Esto tardo 4000 años…pero está aquí, así que disfrutadlo.

Os prometo que las correcciones aseguradas serán llevadas a cabo, pero quiero seguir con la historia. (Al final, me decidí a rehacer los capítulos, motivos por el que esas correcciones llevaran MAS tiempo)

Y con esto marco mi regreso, nueva imagen de perfil, nuevo perfil, si, contad con que no pasaran 5 meses entre esto y el siguiente capítulo.

Capítulo 5: La llegada (Parte 2)

P.O.V Joseph.

Me senté en el sillón, poniendo el maletín a un lado, escuche como la puerta se cerraba, y decidi asomar la cabeza por el lado izquierdo del sillón, la yegua tenia pinta de querer objetar ante mi acción de mover el sillón así que me le adelante.

-Mil y un disculpas si no pedí permiso, pero hablo enserio, me persiguió un bicho raro, y camine bastante para llegar aquí, de todas formas, vamos a hablar, ¿no?-

La yegua de pelaje marrón se conformó con la afirmación, se encamino a su asiento en el escritorio que estaba delante mío, para después sentarse.

Una vez que ella se acomodó sus gafas, se quedó mirándome un momento, totalmente callada, pienso yo, analizando con sutileza que pregunta formular o a cuantas limitarse…aunque no parece igual a los otros, no ha habido pánico, gritos o desmayos por su parte, bastante más coherente que los habitantes.

El reloj de la habitación era lo único que hacia sonido en el momento, y yo, siendo como soy, no muy tolerante con el silencio, ejecute un rápido comentario.

-Para tener un despacho así de grande…supongo que usted tiene una posición bastante importante en este pueblo, ¿no es así?-

La yegua pareció salir de su trance analítico, para después responder.

-Oh…si, en efecto, soy la alcaldesa-

-Interesante, bueno, ahora que hemos roto el hielo, supongo que, ahora que yo he hecho mi pregunta, usted querrá formular las suyas-

La alcaldesa asintió, pensó un momento y soltó su pregunta.

-Para empezar, ¿tienes un nombre?-

Yo sin reparo conteste.

-Joseph, Joseph Frost-

-Nombre curioso…sin lugar a dudas, bueno, entonces, Joseph, ¿Cómo has llegado a nuestro pueblo?-

Me rasque la nuca un momento antes de formular una respuesta.

-Bueno, no sé si usted me creerá, pero, pongámoslo así…Un día como cualquier otro en mi casa, una luz cegadora, un paseo por el bosque y usted puede adivinar el resto- Explique con algo de flojera.

La alcaldesa se quedó mirándome con los ojos entrecerrados un momento, solo para después regresar a una posición relajada.

-Bueno, eso fue bastante inexacto…aunque por como lo has explicado, parece que tú no tienes, al igual que yo, idea de cómo has acabado aquí-

-Exacto-

-Bueno, sacando la…inexacta explicación de tu llegada. ¿Cuáles son tus intenciones?- Pregunto ella de manera intrépida

Yo sonreí antes de mirar al piso un momento.

-Bajo juramento, puedo asegurarle, Alcaldesa, que no auguro nada malo para su pueblo, soy todo lo que usted ve, un extraviado -

La alcaldesa se me quedo mirando después de esa respuesta, para sonreír.

-La sinceridad se denota en ti, ¿lo sabes?- Dijo.

Yo me quede extrañado, y también algo orgulloso en el fondo. Venga, creo que me merezco un Oscar a la mejor actuación del año, ¿no es así?

-Gracias alcaldesa, sus palabras son reconfortantes, y me alegro que usted este provista de un buen juicio-

-No me agradezcas, se cuando alguien es un buen pony…o en este caso, eem-

-Persona-

-Oh, sí, gracias, bueno, justo eso-

Después de aquello, nos quedamos mirándonos un momento, en un silencio incomodo, según parece, tanto a ella como a mí se nos habían acabado los temas de conversación.

De golpe, baje la mirada al escritorio, y vi en él un periódico. En su portada se vislumbraba una foto de 6 yeguas, las cuales reconocí de inmediato, eran las mismas que estaban en las fotos del sobre y las mismas que eran mi objetivo.

Inmediatamente, le pedí el periódico a la alcaldesa, la cual sin problema me lo entrego y comencé a echarle un vistazo a la noticia de primera plana al tiempo que me paraba del sillón y comenzaba a caminar por la habitación.

En la noticia podía leerse de título.

¡Las portadoras Visitaran Canterlot Esta Semana!

Debajo del título había información extra, la cual daba a entender que las portadoras (originarias de Ponyville) estarían de viaje a Canterlot por motivos de ocio, principalmente (aunque en el artículo señalaba que el motivo era "una visita oficial" o algo por esa índole).

Lo que más me llamo la atención fue la parte en la que claramente ponía.

La mismísima Princesa Celestia las Recibirá en su castillo

Al ver esa línea, lo supe.

Tendría que esperar en este pueblo durante quien sabe cuánto tiempo a que regresaran.

Y eso iba a retrasarlo todo.

Bueno…

Espero que Solaris no tenga mucha prisa.

Al terminar de leer le devolví el periódico a la alcaldesa, y, de la forma más automática, formule una pregunta.

-¿Las conoce bien?- Pregunte.

-¿Disculpa?- Respondió ella.

-Las portadoras, me refiero- Aclare.

Ella, tras aclarar la pregunta, comenzó a explicarme (de forma resumida), como había iniciado este asunto de "los elementos de la armonía" y varias de sus hazañas a lo largo de los años.

Yo escuchaba atentamente, de todo lo que me conto, en sí mismo, lo que más me dio a entender que estas yeguas lucharían hasta el final fue la batalla contra este tal "Tirek", además, esa anécdota me dio un motivo para tomarlas en serio y no pensar que serían objetivos fáciles.

Después de lo que me pareció una hora, de charla, le pregunte a la alcaldesa si podría ofrecerme un baño, dado que ya quería quitarme este uniforme (del cual, afortunadamente, ella no hizo pregunta alguna), ella me ofreció el de escaleras arriba. Antes de subir pude ver siluetas que miraban por la ventana, las cuales se ocultaba si me veían acercar, las ignoraba, por el momento, dado que ya habría suficiente tiempo para introducciones después.

Al llegar hasta el baño abrí el maletín, saque mi nueva indumentaria y me cambie de ropa, dejando el uniforme dentro del maletín junto con la pistola de 9mm que tenía un silenciador adjunto, pero no puesto.

Baje de regreso al despacho de la alcaldesa, la cual, no pudo evitar mirar curiosamente el maletín que portaba.

-¿Y eso?- Pregunto, señalando el maletín.

-¿Qué? ¿El maletín?- Respondí.

-Sí, eso- Aclaro.

Inmediatamente me invente mi mejor pantalla.

-Bueno, fue un regalo de unos amigos, no sé con exactitud cómo me siguió hasta este lugar pero, bueno- Explique.

-Oh- Dijo ella, para después ver por una de las ventanas que unas siluetas le hacían señas.

Ella soltó un suspiro.

-Esto ha pasado antes, me imagino- Empecé

Ella dirigió su mirada hacia mí.

-Si, en otro tiempo, mucho antes, nuestra vecina en el cercano bosque venia de vez en cuando por aquí, la reacción de todos era la misma- Relato con cierto aire nostálgico.

-¿Le parecía bien si salimos y me (por decirlo de alguna manera) presenta ante todos para que se dejen de asustar?- Propuse desinteresadamente.

Ella puso un casco en su mentón pensándolo un momento.

-Siendo que si seguimos aquí, eventualmente una gran turba de ponys entraran tratando de "salvarme" creo que es adecuado- Respondió aceptando la petición.

Asentí ante la positiva de la alcaldesa.

Tercera Persona

Afuera de la alcaldía, había ponys conglomerados en arbustos cercanos, escondidos, temerosos del extraño bípedo que había entrado al pueblo hacia unos momentos.

Otros habitantes, se encontraban en las ventanas de la alcaldía, viendo por las vetanas si la alcaldesa estaba bien, además de hacerle señas para que saliera.

Y otros pocos se habian recluido en sus casas, temerosos de que aquella "cosa" fuera un engendro del EverFree

Los ponys en los arbustos conversaban, trataban de responderse entre si, que era aquello venido desde el bosque.

De golpe, tanto conspiraciones como teorías y debates sobre que era aquel ser, fueron interrumpidos por el rechinar de las puertas de la alcaldía, las cuales había abierto el bípedo, vistiendo ahora un atuendo diferente.

El bípedo, lejos de salir el primero, le había abierto la puerta a la alcaldesa, muchos suspiraron de alivio al ver que su alcaldesa se encontraba bien, pero seguían nerviosos con el hecho de que aquella "cosa" no se retiraba del lugar, cuando la alcaldesa salió, cerró las puertas y se puso a su derecha y permanecía ahí, sujetando un maletín negro, con un símbolo de un sol atravesado por 2 espadas.

De golpe, sin aviso, la alcaldesa empezó a hablar.

-¡Habitantes de Ponyville!- Comenzó la yegua marron con gafas.

Todos los ponys, desde sus escondites, escucharon a la alcaldesa.

-Sé que tenéis miedo y dudas sobre nuestro invitado pero-

Al hacer la pausa hizo un pisotón con su pezuña delantera.

-¿No fueron el miedo o las dudas lo que nos llevó a despreciar a nuestra vecina Zecora?-

La yegua marrón bajo los escalones de la alcaldía, Joseph permanecía en su lugar.

A este punto, ella había aumentado su volumen de voz

-No dejemos que el miedo y los aspectos superficiales, tales como la apariencia, nieble nuestro juicio sobre alguien nuevo, Ponyville es un sitio en el que se nos ha inculcado la magia de la amistad, entonces, ¿Qué nos impide compartirla con alguien nuevo?, salid, entonces, mostrad que no hacemos caso a la apariencia, sino a las intenciones, y yo, que he tenido la oportunidad de hablar con este ser, puede asegurarles, con toda seguridad, que no augura nada malo para nosotros, es un extraviado, muy alejado de su mundo, y es nuestro deber como la comunidad que somos, ofrecerle un techo hasta que pueda regresar, ¿de acuerdo?-

Al finalizar su discurso, los ponys que lo habían escuchado, salieron de sus escondites, y se aglomeraron en frente de la alcaldía.

-Bien, Joseph ¿Te molesta?- Pregunto la alcaldesa al bípedo.

Joseph intercambio lugares con la alcaldesa, quedando el mas cerca de la multitud.

Al pasar apenas un momento Joseph suspiro y comenzó a hablar.

-Debo decir, sin lugar a dudas, que este ha sido el día más extraño que he tenido- Comenzó

-No todos los días te despiertas en un bosque extraño, para después ser perseguido por…"algo" y finalmente caer en un pueblo con habitantes tan…curiosos-

Joseph acomodo su postura un poco.

-Debo, además, agradecerles a todos por darme la chance de hablar y la oportunidad de que podamos llegar a un acuerdo de mutua convivencia, muchas gracias-

Joseph miro a la multitud, una vez más y vio que todos parecían mirarle, ahora, con plena curiosidad.

-Eem, bueno, no es que lo haya planeado, pero, si lo deseáis, podéis hacerme preguntas- Agrego para después quedarse en silencio

Al segundo, todos los ponys levantaron un casco, Joseph los analizo un momento.

-Bueno, eem, a ver…- El bípedo comenzó a buscar entre la multitud a alguien que destacara para responder su pregunta.

Sus ojos se posaron en una yegua de pelaje gris, con una crin negra y ojos de color…¿violeta? O algo en esa índole, Joseph levanto su brazo y apunto con su dedo a la pony.

-¿Si?-

La pony, la cual era conocida en el pueblo bajo el nombre Octavia, bajo el casco.

-¿Cómo podemos confiar en tus intenciones?- Pregunto tajantemente.

Joseph se acomodó la garganta antes de hablar.

-No miento sobre mis intenciones, estoy perdido y alejado de mi mundo, y no tengo intenciones de dañarles-

Siempre y cuando no interferíais en el plan. Pensó el

-Ahora, ¿alguien más?-

Todos volvieron a levantar los cascos, pero uno se distinguía del resto, de pelaje aguamarina clara este casco se agitaba nerviosamente

Joseph lo noticio inmediatamente.

-La yegua de pelaje aguamarina, ¿sí?-

Rápidamente el casco bajo y se escucharon un montón de "disculpe" y "lo siento" además de "con permiso" mientras la yegua parecía abrirse camino entre la multitud

Al llegar hasta el área completamente visible para él, Joseph vio a la entusiasta.

Una yegua con una crin de grisáceo cian y una marca de un arpa en el flanco

Joseph noto su mirada ansiosa, y paso a hablar.

-Bien, ¿Qué quieres saber?- Pregunto el humano a la yegua.

La yegua que se le conocía en el pueblo como Lyra, abrió la boca un par de veces, pero pareció retractarse y volvía a pensar su pregunta, hasta que finalmente hablo.

-¿Podrías contarme la historia de la humanidad?- Recuesto emocionada.

Joseph se quedó extrañado ante tal pregunta.

-Bueno, mi buena amiga, me encantaría, pero el tiempo apremia asi que-

-¿Entonces puedes darme una muestra de tu ADN?-

Joseph parpadeo unas 2 veces.

-Hare como que no escuche eso…Soy Joseph Frost y ha sido un honor hablar con ustedes- Anuncio volviendo al lugar en el que estaba la alcaldesa y esta volvía a dirigirse a la multitud.

-Ahora, amigos míos, que habéis comprobado que es tan normal como ustedes o yo, os pido que volváis a vuestras actividades diarias, muchas gracias-

La multitud se dispersó rápidamente, quedando solo Joseph y la alcaldesa.

Joseph puso una mano en su mentón, pensando.

-¿Ocurre algo?- Pregunto la alcaldesa

-Creo que se nos olvidó algo-

-¿Qué cosa?-

Joseph pensó un momento.

-¿Dónde voy a vivir yo, con exactitud?-

La alcaldesa trato de hablar pero de golpe se escuchó una voz a la izquierda de los 2 haciendo que ambos repararan en ella.

-Creo que os puedo ayudar con eso-

Continuara.

TARDO, pero aquí esta, uff, perdón por el retraso, perdón por todo chicos, pero aquí esta, ya casi termino el lapso, asi que tendré mucho tiempo libre, ¡Disfrutad este capitulo!

Gracias a la gente que dejo sus reviews en el anterior cap, me animaron a escribir esto.

Hasta otra chicos!.