¡Hola! De nuevo una historia de estos dos, bueno, un Drabble :3.

Se que muy pocos conocen Kenichi y que muy pocos llegarán a leer este Drabble pero quien llegue hasta aquí, espero que le guste!

Disclaimer: los personajes no me pertenecen, la historia si.


- ¡Nacchi! -

Honoka dio saltos tratando de atraer la atención de Natsu pero él la ignoró.

-¡NACCHI!-

Gritó Honoka golpeando la mesa que tenía frente a ella, está vez atrayendo la atención del muchacho.

-¿Qué quieres?- preguntó Natsu. Honoka señaló el juego de Othello y sonrió.

-No- sentenció Natsu volviendo a la computadora donde realizaba su tarea.

-Solo un juego. Si ganas me iré a mi casa, si pierdes..-

-Ya dije que no. Esta vez no cederé - Natsu prosiguió escribiendo. Sabía que Honoka era terca y persistente pero esta vez tenía que terminar su trabajo así que, aunque ella insistiera, esta vez no cedería a nada. Era bueno jugando Otelo pero ella también lo era así que no estaba nada definido y aunque él ganara, Honoka seguiría molestándolo.

-!te haré cosquillas!- exclamó Honoka acercándose al muchacho moviendo los dedos de las manos continuamente.

-Ni se te ocurra...Honoka, ¡basta!, ¡basta!-Tanimoto reía tratando de cubrirse el estómago

-Es la venganza de Honoka- y la chiquilla prosiguió con las cosquillas

-Ba-Basta por fa-favor- pedía entre risas Natsu.

-Esta bien- se detuvo Honoka -Juguemos Othello- propuso de nuevo la chica.

-No, no y no- meneo negativamente la cabeza Natsu -Anda a tu casa a estudiar o ayudarle a tu madre-

-¿Me estás ocurriendo?- preguntó un poco sorprendida Honoka.

-Si- confirmó el chico.

Honoka tomó sus cosas-Está bien. Ya no te molestaré más. Ya no vendré a tu casa. Ya no..-

-Si, si, como sea. Adiós- interrumpió a la dramática chiquilla de cabellos castaños, quien por cierto, se enojó y corrió hacia Tanimoto para morder su cabeza.

-¡AAAY! ¡ESTAS LOCA!- gritaba Natsu tratando de quitar a Honoka.

Cuando por fin decidió dejar de morderte la cabeza salió corriendo sin darle tiempo de alcanzarla -Aunque Natsu nunca la siguió-.

-¡Maldita mocosa!- exclamó el chico dando un masaje en su cabeza con unas cuantas lágrimas en los ojos debido al dolor.

Honoka tenía que ser, ¡ella lo estaba volviendo loco! Y sabría que mañana la tendría en su casa haciendo desorden o molestándolo como siempre. Aunque a pesar de que ella hacia todo eso, en realidad no le desagradaba del todo y cuando ella no aparecía por su casa, él se sentía extraño y preocupado, aunque claro, eso no se lo diría jamás.


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Hasta la próxima。

CatKawaii(。﹏。)