Lenore the Cute Little Dead Girl no me pertenece, es de Roman Dirge.


~Advertencias.


N/A: Para la creación de este fanfic se necesitaron un Ragamuffin vampiro y una Lenore que si puede crecer, además del ambiente sombrío de Halloween.


Todos te advierten sobre ella.

—Es una chica rara —te dice alguien; y tú lo sabes bien, pero su cabello dorado y su bello rostro lo hacen irrelevante.

—No tiene amigos —susurran, pero no te importa… ella será toda para ti, entonces.

—Ella dice cosas muy extrañas —ellos aseguran. "¿Y qué?", tú piensas, "todas las chicas lo hacen".

Entonces, un día, el rumor más extraño llega hasta ti.

—Su novio es un fantasma —ellos dicen en un tono apenas audible—. Él murió en un accidente y la amaba tan profundamente que cada chico que quiere estar con ella desaparece.

Tú ríes, porque es ridículo. Nadie nunca antes mencionó un novio siquiera y ahora además de eso es un monstruo temible.

Los rumores no te importan. La quieres a ella y sólo a ella. Y ella te quiere también, lo sabes, estás seguro de ello cuando te acercas y le preguntas –o mejor dicho, le tartamudeas–:

—L-Lenore, ¿t-te gustaría s-salir con-migo?

—Sí —ella dice con calma, pero tú sabes bien que ella está emocionada en el interior… ¿cierto? —. Te veo en mi casa esta noche.

Tu cabeza casi explota ante la prometedora propuesta. Le sonríes, asientes y casi te pones a bailar. No te das cuenta hasta que ella se ha ido de que no tienes ni la más remota idea de dónde vive.

Llegas a su casa –después de buscar unas cuantas horas–, que es enorme y sombría. Sus padres debían ser grandes fanáticos del estilo gótico.

Ella te está esperando, con un hermoso vestido negro y el té servido.

Dedicas un buen tiempo a observarla, su piel pálida, ojos brillantes y cabello claro hacen un contraste casi etéreo con su oscura vestimenta.

Ella es como un pequeño ángel malvado.

Te encanta, todo sobre ella te fascina, incluso a pesar de que el té que te sirvió no te guste en absoluto.

Ella es perfecta, la mujer ideal para ti –bueno, la chica ideal–.

Ella susurra palabras extrañas –no puedes ponerle atención a su conversación–, relatos sobre gatos, hámsters, hadas y ¿taxidermia? Estas tan enamorado que te encanta su excentricidad.

No lo soportas, te levantas de un salto derramando la bebida sobre la mesa y dejando una mancha oscura sobre la madera. Un segundo después estás sobre ella, dispuesto a besarla.

La rubia ni siquiera bate las pestañas y de un momento a otro tu espalda golpea con fuerza el comedor, mientras unos ojos escarlata te fulminan.

— ¡Era cierto! —Gritas, mientras una sombra se cierne sobre ti— ¡Tu novio es un fantasma!

—Él es un vampiro —corrige ella.

—No soy… su novio —dice la sombra, pero ninguno de ustedes le presta atención.

Algunos pedazos de las tazas y la desafortunada tetera de porcelana laceran tu piel y la sangre brota con rapidez.

Sus ojos rojos nunca se separan de ti y las palabras de Lenore toman sentido en tu mente: "Es un vampiro".

Incluso antes de que él sonría, antes de que puedas ver sus colmillos y de que sus manos frías como el hielo te sostengan en tu lugar, sabes que estás perdido.

Bueno, todos te lo advirtieron.