Takano como se le había pedido, investigo sobre la situación y descubrió que lo que le había dicho su señora era verdad, debían tomar nuevas medidas de protección, pero eso le hizo dudar sobre quien era realmente su señora y por qué sabia sobre la distribución del ejercito del este y lo más importante ¿qué más sabia? Decidió investigar un poco más antes de volver.

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Rin se encontraba sola en el jardín, se había alejado de todos, cosa que nunca hacia desde su transformación, porque quería pensar. Había recibido mucha información, el amo tenia cachorros, pero no eran sus hijos biológicos, bueno, si ella era la lady del oeste y tenía tanto poder como él le había dicho, podía entender porque la miraron con miedo, quería conocerlos un poco más, pero cuando creciese más, tal vez, ahora no se sentía correcto, no podía ir y presentarse como ¿Qué? ¿la pareja de su padre?, era raro considerando que ella se veía menor que ellos… Por otra parte, no tenía esposa o al menos eso creía, debía indagar.

Otra cosa importante a averiguar era que sentía su lord en realidad, ¿la había marcado por instinto o por amor? Según eso decidiría que hacer, si era solo instinto, se iría apenas recuperase su edad real, sabía que era cruel, pero ella siempre había anhelado una familia que la amase y era hora de formarse una propia, un esposo e hijos que la quisiesen más que nada, quizás ahora era una youkai, pero quien sabe cuánto duraría eso o si su vida se había alargado siquiera, y no quería estar al lado de alguien que no la quisiera de verdad.

También quedaba la incógnita de por qué se había ido, ¿por qué no le había explicado o vuelto por ella? ¿Cuál era la razón por la que habiendo preparado una habitación para ella nunca la llevo?

Bueno, primero lo primero, buscaría a Shiori y la interrogaría, ella debía saber algo.

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La youkai se encontraba trabajando cuando apareció la pequeña por una esquina, mirándola fijo.

La mujer se dio la vuelta algo asustada, ¿por qué la miraba así? ¿Qué quería de ella?

-Shiorii…-dijo la menor con voz de ultratumba, para después sonreír angelicalmente, lo cual altero aún más a la adulta, algo malo tramaba la joven y no le gustaba nada.

-huum, mi señora ¿necesita algo? -pregunto, intentando fingir tranquilidad.

-jujuju así es, acompáñame-dijo haciendo una seña para que se acerque.

Ambas caminaron hasta una parte alejada del jardín donde nadie pasaba. Shiori empezaba a preocuparse ¿acaso la llevaba lejos para matarla?

-y bien, Shiori, parece que tu sabias algo y no me lo dijiste. -empezó cuestionando.

- ¿mi señora? -pregunto asustada.

-si, a eso me refiero, tú me llamaste señora desde el primer día, porque lo sabias ¿no es así? Que yo era la… jum… compañera del lord y lo que eso significaba, ¡y no me dijiste nada!

La mayor entendió todo, su lord finalmente le había informado sobre su posición, y la pequeña estaba enojada, se tiró al piso haciendo una exagerada reverencia.

- ¡lo siento muchísimo mi señora, tenía miedo que el amo me matase si le decía algo!

Rin se compadeció y la tomó de las manos.

-está bien lo entiendo, pero no más secretos ¿ok?

- ¡hai! -Dijo la mayor con lágrimas en los ojos por la bondad de su señora, cualquier otra la hubiese azotado o algo así.

-bien… mnn ahora tengo una pregunta, ¡pero tiene que quedar entre nosotras dos! -dijo de repente tímida.

- ¿de qué se trata? - Respondió con curiosidad.

-humm ¿lord Sesshomaru tiene esposa?

- ¡¿heeee?! ¿Que no le dijo sobre su posición?

-sí, pero leí que los inuyoukais suelen tener varias esposas.

-uh sí, eso es verdad, pero no es usual que lo hagan cuando tienen una compañera, son más bien matrimonios convenientes, y todos los lords tienen un harén real.

-hum- respondió algo malhumorada- ya veo, no tiene esposas, pero tiene un harén ¿no es así?

-eso es correcto, pero he sabido que el amo no lo ha visitado desde que usted ha llegado.

-¿eh? -Rin parecía sorprendida y se había relajado un poco.

-así es, así que no debería preocuparse, aunque he de advertirle de que vaya haciéndose a la idea, porque es posible que en el futuro adquiera una esposa por sus tierras o algo así, después de todo es un hombre muy ambicioso, y no es algo tan inusual en nuestro mundo, todas las youkais son criadas con este conocimiento y muchas desean que esto pase para tener alguien cercana con quien compartir vivencias, se vuelven como hermanas, ya sabes, los grandes señores suelen estar muy ocupados y no pueden estar mucho tiempo con sus familias, por eso.

- ¡eso es…! -parecía enojada- Yo no quiero eso. - dijo un poco más triste.

-lo comprendo, mi señora y no digo que vaya a pasar, solo que no sería raro que el amo buscase una pareja por conveniencia y que el que lo haga no significa que busque dañarla o algo así, solo que es a lo que todos estamos acostumbrados.

-yo no lo acepto, ¡soy solo yo o nada! -dijo más firmemente.

Así que es una hembra territorial, pensó Shiori, eso estaba bien, las más fuertes y poderosas eran así después de todo. Shiori sonrió y no dijo nada más, después de todo, no convencería a su señora, ni eso era lo que quería.

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Habían pasado algunas semanas, Rin ya tenía 7 años físicamente.

Sesshomaru se encontraba en su estudio trabajando, estaba molesto con Takano, quien no había vuelto en mucho tiempo.

Se abrieron las puertas y el susodicho apareció, como si lo hubiera invocado.

-mi lord, disculpe la demora-dijo haciendo una reverencia.

- ¿qué encontraste?

- ¡demasiado!, lo que la señora decía era verdad, hay que reorganizar la defensa de ese lado, pero eso no es todo, me tome la libertad de averiguar un poco más sobre la señora para su propio conocimiento, creí que le gustaría saber lo que ha hecho el tiempo que han estado distanciados. -Sesshomaru enarco una ceja con interés.

- ¿y qué hallaste?

- ¡es realmente increíble! -dijo emocionado.

Sesshomaru frunció el cejo, ¿qué podía ser tan interesante?

-Al parecer a los 13 años recibió entrenamiento en el templo Shintsuki, ese famoso monasterio al norte.

-imposible, no admiten mujeres-dijo Sesshomaru serio, volviendo a sus papeles.

-lo sé, pero lo logro de alguna forma, es la primera mujer en ser entrenada ahí, y eso no es todo… después de eso fue con Tibius.

Inmediatamente el peliblanco dejo lo que estaba haciendo, sorprendido y miro al hombre en frente suyo. - ¿qué? -pregunto.

-si, al parecer estuvo un año con él, vaya a saber que hicieron… nadie sabe nada de eso, luego viajo mucho, parece ser que se educó con diversas personas e hizo varios trabajos.

- ¿podrías ser más específico? -dijo el menor molesto.

-no, me tardaría mucho, realmente conoce a muchas personas: médicos, astrólogos, guerreros, ladrones, geishas ¡de todo! Le perdí la pista varias veces, y decidí volver o no terminaría nunca. Creo que debería preguntarle en persona- dijo concluyendo. - y luego decírmelo, porque tengo mucha curiosidad-agrego sin poder contenerse.

Sesshomaru le miro molesto, ¿qué diablos estaba pasando? ¿Cómo podía no saber estas cosas de Rin? ¿Por qué no le había contado? ¿Qué más había hecho? Le molestaba no saber, él siempre se había jactado de ser el que más la conocía en el mundo, y ahora parecía que era el que menos sabia. Eso le molestaba. Sin más se levantó y salió de la habitación.

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Takano se reunió con Shiori, la curiosidad y el interés por su nueva señora no desaparecía, quería saber más, parecía que no bromeaba cuando había dicho que le gustaban las artes marciales, ¿qué tan buena seria? Ya quería que creciese ¡y así poder enfrentarla y comprobarlo!

- ¿qué te sucede? Te ves emocionado-dijo la mujer.

-lo estoy, parece que la pequeña señora no es tan inocente como pensábamos.

- ¿eh?

A continuación le conto todo lo que había descubierto, ambos estaban sorprendidos.

-bueno eso… espero que no cambie nada…

- ¿por qué lo dices? -pregunto el castaño.

-bueno, me refiero a la forma que tiene nuestro lord de ver a la pequeña, él siempre la considero su protegida, alguien a quien debía cuidar, si es tan fuerte que ya no lo necesita ¿que pasara?

-huh- Takano recién se daba cuenta.

- ¡por eso debemos seguir con nuestro plan! ¡Debemos enamorarlos entre ellos! ¡Ahora no es solo a la señora!

-si tienes razón, seguiré investigando luego e intentare hacer que se enamore de ella contándole sus hazañas, después de todo ¡le agradara saber lo lista y fuerte que es su hembra! ¡Le haré sentir orgullo por ella!

-sí, si ¡es una buena táctica! -contesto entusiasmada Shiori, sabiendo que funcionaria. - ¡yo intentare convencer a la señora del buen partido que Sesshomaru es!

-entonces es un plan. ¡oh, esto será divertido!

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Rin estaba en su habitación cepillando su cabello cuando el lord entro y cerró la puerta con un golpe detrás de él, estaba muy enojado, pensó.

-Rin, Takano ha llegado, traía muy interesante información.

-¿ah sí?

-sobre ti.

-¿me mando a investigar?

-no, él lo hizo por su cuenta.

-hum, ¿y qué le dijo?- Sesshomaru entorno los ojos ante esto.

-al parecer no fuiste tan paciente como creí… ¿por qué saliste de la aldea?

-yo… ¡quería irme con usted!

-te dije que volvería cuando fueses mayor.

Rin sacudió la cabeza negando enérgicamente.

-no, lo sé, no lo fui a buscar, fui una buena niña y esperé, pero no quería ser una carga para usted, no quería que se arrepintiese de llevarme con usted, además… ¡ya no quería sentirme débil e indefensa! ¡es molesto!

-eso fue peligroso.

-lo sé, pero ya no había nada que pudiese aprender en la aldea, Inuyasha maneja bien el sable, pero no es tan buen profesor, al igual que con el resto, llego el momento que ya no tenían nada que enseñarme, así que me fui, lo siento, no le dije nada porque quería que fuera sorpresa, pero usted no volvió... por lo que nunca puede decirle.

Sesshomaru ya se había calmado para este momento, sabía que cuando algo se le metía a Rin en la cabeza nadie podía pararla, por lo que esos inútiles no podrían haber hecho nada de todas formas.

-bien, cuéntame todo.

Rin abrió mucho los ojos. Su amo estaba siendo muy comprensivo, realmente no era el mismo de siempre.

-ahhh es muy largo, pero supongo que podría empezar y seguimos otro día.

Sesshomaru la agarro y se la llevo a su habitación, pidió que trajeran sus alimentos allí y empezaron una larga noche de ponerse al tanto.

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-¿qué hiciste luego de ir con Tibius y a esas aldeas a aprender?

-bueno, ya para la edad de 15, encontré un dragón que estaba herido, solo jamás habría sobrevivido, ¡pero no podía dejarlo así! por lo que después de mucho tiempo intentando cuidarlo y de que este me rechazara, logre ganarme su confianza y ahora somos amigos, lo mismo me paso con muchos otros dragones, es como si tuviese un imán para ellos… ahora tengo muchos amigos dragones que vienen cuando los llamo, por eso muchos me llaman domadora de dragones, aunque no me gusta ese nombre.

-¿dónde están?

Es raro, pensaba Sesshomaru, la única forma que volviesen por ella era que hubiesen formado un vínculo, hecho un contrato, por eso le extrañaba que no estuviesen con ella.

-con el dinero de varios trabajos compré una isla desierta y les di su ubicación para que vivan en paz ahí, sin miedo a ser cazados, no quería atarlos a mi lado, era innecesario, y ellos no están hechos para ser mascotas, nacieron con alas para ser libres y volar.

Esa filosofía era muy propia de ella, pero lo que le intrigaba era otra cosa… ¿¡Era una terrateniente!? ¿cuándo había pasado? ¿Cómo había hecho eso? ¿Qué clase de trabajos hacía para conseguir lo suficiente para comprar tierras?

-¿qué trabajo te puede dar tanto dinero?- ante su pregunta la cachorra volteo la cabeza y rehuyó su mirada. Al parecer no iba a decirle nada.

-Rin.

-¡está bien! Cuando usted me dijo por segunda vez…¿lo recuerda no?-le dijo sarcástica.

El entorno los ojos ante esto, enojado. Rin sonrió satisfecha y siguió su relato.

-hum bueno, después de eso yo sabía que no iba a volver, así que deje de esperarlo y decidí volver a viajar. Ahí encontré unas personas e hicimos un grupo, eramos mercenarios, aunque me gustaría decir que más bien eramos justicieros, porque si el trabajo no nos iba, no lo hacíamos.

-no me digas que…

-sip, el grupo Sakura.

Él había oído de él, todo el mundo había oído de él, un grupo de asesinos elite, los targets de esta gente eran cosa seria, nadie sabía cómo lo hacían, pero siempre conseguían su objetivo, a lo largo del tiempo se había llegado a conocer sobre los miembros y aun así , aunque ya no eran un misterio, eran temidos. Sin embargo, había alguien que siempre había permanecido en las sombras, un 6 miembro del que nadie sabía nada con claridad, solo que era una mujer, ¿podría ser esta persona Rin? ¿Cómo era posible? No le entraba en la cabeza que su Rin, la tierna niña de las flores y sonrisas, pudiese ser esa persona ¿Que tan fuerte y temible era? ¿Ella que odiaba que las personas murieran ahora era una asesina?

-amo, no piense demasiado en eso… puede que haya cambiado, pero aun soy la misma, solo que no lo demuestro ante el resto, nadie me ha visto como usted me ha visto, en todos los sentidos de la palabra.

Le sorprendió escuchar eso, ¿cómo siempre sabía lo que quería escuchar?

-bien, suficiente por hoy, ve a dormir.

-¿eh? Está bien, buenas noches-le dijo mientras se dirigía a la cama y se metía como si fuera la suya propia. El sonrió ante esto, parece que ella al fin empezaba a entender cuál era su lugar, a su lado, en su cama y su vida. Pensando esto se dirigió a la cama para dormir también, o más bien observarla toda la noche, porque él no requería descansar constantemente como ella.