la pelirroja.

-Le trajimos el desayuno, ¿gusta probarlo?- preguntó empujando a la chica de ojos rosa hacia el Profesor.

El hombre las miró confundido.

-¿Me trajeron el desayuno? ¿Pues qué se festeja hoy?-

A las tres les resbaló una gotita en la frente.

-¡Hoy es 6 de octubre! ¡Su cumpleaños!- contestó Bubbles emocionada.

Buttercup lo miró sin poder creerlo. "Le gritamos con todas las fuerzas ¡feliz cumpleaños! ¿Y no sabe qué se festeja?..."

A veces no sabía cómo era que el Profesor llegó a ser el mejor científico de todos.

En fin, después de agradecer la sorpresa de las chicas, el resto del día fue pasando, y las chicas y el Profesor fueron a un restaurante a comer, y luego al cine. Los cuatro se la estaban pasando muy bien, y cuando la noche estaba empezando a caer, decidieron volver a casa para comer el delicioso pastel que Buttercup había preparado (como regalo para el Profesor, ya que no tenía ninguno y Bubbles la obligó a hacerlo).

Cuando llegaron, el Profesor recibió los regalos de las chicas, siendo un reloj touch moderno por parte de Blossom, una pijama azul marino que decía "El mejor papá del mundo" por parte de Bubbles, y finalmente el pastel hecho por Buttercup.

Abrazos y risas se repartieron por un largo tiempo, y justo cuando estaba por partir su pastel, recordó algo.

Sus ojos se abrieron como platos y casi suelta el cuchillo que traía.

"No puede ser…"

Las chicas, al ver la expresión del Profesor se alarmaron y rápidamente corrieron a su lado.

-¡Profesor! ¡¿Qué sucede?!- preguntó preocupada la pelirroja, colocando una mano en su espalda.

Después de unos segundos, logró articular unas palabras.

-Mis… archivos confidenciales… olvide guardarlos…- murmuró con la voz entrecortada. –L-los dejé regados en mi oficina-

Bubbles y Buttercup no entendían de qué hablaba, pero Blossom entendió perfectamente. Su mirada preocupada cambió a una seria.

-Yo voy a guardarlos en la caja fuerte- dijo firmemente antes de dirigirse a la puerta.

Las otras dos seguían sin entender. ¿Caja fuerte? ¿Archivos con información confidencial?

-No- habló de nuevo el Profesor. –Tienes que traerlos, tenemos que verificar que todo siga ahí-

La chica de ojos rosa asintió y luego tomó las llaves del auto de Buttercup. Salió y cerró la puerta con fuerza.

Los demás observaron en silencio el lugar en donde anteriormente había estado Blossom.


Un hombre se movía sigilosamente entre las sombras. Caminaba en silencio sobre los pasillos vacíos, cualquiera no podría ver absolutamente nada por la oscuridad, pero él no era cualquiera.

Burlar la seguridad de ese sitio había sido difícil, pero no imposible.

Huh, el Centro de Investigación Criminal de Saltadilla no estaba tan mal. Era una suerte que ya estuviera cerrado.

Pero gruñó al recordar la razón por la que estaba ahí.

"No estás aquí para pasear, recuerda lo que el estúpido de Butch te pidió"

Sí, estaba ahí por culpa de su hermano.

¿Para qué? Por unos estúpidos papeles. Después de la plática sobre la Sustancia X, Butch mencionó el lugar donde trabajaba el Profesor Utonio, y que era necesario conseguir la información que él tenía sobre la sustancia.

La popularidad de Boomer no le dejaba hacer nada e insistía en que él no tenía la misma experiencia que ellos (mentiroso de mierda) y Butch ya había estado en la cárcel un par de veces, por lo que sería muy arriesgado para él.

Y el único idiota que quedaba era él.

Típico.

Se topó con una pequeña sala de espera, y en frente una puerta, que tenía en una reluciente placa escrito "Profesor Utonio".

"Vaya, eso fue fácil"

Sacó un clip de su chaqueta y lo acomodó de una forma extraña. Después lo introdujo en la cerradura, y cuando se oyó un "¡clic!" sonrió triunfante por debajo de la bandana negra.

Abrió la puerta con sus manos enguantadas silenciosamente y cuando entró, la cerró del mismo modo.

Observó el lugar y soltó un silbido. Era un bonito lugar; incluso parecía acogedor.

Se abofeteó mentalmente y negó con la cabeza.

"Contrólate Brick, recuerda el objetivo."

Con eso en mente, se dispuso a buscar cuidadosamente por el lugar, pero se sorprendió al ver lo que buscaba encima del escritorio. Todos los papeles estaban regados, y sólo era necesario buscarlo ahí.

No fue difícil encontrarlo, pero cuando tomó los papeles deseados, se encontró con lo peor.

Información sobre Green.

"¡Mierda!"

Apretó los puños con fuerza, sin importarle el documento que traía en manos. Frunció el ceño, y si alguien viera la mirada asesina de sus ojos, saldría corriendo despavorido.

Pensó que eso le pasaba por ayudarlo más a él que a seguir con sus matanzas. Pero Butch había insistido que ya no había más chismosos ni sospechosos, o cualquier otra persona que fuera una amenaza para el mafioso. Ah, y que se diera un descanso. Aunque había pedido que en cambio colaborará con él.

Y si la policía sabía esto sobre Green, tendrían una pista de Red. Eso era algo que no podría permitir.

Antes de poder hacer algo más, oyó unas pisadas acercándose a gran velocidad hacia donde estaba él.

Soltó una maldición por lo bajo y buscó una escapatoria.

Cuando volteó al techo se encontró con un conducto de ventilación.

Rápidamente brincó y quitó la reja, para luego volver a saltar y subirse con habilidad al conducto. Una vez arriba, volvió a colocar la reja y observó con cautela a través de ella.

Si era el señor Utonio, entonces podría matarlo de una vez.

Preparó su pistola calibre 9 mm y esperó a que el intruso entrara.

La puerta se abrió de un portazo, y una figura entró.

Conforme se acercaba a donde estaba él, se dio cuenta de que era una mujer, de ninguna manera era el Profesor.

La luz se prendió, cegándolo por casi completo, pues todo ese tiempo había actuado en la oscuridad. Cuando pudo recobrar la vista, volvió la mirada abajo de nuevo.

Ante sus ojos escarlata, se encontraba lo que sería una chica muy linda. O bueno, al menos lo que estaba a la vista, pues su rostro no se podía apreciar con claridad desde el ángulo en el que él se encontraba.

Aunque sí podía ver que tenía un cuerpo que en su opinión, era perfecto, y su cabello pelirrojo era del tono más hermoso de todos, y casi podía sentir la sedosidad entre sus dedos.

Después recorrió lujuriosamente las curvas de sus piernas, ya que el suéter que traía no dejaba ver las del norte.

Observó con cuidado cómo tomaba los papeles del escritorio con sus delicadas manos para luego acomodarlos y meterlos en una carpeta. Frunció el ceño al ver que estaban cubiertas de varias heridas, y solamente uno que otro curita cubría algunas. La mayoría parecía ser rasguños.

"Al parecer es una chica ruda…" pensó con una sonrisa divertida. "Lástima que la muñeca tenga que morir de ésta manera"

Salió de sus pensamientos cuando la oyó dirigirse a la puerta de nuevo. Ahora estaba de espaldas hacia él.

"Perfecto"

Movió con cuidado la reja lo suficiente para que el tiro saliera sin problemas. Y justo cuando iba a jalar del gatillo, la chica volteó y recorrió el techo con una mirada recelosa.

Pero lo que vio lo dejó sin aliento.

Estaba observando la perfección en persona, algo muy diferente a lo que estaba acostumbrado. Su mundo entero se detuvo, y sus ojos se abrieron como platos en admiración.

Era la chica más hermosa que había visto en toda su jodida y maldita vida.

Piel blanca y suave a la vista, nariz de botón, labios rojos natural que lo invitaban a probarlos y sobre todo, sus ojos color rosa.

Jamás había visto ese color de ojos, y aunque le era algo extraño, le era aún más fascinante.

Por un momento olvidó quién era; que era un asesino a sueldo, que no tenía corazón, que había venido a robar, que estaba a punto de matarla y que no debería sentir su palpitar tan rápido.

Fue como si sus ojos rosados le hubieran dado una esperanza, como si le dijeran que todo iría a cambiar, que ella sería su perdición.

Como si su futuro estuviera a punto de brillar y no volvería a estar solo.

Pero toda la magia terminó cuando apagó la luz y se fue, cerrando la puerta detrás de ella.

Y todo volvió a la oscuridad.


-No está…-

Las tres chicas y el Profesor estaban sentados en los sillones de la sala, y el único hombre de la familia era quien tenía en manos la carpeta con todos los papeles.

-¿Eh? ¿No está todo ahí?- preguntó Blossom sorprendida.

No sabía muy bien qué información había ahí, pero sabía que si algo faltaba, era una muy mala noticia.

-¿La entrada a la oficina estaba forzada?-

La voz seria del Profesor la asustó, en especial porque sentía todo la furia que estaba conteniendo. Y sus manos pasaban entre las hojas una y otra vez, sus ojos mostrando todo el enojo que no soltaba.

-N-no, todo estaba en orden-

El hombre pasó sus manos por su cabello y suspiró algo que parecía un gruñido.

-Maldita sea…-

Oírlo maldecir preocupó horriblemente a las tres hermanas que lo observaban nerviosas. Jamás habían visto al Profesor de este modo. Siempre decía algo positivo al tener un problema, pero al parecer esto era grave.

-Profesor, qué_-

-Blossom, quiero que mañana investigues lo que pasó, y que me digas cualquier pista, lo que sea- la interrumpió el nombrado mientras recogía todos los documentos y se paraba.

Buttercup frunció el ceño y también se paró.

-¿Y qué hay de nosotras?- preguntó refiriéndose a ella y Bubbles.

La rubia se encogió en su asiento. No quería ver a su padre de ese modo ni un segundo más.

-Ustedes entrenen e investiguen todo lo que puedan sobre Green, su primera misión de verdad se acerca- se paró en frente de las escaleras, dando la espalda a las demás. –Tienen que estar preparadas-

Y sin más, subió las escaleras, hasta que su figura desapareció. Después de unos segundos se escuchó un portazo.

Las tres permanecieron en sus mismas posiciones.

Blossom tenía una expresión neutral, Buttercup estaba echa una furia y Bubbles parecía a punto de romper en lágrimas.

-¿B-bloss?... ¿Qué pasa con el Profesor?-

La vocecita tímida de Bubbles la hizo volver a sí misma. Se volteó hacia ella y le dio un vuelco al corazón al ver el rostro de su hermana menor de esa manera, cuando casi siempre está lleno de felicidad.

-No lo sé, pero algo muy malo se aproxima- respondió con tristeza.

-Pero, ¿por qué justo hoy?-

La pelirroja no contestó, y en cambio observó a la ojiverde salir del lugar furiosamente, sin decirles ni una sola palabra.

-Ya es tarde, y debemos dormir-

Odiaba tener que hacerlo, pero rompió el contacto visual y tomó el mismo camino que el Profesor, para después tomar la dirección a su habitación.

Un segundo portazo se escuchó en la casa.

Y Bubbles se quedó sola. Observó el postre que había sido abandonado en la mesa; las velas se habían derretido casi por completo, y la cera había arruinado el pastel.

"Lo siento Buttercup..."

No pudo aguantar y se tiró al suelo, llorando en silencio.

.

.

.


"And we will never be alone again

Cause it doesn't happen every day

Kinda counted on you being a friend

Can I give it up or give it away

Now I thought about what I wanna say

But I never really know where to go"


Okey, esto no terminó muy bien, y sé que el capítulo tal vez no fue muy interesante, pero había que explicar estas cosas para que se desencadene el verdadero salseo xD y he de avisarles que esta historia tiene momentos de todo: felices y divertidos, tristes y decepcionantes, próximamente románticos y lindos y/o sexys y darks, etc.

Y sé que la letra de la canción no tuvo mucho que ver, ¡pero el título sí!

En fin, dejen sus reviews para ver qué opinan

P.D: Raura7w7 no seguí tu consejo del todo, porque no lo corté a la mitad, sino como unas dos páginas nada más xD pero bueno, al menos te hago un poquito de caso (?)

¡Hasta la próxima!