Disclaimer: Los personajes pertenecen a Akira Toriyama. Este fic es una traducción de Aftershocks, escrito por aria710.


Capítulo 20

En un Mundo Oscuro

Fue difícil convencer a Piccolo de que ya no necesitaba que lo cargaran, pero de alguna manera Gohan lo logró. Por mucho que quisiera volar de regreso hacia su padre y su tío Vegeta, sabía que esa no era la mejor opción. Quería vivir y quería que su tío Raditz viviera también, pero no había manera de que pudiera dejar Namekusei con su padre y sus otros amigos todavía en él.

Freezer los cazaría eventualmente, separándolos y luego matándolos uno a uno. Claro, el niño Saiyajin no conocía muy bien al emperador, pero sabía que era despiadado. Sabía que Freezer no tenía reparos en matar, y que la criatura estaba decidida a acabar con la raza Saiyajin y con cualquier persona conectada a ella.

-La nave no está demasiado lejos –Piccolo no volaba demasiado rápido. Mucha velocidad produciría un Ki fácil de detectar, y no podían arriesgarse. El cuerpo de Raditz, por otro lado, era voluminoso y dificultaba el vuelo.

Gohan echó un vistazo a su tío muerto. Por supuesto, él sabía que la Tierra tenía sus propias esferas para conceder deseos. ¡El niño solía usar una de ellas en su sombrero! Se había inestabilizado ante la muerte de su tío, su pensamiento racional nublado ante la necesidad de pelear.

-Shenlong puede revivir a Raditz, ¿verdad? –preguntó luego de aclarar su garganta.

El Namekuseijin se encogió de hombros sin comprometerse.

-Tal vez. Shenlong revive a una persona generalmente donde está su cuerpo.

-Sin embargo, podríamos hacerlo aquí... con nuestro último deseo, ¿no?

Piccolo parecía silencioso entonces, aunque Gohan no entendía por qué. No era tan absurdo, pero el Namekuseijin parecía reacio a dar algún tipo de respuesta. Gohan decidió hacer una pregunta diferente.

-¿Entonces el tío Raditz vivirá en la Tierra con nosotros?

Piccolo no respondió de inmediato. Disminuyó la velocidad aún más y comenzó a descender, la nave espacial Namekuseijin podía avistarse claramente en el suelo.

-No estoy seguro si un Saiyajin se sentiría cómodo con una vida en la Tierra.

-Pero mi papá está bien, señor Piccolo.

-Ese viejo hombre tortuga dijo que tu papá experimentó un trauma en la cabeza cuando era niño –Piccolo tornó los ojos-. Es un milagro que no lo haya adivinado antes.

Gohan se encogió de hombros y sacudió su cola por el aire.

-Sin embargo, estará bien. Al tío Raditz y al tío Vegeta les gustará la Tierra, sé que lo harán –pero no estaba tan seguro de eso. Ambos eran tan volátiles y tan acostumbrados a luchar. Seguramente sería un gran cambio, pero de todos modos tenía que ser mucho mejor que la vida que conocían como esclavos de Freezer-. No puedo esperar para ver a mi mamá de nuevo.

-La verás.

-Aunque probablemente solo me haga estudiar… –No pudo evitar sonreír un poco ante eso. Era extraño lo fácil que podían cambiar las prioridades. Nunca pensó que habría un día en que echaría de menos los regaños de su madre.

Gohan miró la nave espacial que se encontraba frente a él. Aunque impresionante, todavía parecía un poco primitiva en comparación con las naves espaciales de Freezer. Era blanca y morada, y tenía una apariencia casi de una concha. La nave espacial, extrañamente, tenía un estilo arquitectónico similar a la de los pueblos Namekuseijin que habían visto.

-Qué desperdicio –gruñó Piccolo.

-¿Eh? –Eso tomó por sorpresa a Gohan. En lo que respecta al avance tecnológico, la nave espacial fue un gran paso para los terrícolas. Por supuesto, el niño no recomendaba explorar el espacio demasiado a fondo. Después de su pequeña aventura con los Saiyajin, dudaba que algún tipo de viaje especial fuera a terminar bien para los humanos-. ¿Qué quiere decir, señor Piccolo?

-Verte desperdiciar todo tu potencial en los libros. Tu padre no estará para protegerte a ti ni a la Tierra para siempre. Necesitas más entrenamiento –el Namekuseijin resopló un poco y avanzó, dando un paso hacia la nave-. Piccolo.

Los ojos de Gohan se agrandaron cuando la compuerta de la nave se abrió lentamente para revelar su interior.

-Cómo... cómo –el niño sacudió la cabeza, terriblemente confundido-. ¿Cómo es que sabe tanto sobre esta nave?

-Lo vi todo desde el planeta de Kaiosama y esta nave solía pertenecer a Kami –Piccolo se retiró a otra habitación, en donde dejó caer el cuerpo de Raditz. Se limpió el rastro de sangre en su traje Gi antes de volverse hacia Gohan-. Estamos conectados, ya sabes.

Gohan sacudió la cabeza.

-No, no lo sabía. Kamisama es Dios, ¿verdad?

Piccolo hizo un ruido de disgusto ante eso. Atravesó los pasillos oscuros de la nave, encendió las luces y dejó que el chico lo siguiera.

-Es el guardián de la Tierra y creador de las Esferas del Dragón de la Tierra, nada más.

-Bueno, eso sigue siendo bastante impresionante –Gohan retrocedió un poco al escuchar el gruñido enojado de Piccolo-. ¿Por qué no te agrada? ¿Fue malo contigo?

Piccolo sacudió la cabeza.

-En realidad, somos la misma persona.

-Oh –Gohan no entendía qué significaba eso. Su padre solía contarle las historias de su infancia, pero algunos de los detalles eran difíciles de comprender incluso para el propio Saiyajin adulto-. ¡Oh! ¿Como tú y Nail?

-Casi. Lo que Nail y yo hicimos fue un tipo de fusión diferente al que se produjo entre mi padre y Kami. Una vez fuimos la misma persona y pudimos separarnos. No creo que pueda hacer eso con Nail.

Esto se estaba volviendo aún más complicado de lo que pensaba originalmente el Saiyajin.

-Espera, ¿era la misma persona que tu padre? Entonces, ¿eso técnicamente no lo convierte en tu...

-No –Piccolo obviamente estaba frustrando. A Gohan le recordó brevemente a Vegeta por un segundo... pero Vegeta era infinitamente menos paciente-. Los Namekuseijin se reproducen de manera muy diferente a los humanos o los Saiyajin.

Gohan asintió con la cabeza.

-Oh, está bien. Todavía me sorprende que los humanos y los Saiyajin sean tan genéticamente similares que realmente puedan producir descendencia viva y funcional.

Vio la leve sorpresa en el rostro de Piccolo.

-Eres inteligente, Gohan.

-G-gracias, señor Piccolo –la sonrisa del chico se ensanchó.

-Ahora que ya no tengo ningún plan para dominar el mundo, creo que mi agenda estará bastante libre cuando regresemos a la Tierra.

Sabía a lo que se refería el Namekuseijin, y Gohan aprovechó la oportunidad.

-Le invitamos a venir al Monte Paozu, Sr. Piccolo. Estoy seguro de que a mi padre le gustaría un compañero de entrenamiento como usted. Y tal vez podría entrenarme más, si de verdad cree que tengo ese potencial.

Piccolo se cruzó de brazos y miró al niño. No parecía mucho en absoluto, pero el muchacho tenía corazón y coraje si lo empujaban en la dirección correcta.

-Creo que me gustaría eso.


"¿Qué? ¿Cómo era posible que un idiota de tercera clase causara esa cantidad de daño?"

Se habría enojado con Goku, si el hombre no acabara de salvarle la vida. Vegeta se limpió el resto de sangre de la parte inferior de su nariz y miró al Saiyajin más alto. Había algo diferente en su Ki; su energía parecía casi manchada de emoción.

-Kakarotto, nivela tu cabeza. Nunca sobrevivirás así.

Goku no respondió, ni siquiera miró al Príncipe Saiyajin. Su mirada instigada nunca abandonó la de Freezer.

-No te molestes en levantarte. Solo serás derribado de nuevo.

Una risa grave se oyó desde la forma caída del lagarto blanco. Freezer volvió a ponerse de pie, no se veía peor que hace unos segundos.

-Vaya, vaya. El otro idiota está de vuelta. Al menos ahora no tendré que perseguirte antes de matarte.

-No dejaré que eso suceda –Goku volvió a tomar posición de lucha-. Eres un asesino. Alguien necesita llevarte ante la justicia.

-Lo que sea. Estoy cansado de que monos inmundos se interpongan en mi camino –Freezer sonrió antes de golpear a Goku directamente en la mandíbula. La cabeza del Saiyajin se giró hacia la izquierda, el golpe le hizo retroceder de dolor. Freezer no cedió. Envió otro golpe al estómago de Goku y luego una patada rápida en las rodillas del Saiyajin. El hombre de cabello negro siguió retrocediendo hasta que Freezer lo agarró por el cuello.

-Sé quién eres. Estúpidos monos Saiyajin que piensan que tienen oportunidad contra . ¡Yo! El ser más fuerte de todo el universo. Y ningún orgullo o sentido de justicia puede detenerme. Tonto.

Vegeta se adelantó cuando el cuerpo de Goku fue arrojado por el aire, chocando contra él.

-Idiota –dijo Vegeta, maniobrando el cuerpo de Goku en una posición de pie. Él gruñó al Saiyajin más joven y luego se volvió hacia el monstruo-. ¡No tienes oportunidad contra él, Kakarotto!

-Eh... entonces tú tampoco.

El Príncipe Saiyajin resistió su impulso de tirar a Goku al suelo.

-¡No me hables así!

-No tenemos tiempo para discutir entre nosotros, Vegeta –Goku empujó su barbilla hacia arriba. Freezer flotaba unos metros sobre ellos, con los brazos cruzados, sus dedos blancos golpeando con impaciencia. Pero los ojos del joven Saiyajin dejaron los de Freezer por un momento para mirar a Vegeta. Él comenzó a jadear fuertemente-. Somos casi iguales en fuerza.

-Entonces, ¿por qué estás jadeando y jadeando como un... –Vegeta se detuvo de repente ante la leve sonrisa de Goku. El imbécil no era tan imbécil. Necesitaba una forma de hablar con Vegeta, y en realidad se arriesgó a ser golpeado por Freezer con la pequeña posibilidad de que el alienígena esperara a que se levantara y peleara nuevamente.

Freezer mismo pareció responder a la suposición del príncipe.

-Ustedes los Saiyajin se cansan demasiado fácil. Recuperen el aliento rápidamente. Tengo planeada un poco más de diversión.

El área permaneció en silencio a su alrededor, excepto por el aliento acelerado de Goku. Vegeta rápidamente se acercó al otro Saiyajin.

-Kakarotto, Bulma todavía está por aquí. Necesitamos sacarla de aquí.

-Necesito hablar contigo, Vegeta.

-¿Qué mierda crees que estamos haciendo ahora? Conseguiste engañar a Freezer por un segundo, pero pronto se aburrirá y querrá matarnos.

Goku se encogió de hombros.

-Entonces no lo dejemos.

"¿Qué demonios le pasa?"

Era raro que Vegeta no entendiera a un guerrero. Incluso a Freezer podía comprenderlo. Sabía que el monstruo tenía un ego enorme, que disfrutaba burlándose y menospreciando a sus enemigos hasta que finalmente se aburría. Nappa era un bruto sin cerebro, y Raditz tenía una fuerza sorprendente pero demasiadas emociones para mantener la cabeza despejada. Pero ¿Kakarotto? No sabía lo que estaba pensando el Saiyajin. Parecía tonto y débil a primera vista, pero Vegeta lentamente se estaba dando cuenta de que Goku tenía un conjunto de tácticas propias. Y que eran brillantes.

-Necesitamos trabajar juntos, Vegeta. Juntos podemos vencerlo.

-Nos arrojó a los dos a un lado como muñecas de trapo –gruñó Vegeta-. Necesitamos más que solo 'trabajo en equipo', Kakarotto. No seas ingenuo –se detuvo por un segundo y luego volvió a mirar hacia el horizonte-. Necesito sacar a Bulma de aquí.

-La amas, ¿verdad?

Esa palabra lo desconcertó de nuevo. Amor. ¿Cómo se suponía que sabría algo sobre el amor? Abandonado a los 5 años, torturado por otros 24 años. No sabía nada de esa emoción, de ninguna emoción que no fuera orgullo o dolor. Pero sus propias palabras lo sorprendieron.

-No tengo tiempo para resolver eso ahora.

-Yo solía ser igual, ¿sabes? El amor para mí significaba comida. El matrimonio significaba comida. Diablos, creía que todo era comida…

"Imbécil." Vegeta tornó los ojos.

-Kakarotto, Freezer querrá darnos una paliza de nuevo. Podemos discutir tus deficiencias emocionales en otro momento –Vegeta hizo una pausa-. En realidad, nunca vuelvas a mencionarlo. Dudo que quiera escuchar eso de nuevo sin importar cuánto tiempo libre tenga.

Goku sonrió y se estiró, enderezando la espalda.

-Llevaré a Bulma y los demás a la nave espacial. Sé dónde está.

-Envíalos lejos de este planeta.

-Por supuesto. Mi hijo va a estar con ellos –Goku abrió un puño y luego suspiró-. Tú también lo sientes, ¿no?

Sí lo hacía. Vegeta sabía que algo iba a suceder. Freezer no había matado a suficientes personas, lo cual no era bueno. En los exterminios, el malvado emperador se encargaría de ver que se eliminara toda presencia viva en el planeta. Pero aún había Namekuseijin con vida. Había demasiados Namekuseijin con vida. "¿Qué está planeando?"

Normalmente, Vegeta pensaría que Freezer solo planeaba volar el planeta entero. No sería la primera vez que el alienígena había optado por la ruta del genocidio. Pero aún estaban las Esferas del Dragón. Vegeta sabía que Freezer las quería y no podría pedir su deseo si las destruía junto al planeta.

-Kakarotto, seré capaz de defenderme contra Freezer por un rato. Llévatela de aquí.

El idiota seguía sonriendo. Estaba planeando algo, pero qué, Vegeta no tenía idea.

-Al menos déjame ayudarte a lastimarlo un poco primero. Tuve suerte antes. Déjame intentarlo de nuevo.

"Realmente es un Saiyajin."

Vegeta sabía que Goku probablemente nunca había luchado contra alguien tan poderoso como Freezer, y que seguramente estaba emocionado por el desafío. El Saiyajin continuó:

-¿Qué dices, Vegeta? –Extendió su mano-. ¿Equipo contra él?

El príncipe ignoró el gesto pero asintió levemente con la cabeza. Esto será interesante.


No podía sentarse a menos que alguien la atara físicamente a una silla. Su mente evitaba cualquier tipo de pensamiento coherente, abrumada con el conocimiento de que Vegeta podría morir en cualquier momento. Y no era como si ella hubiera tenido un buen momento con el Príncipe Saiyajin antes de que él se enfrentara a su enemigo mortal.

Él solo la miró fijamente. Como un pez muerto. Como si estuviera hablando en otro idioma o no hubiera dicho nada en absoluto. Ninguna respuesta. No un 'yo no te amo', o un 'gracias'. Ni siquiera un 'deja de hablar idioteces y ve a cocinarme algo'. Nada.

Vegeta se limitó a mirarla, y aunque Bulma sabía por qué, aún así no podía evitar sentirse herida. "¿Que estabas esperando?"

Sabía muy bien de lo físico. Ella no tenía ninguna duda al respecto. Tampoco tenía miedo de aceptar que ella le gustaba. Estaba segura de que Vegeta gustaba de ella. Él quería ser parte de su vida, y la idea de eso la hacía sentirse completamente embelesada.

Sin embargo, al mismo tiempo estaba aterrorizada. Bulma no era una persona fácil de tolerar, y ella lo sabía. Era mandona y necesitada y se alteraba fácilmente. Yamcha, cuando no andaba con otras chicas, era el novio ideal. Él la amaba, tenía la capacidad de protegerla de básicamente cualquier ser no extraterrestre, e incluso comenzó a rivalizar sus ingresos con su prometedora carrera de béisbol.

Vegeta no tenía nada. No es que ella fuera tan superficial como para preocuparse por el dinero o su carrera, pero se preguntaba por qué no le importaba. Bulma no tenía idea de lo que Vegeta haría en la Tierra, y eso no le importaba en absoluto. Ella solo quería tenerlo a su lado.

"Eso no suena saludable."

Bulma suspiró. No quería enamorarse de alguien tan emocionalmente ausente. ¿Y si ella quisiera casarse algún día? ¿Y tener hijos?

De repente recordó a su madre. ¿Cómo podía haber sugerido que ella y Yamcha tuvieran hijos? Psh, era ridículo. Esa mujer quería nietos más que nada, y como su única hija, Bulma tenía el deber de cumplir ese sueño. De acuerdo, tal vez no era tanto un deber. Apostaría a que sus hijos serían súper lindos.

Vegeta, sin embargo, probablemente tendría bebés con rostros enfadados. Bulma rio ante la idea. Realmente querría ver eso algún día.

-Goku está con ellos ahora –interrumpió Krillin acercándose, la noticia detuvo de inmediato los pensamientos de Bulma. Su estado de ánimo se aclaró significativamente con eso. No había enemigo que Goku no pudiera derrotar. Podrían hacerlo. Los dos Saiyajin podrían matar a Freezer juntos.

-Eso es excelente –sin embargo, su voz todavía sonaba un poco deprimida. Hm. A ella no le gustó eso.

Krillin pareció notarlo también. El hombre más bajo mostró una sonrisa incómoda.

-Apuesto a que él también.

Sus cejas azules se arquearon ante las palabras. Bulma se dio la vuelta.

-¿Qué?

-Ya sabes... apuesto a que él también te ama.

Por un segundo, se olvidó de la batalla en la distancia. Ella agarró a Krillin por su gi anaranjado y le dirigió una mirada mortal.

-¿Qué? ¿Escuchaste eso?

-Umm... estabas hablando en voz alta.

Ella se sonrojó de inmediato y soltó al luchador antes de darse la vuelta, avergonzada.

-Genial. Ahora todos saben lo idiota que soy.

-¿Idiota?

-Oh, vamos Krillin. Apuesto a que ustedes seguirán hablando por años sobre lo estúpida que era Bulma, siempre enamorándose de chicos malos que no saben cómo expresar sus sentimientos –Yamcha volteó la cabeza ante esto y ella rápidamente añadió-. Sin ofender, Yamcha.

El bandido se encogió de hombros y volvió la cabeza en dirección a la pelea.

-Bueno, espero que tengamos años para burlarnos de eso –rió Krillin.

Los ojos azules de Bulma se volvieron penetrantes.

-No es divertido.

-Vamos, Bulma. No veo por qué estás tan preocupado. El tipo obviamente está enamorado de ti –eso, sorprendentemente, vino de Yamcha.

Bulma enredó un dedo por su cabello.

-¿Realmente lo crees?

-Creo que sí –asintió Krillin con la cabeza-. Quiero decir, aún no te ha matado cuando parecía querer hacerlo antes. Eso debe ser una buena señal.

Ella golpeó al pequeño luchador en la cabeza. Eso no era nada reconfortante.

-Está en la forma en que te mira, Bulma. La forma en que se miran el uno al otro. ¿Qué más quieres? –Yamcha agregó-. No nos hemos mirado de ese modo en años.

No había amargura en su voz, solo nostalgia de un viejo recuerdo. Parecía que su relación había terminado hace años, no días. Y Bulma tuvo la triste impresión de que tal vez estaban destinados a terminar incluso antes de que hubieran empezado. Ella suspiró. Con ese pequeño deseo que pidió todos esos años atrás, nunca tuvieron oportunidad.

-Gracias, Yamcha.

Él se encogió de hombros y sonrió en su dirección.

-No hay problema, Bulma.

-Además, creo que es genial –Krillin le dio una sonrisa mucho más amplia, pero su comentario la confundió-. Quiero decir, enamorarse de un enemigo... eso suena un poco…

-Estúpido –murmuró Bulma.

Krillin la miró sin comprender.

-Iba a decir romántico.

-Oh por favor, Krillin.

-¡Hablo en serio!

-Bueno, cuando te enamores de alguien que alguna vez quiso matarte a ti y a tus amigos y que tenga la capacidad emocional de un robot, hazme saber lo romántico que te parece –resopló Bulma.

Krillin suspiró y se alejó de la mujer.

-No gracias, Vegeta es todo tuyo.

Yamcha de repente se dio la vuelta.

-Eh, ¿chicos?

Ella no estaba de buen humor. Bulma estaba lista para morder la cabeza de alguien.

-¿Qué?

Pero la expresión ligeramente preocupada de Yamcha la dejó en silencio. El bandido miró frenéticamente a su alrededor.

-¿Dónde está Dende?


Cientos de golpes eran lanzados cada minuto; la mitad de ellos golpeando el aire, la otra haciendo contacto con el cuerpo duro de Freezer. Goku amaba cada segundo de eso. Nunca había peleado con alguien que parecía tan imparable, y esa chispa en él quería arder.

Pero una mirada en dirección a Vegeta y el joven Saiyajin supo que necesitaba reprimirlo. Por mucho que amara esta batalla, no era realmente suya. Goku esquivó el látigo de la cola de Freezer y luego agarró el apéndice con ambas manos. En la fracción de segundo que Freezer se volvió para mirar hacia el Saiyajin, Vegeta ya tenía un puñetazo arqueado hacia la mejilla del monstruo. El Príncipe Saiyajin estaba prácticamente radiante de energía. Finalmente había hecho sangrar a Freezer.

-Entonces no eres invulnerable –Vegeta sonrió y torció las muñecas, produciendo un crujido de estiramiento-. Es bueno saberlo.

Freezer gimió de frustración y retiró su cola del agarre de Goku. Luego lo golpeó en el estómago, haciendo que el Saiyajin se quedara sin aire por un segundo. Goku agarró sus abdominales pero rápidamente se recuperó. Se las arregló luego para escapar de un ataque de explosión de Ki. "Rayos, este tipo es realmente fuerte."

Vegeta tampoco era débil. Ninguno de los dos lo era. Pero estaban necesitando toda la energía de los dos combinada para mantenerle el ritmo a Freezer. "Si seguimos así, no ganaremos." Goku reprimió el pensamiento pesimista. No podía dejar que eso sucediera, pero ya no le quedaban muchos trucos bajo la manga.

Solo tenía dos, en realidad. Y uno por el que sabía que Vegeta lo odiaría. Lo que dejaba al otro, que probablemente también haría que Vegeta lo odiara. Goku empujó su cabeza hacia un lado, indicando a Vegeta que esquivara a la izquierda cuando estuviera listo. Juntó las manos y apenas cargó el Ki azul en sus manos.

-¡Kamehameha!

Fue una explosión débil, pero se las arregló para mandar al demonio de vuelta al suelo. Vegeta se había alejado de la energía antes del contacto y ahora flotaba junto a su compañero Saiyajin. El príncipe se secó el sudor que coronaba su frente y luego disparó muchas ráfagas de Ki más pequeñas en el cráter donde cayó el cuerpo de Freezer.

Goku respiró hondo, esta vez sin fingir nada de su cansancio.

-Por Kamisama, este tipo sí es resistente, ¿eh?

-Es hora de que los lleves a la nave, Kakarotto –Vegeta estaba impasible y completamente sin aliento.

Eso preocupó un poco a Goku.

-¿Estás seguro de que puedes distraerlo?

-No tardes demasiado.

-De acuerdo –Goku comenzó a volar lejos mientras Vegeta daba vueltas alrededor de Freezer como un buitre. Tendría que moverse lentamente para no captar su atención. Eso sería...

Los ojos oscuros de Goku se abrieron cuando vio que Freezer se retiraba rápidamente del agujero abollado en el suelo. Miró hacia los dos Saiyajin, gruñó y posó su mirada hacia el cielo verde. "¿Qué está haciendo?"

-Esto ha sido divertido. Debo admitirlo. Ustedes dos me han ofrecido una pelea mejor de la que jamás había soñado, pero no puedo olvidar mi misión original. Sería una tontería.

"¿Qué?" Goku miró a Vegeta que estaba gruñendo de ira.

-Demonios. Las Esferas del Dragón.

El Saiyajin más joven también se puso rígido. Sus amigos tenían las Esferas del Dragón, pero no tenía sentido. Freezer no sabía que ellos las poseían. No tenía radar que pudiera detectarlos. "Entonces, ¿qué es lo que busca?"

Goku miró hacia donde se dirigían los ojos de Freezer y finalmente sintió un Ki. "¿Dende? ¿Qué está haciendo?"

-No es a ella a quién busca –Goku trató de calmar a Vegeta-. ¡Pero tienes que seguirlo!

-¿De qué estás hablando, Kakaroto? –Vegeta estaba perdiendo la paciencia lentamente-. Debe saber que Bulma...

-Cállate, Vegeta –el raro tono brusco de Goku sorprendió al otro Saiyajin-. Síguelo, y yo iré con los demás.

La voz del demonio frío se escuchaba incluso a su altitud.

-¿Pero cuánto crees que tomará mi deseo? ¿Una hora tal vez? Eso suena correcto –Freezer levitó en el aire, rocas y otros escombros siguiéndole-. Sí. Será una hora. Les dará algo de tiempo para que ustedes lombrices se arrastren lejos. Si logran hacerlo, me aseguraré de hacerles una visita en la Tierra.

Goku entró en pánico y se volvió hacia Vegeta.

-¿Qué está diciendo? Vegeta...

El otro Saiyajin estaba disparando hacia Freezer; el temor y rabia increíblemente evidente en su energía. El tirano simplemente rió y levantó un dedo, donde se produjo una repentina esfera anaranjada en el aire.

-¡Vegeta! –Goku voló y golpeó su cuerpo contra el del otro Saiyajin, derribándolos a ambos al suelo en una fuerte colisión.

La esfera anaranjada y ardiente se filtró por la superficie de Namekusei, y antes de que Goku pudiera mirar hacia atrás para ver la cara maníaca de Freezer, el tirano se había ido.

-¡Maldito imbécil! ¿Por qué hiciste eso? –Vegeta arremetió contra él y apuntó un puñetazo directamente a la nariz de Goku-. ¡No puedo creerlo!

-¡Acabo de salvarte la vida, Vegeta! –Goku se frotó la nariz con dolor, contento de ver que no estaba rota-. De todos modos falló.

Vegeta gruñó y sacudió la cabeza.

-No, no lo hizo. Esa energía era para Namekusei. Pasará aproximadamente una hora antes de que llegue al núcleo de este planeta.

Goku se congeló.

-Estás diciendo...

-Sí, Kakarotto –Vegeta se mordió el labio y apartó la cabeza de la dirección donde sentía el Ki de Bulma-. No puedo dejar que llegue a la Tierra. Esto tiene que terminar aquí.

-Tenemos que salir de aquí ahora, Vegeta.

-¡Adelante y sé un cobarde! –Vegeta gritó y comenzó a volar-. Yo no escaparé. Pero tienes que sacarlos de aquí.

Antes de que Goku pudiera decir otra palabra, Vegeta ya estaba siguiendo el rastro de Freezer. El joven Saiyajin suspiró y rápidamente voló hacia donde sentía los Kis de Krillin, Yamcha y Bulma. Tenía que poner en marcha su plan un poco más rápido de lo que pretendía originalmente.


¿A dónde va Dende? ¿Qué planea Goku? ¿Quién se convertirá en Super Saiyajin?

Lo sabremos pronto. Gracias por leer (si aún siguen ahí, después de mi eterno descanso) :')