Notas de autor: Como estoy de vacaciones de invierno quiero tener la posibilidad de escribir lo que más pueda. Se me ocurrió hacer algo un poco diferente esta vez, ya que lo que voy a escribir en este libro son pequeñas historias de Alain y Mairin en diferentes situaciones. La idea de hacer un libro con diferentes historias se las debo a otros autores que vi haciendo lo mismo y como estoy de ociosa me tente a hacer algo similar. No veo muchas historias en español y me da una pena, asique aquí me pongo yo con mi español medio agringado tratando de que se entienda. (La verdad es que soy un asco con los dos lenguajes, pero no importa.) Ya, ya me callo.

Dulces Sueños

En una noche muy fría de invierno Alain y Mairin se dirigían devuelta al laboratorio del profesor, ya que los dos habían ido de compras por él. Cuando llegaron lo primero que hicieron fue poner lo que compraron en sus lugares respectivos. Después los dos decidieron irse a acostar a sus respectivas camas y cuartos propios. Al rato siguiente empezó a llover y los truenos y relámpagos no tardaron en hacerse notar.

Mairin le tenía pavor a las tormentas por lo tanto fue la primera en despertarse. Escondiéndose entre las sabanas se daba vuelta y vuelta en su cama sin saber qué hacer. Se le cruzo por la cabeza ir a molestar a Alain a su cuarto, pero no quería que el pensara que todavía estaba asustada de esas cosas después de todo ella ya tenía 14 años. Un golpe en la puerta saco a la chica de sus pensamientos. ¿Quién diablos podría estar tocando a esta hora? Fue lo único que se le cruzo por la mente a la pelirroja. Sin pensarlo mucho ella dejo que la persona entrara y para su sorpresa era él.

"¿Alain?" Dijo la chica sorprendida con la visita del chico.

"Hola." Él le dice mientras cierra la puerta.

"¿Qué haces aquí?"

"Yo sé que aún le tienes miedo a las tormentas Mairin. ¿A quién tratas de engañar?" Alain se burlaba. Estaba de más decir que ella no aprecio el comentario burlón, pero de cierta manera se alegraba que él hubiera venido a estar con ella.

"No me quedes viendo. ¿Vas a hacerme espacio o mejor me voy?" Le dice el chico acercándose a la cama empujándola para que se moviera.

"¡Vaya! Si vas a empujarme entonces para que preguntas. Que grosero… Es mi cuarto al fin y al cabo." Le dice Mairin moviéndose hacia un lado mientras Alain se recostaba al lado de ella. "Espera, ¿y si el profesor se da cuenta de que estas aquí? Nos meteremos en un lio."

"¿Qué es lo que se está pasando por la mente? No es la primera vez que duermo contigo cuando hay tormentas." El chico de cabello negro nada más la miro fijamente con el ceño fruncido.

"!Yo no estaba pensando nada de eso!" Trataba de defenderse inútilmente la pelirroja con un obvio rubor en sus mejillas. Alain nada más se reía en su cara. Es que Mairin salía con cada cosa.

"Vamos, ya duérmete."

Mairin se dio vuelta en la cama dándole la espalda a el chico de ojos azules con una sonrisa en su rostro. No le tomo mucho tiempo quedarse dormida y cuando lo hizo Alain se dio vuelta y la abrazo mientras ella dormía.

"Dulces Sueños Mairin."