"Me pregunto si algún día te veré"

Satoshi no dejaba de resoplar desde la tarde, tamborileaba constantemente con sus dedos la mesa y hablaba muy acelerado, impaciente. Pero ¿qué mas podía hacer? Su mente no lo dejaba tranquilo desde que mencionaron todo el tema de "pokemon", "entrenadora", "Serena".

¿Por que tenía que acordarse de ella de esta manera? Se sentía un mal amigo, un amigo horrendo. Aunque eso ultimo no, se había visto al espejo esa mañana, asi que totalmente descartado. Pero bueno, no solo Serena, él había hecho una promesa de volver a verse con todos sus amigos desde Kanto a Kalos, pero no lo había cumplido. Ahora irse de Alola le sonaba como una muy mala idea. Él quería quedarse, pero ¿qué tenía que ver Serena con irse de Alola? Se confudió mas, se revolvió el cabello con las manos y se relajó, el punto importante era: Serena estaba en Alola.

Sonrió ampliamente, vería a su amiga después de muchos años ¿Sería ya reina?

Tenían mucho de qué hablar, le mostraría la escuela, las islas, los pokemon de su equipo y le presentaría a sus amigos. Después, le pediría que le cuente cómo le fue en Hoenn, vería sus evolucionados pokemon, la invitaría a cenar con Lillie y...¡Tantas cosas! Como si estuviera en Alola por primera vez.

Pero mientras más pensaba en la divertidas cosas que harían, recordaba las palabras que ella le dijo.

"Tú eres mi meta"

"Cuando regrese seré una mujer mas hermosa"

Eso bastaba para ponerlo automáticamente nervioso. No dudaba que Serena fuera bonita, nunca lo hizo, pero ella ya debía tener quince años ¿como se vería? En ese tiempo separados Satoshi tambien había madurado, y ya estaba consciente de que le gustaba a Serena. Digo...cuando alguien te ha robado tu primer beso y te asegura que volvería por tí no pasa todos los días (creo), ¿Cómo no alegrarse y a la vez ponerse nervioso por verla?

¿Qué hacer ahora? Mañana irían por la tarde a buscarla en el laboratorio del profesor Kukui. Ya pensaría qué hacer ese mismo instante. Por primera vez no le importaba ver a los pokemon (igual ya los vio y ya los conoce, nada nuevo) quería ver a Serena.

Se recostó en el respaldo de la silla donde estaba sentado y jugueteó con el lápiz en su boca, aún le costaba horrores escribir una sesión de aprendizaje, más por la flojera que por no saber hacerlo, pero se acomodó otra vez y se puso a escribir, Pikachu ya le había reclamado que se dejara de distracción y se ponga a escribir.

Y mientras él se rompía la cabeza escribiendo, en otro lado Serena acababa sus ensayos para su presentación de mañana. El profesor le había pedido que regresara en la tarde para darle el lugar que usaría. Se sentía muy nerviosa, pero ya sabía lo que haría: comenzaría con su acostumbrada enorme estrella de fuego en el centro y usaría una canción de fondo para seguir con el baile y las combinaciones con sus pokemon y finalizaría con una batalla tal y como en los concursos. El calor ahí le impedia usar el vestido que tenía, así que a modo de descanso decidió hacerse uno. Salió sola de noche, recorriendo las tiendas y sintiéndose viva por el ambiente tan despierto, se quedó mirando una vitrina hasta que sintió cómo un bulto le golpeó la espalda hasta hacerla caer.

-¡Agh!, ¡lo siento!

El desconocido junto con ella en el suelo se apoyó con los brazos en el pavimento y se levantó de un salto, asustado por causar el accidente.

-¿Estas bien? Disculpa, no vi por donde iba por...-el chico señaló su alimento y empezó a reirse, Serena sonrió curiosa, aceptando la mano que le ofrecía para levantarse.

-Ah, espera, voy a limpiarte.

-¡N-No es necesario!

-¡Descuida, lo quitaré!

Serena apenas se dio cuenta que tenía en el cabello y la ropa cremas y trozos de alimento, sin contar el polvo en sus antebrazos y un pequeño raspón en la rodilla izquierda. El alto y moreno muchacho sacó un pañuelo arrugado y papel higiénico, entregándole el pañuelo para que se limpiara y le quitó los trozos con cuidado.

-¡Perdón, perdón!, creo que ya está. ¿Cómo te llamas?

-Serena. -una respuesta corta, de alguna forma no sintió miedo por el desconocido.

-Soy Hau. ¿Eres de por aquí?

-Soy una turista.-Serena no pudo evitar soltar un risita por su pequeña mentira.

-Pues hablando no visitas muchos lugares, me encantó conocerte, Serena. Me tengo que ir, ya son las nueve, ten cuidado. Ah, todavía tienes crema en la...

Serena se limpió con la muñeca el lugar donde se señalaba Hau antes de irse corriendo otra vez. De regreso empezó su trabajo. Entre medir, diseñar, cortar, coser, descoser porque había cosido mal, volver a coser y combinar dio la media noche. Cuando se vio al espejo quedó satisfecha. Un vestido de acuerdo al clima Aloliano. Cuando vio el listón azul apretó los labios. ¿Dónde lo ponía? Resolvió que se lo ataría al cuello a modo de gargantilla y terminó su conjunto.


Lillie, pásame tu informe de la semana.

-Lulú-

Claro, ¿por qué, no hiciste el tuyo?

-Lillie-

Sólo para guiarme D:

-Lulú-

Si no sabes hacerlo todavía entonces búscame después de clases, te ayudaré a escribirlo.

-Lillie-

:(

-Lulú-

Basta con lanzarme papeles :T

-Lillie-

Oki :D

-Lulú-

El salón de profesores era el lugar más silencioso de la escuela, tanto que Lulú terminaba barriendo por tanta bolita de papel que le lanzaba a Lillie para hablar con ella. Eran los únicos jóvenes ahí, ni siquiera se les podia llamar profesores. Sin rodeos, cuando terminaran las clases irían a buscar a esa chica llamada Serena para ver a sus pokemon de Kalos. Todavía faltaba para la salida, pero entre actividad y actividad llegó la tarde y fueron hacia el laboratorio. Lo gracioso es que estando en grupo uno siempre camina leeeento. Serena ya estaba conversando de lo más agradable con el profesor.

-¿Has escuchado que tenemos una enorme escuela aquí en Alola?

-¿El Pokemon School? Sí, incluso antes de que llegara a Alola.

-Buenas noticias entonces, el director me dio su consentimiento para que puedas usar las instalaciones para hacer tu presentación hoy mismo en la noche. Invitó alumnos de sus clases tambien, a las siete. ¿Te parece bien?

Serena se quedó muda unos instantes, pero cuando regresó su voz casi gritó de alegría-¡Muchas gracias! ¿Donde está el director? Quiero agradecerle.

-Ahora no podrás porque está muy ocupado. Será mejor mañana. Siempre está en su oficina, se llama Gabriel Oak.

Oak...oak...Serena sintió cómo se le secaba la garganta al recordar su visita a Kanto ¿Satoshi habia estudiado en ese lugar, verdad?

-¿A...sisten a la escuela de noche?

-De noche es un campo libre, cualquiera que pide permiso de usarlo puede hacerlo. Si me disculpas, debo irme.

-¡Hasta luego profesor!-se despidió con una reverencia.

Entonces no lo vería, pero eso no la calmó, cualquier cosa podría pasar en su presentación de esa noche, trató de respirar para relajar su corazón que no dejaba de saltar emocionado. "Tranquila serena. Inspira. Vas a estar bien, no saldrá nada mal. Espira. No tienes porqué encontrarlo justo ese día. Inspira, espira. ¿Cuál es el problema? . Inspira,espira. Estas a punto de hacer una presentación en un lugar que no sabe que existe lo que haces. Espira, inspira,espira. Recuerda tu entrenamiento. Inspiiiiiira, espiiiira. Estuviste en Hoenn y en Sinnoh ya sabes lo que haces. Inspira,espiiiiiira.

Cabe destacar que Serena no se dio cuenta que seguía en el laboratorio y varias personas ahi la estaban mirando, abrio los ojos sin saber qué hacer. Rió nerviosa y salió rapidamente, lo menos que quería como primera impresión era que la tomaran por una extraña sospechosamente loquita.


-¡Alola, profesor!

Tantos años juntos que ya hablaban en corito, lindos todos.

-¿Todos aquí? Qué conveniente, queria pedirles un favor- al parecer Kukui estaba con prisas.

-Ah, profesor tambien queríamos pedirle un favor-habló Lillie-¿Se acuerda de Serena? Yo quería que todos la conocieran y miraran a sus pokemon. ¿Sabe dónde está?

-¿Serena? Está bien, pero tendrán que cumplir mi favor primero.

-¿Cuál es ese favor?-Satoshi preguntó, no le gustaban los rodeos.

-Vayan hoy a la escuela de noche. A las siete, a la zona de la pista de atletismo, al área de presentaciones al aire libre.

-¿Por qué?-dijeron a coro otra vez. Nunca habían ido a esa hora.

-Les explicaré ahí, luego les diré dónde está.

Satoshi torció la boca. Le hubiera gustado no tener que pasar por ese tipo de tratos para tener que ver a su amiga.¡Su amiga! ¡Tch!

-¿Te duele la lengua, Satoshi?-dijo divertido el profesor.

- mmm...-soltó una risita de compromiso.

Satoshi supo que tenía que ir (ni Lillie ni Lulú le quitaron la vista hasta la noche) Si tenía oportunidad y no era muy importante, escaparía para buscarla.


¡Qué bonito lugar! Parece un teatro donde los niños se juntan a cantar en coro. Pero está muy oscuro...

Una voz gritó a lo lejos-¿¡Quién anda ahí?

-¿Que...?

-¡Ja, ladrón, te atrapé!

¡Esa voz! -¿Hau?

-¡Serena, qué gusto verte! ¿Qué haces aquí? Buena suerte que te vi, estaba a punto de sacar a mi pokemon. ¿qué haces aquí?

-Me dieron permiso de estar aquí, no te preocupes.

-¿Permiso? Ah...

Era evidente que sí le importaba. Se quedó allí cerca mirándola. Serena lo notó y sintio más vergüenza que nunca. Pero ella parecía amable y me dijo que es turista.

La dejaré, ¿qué podría salir mal?

-Me pidieron encender las luces, a saber qué quieren. Discúlpame un segundo.

Hau abrió una pequeña tapa de madera pegada a la pared, descubriendo una palanca grande que bajó, entonces la tarima se encendió en luces por las orillas, en ambos lados habian clavado en el piso palos de madera en fila donde colgaron más luces a modo de zigzag.

-¡Encendido! Me pregunto por qué las debo de prender, ni que hicieran muchas cosas de noche...¿uhm?, ¿por qué me miras tanto?

-Quiero pedirte un favor. Cuando me presente pediré un voluntario para subir al escenario, aceptas y tendremos a una batalla ¿Puedes hacerlo?

-¿Presentarse?, ¿voluntario?, ¿batallas? -Hau pestañeó varias veces-¡Espera! Lo máximo que nos hemos dicho es un saludo y nuestros nombres...¿quién eres?

-¡Será una gran sorpresa! -lo interrumpió Serena.

Entonces se hizo silencio. Serena se sintió avergonzada. ¿Cómo pudo pedirle un favor a ese chico que conocía solo horas? Iba a disculparse cuando Hau rompió el silencio.

-¿Batalla? Amo las batallas, con gusto acepto.

Serena se llevó las manos al pecho, calmándose.


¿¡NOS PIDERON VENIR PARA VER UN CONCIERTO!?

Lulú, Lillie, Lana, kiawe, Chris y Satoshi gritaron al mismo tiempo al ver la tarima y la decoración. ¿Desde cuando hacian eso? Total, era un concierto, y gratis. Aunque no había ni batería, ni cables, ni niños parados con togas graciosas, ni nada. Satoshi empezó a tramar la manera de irse en esas horas del "concierto", ya casi eran las siete. Habia una cantidad moderada de gente, podría agarrar uno de ellos y ponerlo junto a Lulú para que piense que él sigue a su lado y Pikachu le electrocutara si se atrevía a desobedecer y aprovechar para huir. Ya había elegido al chico cuando escuchó una voz que venía del escenario, saludando a los presentes.

Sintió sus ojos abrirse desmesuradamente. Ella estaba parada ahí con una radiante sonrisa. Pikachu al verla saltó de los hombros de su entrenador pero Satoshi lo sostuvo a tiempo, diciéndole con la mirada que esperara. ¡por fin te miro, Serena!

Y ella tenía esa cinta azul atada al cuello todavía.

-¡Ella es Serena!-gritó Lillie- ¡Ahí están, ahí están! ¿Qué van a hacer?

La sonrisa de Satoshi se hizo más grande. Él sabía que vendría ahora.

-¡Delphox!

Cuando Serena gritó, empezó el espectáculo. Delphox lanzó su llamarada formando la estrella. Mientras la gente se sorprendía por la estrella de fuego, una canción empezó a sonar muy fuerte, animando el ambiente y dando comienzo a su rutina de bailes y combinaciones de movimientos con sus pokemon.

"You got the golden touch

You got the golden touch"

Era divertido verla bailar. Sus pokemon giraban y saltaban junto con ella igual de alegres. El público silbaba y gritaba felices con ese espectáculo tan nuevo para ellos. Satoshi no decia nada, reía y aplaudía a pesar de que sus amigos le armaban conversación por lo que veían.

"Light me up

Love me down

Make me shine

Ain't nobody else can love me like that"

Una vuelta, una sonrisa, un guiño. Una enorme llamarada que soltó destellos.

"You got the touch,

it's golden"

Un salto, un movimiento de brazos y piernas. Explosión de colores. Atracción de Sylveon que llenó el ambiente con corazones.

"We got the touch

it's golden"

Algo le había llamado mucho la atención. Serena irradiaba más alegría que de costumbre. Se sentía diferente, como si la alegría viniera de manera natural y te contagiara de ella. Tambien, pareciera que se comunicara con Delphox, Sylveon y Pancham solo con la mirada, no necesitaba ordenar todo el rato, se miraban y sonreían haciendo el siguiente movimiento, seguía con ese toque infantil pero ahora mezclada con ligeros toques de sensualidad. Era casi hipnótico, Satoshi no podía dejar de verla, igual que todos los presentes. Le recordó ligeramente a Aria.

"You got the golden touch"

La canción terminó. Serena se detuvo respirando aceleradamente.

-¡Y ahora, para finalizar voy a necesitar la ayuda de una persona del público!

¿Ayuda?, ¿por qué quería ayuda? Pensó que sería una buena oportunidad para encontarse pero alguien ya estaba arriba tomando las manos de Serena. ¿Hau?, ¿Por qué se subía a ese escenario?

-¡Tengamos una batalla!

¿Serena pidiendo batallas?

Sí, como lo sospechaba, cuando Hau dio el primer ataque, siguió el espectáculo. No importaba si iba a favor o en contra de ella, Serena tenía esa enorme sonrisa en el rostro, giraba y saltaba sincronizada con su pokemon, Pancham combinaba todos los ataques y cada vez que recibía un golpe aterrizaba haciendo un giro. Pero lo que más le hizo abrir la boca fue cuando ella ganó la batalla.

Qué bueno es Hau, la dejó ganar.

La gente gritó emocionada por lo que estaba viendo. Serena decidío improvisar la flor que había hecho en su presentación contra Aria. Cuando ésta se abrió, corrió con sus pokemon hasta el borde del escenario y gritó el clásico "Finish".

Los aplausos no se hicieron esperar, Serena sentía su corazón a punto de salirse y podría decir lo mismo de Satoshi, él no dejaba de aplaudir al igual que sus amigos.

-¿Ella hace ese tipo de expectáculos? Es como estar en un concierto...¡o un teatro!-la voz de Lillie se ahogaba por la emoción-nunca había visto esa manera de entrenar a los pokemon.

-Es increíble-Lana seguía aplaudiendo -¡me gusta!

- ¿¡Dónde está Rottom que no toma fotos de este gran momento!?-Lulú miraba a todos lados.

-Para no ser una batalla "seria" igual es interesante-dijo Chris-¿Verdad Kiawe?

-La batalla estuvo interesante ¿Qué te pareció, Satoshi?

Satoshi solo asintió. Ahora debía concentrarse en una cosa: Hablar con Serena. Empezó a caminar hacia el escenario donde ella todavía estaba, esquivando a las personas del camino que en ese momento le parecía tantas. Serena saludaba a varias personas a su alrededor y hablaba con ellas, hasta que levantó su rostro.

Un cruce de dos miradas que ya se conocían.

Quiso gritar su nombre, y quiso gritarlo por que alguien lo cogió de la camiseta y lo arrastró lejos del lugar, Serena entonces salió de su ensoñación al sentir que la tomaban del brazo y se la llevaban a otro lado.

-¡Satoshi! El profesor nos está llamando.

-¡Lillie!, ¡espera, espera!

-¡Te van a regañar si no apareces!


-¡Hau! ¿¡Qué haces!?

-¡Así que eres una performer, Serena! ¡Estupendo! Pensé que tendría que ir a Kalos para ver a una. ¡Estoy impresionado!

No podía creer en su buena suerte-¿Cómo sabes que soy performer?

-Estoy enterado de todo que tenga que ver con entrenamiento pokemon. Los Concursos pokemon y el Tripokalon son interesantes.-sus ojos se abrieron emocionados-Sé sobre las performer y las coordinadoras, pero nunca pensé que vería una en persona. Tienen razón lo que dicen, las performer son chicas hermosas.

Serena se sonrojó, bajó la mirada con una sonrisa tímida y agradeció el cumplido. Hau rió divertido por la reacción y le puso una mano en el hombro para relajarla.

-Bueno, me contarás cual es tu idea de venir aquí. Alola no conoce otra cosas que las batallas. ¿sabías que no teníamos liga pokemon? Y menos concursos.

-Lo sé, por eso vine.

La mirada llena de determinación que ella puso abrió el apetito de la curiosidad del muchacho.

-Eh...hay un café cerca. Voy a veces, las tartaletas son buenas, tambien la crema. ¿Quieres café?

Serena aceptó feliz.


Satoshi se encontraba tirado en el gran sofá del vestíbulo de la mansión, así, tirado sin gracia y encanto. Estaba decepcionado, no había podido hablar con Serena. Hundiendo más su rostro en el cojín se preguntaba cuándo la vería ahora. Escuchó pasos caminando hacia él, supo que era Lillie. No se sentía muy dispuesto a hablar ahora, pero se levantó.

-Satoshi, cuando te tiras aquí a lo loco es que algo no te fue muy bien.

-mmf... cincuenta, cincuenta-puso una mueca de indiferencia-La otra mitad es porque...

-...decides que la flojera te gane, aunque eso no es muy frecuente en tí.

Satoshi la miró sorprendido, Lillie lo conocía bien. Ella notó esa expresión y sonrió.

-Sí, te conozco bien. Por eso creo que la corona debe ser mía.

-¿¡La corona!?, ¿¡cuál corona!?-Satoshi arrugó el rostro totalmente confudido.

-¡La corona de la amistad! -gritó Lillie confundiéndolo más-Hoy sacamos la cuenta y Lulú la tiene ya cuatro años siendo tu "mejor amiga". Y creo que es mi turno.

-Corona de la...-Satoshi casi se atora recordando que sus amigas estaban hablando de eso ese día- No se cuando inventaron eso ustedes. ¿Por qué las mujeres le toman tanta importancia a ser la "mejor amiga"?

-Pero, Satoshi...

-Además, yo pensaba dársela a Lana.

Satoshi salió corriendo mientras esquivaba un cojín asesino lanzado por Lillie, que la chica es peligrosa, ve tu a saber.


Era un nuevo día en Alola. Serena se acababa de levantar hace diez minutos. Ya eran más de las diez, pero ya está, que da igual, merecía un sueño reparador después de su gran noche. Cepilló a Pancham mientras éste se negaba a despertar aún. Delphox y Sylveon ya estaban listas. Debían ir a ver a Gabriel Oak. Se puso un vestido corto, el calor ese dia era insoportale, se acomodó el listón en el cuello, calzó unas zapatillas y salió tras desayunar un poco.

Te los voy resumir: Serena caminó y caminó hasta llegar a la animada escuela llena de estudiantes y con ayuda de buenos samaritanos llegó a la oficina del hombre. Cuando lo vio casi se le corta la respiración. Era exactamente igual al profesor Oak, con la diferencia de que estaba mas bronceado, y el cabello lo tenía más canoso.

-¡Alooola, Serena!-El hombre la saludó e hizo una combinación de palabras que ella prefirió ignorar porque no lo entendía-Cuando me dijeron que eras performer no sabía qué esperar en tu presentación, pero estoy satisfecho. ¡Satisfecho! Asi, lo digo dos veces para que veas los satisfecho que estoy.

-Director...-Serena estaba insegura de cómo llamarle-¡Yo quería darle las gracias por dejarme usar el lugar!- casi no gritó, casi.

-¡Fue un placer! ¿Vas y das una vuelta? Déjame a tus pokemon para verlos, que no son comunes por aquí, te daré una guía para que te enteres de todo, de TO-DO.

El hombre salió un momento del lugar para luego regresar con una chica morena, Serena la reconoció inmediatamente, era una de las chicas que estaba con Satoshi en la fotografía.

La extraña le dedicó una sonrisa de bienvenida-¡Alola! Mi nombre es Lulú, te daré una guía por la escuela. ¡Puedes preguntarme lo que quieras!

El corazón le latió como loco, trataba de hacer contacto visual pero la sangre se le agolpaba en las mejillas. Lulú notó el nerviosismo de la chica e intentó rápidamente ganarse su confianza al comenzar una pequeña conversación, algo que Serena logró disfrutar. Mientras caminaban viendo la zona, Lulú la detuvo frente a un salón.

-Te presentaré a mis amigos. ¡Les gustará conocerte!

Serena se llevó las manos al pecho para calmarse. Satoshi estaba a unos pasos de ella. ¿Cómo iba a saludarlo?...¿que cómo iba a saludarlo? ¡pues como siempre!, Satoshi era su amigo más preciado y debía saludarlo como siempre. Aprovechó una distracción de su guía para acomodarse el cabello y alisarse el vestido. Ensayó un par de sonrisas en una ventana cercana y reanudaron su marcha hasta que entraron al aula.

-¡Chicos!-llamó Lulú-¡Le presentaré a alguien!

-¡Lulú!-Satoshi giró-¿Dónde es...?

-¡Satoshi!, ¡me alegra verte otra vez!


Si tuviera que describir a Satoshi en esos momentos, tendría que decir esta palabra: Idiota.

Pikachu tomó la delantera, saltó hacia los brazos de Serena y ella lo recibió entre risas. ¡Obviamente nunca me olvidaría de tí! Al no salir las palabras por el asombro corrió hacia ella y la tomó de las manos para saludarla. Entonces pudo hablar. O gritar, que para él esas cosas son lo mismo. Serena no dejaba de sonreír, restándole importancia al repentino contacto.

-¡Serena!, ¡realmente eres tú, Serena!

-¡Me alegra verte otra vez!-repitió entre risas.

Igual el reencuentro sólo les duró dos minutos, todos tenían dudas y querían respuestas...¡YA!

-Oh, Serena...-dijo Lulú-no sabía que conocías a Satoshi.

-Somos viejos amigos-Serena disimuló su pequeño enfado ante la interrupción.

-Viajamos juntos por todo Kalos-Satoshi les hizo un ademán para que se acercaran y los presentara. Bonitos y gorditos, muchachos.

-Serena...ya la conoces, pero ella es Lulú, mi mejor amiga de aquí.

-¡Ah, Gracias!-Lillie y Lana gritaron.

-¡La corona de la mejor amiga la tengo yo~!

-¡Te digo que cuatro años es excesivo!

-Las mujeres son unas exageradas-Kiawe y Chris voltearon los ojos.

Mientras las chicas discutían por la "corona de la amistad", Satoshi le terminó de presentar a Kiawe, Rottom que se metió por ahí y Chris, muy agradables por cierto. Serena se sintió algo incómoda por ver la cercanía de todos, sintiéndose muy fuera del lugar. Afortunadamente Satoshi la tomó del brazo y se la llevó bajo la mirada asombrada de todos. Algo confundida gritó su nombre, pero él solo le sonrió. Salieron de la escuela, se adentraron al bosque y llegando a una zona libre de arbustos la soltó y aprovecharon para respirar por el cansacio de haber corrido.

-¡Me asustaste!

-¡Ha pasado mucho tiempo!-Satoshi habló por fin, sabía que si no hablaban ahí no hablarían en otro lado. ¡que suerte! no tengo ningún alumno.

Serena lo miró sonriendo-Has cambiado mucho. ¡No te recordaba tan alto!

Satoshi era alto por una cabeza ahora. Levantar su rostro para verlo se sentía extraño pero le encantaba.

-¡Tu cabello volvió a crecer!-Satoshi la miraba sin pestañear-Se sentía feliz, pero ligeramente nervioso. Ella es bonita y él es hombre, cosas místicas.

-Sí, pensaba cortármelo un poco.

-¿Ahhh?, ¡me gusta así!

Después de un silencio ambos empezaron a reírse sin parar y no pararon de hablar de todo tipo de cosas, desde sus aventuras en sus respectivas regiones hasta las personas que habían conocido.

-Si ya te graduaste...¿eres profesor?

-¡No soy profesor! sólo ayudo a los chicos con las batallas y las estrategias...¡Mira, ese de ahí es un Cutiefly!

Tramaron un miniturismo para ella y hablaron de los pokemon que había encontrado, la fruta rara del mercado. Acordaron que el clima era agradable y que el la brisa del mar constantemente en sus narices los relajaba. Se emocionaron hablando de su repentina presentación y le contó sobre los movimientos Z que había aprendido. Recogieron a los pokemon de Serena y le presentó sus nuevos pokemon.

-Satoshi, está sonando tu teléfono.

-Ahora lo apago.

-¡Espera, yo no...!

*pip*

-Era Kiawe, ya le pregunto después qué quería. Si fuera Lillie o Lulú o Lana sí contestaría.

-Oh...

Sin darse cuenta pasaron horas de parloteo y de caminar sin rumbo. El anochecer ya había llegado. Ambos estaban felices de estar juntos como en los viejos tiempos. Al menos eso es lo que veían en la expresión del otro. Lo que no sabían era que ambos estaban nerviosos por dentro. Serena porque se encontraba un vez más con la persona de la que estaba enamorada y Satoshi porque...¿se acordaría ella de lo que hizo?, pensar en eso lo hacía sentirse nervioso, pero ninguno lo demostraba y trataban de no darle tanta importancia, parecían los mismos buenos amigos que habian sido alguna vez en Kalos.

-¿Por qué no trajiste tu equipo completo? Me hubiera gustado verlo.

-Los dejé con mi madre, pensé que sería nostálgico viajar aquí igual que en Kalos. ¡Te los presentaré algún día!

-¿Te gusta Alola?, ¿verdad que es un sitio asombroso?

- Solo estuve dos días, ¡pero me gusta!

-¡Como yo!- la miró emocionado- no planeaba llegar, quedarme y al final quererlos bastante. Son como mi familia.

-Ah...¡suena lindo!-Serena sintió un cosquilleo en el estómago por esas palabras.

-¿Cuanto tiempo te vas a quedar?, ¿dónde te estás quedando?

-Estoy en un hotel cerca al aeropuerto.-respondió ignorando la primera pregunta.

-¿Hotel?

-Quiero privacidad- levantó los hombros sonriente.

-Eso está algo lejos.

-Sí, pero es económico-levantó su muñeca para ver su reloj pulsera- Ya debo irme.

-Te acompañaré-Satoshi aseguró mas que preguntó.

Y si, era algo lejos. Se demoraba cuarenta y cinco minutos desde la escuela hasta su hotel caminando. Satoshi deseaba que no estuviera tan lejos, ¿cómo podrían encontarse asi? Tenían mucho que visitar. ¡Que Alola era grande, por Arceus!

-Fue increíble verte otra vez, Serena.¡Nos vemos mañana!

Serena lo miró unos instantes.

-Tal vez-sonrió.

Serena se giró y caminó hacia la entrada del hotel. Al entrar al lugar, corrió hasta subir las escaleras y cruzar un pasillo hasta llegar a su habitación. Cerró la puerta y soltó un pequeño grito de felicidad. No sólo le había ido bien desde que llegó, sino tambien había hablado con Satoshi y se habia llevado tan bien como antes.

"Ella es mi mejor amiga"

"Los quiero bastante"

Eso era nuevo en él. Nunca hablaba libremente de querer o de decir "mejor amiga". Suspiró nostálgica. Le hacía feliz estar bien con él después de tantos años. Además, le parecía que él no recordaba su promesa y ni siquiera de...bah, ni lo mencionaron, eso al parecer debía quedar en el pasado, como un simple recuerdo.

Se sentó sobre su cama, abrazando sus piernas y hundiendo su rostro en ellas. No era que Satoshi no fuera a recordarla, pero se sentía muy raro verlo y querer ignorar lo que pasó aquel día.


No esperes besitos ni abracitos en esto. Espero les guste mi rara manera de escribí. Me gusta combinar primer, segunda y tercera persona.

Otra cosa: la canción que usé para la presentación se llama "Golden Touch" de Amoru Namie.

-Daromi-