Disclaimer: Ni Harry Potter, ni sus personajes me pertenecen. Todos ellos pertenecen a J.K. Rowling.

Este fic participa en el minireto de septiembre para la copa de las casas 2017 - 2018, del foro "la noble y ancestral casa de los Black"

Personaje: Stephen Cornfoot

Objeto: Bola de cristal

Palabras: 364 según word.


El orbe.

Desde bien pequeño, Stephen, se había sentido atraído por todas aquellas cosas de difícil explicación; por ello, cuando les ofertaron las optativas, no había dudado en cogerse adivinación junto a runas antiguas y aritmancia. Eran las que necesitaba para desarrollar las capacidades para lo que deseaba ser. Un inefable. Si, por raro que fuese, al final de su segundo año ya sabía que deseaba ser.

Ya en su tercer año, había notado una gran diferencia entre adivinación y sus otras dos optativas. La primera parecía una broma en comparación con las otras dos. Se había decepcionado cuando la profesora anunció que no estudiarían la adivinación por medio de las bolas de cristal hasta el tercer trimestre; alegrándose meses después cuando se adelantó a mitad del segundo. Eso era lo que estaba esperando, deseaba comprender los misterios de la profecía; pero, nuevamente, se llevó una decepción por la forma de enfocar la clase.

—Buenas tardes —Saludó a la bibliotecaria. —Quisiera llevarme estos libros. —Dejó los libros sobre el mostrador. A falta de clases decente, había decidido entrenarse por su cuenta en los misterios de las bolas de cristal.

Así que, cogió todo libro que pudiese tratar sobre ese tema para leerlo, estudiarlo, integrarlo, tratar de hacer crítica de lo aprendido, y, sacar sus propias conclusiones. Cargó con todos ellos hasta la sala común, dejándolos sobre la mesa que solía ocupar junto a sus amigos para estudiar. No era la primera vez que cargaba hasta la sala común con ejemplares de ese tipo.

—Stephen, deja de hace eso — le llamó la atención Terry Boot. — Se está convirtiendo en una obsesión.

—Tú te pasas horas estudiando pociones y yo no te llamo obseso —Replicó. —A ti te llama la atención las pociones, a mí el funcionamiento el querer saber cómo funciona realmente esto. —Alzó una bola de cristal que había obtenido por correo vía lechuza.

—No conseguirás ser vidente sólo con leer sobre ello.

—No pretendo serlo, Terry. Además los videntes no se hacen, nacen. Yo me convertiré en el erudito más entendido en materia de bolas de cristal.

—Vale.

Sin decir una palabra más, se centró en el estudio de la bola de cristal.