Uzumaki's Strongest Weapon

Contestando reviews:

Wolf1990: Pues aquí está el capítulo, espero que te guste.

Jose Uzumaki: Sí, el harem como tal, será masivo.

Hotday Productions: El título me costó algo de trabajo, ya que realmente lo quise hacer llamativo. También tocaré temas de combate y demás si es a lo que te refieres.

Takumi Yousei: Me alegra que te haya gustado el fic.

JaCk-o'-LaNtErN 91: Pues en cuanto a tu duda, si pensé hacerlo en un principio, pero pronto llegaron las dudas como: ¿Qué tal si encuentran a esas Uzumaki de reserva? Con Uzushio rodeada ¿Dónde podrían ser escondidas las féminas? Y la verdad no encontré forma de hacerlo adecuadamente, así que decidí la idea no era viable.

JAIMOL: Pues acá está la continuación.

Sabbath9997: Gracias a ti por leer el fic :)

Elchabon: Pues a ver si el fic cumple con las expectativas.

Xanderman18: Pues este Dark Naruto será distinto a lo que generalmente se ve… O al menos esa es la intención.

Listo, ahora a lo que nos cruje:

- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)

"Bah, que tontería" (Personaje pensando)

(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)

Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.

"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"

Capítulo 1: El día que se activó el arma.

Para Kushina Uzumaki las cosas habían sido muy agitadas en su vida…

Desde que llegó a Konoha, se sintió como una extraña. Recibida como una extrajera más, fue molestada con frecuencia por los otros estudiantes durante su estancia en la academia Ninja, incluso se ganó el apodo de 'Tomate' por su cara redondeada y su cabello de intenso color rojo. Sin embargo, su rudo temperamento la hacía responder de forma un tanto excesiva las provocaciones, llegándose a ganar también el apodo de Akashio (Marea Roja) por las golpizas que les dio a sus compañeros.

En ese periodo de tiempo fue que también conoció a su futuro esposo, Minato Namikaze… Aunque el amor no surgió de la noche a la mañana. Al principio a Kushina no le parecía nada más que un flacucho afeminado con el sueño de ser Hokage, pero a diferencia de los clásicos fanfarrones, él sí tenía potencial…

Por más que se resistió, para ella fue imposible no ceder al encanto natural del muchacho y se terminó enamorando perdidamente de él cuando la salvó de un intento de secuestro por parte de la aldea de Kumo.

Si bien sus sentimientos eran sinceros y legítimos, la poderosa atracción física que Kushina sentía hacia Minato era resultado de llevar el Proyecto Espiral en su interior: teniendo todo el potencial genético en su interior, lo que la semilla necesitaba para comenzar a brotar era simplemente material genético de un Shinobi sobresaliente y con base en ello, aquél óvulo modificado forzaba al sistema endocrino de la Uzumaki a generar hormonas que a la chica le provocaran atracción por el más talentoso chico en su rango de edad.

En ese periodo de tiempo fue que Mito Uzumaki falleció y Kushina cumplió con el propósito original que tenía al llegar a Konoha de convertirse en la siguiente Jinchuuriki del Kyuubi… Estuvo en un periodo depresivo bastante fuerte, ya que apenas unos días después de convertirse en la contenedora del Bakegitsune (Monstruo Zorro), fue que la Operación Vertical se desarrolló en silencio, siendo culpado un grupo enorme de supuestos saqueadores de la destrucción de Uzushio con el fin de robar sus secretos de Fuinjutsu y sus particulares reliquias…

Ella estaba totalmente consciente de cómo había desaparecido su pueblo realmente ya que su idolatrada Mito se lo había dicho apenas había llegado a Konoha por lo que el acontecimiento no la había tomado por sorpresa.

Pero al final del día los Uzumaki habían sido su familia.

Para el mundo en general, con la obvia excepción de los dirigentes, la destrucción de Uzushio resultó un completo shock…

Una aldea libre donde muchos de los clanes más fuertes tenían un lugar dónde vivir, desapareció en tan sólo una noche, dejando apenas un puñado de Uzumaki que aparentemente habían escapado a la masacre, pero que en realidad se les había permitido huir a propósito, para que las virtudes físicas de los pelirrojos estuvieran disponibles en el mundo con un debido control, sin que tuvieran ideas peligrosas para el mantenimiento del status quo existente.

Como Jinchuuriki, Kushina tenía condiciones excepcionales y no podía ser entrenada por cualquiera, por lo que recibió entrenamiento directamente de la reconocida Tsunade, conocida como la Princesa de las Babosas, nieta de Mito Uzumaki y el Shodaime Hokage de Konoha, Hashirama Senju. Batalló bastante para controlar al monstruo en su interior más que nada por la hostilidad del mismo, pero finalmente pudo hacerse con el control voluntario de buena parte de su poder y pronto fue reconocida su habilidad.

Kushina vivió la Tercera Guerra Ninja durante su adolescencia…

Combatió utilizando el poder del Kyuubi y se le reconoció con el sobrenombre de su infancia. Durante ese periodo de tiempo conoció al grupo de Huérfanos de Ame, tres Ninja que habían perdido a sus familias durante la Segunda Guerra Ninja y que posteriormente fueron entrenados por Jiraiya, el famoso Gama-sennin (Sabio de los Sapos) y maestro de Minato. Hizo buena amistad con los tres, especialmente con Konan, la mujer de aquél grupo.

Después de unos días de convivir durante una misión, tomaron caminos separados…

Luego de algunos años del conflicto, duras batallas y dolorosas pérdidas, finalmente el conflicto terminó y se pudo disfrutar de la paz en las Naciones Elementales.

Hiruzen Sarutobi, el Sandaime Hokage, decidió que ya era tiempo de dar paso a un sucesor y Kushina fue muy feliz cuando su querido novio fue el elegido para tomar tan destacada responsabilidad, ya que había sido un destacado héroe de guerra que se ganó una fama enorme en el Ninkai al ser capaz de aplastar batallones enteros sin ayuda de nadie.

En toda su vida, Kushina había vivido momentos tristes y también momentos felices, pero ninguno como recibir la noticia de que estaba embarazada… Su alegría jamás fue tan grande, porque de ella nacería la prueba viviente del amor que ella y Minato se tenían.

Sin embargo, debido a su naturaleza como Jinchuuriki, se tomó como secreto de estado y se le prohibió contarlo hasta que de plano fuera imposible ocultarlo… Aunque la pelirroja, a escondidas, le contó el secreto a su mejor amiga Mikoto Uchiha y también le envió una carta a Konan mediante los sapos de Jiraiya.

Los meses de gestación de Kushina fueron los más plenos de su vida. Disfrutaba cada minuto sabiendo que una nueva vida crecía dentro de ella… Y compartió también el embarazo junto a su amiga y mediante las cartas enviadas con los sapos, también con la chica de Ame. Nada la había llenado más en la vida que ser una mujer común y corriente viviendo el desarrollo del bebé que cargaba y compartiéndolo con sus seres más queridos…

Y después de diez meses, el periodo normal de gestación para una mujer Jinchuuriki, como se sabía por la experiencia con Mito, había llegado el momento de que el hijo del Rayo Amarillo y la Marea Roja, naciera…

Se hicieron bastante preparativos, ya que durante el nacimiento del bebé de una Jinchuuriki, el sello que mantenía a la bestia en su interior se debilitaba y daba la oportunidad al monstruo de liberarse. Se realizó todo lo adecuado: realizar el parto en una instalación secreta a las afueras de Konoha en absoluto secretismo, rodear el lugar con ANBU para evitar cualquier intento de atentado contra Kushina, con el fin de que Minato cuidara en todo momento del sello.

Gracias a esos preparativos, el nacimiento del bebé, un pequeñín de cabellos rubios como los de su padre y curiosas marcas en sus mejillas similares a los bigotes de un zorro, fue un éxito…

Sin embargo, a pesar de todas las precauciones tomadas, un individuo enmascarado fue capaz de infiltrarse en el lugar, asesinar a la partera y a su asistente médica, además de, para horror de los padres, tomar de rehén al pequeño niño bajo amenaza de matarlo si no le entregaban al Kyuubi.

Todo fue muy caótico desde ese momento hasta el punto en que Minato se encontraba delante del Kyuubi ya a las afueras de Konoha tras la destrucción que había dejado el monstruo en la aldea…

Estaba listo para sellar al Bakegitsune dentro de su propio hijo para evitar que el mundo quedara desequilibrado en cuanto al balance de poder de las aldeas. Iba a sacrificar su vida para utilizar el Shiki Fuujin y llevarse la mitad Yin del Chakra del Kyuubi con él al estómago del Shinigami, pero en ese momento, del pequeño surgieron las mismas Cadenas del Chakra Kinton que tenía Kushina para reprimir al zorro.

El Kyuubi miraba atónito cómo de una forma que él creía instintiva se activaba el Kekkei Genkai del pequeño para ayudarle a su padre a sellarlo…

Pero la realidad era que en la programación del Arma Definitiva, se había dejado un sello de transcripción en el código genético del Uzumaki definitivo para obtener el poder de un Bijuu si se presentaba la oportunidad… Por eso el sello reaccionó al Chakra del Kyuubi y el Kekkei Genkai lo reprimió el tiempo suficiente ante la atónita mirada de sus padres para que el Yondaime tuviera la oportunidad de sellarlo completamente dentro del neonato.

Así sucedió todo aquél 10 de Octubre y Minato Namikaze murió como un héroe, sellando completamente al terrible monstruo en el interior de su hijo, ante la mirada incrédula de su esposa, quien instantes después cayó inconsciente al suelo por el cansancio y que le sustrajeran al Kyuubi de su interior así como la impresión que se llevó al ver morir a su amado esposo justo frente a sus ojos sin poder hacer nada por él…

- Kh… D-Dónde… ¿Dónde estoy?-

- Estás en el hospital, Kushina… Me alegra que despertaras, llevas un par de días dormida, pero es normal después de lo que pasó…-

- Konan…-

Todavía débil, la Uzumaki volteó a la izquierda de la cama para encontrarse a su vieja amiga de Ame, la peliazul de profundos ojos ámbar, enfundada en una capa negra con una venda en su frente en vez de su banda y varios vendoletes en su cara… Se sorprendió de encontrarse con la mujer, ya que a pesar de la comunicación continua entre ellas, sabían que era poco probable que se volvieran a ver en persona debido al estilo de vida tan diferente de ambas…

Por eso Kushina agradeció en silencio que su amiga pudiera estar con ella en un momento tan difícil.

- Konan… Me alegra mucho verte, pero… ¿Por qué estás aquí?- Preguntó confundida la pelirroja y la peliazul ensombreció la mirada al instante

- Hace unos días, Sanzouou no Hanzo (Hanzo de la Salamandra) nos tendió una emboscada y…- La mujer de Ame sollozó antes de poder continuar -Yahiko y Nagato fueron emboscados y asesinados junto con los demás… Yo fui la única Akatsuki que pudo escapar- Su voz entrecortada apenas se lograba escuchar -Comencé a caminar sin dirección y cuando me di cuenta, ya estaba aquí-

- Konan…- La Uzumaki se mostró realmente conmovida por tan tremendas pérdidas que había tenido su amiga -Yo… Si puedo hacer algo por ti, no dudes en pedírmelo-

- Yo, simplemente quiero…- La peliazul se tomó unos segundos antes de continuar -Quiero tener un lugar al cual llamar hogar- Terminó para ocultar sus rostro entre sus manos y soltarse a llorar.

Era algo realmente razonable. Nagato era su mejor amigo y Yahiko era el hombre del cual estaba enamorada… Ambas tenían apenas 22 años y ya habían sufrido terribles pérdidas, por lo que podía entenderla. El llanto de su amiga era realmente conmovedor al punto de que volvió a recordar la pérdida de su amado Minato y las lágrimas se hicieron presentes en sus ojos también.

Sin embargo, a pesar de lo mucho que ella también sufría, tenía a su pequeño hijo y no podía permitirse ser débil. Su deber ahora era llenar de amor a ese bebé y cuidarlo mientras pudiera…

Se secó las lágrimas con su antebrazo derecho y volteó a ver a la desolada Konan.

- Ven con nosotros…- La peliazul volteó a ver extrañada a su amiga -Tal vez no seamos Yahiko y Nagato, pero mi bebé y yo podemos ser tu nueva familia…-

- Yo…- En medio de su pena, la mujer de Ame vio un rayo de esperanza.

Konan se puso a pensar… ¿Qué le quedaba en el mundo? Kushina era la única amiga que tenía, ya que durante la emboscada de Hanzou a los Akatsuki, solamente ella había sobrevivido. Ciertamente tenía a Jiraiya-sensei, pero fuera de eso, ya no le quedaba nada a excepción de la pelirroja y ese bebé, al que todavía no conocía.

-Eres todo lo que me queda aparte de Jiraiya-sensei y no puedo rechazar esa clase de invitación ahora…- La chica de ojos ámbar sonrió casi imperceptiblemente a pesar de la tristeza que la invadía, siendo correspondida por la madre de ojos amatista

- Y ahora… Me gustaría saber dónde está mi pequeño- Murmuró pensativa la Uzumaki

- Estaba en una incubadora- Respondió Konan -Cuando pregunté por ti, me informaron de tu bebé también...-

- Entiendo, después de lo que pasó era lógico- Kushina bajó la mirada y se entristeció visiblemente

- ¿Qué sucedió?- Preguntó intrigada la chica de Ame.

La Uzumaki le pidió que cerrara totalmente la puerta y cuando regresó a su lado comenzó a contarle todo con lujo de detalle: el ataque sorpresa del enmascarado, la extracción del Kyuubi y el ataque de éste a la aldea, así como el posterior sellado del Bijuu en su propio hijo a costa de la vida de su amado esposo…

Sin poderlo evitar, cuando terminó su relato, Kushina rompió a llorar.

"Kushina, así como yo, has sufrido bastante…"

Una vez que la peliazul liberó su dolor, ambas se fundieron en un efusivo abrazo para compartir sus sentimientos y darse cuenta de que al final de las terribles experiencias que habían tenido, al menos se tenían la una a la otra. Tal vez no era algo muy esperanzador, pero al menos era un consuelo para la complicada vida que sin sus apoyos emocionales más importantes, estaban por enfrentar.

- Disculpe, Kushina-san…- La puerta se abrió suavemente.

Una enfermera castaña entró cargando a un pequeño bebé que tenía sus cortos cabellos del mismo tono rubio que su padre, aunque en un tono ligeramente más oscuro y poseía curiosas marquitas semejantes a tres pares de los bigotes de un zorro.

Dormía plácidamente, envuelto en una manta blanca.

- Ese es mi…- Murmuró atónita la Uzumaki, mientras que Konan miraba con curiosidad al neonato

- E-Es su hijo- Respondió precipitadamente la enfermera -¡Aquí tiene!-

Para desconcierto de las Kunoichi, la chica llevaba en las manos al pequeño bebé bastante separado de su cuerpo y apenas sosteniéndolo delante de ella… Nada más Kushina tomó al pequeño que le ofrecían, la enfermera hizo una burda reverencia y salió presurosa del lugar ante la confusión de la pelirroja y la mujer de Ame.

Para Konan fue bastante extraña la conducta de aquella chica, pero para la pelirroja era obvia la razón…

Su hijo era el Jinchuuriki del Kyuubi.

Su admirada Mito, le había contado que en el colectivo siempre quedaría grabado el odio por los Bijuu, ya que en su momento fueron utilizadas como armas de gran poder durante las guerras y ese odio era enfocado también hacia sus contenedores, sin importar que la persona en cuestión fuera ejemplar e intachable. Kushina no vivió realmente esa experiencia puesto que su estado como Jinchuuriki siempre se mantuvo en secreto…

Pero ahora, era de dominio público que su hijo contenía a la bestia en su interior y eso le garantizaba una vida sumamente difícil en el plano afectivo.

- Mi pequeño…- La pelirroja sonrió suavemente y comenzó a llorar conmovida una vez que lo tomó en brazos y sintió su calor -Te voy a cuidar y a proteger por siempre- Lo abrazó suavemente ante la mirada sonriente de la peliazul y la enfermera -Nadie te hará daño mientras yo esté contigo, Naruto…-

Pasaron un par de semanas y finalmente Kushina había sido dada de alta junto con su pequeño…

Varios de sus tejidos habían sido afectados debido a que durante la extracción del Kyuubi, el Bijuu se abrió paso por el cuerpo de la Uzumaki para salir, pero la gran fuerza vital que había heredado de su clan le había ayudado bastante para no morir y con el tratamiento adecuado aplicado por la mismísima Tsunade, la pelirroja ya podía terminar de recuperarse en casa.

- Hm…-

Konan miraba con extraña fascinación cómo Kushina amamantaba a su bebé con sus ojos cerrados y gimiendo suavemente. Parecía que a la ojivioleta le agradaba igual o incluso más que al niño…

La mujer Uzumaki simplemente se mordía el labio inferior mientras sentía con deleite cómo el rubiecito se alimentaba de ella y se perdía en la agradable sensación que le provocaba en el pezón con sus pequeños labios.

- Eh, Kushina…- La mujer de ojos ámbar estaba bastante apenada por los gemidos insinuantes de su amiga y trató de llamar su atención

- D-Dime…- Finalmente la pelirroja reaccionó -¡Dime, Konan! ¿Qué sucede?-

Consciente de que se había perdido en ese inesperado placer, se cohibió bastante una vez que despegó a su pequeño de ella.

- Bueno, en realidad sólo quería decirte que acabo de ingresar a la plantilla Ninja de Konoha- Replicó la peliazul, todavía apenada por la escena de su amiga

- Oh… ¡Eso es genial!- La Uzumaki sonrió entusiasmada, recuperando su intensidad habitual -¿No hubo problema con el viejo Hokage?-

- No… Afortunadamente Jiraiya-sensei se encuentra ahora en la aldea y él me recomendó con Sandaime-sama- Respondió la chica de ojos ámbar -Dijo que en cuanto terminara con unos asuntos vendría a vernos…-

- Eso es muy bueno, Konan…- La madre de ojos amatista animó a su amiga -¡Desde hoy, Konoha es tu hogar también!-

Ambas amigas se abrazaron cuidadosamente, ya que el pequeño Naruto estaba entre las dos… Y eso hacía más especial el momento porque la joven de ojos ámbar consideraba a ese pequeño como su sobrino, lo cual era un tanto evidente porque Kushina era la última persona especial que le quedaba junto al varón rubiecito.

En ese momento juró que los protegería como no pudo hacerlo con Yahiko y Nagato.

- ¡Y nuestro pequeño hombrecito está listo!-

Konan levantó al pequeño Naruto para verlo cuando terminó de vestirlo y cambiarle su pañal. Ella vestía su uniforme Jounin y el bebé portaba un mameluco blanco que en la espalda tenía bordado el símbolo del casi extinto Clan Uzumaki…

Kushina se sentía culpable por no haber informado a su gente de la masacre de la que posteriormente fueron víctimas y por eso, trataría de que el legado de su clan se mantuviera. Por eso toda la ropa del rubiecito tenía el emblema de los Uzumaki y la pelirroja en sus ratos libres escribía una recopilación sobre las costumbres que todavía recordaba de su gente para que en un futuro el resurgimiento de su clan no fuera un sueño totalmente imposible.

- Vamos Naru-chan, dale un piquito a la tía Konan- La mujer sonrió embelesada y acercó su rostro al del juguetón bebé.

La peliazul había visto una vez ese gesto entre madre e hijo y sintió un deje de envidia, ya que ella obviamente no tenía un lazo así de intenso con el bebé, por lo que en un impulso, cuando tuvo la oportunidad hizo lo mismo y lo había tomado como costumbre cuando terminaba de cambiarlo, bañarlo o a veces por el simple gusto de hacerlo.

Habían pasado tres meses desde que la mujer de la Nación de la Lluvia había llegado a Konoha y con una sorpresiva recuperación, la reconocida Kunoichi pelirroja había logrado recuperarse del todo e incluso pudo retomar su vida Ninja con cierta cautela…

Impartía cursos de Fuinjutsu básico en la Academia Ninja para generar más ingresos para su peculiar hogar. Luego, para Chunin y Jounin, había cursos más complejos para las necesidades que tenían los Ninja en ese nivel.

Mientras hacía eso, la mujer de Ame se quedaba a cuidar del bebé con toda la devoción del mundo y si bien Kushina sentía un ligero deje de celos al notar la cercanía que su amiga tenía con el pequeño más como madre e hijo que como el rol de tía que la inmigrante creía tener, entendía también que era normal en sus condiciones, además de que era un favor invaluable el que le estaba haciendo al cuidar de su adorado hijo cuando ella realizaba sus labores.

Y ese enorme cariño era la mejor garantía de que Konan cuidaría realmente bien del pequeño.

- Vamos querido, es hora de comer-

La peliazul se sentó en una silla mecedora con el pequeño Naruto en brazos y comenzó a alimentarlo con una pequeña mamila que había dejado la Uzumaki llena de su leche para tal propósito.

- Eres tan lindo cuando comes…- La mujer miró embelesada al bebé "Has llenado un vacío en mi corazón y junto a Kushina te has convertido en mi nueva familia" Sin dejar de darle su biberón, acercó al rubiecito a su cuerpo "Siempre estaré aquí para ti, Naruto…"

El tiempo pasó para la peculiar familia…

Ambas mujeres se alternaban con la mejor precisión del mundo para cuidar del bebé dándole toda la atención posible, sin descuidar sus labores como Kunoichi de Konoha. Mientras que Kushina mantuvo intacta su reputación como una de las Ninja más fuertes a pesar de ya no contar con el Kyuubi dentro de su interior, Konan se fue haciendo paulatinamente del nombre de Aoishio (Marea Azul), ya que su Ninjutsu de Origami era intempestivo y brutal contra sus enemigos, como si la marea del mar los aplastara contras las afiladas rocas de un acantilado.

En cuanto al pequeño Naruto que ya tenía 4 años, la gente lo miraba con una frialdad extraordinaria, ya que a pesar de que estaba prohibido hablar sobre el incidente del día de su nacimiento, todos los adultos de la aldea sabían que él era el contenedor de aquél terrible engendro que casi destruyó la aldea y por su ignorancia no hacían distinción entre el Kyuubi y el pequeño.

El infante rubio casi no salía de casa para que todo el tiempo estuviera protegido dentro de las paredes de su hogar, ya que sus dos protectoras sabían que posiblemente los aldeanos atentarían contra él si llegaran a encontrarlo solo en la calle.

En un principio la peliazul no creyó lo que su amiga pelirroja le había contado sobre el odio ciego que las personas dirigían contra los Jinchuuriki…

Pero un día, cuando Naruto contaba con 2 años y salieron los tres juntos por primera vez a hacer las compras de la casa, de inmediato notó aquellas miradas frías que no se molestaban en esconder el odio por el pequeño rubiecito. Conforme pasó el tiempo, la gente, lejos de comprender lo que había pasado, se dedicaron a esparcir toda clase de rumores absurdos para, según ellos, justificar el por qué dos de las mejores Kunoichi de la aldea cuidaban al monstruo que casi había destruido la aldea.

Control mental, posesión de sus cuerpos, el Kyuubi les había robado el alma o tras asesinar a las originales, el Bakegitsune había creado clones para que tomaran su lugar y así fuera protegido en lo que se preparaba para su venganza…

Conforme pasaba el tiempo, la gente iba creando rumores y mentiras más y más incoherentes.

Para evitarse problemas, ambas Kunoichi decidieron mudarse a una casa a las afueras de la aldea y abastecerse en los pueblos circundantes, al menos hasta que fuera inscrito en la Academia Ninja y conforme a la ley de Konoha, fuera ilegal atentar contra él en la calle… Aunque ese alejamiento sólo provocó que los aldeanos siguieran exagerando los rumores y algunos Ninja, los más influenciables, comenzaran a creerse todas esas tonterías.

Y eso fue lo que provocó aquél incidente…

Un día como cualquiera, ambas mujeres se encontraban en su casa, realizando las labores aprovechando que era un día libre para ambas y así podían estar al pendiente de su adorado pequeño, que se entretenía jugando en los pasillos de la casa con los juguetes que tenía.

Las dos mamás del pequeño se encontraban preparando una deliciosa comida para su pequeño y para ellas, ya que era su quinto cumpleaños y querían darle una gran sorpresa: un pastel y una enorme olla de ramen hecho justo como le encantaba al pequeño. Estaban muy ilusionadas porque su niño no había sido alcanzado por los prejuicios que existían por toda la aldea y confiaba en la gente, así cuando fuera un Ninja, les demostraría a todos que estaban equivocados y el Kyuubi sólo era una carga que llevaba el niño y hacerlo, lo convertía en un héroe.

El rubiecito no era consciente del odio a su alrededor y como casi no convivía con otras personas aparte de Kushina y Konan, era muy ingenuo e inocente, como todo niño a su tierna edad…

Por eso todo fue fulminante.

Un grupo de Ninja, secretamente, preparaban lo que ellos creían, sería la salvación de la aldea…

El plan que llevaban años maquinando, era hacerse pasar por Ninja de otras aldeas y fingir el secuestro del pequeño, cuando la realidad era que lo asesinarían a las afueras de Konoha apenas tuvieran la oportunidad.

Les llevó años de planeación, ya que vigilaban metódicamente los movimientos de Kushina y Konan, a las que estúpidamente creían que liberarían de la influencia del demonio. Casa, academia, misión, salida de Konoha para abastecerse…

Fue un trabajo meticuloso que les dio una gran ventaja y con una discreta observación de la vivienda tan extendida como metódica, se infiltraban para recorrer cada pasillo del inmueble cuando la peculiar familia salía de Konoha por víveres. Varias veces se sintieron tentados a destruirla, pero eso solamente pondría en alerta a las protectoras de aquél engendro, así que se limitaban a explorar y recabar información.

Aquél grupo de cuatro Ninja, dos Shinobi y dos Kunoichi, tenían su refugio en una casa supuestamente abandonada no muy alejada de la que habitaban los Uzumaki y por ello podían espiar con libertad siempre que mantuvieran absoluta discreción. Los integrantes de aquél complot eran:

Sora Ishida, una Chunin que tenía 20 años, de cabello rubio y que había perdido a su esposo cuando el Bakegitsune lo trituró entre sus dientes. Ella había robado un uniforme Jounin de Kumo y con un Henge, había oscurecido su piel.

Jyou Tachikawa, un Jounin de 32 años con cabello azul, que vio impotente cómo la bestia demolió de un zarpazo su casa, con su mujer y sus hijos dentro. Complementó la ropa de Kiri que le había robado a un cadáver con un maquillaje especial que le dio un aspecto cadavérico.

Koushirou Mochizuki, un Jounin de 21 años de cabello negro, cuya hermana fue quemada viva por las llamas abrazadoras de un incendio que provocó el monstruo en su frenesí destructivo. Su traje de Ninja proveniente de Suna que había obtenido al revelar información clasificada fue complementado con una máscara.

Y la líder, Hikari Takaishi, una ANBU castaña de 23 años, que no pudo hacer nada cuando sus padres fueron aplastados por las garras de aquella diabólica entidad. Su disfraz Ninja de Iwa se complementó con una arcilla especial que robó de las instalaciones militares de la aldea de la Nación de la tierra con el fin de moldeare un nuevo rostro.

Los cuatro se habían unido al conocerse durante los funerales de sus seres queridos y rápidamente llegaron a la conclusión de que el monstruo debía ser aniquilado mientras fuera un niño indefenso, ya que conforme creciera, creían en base a sus miedos, se haría más y más poderoso, hasta recuperar el poder que le había quitado el Yondaime con su heroico sacrificio…

Afortunadamente para ellos, después de su arduo trabajo de observación, llegaron a la conclusión de que, a pesar de parecer lo contrario, su mejor oportunidad era ese momento en que las Futatsu Shio (Dos Mareas) estaban en casa, ya que tenían la certeza de que nadie intentaría nada contra aquél engendro si las dos lo vigilaban, por lo que inconscientemente caían en exceso de confianza y asumían que no pasaría nada.

Lo único difícil era atraer la atención de la bestia al patio amurallado de la casa para secuestrarlo sin que las mujeres se dieran cuenta, porque como sabían bien, había una red de sellos en el interior de la vivienda que las alertaría inmediatamente.

La idea era replicar discretamente los sonidos de aves, perros y gatos comunes, con el fin de incentivar la curiosidad fingida de la bestia, que según los cuatro Ninja, fingía para aparentar ser un niño y mantener o engañadas o controladas, a las Futatsu Shio.

- Todo listo…-

Sora, con un silbato especial, comenzó a replicar el suave canto de un ave cerca del muro que separaba la casa Uzumaki del exterior mientras que en puntos opuestos, Koushirou y Jyou vigilaban. Una vez que ambos dieran la señal, Hikari saltaría al otro lado del muro para llevarse al monstruo. La señal que las Futatsu Shio recibirían por medio de la red de sellos llegaría un par de segundos después: muy tarde para evitar el secuestro.

Kushina y Konan escucharon aquél sonido y pensaron que el canto de la supuesta ave era muy bello. Después de apreciarlo por un momento, continuaron preparando el festín para su adorado niño sin sospechar lo que estaba a punto de suceder.

Naruto oyó también aquella imitación y movido por la curiosidad se acercó a la puerta que daba al jardín. Sus adoradas mamás, tomando en cuenta que no hacía distinción real entre el cariño que recibía de la peliazul y la pelirroja, lo habían dejado jugando con sus nuevos juguetes de Ninja con los que imaginaba aventuras donde él era un héroe querido y admirado por todos, así como el Yondaime Hokage.

El pequeño abrió lentamente la puerta para no hacer ruido, ya que sus mamás le tenían prohibido salir. Sin embargo, pudo más su deseo de ver a esa ave que aquella restricción.

Salió al jardín y después de unos segundos, todo fue oscuridad…

Poco a poco, el pequeño Naruto recuperó el conocimiento…

Se encontraba atado un par de metros sobre el suelo en lo que parecía ser un poste de madera, dentro de una pequeña cueva ubicada en medio del extenso bosque que rodeaba la aldea. Estaba amordazado y las ataduras de cable con pinchos que lo mantenían retenido, se clavaban dolorosamente en su piel ya que lo había sujetado desnudo para humillarlo más. Sus ojitos azules reflejaban el profundo miedo que sentía.

- Miren, el engendro finalmente se despertó…-

Los cuatro Ninja miraban con oscuro regocijo el resultado de su ardua labor: ahora tenía en sus manos al monstruo para vengarse por todo lo que les había arrebatado.

- ¡Mmm…!- El pequeño trató de forcejear, pero sólo consiguió lastimarse al clavarse más las púas; pronto comenzó a llorar

- ¿Ya vieron?- Hikari se acercó, ya sin la arcilla especial disfrazando su rostro -La bestia es capaz de llorar-

- ¡No seas descarado, maldito monstruo!- Sora le volteó el rostro con una bofetada en la mejilla izquierda -¡No finjas que eres un niño!-

- Pero miren eso… Esta inmunda abominación es capaz de sufrir- Koushirou, ya sin su máscara puesta observaba fríamente cómo el pequeño se revolvía debido al dolor

- Bien, creo que es hora de empezar de verdad…- Un Jyou sin aquél maquillaje especial sobre su cara, se acercó con siniestro deleite al indefenso pequeño, empuñado un Kunai

- Adelante…- Susurró la líder.

El Tachikawa fue el primero en atacar al pequeño, clavándole el Kunai en su hombro hasta que lo detuvo la dureza del hueso. El pobre pequeño se retorció horriblemente por el espantoso dolor y sus sollozos reprimidos no podían atenuar ni un poco su sufrimiento. Miraba aterrorizado a sus victimarios, completamente rebasado por el miedo y el desconcierto…

Él no les había hecho nada, así que no entendía por qué lo estaban lastimando.

- ¡No llores, maldito engendro!- Sin importarle que las púas de las ataduras lo lastimaran, Hikari le conectó un violento golpe en el estómago, que le sacó el aire.

Ellos eran humanos y por eso se indignaban de que aquél niño, que ellos creían era el Kyuubi, llorara como si también fuera humano. Aquél rostro infantil sufriendo y derramando gruesas lágrimas por el dolor y el terror, los hacía dudar…

Y eso era motivo suficiente para ensañarse más con aquella abominación.

Usando un aditamento consistente en garras artificiales, el Mochizuki comenzó a rasguñar suavemente la mejilla derecha del casi inconsciente rubiecito, que sentía cómo la sangre escurría de su brazo penetrado por el Shuriken. Por lo mismo, se atemorizó visiblemente por aquellas garras que sutilmente cortaban su pielecita, pero, no se horrorizó completamente. Estaba demasiado herido y la sangre que perdía se veía reflejada como un intenso mareo.

Prácticamente dejó de sentir cuando súbitamente, Koushirou clavó esas cosas en la piel del pequeño y sin consideración alguna le arrancó buena parte del costado izquierdo de la cara, dejando incluso parte del cráneo expuesto. Sobra decir que el ojito del pequeño quedó totalmente destrozado.

Y por un momento, al ver esa escalofriante imagen de aquél infante con parte de la cara descarnada y bastante sangre a su alrededor, el cuarteto dudó de sus acciones…

Entonces algo inesperado sucedió.

Del agonizante cuerpo del pequeño Naruto, específicamente del área cercana al corazón, surgieron varias fórmulas de sellado que veloces como relámpagos, se enredaron en ellos apresaron a ese grupo de Ninja en capullos oscuros…

- D-Dónde… ¿Dónde estoy?-

El pequeño rubio se encontraba en un espacio extraño, consistente en un enorme conjunto de tuberías que provenían de todas direcciones y se orientaban al frente de donde se encontraba. Caminó por ese sendero oscuro ya que era el único camino disponible…

Pensó que aquella horrible escena donde lo lastimaban aquellos Ninja había sido una pesadilla, porque sólo eso explicaría por qué ahora se encontraba en ese lugar extraño. Siguió recorriendo aquél sendero sombrío, hasta que llegó a lo que parecía ser una mazmorra gigantesca cuyo fondo no se podía ver debido a la profunda y tenebrosa oscuridad que parecía contener.

- ¡Maldito mocoso, finalmente ha llegado el día en que la pagues…!-

El rubiecito se horrorizó cuando una enorme garra similar a la de una bestia emergió de las tinieblas y al chocar en seco contra los gruesos barrotes de aquella cárcel, cimbró todo el lugar.

- Q-Quién… ¿Quién eres?- Murmuró visiblemente atemorizado

- ¡Yo soy el Kyuubi no Youko (Zorro Demonio de Nueve Colas)!- Aquella declaración sonora y espeluznante hizo retumbar todo ese extraño espacio -¡No te burles de mí, enano mugroso! ¡Aquél día tú fuiste quién me encerró!-

- ¡Yo no hice nada!- Replicó gritando el pequeño, soltándose a llorar.

Entonces fue que una sutil luz invadió el lugar y finalmente un Naruto en medio de su lloriqueo pudo ver que aquella entidad siniestra era un zorro de pelaje rojizo de varios metros de altura y expresión desquiciada que observaba al Uzumaki con sus ojos inyectados en sangre, con los vasos capilares visiblemente resaltados. Se encontraba reprimido por un enorme y grueso collar de metal que a través de una gruesa cadena dorada lo sujetaba firmemente en aquella prisión y le impedía liberarse.

- ¡Apenas salga de aquí, voy a apoderarme de tu cuerpo!- Bramó totalmente desquiciada aquella bestia, golpeando estruendosamente los barrotes

- Silencio, Kyuubi…-

El Bakegitsune y el pequeño se sorprendieron con aquella voz seria y profunda que se escuchó en todas direcciones. Poco a poco, cerca del pequeño, varias partículas de luz carmesí comenzaron a reunirse paulatinamente para formar lentamente forma humana, ante el desconcierto de ambos presentes.

- Finalmente ha llegado el momento de encontrarnos, Saikyou Buki (El Arma Más Fuerte)…-

Finalmente, el barbudo Akahige terminó de aparecer delante del rubiecito, dándole la espalda a la cárcel que contenía al Kyuubi… El último líder de los Uzumaki mantenía una expresión tranquila, ignorando la amenazante presencia del más poderoso de los Bijuu.

- ¿Q-Quién es usted?- Si bien Naruto hizo la pregunta, el Kyuubi también estaba interesado en la respuesta

- Sería más correcto decir que fui Akahige, el último Uzukage de la aldea Ninja de Uzushio…- Aquellas palabra llamaron la atención del Bijuu -Y temo decir, que estás a punto de morir…-

- ¿E-Eh?- El niño quedó descolocado por esas palabras

- El sello especial que se dejó en tu código genético para informarte de tu misión se ha activado, aunque se supone que ocurriría a una edad más tardía- Continuó hablando aquél pelirrojo

- ¿Me voy a morir?- El niño se mostró visiblemente atemorizado

- No…- El Uzumaki cortó de tajo el temor del rubio -Este sello especial se diseñó para una emergencia de esta índole, porque al revelarte tu verdadera misión y darte acceso a todas las capacidades con las que fuiste equipado, serás capaz de darle la vuelta a la situación y sobreponerte, para luego comenzar a conseguir la finalidad por la que fuiste concebido…-

"Habla de él como si fuera una herramienta más que un niño" Pensó analíticamente el Kyuubi

- P-Pero yo… No entiendo- Murmuró visiblemente confundido el pequeño

- Cuando se libere por completo el sello que está en tu código genético, vas a entender la finalidad de tu fabricación y por fin se hará justicia a nuestro pueblo…- Akahige ignoró deliberadamente las dudas del rubiecito -Ha llegado la hora, Saikyou Buki…- Declaró firme el último líder de los Uzumaki, al tiempo que posaba la mano en la frente del pequeño

- N-No quiero- El niño se veía más y más temeroso

- No tienes elección, Saikyou Buki… Puedes elegir cumplir con tu finalidad o simplemente morir- Sentenció cruelmente el pelirrojo, provocando que el pequeño comenzara a llorar en silencio

"Si es cierto que ese maldito enano recibió habilidades especiales, posiblemente pueda usarlas una vez que destruya el alma del mocoso y me apodere de su cuerpo" El Bijuu pensó en cómo realizaría su jugada "Será fácil vencer a ese enano cobarde en su propia mente…"

- Henshuu no Fuin: Kai (Sello de la Recopilación: Liberación)…- Dijo Akahige, comenzando a liberar un sutil Chakra carmesí de la mano con la que tenía contacto con el pequeño

- ¡Ah…!- Gritó horriblemente el chico, cuando sintió aquella intromisión en su mente.

Pronto la mente del pequeño se vio invadida por toda la información que el equipo de trabajo del proyecto espiral codificó en aquél gen, todo lo que necesitaba saber sobre sus capacidades y toda la historia del Clan Uzumaki, así como su objetivo último de restaurar el clan y tomar revancha sobre las aldeas Ninja…

Mientras el último Uzukage observaba indiferente, el Kyuubi se regocijaba con el sufrimiento del pequeño, que con cada fragmento de información perdía parte de su inocencia e ingenuidad, para convertirse en el arma concebida durante el Proyecto Espiral. El intenso dolor que sufrió el pequeño en su cabeza no duro demasiado, ya que en unos 10 segundos a lo mucho, el proceso terminó y Akahige retiró su mano de la cabeza de Naruto, quien se quedó con la cabeza agachada.

- Bien, Saikyou Buki… Espero que ya todo haya quedado claro en tu mente- Murmuró serio el pelirrojo, observando expectante al rubio

- Sí, Uzukage-sama… Todo ha quedado claro- El rubiecito levantó la mirada.

Había dejado de ser un niño…

Ahora que sabía la verdad de su origen, la mirada del pequeño se había ensombrecido visiblemente y parecía ser un Shinobi con años de experiencia en misiones especiales de asesinato sigiloso antes que un infante de apenas 5 años. Tenía el conocimiento sobre las capacidades que poseía y la razón por la que había sido desarrollado y concebido.

- Muy bien, Saikyou Buki…- Murmuró serio el Uzukage -Ahora todo el futuro de los Uzumaki está en tus manos… Cumple con tu misión-

- Como diga, Uzukage-sama…- Recitó sombríamente el pequeño

- Bien, entonces es hora de que el sello se disipe…-

Poco a poco, aquella manifestación de Chakra dejada para encaminar a la Saikyou Buki, comenzó a desvanecerse lentamente. Y cuando la aparición del Chakra que el Uzukage había dejado en aquél sello, el rubio cerró los ojos por un momento, para luego abrirlos con una mirada visiblemente endurecida. Volteó a ver a un desconcertado Kyuubi, quien al ver esos ojos siniestros se intimidó involuntariamente…

- ¿Sabes Kyuubi?- El monstruo formado por Chakra observó desconcertado al pequeño 'niño'

- ¿Qué quieres?- Apretaba sus dientes, ansioso

- Tuviste mala suerte…- Para desconcierto del Kyuubi, Naruto realizó rápidamente una breve secuencia de sellos de mano

"¡¿Puede realizar Ninjutsu?!" La bestia estaba realmente atónita

- ¡Kinton: Atsuteikin (Elemento Metal: Collar de Represión Imperial)!-

El Bijuu sintió de inmediato una extraña opresión, como si perdiera de repente todo su enorme poder. Entonces notó que la atadura en su cuello brillaba ligeramente…

"No puede ser…" El Bakegitsune comenzó a sentir su cuerpo pesado y su flujo de Chakra se volvió errático al punto de no poder controlarlo para poder defenderse -¡¿Qué demonios es lo que estás haciéndome?!- Bramó enloquecido de furia

- Es Chakra Kinton (Elemento Metal) del Clan Uzumaki…- Replicó serio y tranquilo aquél chiquillo, dejando descolado al monstruo -Como dijo el Uzukage, fui concebido con habilidades únicas con el propósito de reconstruir al glorioso Clan Uzumaki y convertirme en su arma definitiva para evitar que el Ninkai (Mundo Ninja) vuelva a atentar contra ellos en el futuro…- En ese momento Naruto esbozó una suave sonrisa oscura que sorprendió al Bijuu -El Proyecto Espiral fue la concepción Uzumaki de una espada justiciera que retribuiría la destrucción de Uzushio… Y yo soy esa espada- Los ojos del rubio se llenaron de un sombrío regocijo -¿Y sabes? Voy a usar tu poder como nadie jamás lo ha hecho, porque voy a robarte hasta la última gota de Chakra sin que puedas evitarlo y desde hoy no serás nada más que una batería infinita de poder para mí…-

El Uzumaki juntó sus manos delante de su rostro para formar un sello que desconcertó todavía más al Bijuu. Y entonces, del suelo de aquella mazmorra surgió un dragón que al parecer estaba hecho de madera y cuyas fauces se abrieron para lanzarse a toda velocidad hacia el cuello del Kyuubi, quien al sentir aquellos dientes puntiagudos que se clavaron en su carne como dolorosas astillas, lanzó un escalofriante alarido al aire.

- ¡Mokuton: Genkiryu (Elemento Madera: Dragón Árbol Místico)!-

El dragón formado de madera comenzó a enrollarse por todo el cuerpo del monstruo, atándolo completamente mientras luchaba en vano por liberarse de esas ataduras…

Cuando estuvo totalmente capturado, el ser de madera comenzó a brillar de forma sutil e involuntariamente el cuerpo del monstruo reaccionó de la misma manera instantes después.

Poco a poco, del cuerpo del dragón comenzaron a crecer ramas con otoñales hojas rojas, las cuales rápidamente ganaron tamaño y volumen, aumentando la rigurosidad de la prisión del Bakegitsune. La cadena que lo mantenía atado se rompió, pero el grueso collar que más parecía un grillete, se mantuvo se su lugar incluso cuando el cuerpo del Kyuubi comenzó a desaparecer devorado por el enramado que surgía del dragón y lentamente se iba consolidando como un único y gigantesco árbol que surgía del suelo y tenía la cabeza del zorro apenas asomándose en el centro de su tronco.

- M-Maldito niño…- El Bijuu murmuró débilmente, sintiendo cómo su Chakra era poderosamente absorbido por su nueva prisión

- ¿Sabes? Te doy razón en algo… Realmente estoy maldito- El chido adoptó un semblante melancólico -Yo, simplemente soñaba con ser igual al Yondaime Hokage, un Ninja reconocido por todos… Pero mi vida ya está encaminada a vivir por siempre combatiendo por gente a la que ni siquiera conocí, además recibí una gran cantidad de conocimiento y ahora tengo un vocabulario que ni en sueños tendría un niño normal de 5 años…- Los ojos de ambos se encontraron -Ciertamente, los dos nos convertimos en prisioneros de nuestro destino…-

Entonces, el Kyuubi sintió temor por primera vez en mucho tiempo…

"N-No puede ser…" Por segunda vez en su existencia, el zorro de nuevo se encontraba frente a aquellos ojos carmesí que tanto odiaba "¿Q-Qué demonios fue lo que crearon los Uzumaki…?"

Naruto también poseía el Kekkei Genkai de los Uchiha: el Sharingan totalmente desarrollado. Y así como hace apenas 5 años, el Bakegitsune sintió cómo perdía el control de su cuerpo totalmente, bajo la influencia de aquellos orbes siniestros que pronto se reflejaron en sus propios ojos.

- Y ambos lo seremos toda la vida…-

Toda esa maraña de sombras y oxidadas tuberías siniestras gradualmente se convirtieron en un pastizal verde y enorme con pequeñas flores naciendo en todas direcciones y hasta donde alcanzaba la vista, con el árbol que contenía al Kyuubi al centro de aquél lugar…

Aquellos cuatro Ninja luchaban por liberarse con todo su empeño porque creían estúpidamente que el Kyuubi había usado sus poderes demoníacos para capturarlos y luego devorarlos…

Apenas terminaran de escapar de aquella desconocida fórmula de Fuinjutsu, acabarían de forma definitiva con ese engendro disfrazado de niño, cuyas heridas mortales comenzaban a sanar en forma de una especie de luz naranja oscura que recorría su cara descarnada desde donde todavía tenía piel por toda el área con el cráneo expuesto, dejando la carne y como si no hubiera sido herido.

Entonces, el rubiecito abrió sus ojos súbitamente, los cuales ya no era azules sino de un tono lavanda claro y sumamente familiar para todos ellos. Quedaron sumamente sorprendidos de que las venas de las sienes se les resaltaron de forma idéntica a como los Hyuga cuando activaban su Kekkei Genkai, el Byakugan.

- ¡Miren!- Grito una aterrorizada Hikari -¡El monstruo se robó el Byakugan!-

- Son unos estúpidos…- Del cuerpo de Naruto surgió un pulso de Chakra que reventó fácilmente sus ataduras sin hacerle daño, cayendo de pie instantes después -Siendo Ninja, me sorprende que sean tan ignorantes como para no poder diferenciar al Bijuu de su contenedor…- Murmuró el chico, mientras de las palmas de sus manos surgían dos estacas de un raro material blanco para creciente desconcierto de aquellos Ninja -Pero gracias a su primitivo razonamiento, ustedes liberaron algo mucho peor que un simple Bijuu en el Ninkai…- El rostro de Naruto se llenó de un oscuro regocijo -Y me dolió que me arrancaran la mitad de la cara, así que no puedo ser bueno con ustedes…-

- ¿Q-Qué planeas, monstruo?- Murmuró la Ishida, visiblemente aterrada, mientras el chico se acercaba lentamente a ellos

- ¿Saben porque los Uzumaki eran temidos?- Replicó a su vez Saikyou Buki

- D-Déjate… ¡Déjate de juegos!- Koushirou disfrazó el miedo que lo invadía con un valor que estaba muy lejos de sentir

- En fin…- El rubio comenzó a caminar lentamente hacia los cuatro Ninja -¿Quieren ver un truco?-

- ¡N-No! ¡Aléjate!-

Hikari Takaishi, a diferencia de sus compañeros, no se molestó en ocultar el horror que le devoró el corazón cuando vio que aquella cosa estaba moribunda y de repente, sus heridas comenzaron a sanar. Rompió a llorar, pensando que todo el esfuerzo por acabar con el Kyuubi había sido en vano, por lo que ella y sus amigos estaban condenados a morir a manos de esa abominación, justo como sus seres queridos.

- ¡Agh…!- Sollozó la castaña de dolor cuando una de las estacas le perforó el hombro izquierdo, provocando una sutil hemorragia -¡Ayúdenme…!-

- Este es el acto 'alfileteros humanos'…- Naruto sonrió en forma perversa, regodeándose en el sufrimiento de la chica mientras que al girar su muñeca suavemente, rompía aquella estaca para crear otra

- T-Tú eres…- Jyou estaba descolocado por aquella muestra de crueldad -¡Eres un demonio…!-

- Es realidad soy un arma, el arma más fuerte…- Replicó con burla, para continuar con su perverso entretenimiento.

Afuera de la cueva donde se encontraban, los animales del área comenzaron a escapar del lugar debido a los escalofriantes gritos, sollozos y llantos de profundo terror que se escucharon por todo el lugar.

Kushina y Konan se encontraban en el bosque, buscando desesperadamente a su pequeño niño, reflejando una angustia indescriptible en sus hermosos rostros al desconocer el paradero de su adorado rubiecito.

Cuando terminaron su sorpresa para consentirlo como querían en ese día tan especial, fueron a buscarlo para llevarlo cargando a la cocina, como ya era tradición en esa clase de comidas. Alimento que pronto termino olvidada cuando se dieron cuenta de que su pequeño había desaparecido…

Buscaron rápidamente por toda la casa, para rápidamente encontrar un par de juguetes del pequeño en el jardín. No les tomó mucho saber que se lo habían llevado y de inmediato se les hizo un nudo en la garganta al pensar que pudo haber sido algún Shinobi de alguna aldea enemiga con algún fin desconocido en el que preferían no profundizar o…

O algún Ninja de su propia aldea había atentado con ese niño que era la adoración de ambas, como había sido el mayor temor de la pelirroja desde que aquella enfermera llevara al pequeño con repulsión a la habitación del hospital.

Pronto dieron con el rastro de unas huellas que parecían dirigirse a lo profundo de la vegetación y ambas mujeres, ya invadidas por la desesperación de no saber dónde podía estar Naruto, siguieron el rastro apenas sus miradas se encontraron. Corrieron a toda velocidad para encontrarse con una cueva amplia y bastante bien oculta por la vegetación del bosque, donde continuaba las leves señales de que alguien había pasado por ahí antes…

Entraron cautelosamente, a la expectativa de casi cualquier cosa.

Sin embargo, lo que encontraron fue realmente perturbador: había cuatro Ninja muertos en el lugar, empalados con varias estacas blancas de un material desconocido y rodeadas de varios hilillos de sangre que alimentaban grandes charcos debajo de cada cuerpo. Lo más crudo de todo era que al parecer no había sido apuñalados en puntos vitales y las causas de su muerte había sido el desangramiento tan evidente que había sufrido.

- Dios mío…- Murmuró Kushina horrorizada, al reconocer a los cuatro muertos como Ninja de Konoha

- ¡Naruto!- Konan comenzó a explorar la cueva precipitadamente, invadida ya por la desesperación -¡Dime que estás aquí…!-

La Uzumaki reaccionó y de inmediato secundó a su amiga, explorando cada rincón de aquél oscuro lugar en busca de su adorado niño. Ambas estaban tan concentradas en la labor de saber si su rubiecito se encontraba en ese lugar que no repararon en la presencia de algo que se colocó detrás de ellas con excepcional sigilo…

Hasta que fue tarde.

Un golpe tan súbito como sutil en la base de los cuellos de ambas las dejó tan colocadas como desprotegidas al sentir la reacción de su cuerpo a un ataque clásico del Byakugan, apuntando al Tenteksu (Punto de presión) de la base de sus cuellos para cortar su fuerza física temporalmente. Ni siquiera pudieron voltear a ver a su atacante cuando sintieron el frío del metal en forma de gruesos grilletes que se cerraron alrededor de sus cuellos. Totalmente desconcertadas y sintiendo cómo aquellas ataduras les impedían controlar su Chakra, voltearon hacia atrás sólo para encontrarse con aquellos ojos carmesí que Kushina conocía muy bien…

Normalmente para Kunoichi como ellas no era imposible lograr liberarse del poder del Sharingan, pero el sutil golpe recibido previamente y la posterior atadura que estaba reprimiendo su Chakra les impidió siquiera defenderse y rápidamente los ojos de las dos reflejaron aquellos orbes escarlata de tres Tomoe. Con la boca ligeramente abierta debido a lo brutal y efectivo del asalto a sus mentes, las dos mujeres pronto estuvieron dentro de un poderoso Genjutsu.

"Me alegra que mis Kaa-chan sean tan buenas rastreadoras, eso me ahorró el trabajo de tener que atraerlas hasta aquí…"

Naruto sonrió visiblemente satisfecho al ver los rostros inexpresivos de sus madres biológica y adoptiva respectivamente, totalmente bajo su poder ocular…

El Proyecto Espiral fue la concepción de los Uzumaki de un arma orgánica que se encargaría de allanar el camino para la reconstrucción del Clan Uzumaki y en esas dos semanas se realizó una planeación precisa del cómo iba a desarrollarse el mundo para los Uzumaki en la décadas años siguientes de la activación del arma, que sería el padre de la generación pionera de los nuevos Uzumaki.

Pero en todo el Proyecto Espiral hubo una sola variante que nadie tomó en cuenta, tan obvia que nadie de ese amplio colectivo de investigadores, ni el líder de Uzushio, se molestaron en ver…

El Arma Definitiva tenía el destino del Clan Uzumaki en sus manos y podía literalmente, hacer lo que quisiera con el futuro del clan así como apegarse si quería o no, al plan original.

"Ciertamente los dos somos prisioneros del destino, Kyuubi…" El rubio acarició suavemente las barbillas de aquellas hermosas mujeres bajo su poder "Pero a diferencia de ti, yo puedo decidir qué tan cómoda va a ser mi prisión…"

Notas

Pues después de cierto tiempo, finalmente he terminado este primer capítulo del fic. La verdad fue un comienzo algo complejo al deber que delinear cómo iba a ser Naruto antes y después de despertar como el Arma Definitiva, pero me ha gustado el resultado y pues en este capítulo delineo en rasgos generales cómo va a ser el rubio en la historia: cauto e inteligente debido al gen que le da el conocimiento de los Uzumaki, inmisericorde con los obstáculos que se encuentre en el camino como se mostró con el grupo de secuestradores, los cuales por cierto, son una referencia clara a Digimon.

Hay dos partes específicas de las que debo hablar:

La primera es el encuentro entre Naruto y el Kyuubi, ya que si bien todo se decidió a favor del rubio, hay que recordar que a diferencia del canon, el chico tiene acceso a los dos Kekkei Genkai del manga/anime con los que se podía controlar a los Bijuu, así como el poder de las Cadenas de los Uzumaki para reprimirlo al igual que hacía Kushina, por eso la cierta facilidad con la que el Kyuubi fue sometido.

La segunda es el posterior comportamiento del rubio en relación a Kushina y Konan. Pues como él mismo lo dice implícitamente, considera a las dos como sus madres sin hacer distinción de ningún tipo, pero como el Arma Definitiva que es, tiene una finalidad y esa es reconstruir al Clan Uzumaki y alcanzar la hegemonía del mundo para su clan además del asunto de que Kushina fue marcada como traidora por lo explicado en el prólogo, pero puede decirse que ellas dos son las co-protagonistas de la historia junto a cierta rubia.

Manejaré al Naruto oscuro como lo he mostrado y en la historia habrá bastante de control mental, lavado de cerebros y demás en el aspecto del harem, además la historia la quiero hacer bastante 'lemonezca', pero para eso todavía falta tiempo, aunque en el futuro inmediato iré trabajando con Kushina y Konan, además de Tsunade, fue por eso que en la descripción coloqué a la rubia en vez de la bella MILF Mikoto, que igual va a estar en el lecho del rubio, pero va a ser más destacado el papel de la voluptuosa Senju y de ahí el motivo de ese cambio.

Sobre el harem, es algo complejo porque soy enemigo de los fics con un Naruto oscuro que enamora tiernamente, lo cual es contradictorio en mi opinión. El Naruto de este fic no tiene tiempo ni interés en esas cosas, además de que al despertar como el Arma Definitiva a una edad tan temprana, tiene una perspectiva diferente del mundo, algo así como Itachi en el canon, pero enfocado a sus propios intereses.

Tampoco pienso descuidar la parte del misterio y las implicaciones del castigo que el Arma Definitiva sobre el mundo, además de las maquinaciones políticas.

En cuanto al asunto del Kyuubi, ciertamente fue sencillo para el rubio, pero recordar que a diferencia del canon, este Naruto está armado hasta los dientes y el sello que se le había colocado para atrapar al Bijuu desde el principio influyó bastante también, a pesar de que sea el zorro completo y no sólo la parte Yang como en el manga/anime.

Creo que es todo de lo que quería hablar por el momento y me disculpo por la tardanza, en mi perfil ya expliqué la razón.