Antes que nada, quiero aclarar que ni Inuyasha o Naruto y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi hiperactiva y loca imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es total y completa casualidad. Aclarado este punto quiero señalar que adapte algunos aspectos de la serie y manga cambiando lo que vi necesario para la creación y para adaptación a mi fic, espero les guste, debo añadir que es mi primer Crossover, es una pareja inusual pero me gusta y si a ustedes no, por favor sean libres de elegir otro fic.

Atentamente:

La Autora

Makimashi Misao Futura de S. S. L. A.)


"El más hermoso regalo que ella me a hecho, nuestro amor encarnado en nuestros hijos aquellos que jamás pensé "soñé" que algún día tendría por los motivos correctos, ella es como Shukaku dijo una vez "amor" en todo los sentidos, todo lo que hace es simple y puro amor en cada acción, no puedo más que ver hacia mi pasado y agradecer con humildad las experiencias que viviría una o mil veces más, con tal de al final volver a encontrarla a ella mi amada redención, mi amiga, mi esposa, mi amante, mi confidente, mi consejera, mi amor, mi Kagome .

Gaara


Cap. 28: La dama del desierto.


La noticia del nacimiento de los hijos del Kazekage corrió como pólvora por la aldea y las cinco naciones incluyendo el continente de las tierras salvajes y sus poblados, y no tardaron mucho en empezar a celebrar la llegada de no uno, sino de DOS bebés, los Anbu y efectivos de seguridad interna tenían problemas en verificar la seguridad de la cantidad de regalos que estaban recibiendo y seguirían recibiendo por un buen tiempo (si la primera semana había sido un ejemplo)

Las caravanas en especial la tribu del Norte se habían lanzado a una monumental celebración y las caravanas habían entregado un enorme tributo al templo Shinto que se había construido en la aldea como última voluntad del anciano Ebizo que en realidad había sido un último regalo para Kagome y habían colmado de regalo a Kagome y a sus retoños.

Muchos civiles y shinobi por igual habían tenido curiosidad de saber cómo se veían los bebés, pero aún para mediados de la segunda semana nadie más que la familia inmediata conocía a los bebés y había mucha curiosidad y apuestas sobre eso.

===E S D D===

Aquel día Gaara dejó la oficina justo a las cinco cincuenta y nueve de la tarde junto con todos los empleados del lugar, Matsuri caminó junto a él en silencio y cuando atravesaron el umbral de la casa vieron a un Shikigami entregándole un vaso de agua a Kankuro.

¡Hey preciosa! — Dijo Kankuro después de vaciar de un trago el vaso, mirando a Matsuri con aire juguetón. — ¿Quieres salir conmigo esta noche? — Añadió enarcando las cejas un par de veces haciendo reír a Matsuri. — Tranquila, tu esposo nunca lo sabrá — Prometió el con mofa.

— Claro, espero que tú esposa no sea celosa — Respondió ella siguiéndole el juego.

— Ustedes dos, están locos — Dijo Gaara dejándolos atrás y avanzando directo a su habitación, tras darse un buen baño y ponerse ropa cómoda atravesó la puerta que había mandado a hacer, para comunicarse con la habitación de los bebés y allí en la habitación pintada con suaves colores pasteles estaba Kagome, sentada en una ancha y cómoda silla mecedora, sosteniendo un diminuto bulto en cada brazo apoyándose sobre una base de goma espuma gruesa tapizada en una suave tela verde claro sobre su regazo para elevarlos a la altura correcta y darles pecho a ambos y un par de pasos detrás de ella un Shikigami estaba cerca para ayudarle con lo que necesitara, ella no podía verse más hermosa ante sus ojos, con el largo cabello platinado suelto hasta el suelo donde estaba regado como un charco de diamantes y la túnica blanca abierta hasta la cintura y un diminuto bebé amamantando de cada pecho lleno.

A sus ojos ella se veía más como una Diosa de la fertilidad que como un ser humano, y cuando Kagome levantó sus ojos grisáceos de la maravillada contemplación de sus bebés hasta el, toda ella se iluminó con genuina felicidad y al darle una beatifica sonrisa de bienvenida Gaara comprendió finalmente porque había estado flotando en la silenciosa oscuridad, durante los dos días que estuvo muerto en manos de Akatsuki.

Era ella, que estaba en aquel mundo esperándolo, era ella y la promesa de vida que venía con ella, era ella y su infinita compasión, su infinita capacidad de perdonar, de amar, de aceptar, era ella y solo ella quien mantenía su alma atada a aquel mundo negándose a renunciar a él aun cuando ninguno de los dos sabía lo que el destino tenia para ellos entonces, era ella y las lecciones de vida que traía consigo, entonces él no lo sabía y de haberlo sabido habría luchado aún más para vivir, buscarla, encontrarla y reclamarla para sí mismo, a ella y esa promesa que aquel día veía cristalizada en sus dos hermosos hijos, hechos con y por amor y el genuino amor brillando en los ojos de su amada esposa.

— Miren, papi ha llegado chicos saluden — Murmuró Kagome con suavidad elevando el rostro hacia el esperando su beso como un derecho adquirido que el cumplió a cabalidad, antes de besar la cabeza pelirroja de su hijo y la cabeza platinada de su hija aun pegadas a sus pechos.

— ¿Han sido buenos con mamá? — Preguntó el por lo bajo en un susurro ronco y la niña abrió los ojos turquesa grisáceo instantáneamente buscando la fuente del ronco sonido, y soltó el pecho y apenas empezó gimotear demandando atención, de inmediato Gaara la tomó en sus brazos y empezó a sacarle los gases murmurando palabras en tono suave y bajo.

¡Oh! la niña de papá, ella te tiene dando vueltas en su dedito pequeño — Murmuró Kagome riéndose por lo bajo mientras hacía lo mismo con su hijo, sin notar la mirada hambrienta de su esposo sobre el pecho lleno que quedaba a la vista.

— Interesante teoría — Murmuró Gaara mirando el pecho desnudo de Kagome, aún húmedo donde su hija había estado amamantándose de ella.

La primera vez que había visto aquella imagen de ella alimentado a sus hijos con el producto de su propio cuerpo, se había sentido sobrecogido de humildad ante aquella conexión entre su hijos y Kagome, ella había levantado la mirada hacia él y silenciosamente le había sonreído y lo había atraído hacia ellos con solo mirarlo y lo había unido a aquella profunda conexión pidiéndole que sostuviera las cabezas de sus hijos en la posición correcta, él se había deslizado entre ella y la pared y la había rodeado sus caderas ensanchadas con las largas piernas de él, y había sostenido a sus hijos como ella le había indicado mientras ella se recostaba contra su pecho, rodeada por los brazos de él, aquella era una memoria que guardaría por siempre en su mente y su corazón.

Tras sacarles los gases y cambiarlos de pañales y ropa, Gaara y Kagome observaron a sus hijos dormir como los ángeles que eran para ellos.

— ¿Hermosos verdad?— Dijo Kagome recostada del firme cuerpo de su esposo, quien la mantenía apretada contra el con un brazo alrededor de su aun ensanchada cintura.

— Perfectos, como tú — Dijo el arrancando su mirada de la embelesada contemplación de sus hijos y podándola sobre ella.

— ¡Ay amor! que cosas dices — Dijo Kagome hundiendo su rostro en el cuello de Gaara. — Te amo — Susurró en su oído abrazándolo.

— También yo, te amo — Dijo el apretándola con cuidado contra él y besando sus suaves labios con más dulzura que pasión, él sabía que ella aún no estaba lista físicamente para aceptarlo en su cuerpo, él había leído un libro tras otro para saber lo que estaba ocurriéndole y poder ayudarla en lo que ella necesitará de él, había llegado a los extremos de documentar cada día de su embarazo y por eso sabía que tenían que esperar que un ninja medico la examinara y determinara que ella podía volver a tener una vida activa sin que eso le hiciera daño, el solo esperaba sobrevivir, apenas dos semanas y media sin ella y él estaba impaciente por tenerla de nuevo. Si, él se había vuelto "dependiente" de ella, pero esa dependencia era una que el aceptaba alegremente.

===E S D D===

Tres semanas después Gaara había descubierto que el constante ingenio de su amada esposa se extendía hasta su vida personal, cuando durante una de esas noches en las que estaba lidiando con las demandas de su cuerpo libidinoso, ella había entrado al baño y lo había descubierto en aquella vergonzosa y humillante tarea, entonces el solo había querido que la tierra se abriera y se lo tragara, pero ella sólo había sonreído comprensiva y se había acercado a él y había tomado aquella tarea en sus manos, haciendo que aquella "tarea" se convirtiera en una experiencia inolvidable entre ambos.

Si bien él no había podido tenerla como quería, ella se había dado a él de otras formas mostrando una faceta de su ingenio que estaba seguro les traería a ambos mucho placer; más ahora cuatro semanas después estaban listos para presentar a sus hijos a Suna, así que aquella mañana tras darles de comer y vestirlos, Gaara y Kagome tomaron cada uno un bebé y salieron de la casa, seguidos de cerca por un Shikigami que sostenía una bolsa de compra vacía y un bolso con lo necesario para cubrir las necesidades de los bebés.

apenas cruzaron el umbral de la puerta principal, de inmediato tanto civiles como Shinobi estiraban sus cuellos al máximo tratando de ver a los hijos del Kazekage y su flamante Kazehime y dos horas después corría de boca en boca los halagos hacia los bebés y por supuesto los padres, se decía que los bebes eran la complementación perfecta de ambos, y se veía claramente en el tono turquesa y plata de los ojos de ambos bebés resaltados por delgadísimo delineado negro alrededor de ellos, y nadie pudo dejar de señalar el hecho de que Akira tuviera el cabello rojo sangre como su padre y Hikari platinado como su madre.

===E S D D===

— ¿Me ayudas? — Dijo Kagome casi dos meses después del nacimiento de sus bebés mirando a Gaara por encima de su hombro aquella noche después de cenar y poner a los bebés a dormir.

— Estas hermosa — Dijo el plantando un beso casto en sus labios y volviéndola hasta dejarla de espaldas a él, y el cierre con el que necesitaba ayuda, cuando lo bajó completo hasta la base de la espalda, Gaara contuvo apenas un gruñido bajo de pura apreciación masculina, antes de ella tratar de salir de su alcance con rapidez, más Gaara la mantuvo en su sitio aferrando su cintura con ambas manos, mientras ella aferraba con fuerza el vestido contra su pecho con el cuerpo tenso como una vara de roble. — ¿Que sucede amor? — Preguntó el atrayéndola contra él, su pecho desnudo haciendo contacto con la suave espalda de ella haciéndolos temblar a ambos.

— Me veo horrible — Admitió ella por lo bajo, lanzándole una diminuta mirada cargada de vergüenza por encima del hombro y sintiéndose patética y vana al sentirse de aquella manera, ella que jamás había dado importancia a como se veía y había odiado la atención que había llamado su aspecto, allí estaba ahora comportándose como una idiota narcisista.

— No es cierto te vez hermosa eres magnifica, no te ocultes de mi Kagome, nunca — Murmuró el acariciando su cintura aún ancha por el embarazo y subiendo por las costillas hasta abarcar sus aún más amplios y sensibles pechos con las manos, acariciándolos y sosteniéndolos en sus manos grandes, mientras besaba y mordisqueaba su cuello, haciéndola gemir y temblar contra el. — ¿Que te dijo el ninja médico? — Preguntó Gaara acariciando el cuerpo de Kagome y restregando su prominente dureza contra ella, haciéndola arquearse contra sus manos y su cuerpo, encendiéndolos en las llamas del deseo a ambos.

— Ya po-de-mos — Gimoteó ella mientras Gaara usaba sus dedos y presionaba con la fuerza justa el punto más sensible de ella, (que no sabía cuándo el taimado hombre había levantado la falda del vestido que aún tenía a medio poner) y la enviaba a gemir desvalida con la primera ola de orgasmos.

— Quiero que te quites el vestido Kagome, "ahora" — Ordenó el con una nota de sensual oscuridad en su tono, que la hizo temblar por dentro.

Kagome se volvió hacia él, saliendo del calor de sus brazos con las piernas temblorosas, hacia casi dos meses que no sabía lo que era un orgasmo profundo, de esos que casi la hacían desmayarse cuando él la llenaba y presionaba el punto más sensible de su cuerpo profundamente oculto dentro de ella.

Mirándolo fijamente a los ojos Kagome dio tres pasos hacia atrás y empezó a quitarse el vestido sintiéndose consciente de sí misma, ella había visto su cuerpo demasiadas veces después del parto y no le gustaba como su cuerpo había quedado y por primera vez deseó ser todo lo hermosa que siempre habían dicho que era, solo para el ahora no estaba segura de que fuera atractiva o deseable para Gaara, sus caderas estaban ensanchadas aún estaban recuperando lentamente su posición original, su vientre aún estaba inflamado y tardaría varios meses más en recuperarse, su cintura aún estaba ensanchada y poco a poco su cuerpo volvería a tomar su aspecto físico normal, lo sabía pero por ahora se sentía insegura y frustrada.

Pero ahora en aquel momento, sabía que ella no podía negarse a él y mientras soltaba el vestido que había aferrado contra ella y caía como un reguero de tela a sus pies, Kagome volvió a sentirse tan vulnerable, insegura y expuesta como se había sentido en aquella misma habitación la noche de su boda casi tres años atrás.

— Perfecta y sólo mía — Dijo Gaara con la voz ronca de deseó, en su mente ya tenía planeado todas las formas en que él la tendría finalmente. Sin romper el contacto visual la atrajo hacia él y la besó con pasión robándole el aliento. — De nuevo estabas desnuda bajo ese vestido — Dijo en tono acusador acariciando su cintura atrayéndola hacia él.

— Esta era una forma de darme ánimo a decirte que ya estaba lista, pero me acobardé — Dijo ella dejándolo acariciarla libremente y acariciando ella a su vez la amplitud del duro pecho de su esposo.

Eres mía esposa, la única mujer en mi mente, la única que deseo — Dijo el levantándola en brazos como si no tuviera cinco kilos y medio de más.

— Eso espero, ya sabes que no comparto — Dijo ella risueña, conteniendo un grito cuando él la dejo caer en la cama y se lanzó de lleno a seducirla.

Entre ellos la química no había menguando por el contrario parecía concentrarse y aumentar con el tiempo, aquella noche tras un corto tiempo sin contacto físico real, ambos se reencontraron y se entregaron el uno al otro con y por amor.

===E S D D===

Había sido al séptimo mes de nacidos que Kagome había sentido en sus hijos el leve poder espiritual que les había legado, sabía que no eran muy fuertes en el Reiki pero sería suficientemente fuertes para tener alguna habilidad específica, más no la purificación de un Youkai de bajo o de alto nivel, Sesshomaru también lo había señalado cuando lo había percibido en una de sus visitas en las que generalmente discutían cosas del país imperial, la corte o Kagome empezaba a señalarle posibles candidatas a compañeras y él le permitía profundizar el tema mirándola con indulgencia.

===E S D D===

Como habían pensado, Suna se había convertido muy pronto en un destino de turismo para los Youkai y muchos de los humanos que hacían vida en las diferentes aldeas de las tierras salvajes y Ánima, tras la construcción e inauguración de los acueductos, las obras y proyectos se aceleraron con rapidez, Suna terminó teniendo una expansión considerable, y pronto se construyeron hoteles, posadas, parques acuáticos y mucho más para recibir y atraer a sus invitados, la academia ninja sufrió una expansión al igual que la escuela de profesiones que abrió otros núcleos en otros puntos de Suna y eventualmente otras aldeas habían solicitado permiso para poder crear una escuela de profesiones en sus aldeas con sus propios currículos de cursos a desarrollar, pero con el mismo sistema de aprendizaje y evaluación que la escuela original de Suna y tras una serie de negociaciones entre los diplomáticos Suna había acordado en darles autorización, sin renunciar a lo que ellos habían desarrollados por sí mismos.

Como Kagome había predicho, Jinenji había sido una excelente opción para el desarrollo de Suna, su experiencia como botánico unido al ingenio y los proyectos de Kagome convirtieron lentamente a Suna en un verdadero Oasis gigante protegido detrás de los enormes muros que la rodeaban y sus fieles barreras.

Seis años después…

Los Youkai finalmente hacían vida abiertamente junto a los ninjas y civiles, al principio había sido un poco tenso fuera de Suna y Konoha, pero lentamente las cosas se habían ido normalizando y con el tiempo la primera unión entre Youkai y "humano" se dio en aquella época y muy pronto les siguieron otros, el mundo conoció la verdad sobre su historia y cultura, al final muchas mentiras y mala información fueron aclarados en especial el tema de los Jinchuriki quienes al final fueron reivindicados entre otras cosas, y todos continuaron con sus vidas sin espejismos o mentiras empañando el futuro.

===E S D D===

Aquella tarde Gaara miraba desde lo alto de la nueva torre del Kazekage una Suna muy diferente de lo que él había conocido de niño y sentía verdadera alegría y satisfacción de haber cumplido algo que había sido poco más que un sueño, frente a él Suna mostraba palmeras y árboles tropicales desperdigados en estudiado y cuidadoso orden por toda la aldea, algunos en enormes y ornamentados maceteros y parches de terreno con nuevos esquejes en la arena, tratados y cercados para su protección y evolución.

También habían nuevos edificios que mostraban amplios balcones llenos con vegetación, Kagome había modificado la barrera sobre Suna de tal forma que las tormentas de arena no afectarían el lugar nunca más, si bien seguían ocurriendo, Suna estaría por siempre en el ojo de la tormenta gracias a la barrera bajo la que estaban protegidos, que incluía el gigantesco acueducto, y a su vez usando las tormentas de arena como una protección natural añadida.

Ahora habían nuevos negocios repletos de gente risueña, locales y extranjeros por igual, niños corriendo por las calles hacia el parque más cercano o la heladería, gente caminando por la calle riendo o conversando con tranquilidad, su gente finalmente era feliz y él lo era por ellos, habían trabajado duro para obtener aquella felicidad y aunque aún había trabajo por hacer, ahora era más fácil sabiendo que las cosas habían cambiado, ellos ya no eran la aldea con más pobreza extrema y actualmente aquella posición permanecía vacante, Suna estaba cerca de compartir posición con Konoha y Ánima en cuanto a riqueza y prosperidad, en unos años más y él estaba seguro de que lo lograrían.

Mientras caía la noche y avanzaba por las calles de la aldea, Gaara veía Suna iluminarse y cobrar vida ente sus ojos con la misma sensación de euforia que había sentido la primera vez que había visto toda Suna iluminarse con la electricidad dejando las lámparas de aceite para las emergencias muy extremas y alguna que otra ocasión especial.

A pesar de que ya habían pasado casi cinco años desde que había visto a toda su aldea cobrar vida con la electricidad, cuando antes estaba limitada solo a algunos edificios gubernamentales y algunas familias "adineradas" dejando al resto de los shinobi y civiles sobrevivir con el fuego y las lámparas de aceite, aquel sentimiento de euforia y satisfacción no menguaba, tal vez por haber visto tantos años a Suna dependiendo de lámparas de aceite para iluminarse y descubrir de niño que la electricidad en otras aldeas era de uso general y no de algunos pocos "privilegiados", y finalmente poder verla darle vida a su propia aldea mostrándoles a todos los habitantes la belleza de su aldea bajo el cielo nocturno.

Aun así el fuego seguía cumpliendo un papel muy importante en las vidas de las buenas gentes de Suna y las caravanas tribales, después de todo ninguno de ellos estaba dispuesto a olvidar sus raíces y sus costumbres, y el fuego había sido benévolo con ellos, era calor en las frías noches del desierto, hogar en el que se reunía la familia y amigos a descansar, comer, hablar, llorar y celebrar, para ellos el fuego siempre estaría allí presente, en el bracero que aun calentaba sus hogares, en los hornos y cocinas, en las chimeneas, en las lámparas que siempre seguirían allí iluminando, especialmente durante el festival de luces cuando por consenso general, la única luz que se usaban esas noches dentro de Suna eran las de las Diyas creando todo un espectáculo de creatividad para los locales y visitantes, un recuerdo de que la luz siempre vencerá a la oscuridad, aunque solo sea la mecha de una sola Diya la que este encendida, es suficiente para derrotar a la oscuridad por muy grande que sea, él lo había aprendido de primera mano, una chispa de luz es suficiente para retar y vencer a la oscuridad, Suna eran el ejemplo fiel de aquella teoría, después de todo ellos habían estado hundidos en la desesperación y oscuridad y la aparición de una sola chispa de luz había cambiado todo y ahora toda Suna era ejemplo de perseverancia, lucha y felicidad.

Recordó como su amada y creativa esposa le había dado la idea de construir una represa para crear electricidad para el uso y beneficio de la aldea en uno de los tramos más amplios del enorme acueducto, al ver los diseños una vez más había notado que su ladina esposa había tenido en cuenta esa idea desde el inicio, pues la altura y espesor de los muros del acueducto encajan perfectamente con aquella "nueva" idea, y él lo había dejado pasar y se había aferrado aquella idea con las dos manos y se había peleado por días con el consejo de ancianos, que temerosos de los rápidos cambios que la aldea estaba sufriendo, habían intentado tal como ello había predicho, de frenar aquel progreso llegando al punto de exigir a Kagome y a otros creativos como ella que habían estado presentado varias ideas para el progreso de Suna, que debían bajar el ritmo de creatividad o entregarles a ellos cada proyecto para ser estudiado a fondo y programar su "posible" aplicación a la aldea.

Gaara había estado tan furioso entonces que sólo la rápida intervención de su esposa había evitado que el realmente acabara con el consejo y sus integrantes permanentemente, en vez de eso él se había peleado con ellos por días mientras Kagome, Matsuri, Baki y Kankuro lo ayudaban a crear una nueva oficina de trabajo a la que llamaron "Proyectos e infraestructuras de Suna" bajo el mando inmediato y único del Kazekage en el que impedía al consejo desviar cualquier proyecto o idea presentada a aquella oficina y desecharlo, anulando efectivamente cualquier censura de proyectos a futuro, de tal forma que ninguno de los ancianos podía objetar o discutir sobre ninguno de ellos.

Cuando al final el consejo habían tenido que aprobar el proyecto de la represa y el futuro eléctrico de la aldea gracias a la presión del Daimyo, la nueva oficina ya estaba oficialmente trabajando a toda marcha y segura bajo todos los parámetros legales quitándoles a los ancianos jurisdicción sobre los proyectos, a los consejeros no les había quedado más que enfurruñarse como niños malcriados por días, hasta que al final aceptaron que no podían frenar los cambios que habían llegado para quedarse.

Mientras veía a las parejas caminar de la mano y algunos seguidos de cerca por sus hijos, Gaara sintió un brote de alegría en su corazón, esto era lo que él había deseado para su gente, esta vida de paz y de tranquilidad, si bien aún tenían algún que otro ataque en las afueras del borde de la barrera, eso no afectaba la vida de los civiles o los shinobi, ellos seguían siendo una aldea oculta shinobi y seguían defendiéndola ahora con más ahínco sabiendo que tenían aún más para proteger.

Con calma miró al cuerpo de seguridad interna de Suna que se había creado con el crecimiento de la aldea, patrullar las calles y asegurándose de que todo estuviera en orden, con tantos extranjeros en la aldea ellos eran muy cautelosos, habían aprendido a la mala que los choques culturales debían manejarse con cuidado, más cuando mezclabas Shinobi, Youkai y civiles, afortunadamente los Youkai no daban problemas, por consenso general para ellos Suna era un lugar Sagrado para su Emperador y ninguno estaba muy apurado a llamar su ira menos aun la de "Lady Kagome" lamentablemente no podía decirse lo mismo de los "humanos" afortunadamente aquellos roces habían menguado y desaparecido aun así ellos preferían estar pendientes y evitar cualquier altercado que pudiera poner en riesgo la paz que tenían ahora.

A lo lejos pudo ver también a varios miembros del consejo tomando un refrigerio en uno de los restaurantes/casas de té que se habían abierto recientemente y desde donde podía ver, el lugar estaba repleto de gente que compartía risueña mientras tomaban sus refrigerios.

===E S D D===

Gaara avanzó por las calles devolviendo los saludos de todos aquellos que en su época le temieron y repudiaron abiertamente y que ahora lo respetaban y apreciaban, él nunca los había odiado o guardado rencor por ello, al contrario él los había entendido y había disculpado su natural rechazo, después de todo él había sido un monstruo, entonces él no había conocido más que el odio y el rechazo, la oscuridad y la soledad, él los había aterrorizado deliberadamente con la esperanza de mantener a todos lejos de él, sin oportunidad de lastimarlo más de lo que ya lo habían hecho, aquellos en los que había confiado, aquellos que se suponía debieron amarlo y protegerlo incondicionalmente lo habían traicionado en todas las formas posibles, con la sola excepción de Baki y sus hermanos.

Pero ahora que veía hacia el pasado sin odio en su corazón y sabiendo el futuro que le esperaba, sabía que si tuviera que vivirlo todo una vez más lo haría, porque la final había una recompensa que justificaba con creces todo su sufrimiento, porque sin esa experiencia él no sería lo que era, y la luz que había conseguido para sí mismo no estaría entonces allí para él, para todos, porque a pesar de compartir su luz con todo el mundo, era el quien sostenía en sus manos el corazón de esa luz.

¡Papiiiiiiii! — Los gritos llenos de genuina alegría y felicidad lo sacaron de sus pensamientos y al levantar la mirada hacia el punto donde los había escuchado, sintió su corazón detenerse un instante como siempre, antes de empezar a latir desbocado contra su pecho inundándolo con tanto amor que por un momento pudo sentir su pecho expandirse casi dolorosamente con el torbellino de emociones que siempre lo embargaba al verlos, ellos la muestra de lo que al final había conseguido.

Allí caminando hacia él con toda la gracia que siempre la había caracterizado su esposa avanzaba sonriéndole mientras sus hijos de seis años recién cumplidos, corrían hacia él con enormes sonrisas de alegría y bienvenida y sus ojos llenos de amor, inocencia y profunda confianza.

— ¿Fueron buenos niños con mamá hoy? — Preguntó Gaara atrapándolos en el aire y atrayéndolos hacia su pecho, donde ambos recostaron sus cabezas con la confianza que sólo los niños mostraban, derritiendo como siempre algo dentro de él haciéndolo sentir humillado y agradecido por tenerlos.

— Si fuimos muy buenos hoy — Respondió su hija mirándolo con los ojos turquesa grisáceo delineados con una fina línea negra llenos de alegría e inocencia.

— Mamá dijo que podíamos comer hoy en la calle y tomaremos un helado — Añadió su hijo en voz baja, ellos eran como su madre en muchos aspectos, pero su hijo se parecía mucho a él. Lo cual siempre era motivo de bromas en la variopinta familia que ahora tenía.

— Saludos esposo — Dijo Kagome sonriéndole y atrayéndolo hacia ella dándole un casto beso en la mejilla, ignorando a civiles y shinobi por igual que no parecían agotarse de observar la interacción entre ambos, por el contrario parecían disfrutar con aquellos pequeños detalles y muestras de afecto entre ellos, aun mas cuando sus hijos estaban presentes.

— ¿Cómo te sientes hoy? — Preguntó el besando su frente con ternura deseando poder tomar sus labios y saquear su boca y su cuerpo, mas ellos no deseaban compartir aquella intimidad con todo el mundo.

— Estoy bien amor, gorda, torpe, siempre tengo mucha hambre, muy normal — Dijo ella con un deje de risa en la voz y en los ojos azules grisáceos chispeando con alegría, mientras acariciaba ausentemente su abultado vientre.

— No estás gorda ni torpe, estas embarazada — Dijo el dejando a los niños sobre sus pies y acariciando el redondeado vientre de su esposa con reverencia, sintiendo a sus bebés moverse bajo su mano.

— Claro, vamos pillos, mamá y sus hermanos tienen hambre — Dijo Kagome colgándose del brazo derecho de Gaara.

¡Yay! — Cantaron los dos niños arrancando sonrisas indulgentes de los transeúntes y de sus padres.

— Vamos a comer pizza hoy y helados — Dijo Gaara guiando a su esposa con la mano libre en la base de su espalda justo donde sabía que el peso le afectaba haciéndola sentir adolorida.

— Bien, que tenga mucho, MUCHO queso — Dijo Kagome riendo cuando Gaara río por lo bajo haciéndola estremecerse de los pies a la cabeza, sus siete meses de embarazo no eran ningún impedimento para ella, a aquellas alturas era para ellos un hecho irrefutable que su deseo no menguaría sino más bien se haría más intenso conforma los años pasaran y ella ciertamente lo deseaba.

Mucho queso entonces — Murmuró el finalmente rodeando su cintura con su brazo derecho, guiándola hacia el restaurante con temática infantil, donde sus hijos corrieron hacia los juegos apenas entraron mientras el ayudaba a Kagome a sentarse, para pasar la velada, rodeados de las buenas gentes de Suna que aun casi nueve años después seguían observando con indulgencia la relación entre ellos.

===E S D D===

Amor, era un sentimiento que había conseguido de una fuente inesperada, que le había mostrado todas las formas posibles de amor, a él, que jamás había esperado ser recipiente del amor, él que sólo había conocido el odio y sus variantes.

Amor que había llegado a su vida para quedarse, el día que una joya maldita fue destruida en el lejano pasado y consumida por la sed de venganza había tratado de destruir a la sacerdotisa que la había derrotado y en un intento por salvarla, los Dioses retrasaron el tiempo de su cuerpo dejándola en medio del desierto quince siglos en el futuro, en el cuerpo de una niña de seis años, que eventualmente llegaría a Suna a cambiarlo todo, incluyendo su vida, su mundo entero la noche que le entregó sus manos en matrimonio después de develarle sus más grandes secretos y entonces el desconocía el gran tesoro que ella le entregaría, fuera de su cuerpo y su misma alma, ella le entregó su corazón y desde entonces no había parado de darle amor, en todas sus formas y manifestaciones, desde un casto beso, un roce de labios cargado de afecto, a una entrega total y sin pudor, sus hijos habían sido hasta entonces su mejor regalo y sus nuevos bebés serían una bienvenida bendición para él, que siempre se consideró indigno de los regalos de la vida, y aun así había sido receptor de muchos de esos regalos que jamás pensó en recibir.

Amor, lo rodeaba, lo nutría, lo abrazaba allá a donde iba, ahora el provocaba las variantes de aquel noble y sublime sentimiento donde quiera que estuviera, ahora él era amado por su gente, por su extensa familia, pero sobre todo por ella, esa quien le abrió las puertas completamente a aquella bendición que formaba ahora parte integral de su misma alma, antes consumida por odio y oscuridad, su amada señora, su amiga, esposa y amante, su compañera y el gran y único verdadero amor de su vida.

===E S D D===

Gaara volvió su mirada hacia un lado y sonrió abiertamente observando a su esposa dormir junto a él, su delicada mano adornada con henna abierta posesivamente sobre su pecho desnudo su larga cabellera peinada en una trenza floja cayendo desde la almohada al piso y más allá vio la cuna donde sus nuevos hijos dormían plácidamente en su segundo día de vida, otro niño esta vez peliplata como su madre y una niña pelirroja como él, ambos con los ojos plateados con un ligerísimo toque turquesa que le daban un aire etéreo y fantasmal con un delgadísimo delineado negro alrededor de los ojos como sus hermanos mayores, ambos perfectos como su madre aunque ella negara ser perfecta, ante sus ojos para Gaara ella no podía ser más que perfección aunque ella lo negara.

Si, la vida había sido dura para él, pero también le había dado buenos momentos y al final, la vida lo había recompensado con mucho más de lo que él se hubiera permitido soñar jamás, la vida era buena para Sabaku no Gaara.

El hombre del desierto ciertamente tenía más dificultades para sobrevivir que el hombre común y tenía muchas épocas duras en la vida mientras se sometía al temperamental desierto, pero allí en aquel momento el consideró que aquellas dificultades a sobrevivir valían la pena si al final se obtenía aquel regalo, él había atravesado muchas tormentas de todo tipo, desde políticas como Jinchuriki o Kazekage de la aldea oculta en la arena o personales como simplemente Gaara y su oscuro pasado, y no sólo las había sobrevivido todas si no que había logrado muchas de sus metas y muchos de los sueños que en secreto había guardado dentro de sí mismo, él había enfrentado y vencido sus miedos, sus trabas en la vida y era para muchos el vivo ejemplo de lo que era ser "El señor del desierto" con un valioso y precioso tesoro que guardar y proteger, un tesoro único en la forma de una platinada, etérea y poderosa mujer, que lo había elegido a él, para ser su amigo, su confidente, su esposo, su amante, su compañero su guardián y señor, y él se lanzaría a cumplir con esos roles de buena gana y los hijos que ella le había dado, eran frutos de su amor.

Amor, era único, era hermoso y estaba profundamente arraigado en él a través de ella, sus hijos, su gente, su pueblo. Ella un ser etéreo de luz nacido por y para el amor, que había iluminado cada rincón de él erradicando para siempre la oscuridad en su alma, llenándolo de amor para siempre, su amor, su vida, su delicada, hermosa y poderosa dama del desierto que él había reclamado para sí mismo coronándose oficialmente el amo y señor del desierto.

Fin…

Nota de autor:

Por favor les agradecería mucho sus opiniones, les recuerdo que hago esto sin ánimos de lucro, y realmente me gustaría conocer sus opiniones, teniendo en cuenta el esfuerzo que hago para tejer una historia que comparto con ustedes. Sin importar la fecha del final de esta historia espero leer sus opiniones, no saben lo feliz que me hace recibir reviews, en especial si es de una historia que tiene tiempo terminada, gracias por acompañarme en este viaje en especial a:

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A mi amado esposo HERMY LARA quien apoya todas mis locuras literarias entre otras jejeejeje y a mis hijos Gabriel, Adrian y Christhian por enloquecerme día a día con sus inventos los amo.

Gracias a todos ustedes lo que me acompañaron a través de esta aventura, fue un placer compartir esta historia con ustedes y espero seguir contando con sus apoyos en futuros proyectos en los que estoy trabajando, besos desde VENEZUELA gracias totales…

PD: Este fic Iniciado: el 09-24-2016 fue Terminado: 04-01-2017 y Editado:08/05/2017

Atte: La autora