Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic y ahórrense los reviews venenosos. gracias n_n¡.

Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas. "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"

(Primero que nada, me disculpo sinceramente por mi larga ausencia, realmente jamás pensé que mi empelo absorbería tanto de mí que me impediría hacer lo que más me gusta que es "leer y escribir" irónicamente así ha sido y por ello me disculpo con todos aquellos que han seguido mis desvaríos de "escritora" jajaja. Ademes debo señalar la dura situación que estamos viviendo en mi país que lamentablemente se suma a la larga lista de impedimentos que he tenido para continuar con el ritmo de actualizaciones que había estado llevando. Espero sinceramente ponerme al día con todos y poder dar curso a este fic hasta su final. Desde ya quiero agradecer a todos aquellos que han seguido allí pacientemente esperando por una señal de vida de mi parte… bien mis amores, no estaba muerta, ni de parranda, estaba trabajando como esclava para sobrevivir a este desastre con mi esposo y mis tres hijos. Besos y por favor déjenme sus opiniones realmente quiero saber que les parece y también me animan a seguir)

Atentamente:

La Autora

Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)

Nunca se es demasiado sabio, el conocimiento igual que el tiempo es infinito y nunca deja de renovarse a sí mismo mostrándonos una teoría tras otra, echando muchas veces por tierra teorías que en su época fueron el auge del progreso y la maravilla "moderna" dejándolas atrás refutadas y obsoletas.

Nadie debe jamás jactarse de tener todas las respuestas, porque nadie es dueño de la sabiduría, aunque posea cierto grado de "conocimiento" jamás puede creer que sabe realmente TODO, por lo general vida tiene muchas maneras (viciosas, vergonzosas y dolorosas maneras) de demostrar que, en realidad, no sabemos ni la mitad de la verdad. Yo por mi parte estoy lejos de ser sabia, todo lo contrario, creo que siempre seré una aprendiz y no me ofende ni me molesta serlo pues en mi opinión siempre es una pequeña alegría para mi aprender algo nuevo que posiblemente necesitare en algún momento, supongo que es una de mis MUCHISIMAS manías y bueno… me gusto tal cual soy y no tengo planes de cambiar… gracias mil.

Finalmente, después de contenerme hasta mis limites, llegué a este punto crítico en el que una vez más tengo que tocar la lejana puerta de mi maestra y pedir su consejo, su guía y ayuda ¡Oh Kami-sama! Mira en mi dirección y guíame a través de las tinieblas que deberé enfrentar y si es tu voluntad que la luz sobreponga la penumbra pues que así sea… Ugggg para no ser exactamente una mujer de fe tengo mis momentos… ¿cursis, dramáticos? Necesito una copa… no una copa no… una maldita botella de sake de demonio SOLO para mí.

Creo firmemente que la precaución nunca está de más, eso me mantuvo viva en las frías calles de Tokio, y cuando Sango y Kirara llegaron a mi vida fue esa paranoica precaución las que nos mantuvo a salvo lejos de los muchos depredadores que podrían habernos destrozado en sus fauces, también creo que si bien es bueno confiar en tus habilidades y capacidades de cada uno también se debe de enfrentar y aceptar la falta de ellas o simplemente la carencia de conocimiento en ciertas áreas, en mis propios poderes yo carezco de muchas habilidades por decisión propia.

Dejándolo claro: No soy súper poderosa, ni quiero serlo… eso es mucho drama (más del que quiero en mi vida o del que ya tengo gracias) además es mucha responsabilidad y demasiadas expectativas que cumplir, es mejor simplemente estar al margen de ciertas cosas, lamentablemente me consigo arrastrada al centro de toda esta locura que está ocurriendo… ¡yu-ju!... ¡qué-pu-ta-suerte!, ¡Yu-ppy! y todo eso… Haré esto SOLO esta vez y si sobrevivo me mantendré al margen… no me importa ser tildada de egoísta… esta es mi vida, mi decisión, no estoy obligada a nada que no esté dispuesta a hacer.

La vida de uno, la vida de muchos la vida de todos… no es fácil… y aun así imposible para mi dar la espalda ahora a todo lo que se avecina… ¿Cómo dejarlo a él enfrentar esto solo? De ninguna manera, estaré a su lado ahora más que nunca cuando la profundidad de este complot se muestra ante nuestros ojos en la forma de algo que jamás debió existir… o regresar del olvido… Malditos, malditos sean… todos los involucrados en el pasado y en el presente, pues nos encargaremos de que no tengan otra oportunidad en el futuro, destruiremos todos sus planes y la corte se encargará de destruirlos a ellos, porque una vida no estoy dispuesta a tomar… de nuevo luego volveré a mi vida semi-privada, o al menos todo lo privada que pueda obtener al salir a la luz mi relación con EL Daiyoukai… ja, ja, ja… la vida… es simplemente una condenada ironia.

Perpetua aprendiz de la vida.

Kagome Higurashi.


Cap. 37: De lo que vincula y protege.

Kagome contuvo el aliento esperando el reconocimiento de la mujer que aun reconocía como su maestra, quien la había guiado en la etapa más crítica de su vida, cuando había descubierto sus poderes como sacerdotisa y era más vulnerable de lo que jamás había creído; sin la ayuda y guía de aquella mujer ella talvez habría terminado en las entrañas de algún templo dominada por la voluntad de otros, o con más seguridad muerta pues conociéndose habría luchado contra el sistema hasta que su alma abandonara alegremente su cuerpo mortal, seguramente después de haber condenado a todos con una sucia y dolorosa maldición, pues ella definitivamente ni antes ni ahora se veía como mártir y no creía que era deshonorable maldecir hasta los tuétanos a todos aquellos que merecieran su ira.

— Es muy difícil para mí reconocerme como tal. — Señaló la mujer con calma que desmentía la emoción que realmente sentía en ese momento, ella jamás había olvidado a las dos jóvenes y a su fiel nekomata y todo lo que inadvertidamente había aprendido de ellas, especialmente la joven mujer al otro lado del teléfono.

— Aun así, es tal cual es — Señaló Kagome sonriendo con nerviosismo.

— ¿En qué puedo guiarte? —Preguntó Yoo Shin Hie, mejor conocida en Japón como la humilde sacerdotisa de intercambio Liu Ten Hao.

— Estoy trabajando en una ceremonia de té para unos amigos… pero quiero integrar algo nuevo, ellos se mueren por probar algo… diferente y quiero ayudarlos a conseguir ese algo si tengo éxito con estos dos, podré compartirlo con todos los que quieran probar. — Explicó Kagome forzando con éxito un tono de risa despreocupada, los años en la calle ocultando a todos sus orígenes y las razones por las que no podían visitar su inexistente casa le habían enseñado muy bien a mentir.

— ¿Qué tienes en mente para hacer de tu evento algo especial? — Preguntó Yoo Shin Hie siguiéndole la corriente.

— Hmmm… Lo que hiciste con Kirara cuando nos conocimos… solo que más grande más especial y delicado, de verdad quiero complacer a mis amigos, son… especiales para mí —Dijo Kagme con calma destilando en su voz el tono justo para sonar emocionada ante la idea de "complacer" a sus amigos.

— ¿Qué tan grande quieres hacer esto? — Preguntó Yoo Shin Hie mordiendo su labio inferior mientras miraba al macho junto a ella atento a la conversación telefónica.

— Bien… logré conseguir prestados un par de kimonos antiguos, ella mide 1.60 y él 1.95 aproximadamente, estoy trabajando en los detalles del lugar, pero sé que si logro hacer esto ellos no olvidaran esta experiencia jamás — Respondió Kagome, pensando en Mika y en Inu no Taisho.

— Ohhhh es algo privado y especial… ¿El té que tienes a mano es Tu propia mezcla de té? — Preguntó Yoo Shin Hie alarmada y preocupada leyendo con claridad entre las líneas de la mujer.

— Lamentablemente Nop… ellos ya probaron una marca artesanal y desconocida en el mercado, esta fórmula está cuidadosamente adulterada con un sabor… interesante y amargo y creo que intentaron agregar un toque medicinal, hay una comercial pero no estoy segura de que les guste por eso quiero hacer una mezcla diferente solo para ellos — Respondió Kagome con una calma que no sentía, más debía emplear si quería alguna respuesta que pudiera ayudarla.

— Oh… entiendo, a veces suele suceder con las mezclas artesanales que los ingredientes usados no son de la calidad esperada o las hierbas no son tratadas correctamente ¿Que tan adulterado está el toque medicinal? — Preguntó Yoo Shin Hie frunciendo el ceño en señal de concentración.

— En este caso creo que mezclaron por accidente más hierbas somníferas de lo que pretendían, lo suficiente poner a dormir a los perros grandes y ahora tengo el evento encima y me falta en condenado té… — Respondió Kagome eligiendo bien sus palabras, ella recordaba muy bien la vieja advertencia de su maestra y sabía que fuera de la paranoia nunca estaba demás evitar que otros entendieran de que estaban hablando, especialmente porque no se veía a si misma enclaustrada en algún templo alejada de todo lo que amaba, además no quería meter a su antigua maestra en problemas con su templo, si se enteraban que pudo haberla enlistado para ellos y su maestra (Kami la bendiga) se negó a hacerlo.

— Tendrás que usar la vieja fórmula que te enseñé entonces y viajar a la antigua personalmente para selección y la recolección manual de las hojas, si tienes tu evento muy cercano te recomiendo que salgas ya mismo… Por cierto ¿Tu hermana aun toca el tambor? Asumo que tocará para tus invitados — Dijo la mujer con aire pensativo que desmentía la preocupación que la embargaba, pues teniendo en cuenta con quienes sus chicas se estaban codeando (Y ella había leído cada noticia de forma obsesiva/compulsiva desde que había visto la primera imagen de Kagome junto al Príncipe caído y señor de la casa de la luna), seguramente la situación en la que estaban era compleja y altamente peligrosa.

— Ella se acaba de casar y esta de luna de miel, dudo que toque nada para mí, está muy ocupada tocando para su esposo… Yuuuuuk no quiero esa imagen en mi mente — Respondió Kagome exagerando adrede su nota dramática, pero respondiendo la pregunta de su antigua maestra.

— Ella será esencial para tu evento… la chica tiene talento así que no puedes hacer nada sin ella entonces, si buscas el éxito tendrás que mover la fecha de tu evento ella y Kir tienen que estar allí para la ceremonia de té que planeas hacer, además recuerda que una vez elegidas, las hojas deben estar bien atadas y bien sostenidas al fondo de la taza, si se dispersan corren el riesgo de que las sirvas por accidente y sean tragadas y eso sería un completo desastre, por eso deben estar bien sujetas y protegidas… una malla de algodón indio o seda blanca servirá… tengo entendido que tienes una muy buena y fuerte de seda youkai… ahhh y también recuerda la temperatura y el tempo debe ser los correctos, ni más ni menos, solo el justo — Señaló Yoo Shin Hie.

Correcto… entonces debo usar mi malla nueva… ¿Y si hay partículas muy pequeñas estorbando? El té suelto es mañoso y lo último que quiero es esa sensación terrosa en la garganta de mis invitados — Preguntó Kagome

— Un colador muy fino y todos los utensilios necesarios para un buen decantado harán el truco — Respondió Yoo Shin Hie.

Kagome se quedó en silencio durante unos minutos pensando en las posibilidades y en como expulsar el reiki de los cuerpos de Inu no Taisho y Mika-san, visualizando los puntos de luz sabiendo que la respuesta estaba ante ella, pero aun no lograba develarla.

— El decantado es siempre lo más complicado… no quiero arruinar esto — Se quejó Kagome sintiendo una puntada en la sien que anunciaba el preludio de un dolor de cabeza, lo cual era raro en ella, aunque la presión bajo la que estaba debería darle la excusa perfecta para padecer uno sin sentirse una delicada y frágil damisela.

— Puedes hacer esto… ¿Sabes?… igual a las relaciones, todo es cuestión de atracción y repulsión para un correcto filtrado y depuración de sedimentos innecesarios que le darían al té esa sensación terrosa y desagradable al consumirse, solo se cuidadosa y hazlo con cariño y toda tu buena fe y veras que sale bien. — Señaló Yoo Shin Hie con calma sonriéndole al macho junto a ella que simplemente reía por lo bajo mientras ellas hablaban en claves, tal vez sabiendo que quien las escuchara estaría sumamente confundido con el tópico a discutir, lo cual era precisamente la idea.

— Seee bien… si arruino la ceremonia con mi mezcla supongo que mis amigos me perdonaran, pero no volveré a destilar más té que el de las bolsitas industriales en completa vergüenza — Dijo Kagome exasperada.

— Puedo ir y mostrarte una vez más ceremonia de té, extraño el templo de sus ancestros mi lady — Dijo Yoo Shin Hie recibiendo la inmediata aprobación del macho junto a ella, quien asintió inmediatamente dispuesto a apoyarla en lo que ella decidiera hacer.

— Gracias, pero no es necesario, creo que sus consejos me ayudaran a hacer esto bien… además… las semillas de su invernadero ya germinan fuertes y sanas… y deben cuidarse y protegerse, como siempre las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para ustedes, buena fortuna y muchas felicidades — Dijo Kagome con calma antes de cortar la llamada sin darle tiempo a discutir con ella.

A miles de kilómetros la pareja permanecía estática y en genuino estado de shock, antes de que el teléfono resbalara de las temblorosas manos de Yoo Sin Hie y se estrellara contra el suelo, al mismo tiempo en que esta miraba a su compañero con los ojos abiertos como platos, mientras sus manos volaban a su vientre sintiendo… solo sintiendo… hasta que el ligero aleteo de Youki y Reiki cual mariposa en armonía perfecta, rosara sus sentidos y sus ojos de llenaran de gruesas lágrimas, dejando a un lado todo el protocolo y se lanzara a los brazos de su eufórico compañero.

— Su don es enorme… lo hiciste bien —Murmuró su compañero a su oído abrazándola con fuerza contra él, casi como queriendo envolverse alrededor de ella y protegerla de todo y todos alrededor de ellos.

Lo sé… ellas son grandes mujeres — Respondió ella sobrepasada de la alegría, hundiendo su rostro en el pecho de su compañero y cediendo a las lágrimas de emoción por el milagro que los dioses le habían concedido: el milagro de dar vida.


Después de cortar la llamada Kagome y repasó toda la conversación en su mente una y otra vez analizando cada palabra antes de respirar profundamente y dejar ir el aire con un deje de resignación conteniendo las ganas de estrellar su frente contra la palma de su mano (varias veces) ante la simple respuesta que siempre estuvo ante ella, pero en el calor del momento con tantas cosas sucediendo al mismo tiempo, había estado ignorando "atracción y repulsión" simple "resonancia" ella lo había explicado semanas atrás, mas no había alcanzado a ver la conexión o las posibilidades de usar eso para solucionar el dilema ante ellos, pues estaba completamente segura de que ser requería algo mucho más complicado… aunque en realidad así era, la base de todo lo que debían hacer era simple y llana "Resonancia".

Ahhhhh mi loca vida muy "normal" y sin complicaciones… claro, claro, uhun, uhun, uhumm — Soltó Kagome en tono sarcástico dejándose caer de espaldas sobre el sofá. — Que J-O-D-I-D-A-M-E-N-T-E bien arregladas estamos — Añadió cediendo a la tentación de reír con un borde histérico liberando estrés y la mayor cantidad de sarcasmo de la que podía disponer sin bajar sus niveles óptimos para continuar con su vida sin volverse una tontuela sentimental y quejica.

La condenada respuesta era tan ridículamente simple que era casi seguro que funcionara, ahora venía lo más complicado, ella necesitaba analizar todo muy bien hacer sus listas de pros y contras asegurándose de cubrir todos los frentes y resultados posibles, tenía que reunir una serie de cosas que necesitaría para arriesgarse a hacer la locura que aparentemente tendría que hacer, por ahora debía esperar el regreso de Sango y principalmente, debían asegurarse de sacar lo que fuera que estuviera dentro del pecho de Inu no Taisho antes de que ella sacerdotisa y definitivamente NO entrenada en el arte de la sanación (Como ella especialmente había deseado) se lanzara a sanar al perro general y a Mika-san, una de las pocas amigas de Sesshomaru (sino tal vez la única), con suerte haría esto correctamente y no se quedaría atrapada o tendría que enfrentar a un Daiyoukai furioso flanqueado por una Taiyija un ejército de amistades dispuestos a arrancarle la piel el tiras por idiota.

Cuando su maestra decía "la antigua forma" era la condenada antigua forma creada accidentadamente cuando solo existían pocas y clandestinas amistades / relaciones entre sagrados y Youkai, mientras las guerras destrozaban ambas razas y entonces toda la ayuda que se habían dado mutuamente hacía por ensayo y errores (MUCHOS errores)

Para aquellos oscuros días de eterna guerra aquellas sacerdotisas, igual que su contraparte Youkai cuando se veían en la necesidad de ayudar a sus aliados humanos, no tenían gran conocimiento básico sobre anatomía humana y mucho menos aun de la anatomía Youkai (según fuera el caso) y el instinto los había guiado a la hora de sanar, cuerpo y espíritu… pues después de conocer al dedillo el caso de Inu no Taisho Kagome Higurashi no descartaba el hecho de que el alma del amo y la bestia sagrada por igual estuviera fragmentada y eso en sí mismo era condenadamente delicado y peligroso (y no era como si fuera a señalarlo en voz alta, pues ni Sesshomaru ni Sango le permitirían intentar siquiera mirar en dirección del Inu caído y todos estarían bien jodidos, porque lo quisieran o no el perro general era una ficha clave en aquella guerra silenciosa que estaban librando)

Con calma después de una buena dosis de cafeína para espantar el dolor de cabeza, Kagome preparó un almuerzo ligero y rápido mientras una y otra vez les daba vueltas a las palabras de su antigua maestra haciendo una lista mental de todos los libros que su maestra le había conseguido años atrás y que ahora quería consultar junto a otros que había encontrado en la bóveda en el panteón Higurashi que Yuri le había heredado.

En aquellos libros estaban cuidadosamente registrados información altamente valiosa y delicada que iba desde el entrenamiento y técnicas ocultas únicas del clan Higurashi, hasta las bitácoras y registros del clan (incluidos aquellos clanes que habían entrado y salido del árbol genealógico) donde se sorprendió al encontrarse de ultima en la línea principal, para después proceder a agregar a Sango y a Kirara en la facción del árbol genealógico donde increíblemente ambas encajaban perfectamente como "Taijiya y bestia Guardiana" de la casa Higurashi respectivamente, casi riendo histéricamente junto a Sango después de una buena ronda de sake al descubrir que desde el inicio de su clan en los primeros años de la era Heian, en el clan Higurashi siempre había existido una secreta triada femenina Sacerdotisa-Taijiya-Youkai/Bestia guardiana y ella no estaba más que siguiendo instintivamente las formas de su familia cuando había tomado bajo su ala a Sango y eventualmente a Kirara, Mina y Yuri siempre dijeron que ella era una verdadera Higurashi y eso solo lo había demostrado. (Y decían que las cosas solo pasaban por pasar… JA claro!).

=== S S ===

Sesshomaru observó con aire distante a su junta directiva retirase de la sala de conferencias, satisfecho con los resultados de aquella reunión, recordándose mentalmente subir el sueldo de su asistente quien durante las últimas semanas había estado apoyándolo mientras el sorteaba varias cosas en su vida personal que no podía confiar en nadie más que en sí mismo, después de todo no todo los días se encontraba trabajando duro para ganar, obtener y mantener la atención de una hembra… y no cualquier hembra él finalmente había encontrado a su compañera, en la forma de una voluntariosa humana capaz de hacerlo suplicar, él… que jamás había tenido que pedir nada.

Sabía que muy pronto tendría que hacer un anuncio oficial ante la corte mixta, más empujado por las acciones del "falso monje" que por las ganas reales de poner a Kagome bajo la atención de la corte… aunque ciertamente él tendría que hacer uso de su poder y señalar unas cuantas "exigencias" su dama ciertamente no toleraría invasiones a su privacidad (y el tampoco) ni ningún intento de manipulación, lo último seria solo una advertencia de su parte, el grupo de ancianos tendrían que cruzar ese puente directamente con ella, más estaba casi seguro que posiblemente terminarían "lanzándose" de el de buena gana, después de todo Kagome Higurashi era una fuerza a reconocer que ellos debían enfrentar por si mismos para poder comprender y respetar debidamente y allí él no podía hacer más que observar pues si interfería para ayudarla ella jamás ganaría el respeto que merecía.

— Sesshomaru-sama Lady Irause espera por usted mi lord — Dijo Jaken arrancándolo de sus pensamientos mientras Yakko reía por lo bajo imaginando varios escenarios entre Kagome y cualquier insulso que se atreviera a tratar de manipularla ("tratar" como palabra clave) casi visualizando a los insolentes ancianos y no tan ancianos huyendo despavoridos por sus vidas con tan solo una mirada asesina de su "dulce" compañera.

Cuando Sesshomaru abandonó la sala de conferencias para reunirse con su madre y sus acompañantes, ni siquiera notó a su fiel asistente desmayarse del terror cuando dejó ir el suave murmullo de su regocijo ante la imagen que Yakko había construido para él con aterrador realismo, donde la corte simplemente huía en masa de su dulce compañera mientras esta solo los fulminaba con la mirada, sonriéndoles casi con dulzura y les prometía una gama variada de torturas físicas, en el mismo dulce tono que le había prometido a Miroku castrarlo l-e-n-t-a-m-e-n-t-e si hacía daño a Sango y había dejado al pervertido pálido y temblando sudoroso.

Para quienes habían estado en el lujoso pent-house de Sesshomaru Taisho antes y después de que Kagome Higurashi entrara a su vida mandando al diablo su estricto orden y manías, se les habría hecho imposible sospechar que el lugar ahora permanecía vacío y en "cuidadoso y pulcro" estado de abandono.

Jaken se encargaba de que una empresa de limpieza mantuviera el lugar pulcro y reluciente como una taza de plata bruñida, lo cual le venía bien si quería llevar a cabo aquella reunión con su madre y sus invitados en un ambiente "seguro" donde tocar los delicados tópicos a tratar y lejos de la amonestadora mirada de su compañera ante el tema que una vez más traería a colación hasta que pudiera sentirse seguro de lo que estaban por enfrentar (Cosa que dudaba que alguna vez ocurriera, pero estaba obligado a intentarlo).

— Ahhh querido, justo a tiempo para el té — Celebró Irasue en tono malicioso y burlón mientras le ofrecía una delicada taza de té que estaba seguro que no pertenecía a alguna de las colecciones en su apartamento, lo cual quería decir que la taimada hembra había logrado traer uno de sus preciados juegos y ahora era su trabajo no solo hacérselo llegar a Kagome como parte del recibimiento familiar de parte de su madre, sino ayudarla a elegir un presente "familiar" para devolver no solo la cortesía de su taimada madre sino también de establecer el inicio formal de cortejo entre ambos, y no era que ellos desaprobaran la jugada de la dama, solo les gustaba hacer las cosas sin interferencia de terceros, familia o no.

— Hnnn — Murmuró el por lo bajo reconociendo el movimiento de su madre por lo que era, sentándose y de volviendo su afilada mirada hacia Yue quien le devolvió el impasible gesto y finalmente las dos hembras que permanecían en nervioso silencio sentadas una junto a la otra en su lujoso y estéril salón recibidor, sosteniendo cada una, una taza de té notando de inmediato tres carpetas negras frente a ambas sobre la mesa baja que era la pieza central de la habitación. — Señoras, este Sesshomaru no se andará con rodeos de ningún tipo, este no está para nada feliz con la idea de tener a su compañera en riesgo y si este tiene que tolerar eso, ustedes tendrán que explicarle a este con lujos y todos los detalles de cada paso a seguir dentro de ese quirófano… — Dijo Sesshomaru secamente tomando un sorbo de la taza por educación antes de dejarla de lado sobre la mesa central.

— Por supuesto Sesshomaru-sama lady Kaede y yo entendemos perfectamente su posición — Respondió la sanadora Minami de inmediato bajando la cabeza y mostrando su cuello en señal de indiscutible sumisión, después de todo ella sabía perfectamente que aquella reunión era inevitable, no era poco lo que estaban pidiendo y sabía muy bien que solo el espíritu independiente de la dama Higurashi le impedía a su señor prohibirle de plano cualquier interferencia de su parte, la mujer aunque humana era definitivamente una alfa entre alfas y no tendría ningún problema en hacerle pagar su intento de manipulación/control, si los rumores desde Isa Mitsuki era una clara señal de eso.

— Para empezar… ¿Dónde será este "quirófano" y cuáles son las medidas de seguridad establecidas para impedir el escape y dispersión de este… "virus"? — Preguntó Sesshomaru iniciando oficialmente lo que muy pronto comprenderían que sería condenadamente lo más cercano a un juicio de parte del terrible Daiyoukai y Yakko-sama.

=== S S ===

Cuando Kagome entró a su café era el inicio de la hora cumbre, en la que la población trabajadora se unía a las masas y buscaba como un náufrago a la orilla una buena dosis de cafeína y dulces, antes de continuar su camino a casa donde muchos AUN tenían cosas que hacer, sin embargo lo primero que sus ojos detectaron al hacer un barrido visual en su negocio fue al nutrido grupo de altos y coloridos Warhammer cómodamente sentados justo en las tres mesas frente a la barra, en ese momento ella no sabía si reírse ante el variopinto grupo de hombres gigantes rubios y pelinegros acompañados por delicadas mujeres de diferentes estaturas quienes al verla le lanzaron miradas complacidas y sonrisas de abierto reconocimiento que ella devolvió.

— Un grupo curioso el que tienes allí lady-jefa — Saludó Shippo conocedor guiñándole un ojo esmeralda haciendo un ligero ademan hacia su familia paterna mientras terminaba una de sus mezclas y procedía a distribuirla con rapidez sin dejar de dedicar picaras miradas a todo aquel que se atravesara en su rango de visión sin importar si era hombre o mujer, macho o hembra Shippo era un Kitsune de fuego hasta la medula y no tenía reparos en hacer gala de ello lo cual era algo bueno para su negocio.

No que ella fuera a decirlo abiertamente o tendría al condenado Kitsune sirviendo café con el pecho desnudo y una buena multa por violar su licencia de librería café a librería-café-semi-nudista y su permiso para servir a TODO público de diferentes edades, pues si bien la sexualidad era un tema abierto sin tabúes y era el pan de cada día, aún se respetaba la "inocencia de los niños/cachorros" y había una edad aceptable y horarios establecidos para introducirlos poco a poco a ese aspecto de la vida diaria.

— Supongo… a trabajar Ship-po-pooh — Dijo Kagome en tono burlón, mientras se amarraba el delantal dedicándole una sonrisa malvadamente dulce, que hizo reír nerviosamente al Kitsune y a algunas camareras de muy buena gana al ver a Shippo en ese sano estado de nervios.

— Muy mala… lady jefa, muy mala — Canturreó Shippo en exagerado tono lastimero lanzándole miradas de cachorro apaleado, haciendo reír por lo bajo a todo aquel que observaba aquella curiosa, pero familiar interacción.

Kagome sonrió poniendo los ojos en blanco, mientras se volvía directamente a la mesa central donde sus abuelos y su padre junto a su compañera y otra pareja esperaban pacientemente.

— Bienvenidos a MI&YU soy Kagome y seré su camarera por el resto de la tarde… — Saludó Kagome automáticamente dedicándoles una sonrisa franca que ellos le devolvieron con creces mientras los ojos de los ancianos brillaban con diversión. — Oh kami… eso es malo, ¿Aun tengo pie de manzana y rolls de canela o tengo que correr a la cocina a ayudar a mi atareada y seguramente histérica pastelera a hornear más y ofrecerle un aumento para que no me deje? — Añadió ella en tono juguetón dedicándole una mirada acusadora/burlona al gigantesco anciano que simplemente rugió de risa seguido de cerca por el resto de sus acompañantes.

Mijn engel (mi ángel) ¿No crees que este arm oud (hombre viejo) te dejaría sin existencias… hnnn de nuevo verdad? — Respondió finalmente Balder Warhammer en tono jocoso mientras sus ojos azules brillaban con una luz cargada de tal jocosa malicia que lo hacía ver más como un niño travieso que como el regio anciano que se suponía que era.

— Sinceramente… no entendí todo eso que dijo… pero Seeep… me dejarías sin el ultimo pie de manzana y mis rolls alegremente, sospecho que eres igual a Sango con su amado quesillo y ella se los comería todos y rodaría felizmente por esta verde tierra si yo hiciera más de uno al mismo tiempo… — Respondió Kagome en tono amable recordando el último encuentro entre Sango el quesillo y la tasa de baño ANTES de la defensa de tesis.

— Alguien que sabe lo que le gusta y va a por ello… ya me gusta tu hermana Mijn engel — Dijo el anciano riendo por lo bajo mientras golpeaba su rodilla.

— Hablando de eso… ¿sus pedidos? — Dijo Kagome riendo por lo bajo y volviendo a mirar a su padre y a su compañera que la miraban fijamente, la última sin pestañear.

— Ya dejamos nuestro pedido con tu barista, solo es cuestión de esperar a que salga — Respondió Tallon observándola fijamente. — ¿Estas bien?

— Ohhh ok, los tendrán en su mesa en cuanto salgan — Respondió Kagome con calma dedicándole una ligera sonrisa. — Estoy bien gracias… Kagome Higurashi — Dijo ella extendiendo firmemente su mano ante su sorprendido padre, quien tras unos segundos de Shock sonrió iluminando su rostro de genuina alegría, mientras finalmente tomaba su mano más pequeña en la suya envolviéndola por completo, ambos sintiendo de inmediato el arco de poder formarse entre ellos antes de reconocerse y de alguna manera "ceder" estableciendo un ligero vinculo espiritual entre ambos.

— Un placer conocerte finalmente Mijn dochter (hija mia) — Dijo Tallon con la garganta cerrada de emoción, conteniéndose a penas de encerrarla en un apretado abrazo y no dejarla ir jamás.

Desde el momento en que se confirmó la existencia de aquella joven mujer ante él, su corazón sangro de dolor al comprender que no había estado allí para ella durante toda su vida y ahora que tenía la oportunidad de estar allí, ella ya era una mujer hecha y derecha que técnicamente no necesitaba de él, pero aun así estaría allí para ella, ella era su hija, su sangre y carne e independientemente de que o quien fuera, la amaba y eventualmente ella lo amaría también.

Nunca pensé… nunca pensé que tendría la oportunidad de conocerte… discúlpame si mis reacciones no son lo que esperas, si me das algo de tiempo podré acostumbrarme a la idea de que realmente estas aquí… de que están aquí. Aunque según Sango yo soy rara y reacciono… hunn ¿diferente? — Dijo Kagome en tono bajo mirándolo directo a los familiares ojos azul rey que siempre había visto en el espejo cada día de su vida.

— No hay nada que disculpar Mijn dochter en tal caso tendría que pedirte perdón por mi ausencia — Respondió Tallon golpeando ligeramente la mano más pequeña que sostenía en la suya con su dedo, sintiéndose ridículamente feliz con aquella interacción entre ambos y que, si bien no era algo más profundo, era suficiente para ambos por ahora.

— Y aquí estamos los dos sintiéndonos ridículamente culpables por cosas que no estaban en nuestras manos ni pudimos controlar. Animo… no seremos lo típico y esperado, pero seremos, ahora tengo que seguir antes de que a alguien se le ocurra pensar que estoy literalmente echándote los perros frente a tu compañera y me tachen de zorra y no en los términos Youkai, lo que me obligaría a tumbar varios dientes y a soltar unas cuantas maldiciones que seguramente les harían sangrar las orejas — Dijo Kagome dedicándole una sonrisa cargada de maliciosa mofa que se reflejó en él y todos los Warhammer presentes que escucharon el intercambio.

— Esperamos con ansias nuestra reunión contigo y tu hermana —Dijo Anabelle dedicándole una genuina sonrisa, comprendiendo de inmediato que aquella joven mujer no rompería el corazón de su gigante Vikingo, por el contrario, ella estaba tratando y no podía encontrar más muestras de eso que sus recientes palabras.

— También yo, ustedes deben de tener muchas preguntas y desde ya les digo… hay cosas que no responderé y bueno… supongo que yo tengo unas cuantas también, y entenderé si no quieren o pueden responder — Respondió Kagome dejando ir el agarre de la mano de su padre, extrañando inmediatamente el consolador calor y la extrañamente familiar energía que fluía entre ellos.

— Estoy segura de que llegaremos a un buen acuerdo Mijn engel — Dijo la anciana que hasta ahora había permanecido en silencio, pero observando la interacción cuidadosamente.

— Hey lady-boss teléfono — Llamó Shippo desde la barra, habiéndola sonreír en clara disculpa y mientras se volvía hacia el aludido Kitsune de fuego cada uno de los Warhammer la escuchó murmurar para sí misma "Nota mental…buscar un diccionario de Holandes" arrancándoles genuinas carcajadas.

=== S S ===

Aquella noche cuando Sesshomaru regresó al apartamento su mente repasaba a conciencia cada mínimo detalle explicado por las dos sanadoras principales que llevarían a cabo la cirugía de su padre. Los distintos sistemas de seguridad que se habían establecido eran rigurosos y el plan establecido para la cirugía tenia altas probabilidades de ejecutarse con éxito y sin la intervención de Kagome (que era justamente lo que ambos querían)

Junto a su madre y Yuemaru, él había estudiado cada aspecto de las modificaciones que se estaban realizando en aquellos momentos, para establecer el quirófano dentro del castillo del Oeste, después de todo no era como si pudieran ir a cualquier centro médico especializado y arriesgarse a que la noticia de la enfermedad potencialmente mortal de su padre se colara y enviara todo al infierno dándoles luz verde al enemigo para actuar a sus anchas, en eso Kagome había sido muy enfática y tenía toda la razón, lo último que necesitaban era lidiar con la histeria colectiva, cuando aún tenían que sanar a su padre y a Mika y evitar que aquel virus se dispersara y acabara con la vida de todos.

— Hoy vi a mi padre… — Dijo Kagome sacándolo de su letargo mientras se sentaba a horcajadas sobre él, obligándolo a recostarse del espaldar del sofá mientras el deslizaba sus grandes manos por las caderas de ella atrayéndola hacia él, apartando de inmediato su mente de los temas que le preocupaban y centrándose solo en ella, el calor de su piel, la sensación de sus energías danzando sobre ambos su olor y el calmado ritmo de su corazón.

— Este asume que fue un encuentro agradable — Dijo Sesshomaru aspirando profundamente el limpio aroma de ella y deleitándose en el hecho que solo podía percibirlos a ambos en ella, todo olor extra se había ido tras su baño nocturno y Yakko y el agradecían profundamente poder hundirse en el olor de ella sin la molesta presencia de otros, la otra opción sería encerrarla y ella los mataría a ambos antes de ellos poder lograr eso.

— Él se siente culpable… por no estar allí para mí y yo me siento mal por no poder expresar lo que siento… lo quiero Sessh desde niña lo quise… él nunca supo de mi existencia, y yo muchas veces soñé despierta con él hasta que mi incapacidad para ponerle un rostro especifico empezó a romper mi corazón poco a poco y decidí dejar de soñar con él, y ahora está aquí y quiere ser parte de mi vida… pero no sé cómo demostrar que lo quiero, que los quiero en mi vida… esto es tan confuso para mí, creo que siempre pensé que solo seriamos Sango Kirara y yo… tal vez algún hombre para Sango… — Dijo Kagome deslizando sus manos por el amplio pecho cubierto de algodón.

— Date tiempo y tómatelo con calma, nadie te está presionando — Aconsejó el con calma sabiendo que ella necesitaba su apoyo, pues de nada le valía señalar que cuando ella estuviera lista las cosas irían como la seda.

— Supongo… ahora tu señor sabihondo… empieza a cantar todo lo que hablaste hoy con tu madre y las sanadoras y luego yo te cuento como fue mi conversación con mi antigua maestra y todo lo que hablamos — Dijo Kagome estallando en carcajadas cuando Sesshomaru se inclinó hacia delante mordiendo ligeramente su oreja en castigo por llamarlo "Sabihondo"

— Este Sesshomaru se conforma con que le llames "sabio" — Dijo el en tono arrogante que solo hizo que Kagome echara la cabeza atrás y riera a carcajadas.

— Y yo que creía que el macho estaba familiarizándose con la "humildad" y la "modestia" — Lo pico ella sonriéndole con malicia antes de enseriarse — Tenemos que hablar de esto Sessh… la cirugía será en un par de días y tengo que saber todo lo que hablaste con ellas y estudiar lo que se va a hacer para tener una idea — Añadió tomando el rostro de Sesshomaru en sus manos.

— Este desearía que no tuvieras que estudiar nada de esto —Confesó el descansando su frente en la de ella.

— Igual que yo amor… pero como ya sabemos no siempre obtenemos lo que queremos. — Respondió ella en un suspiro cargado de agotamiento y resignación.

— Pues sea… — Dijo Sesshomaru antes de lanzarse de lleno a explicarle a Kagome todo lo que había hablado aquella tarde con su madre y las dos sanadoras tal como habían acordado cuando ella le había consultado la necesidad de hablar con su antigua maestra coreana y con eso, él había cumplido a cabalidad la promesa de no ocultarle nada y ambos estaban contentos.

Era poco más de la media noche cuando Kagome había terminado de explicarle a Sesshomaru la conversación con su maestra y todo el proceso antiguo de sanación que ella tendría que seguir si quería sanar Mika e Inu no Taisho, decir que Sesshomaru no estaba exactamente que saltaba de la alegría era un hecho más que irrefutable, por el contrario, él estaba genuinamente preocupado aquello era peligroso y delicado, la ejecución de tal hazaña debía ser bien sincronizada y preparada a la perfección.

— ¿En qué piensas, Sesshomaru no me digas que estas preocupado por el ritual que tendremos que hacer? — Dijo Kagome mientras él se unía a ella en la cama/futon.

— "¿Tendremos?" — Preguntó Sesshomaru envolviéndola en sus brazos asegurándose que ella quedara completamente pegada a él.

Tendremos — Afirmó Kagome. — Necesito un ancla poderosa que me mantenga en este plano, eso solo pueden hacerlo Sango, Kirara y principalmente, Miroku y mi familia paterna también podrían sostenerme con más firmeza a este plano, pero ya estaría en ti permitir su colaboración. — Señaló Kagome con calma mientras deliberadamente se restregaba contra el tratando de alejar su mente de aquel tema.

— Tu atadura a la Taijiya y a la Nekomata es completamente espiritual a pesar de tener la sangre de Sango en tus venas, ella no tiene la tuya y tu familia paterna es tu sangre y carne y son poderosos espiritualmente, podrían ser una poderosa adición — Señaló el pensativamente mientras acariciaba casi por inercia el pecho desnudo de Kagome.

— Pero no estarías muy feliz de involucrar a tanta gente… Sesshomaru… podemos hablar de esto… no sé ¿mañana?… no se creó que me gusta más el tema que tengo entre manos ahora mismo. — Dijo Kagome apretando la excitación de Sesshomaru en sus manos para enfatizar sus palabras, ganándose la inmediata respuesta y atención de Sesshomaru y Yakko.

=== S S ===

Kagome observó con rapaz atención el tambor con el cuerpo de madera cuidadosamente tallado con símbolos y animales guía, para luego estudiar el cuero donde podía ver hasta el mínimo detalle del mundo espiritual con su gran árbol en el centro dominando la escena y los diferentes niveles y animales guía dominantes, ella observó cada línea memorizando lo que esperaba fuera el mejor camino hasta el lugar donde tendría que sanar el espíritu de Inu no Taisho y Mika.

El tambor había sido el regalo de despedida de su maestra, irónicamente ella había elegido un tambor inspirado en la religión nórdica a favor de uno lleno de deidades asiáticas "este levanta menos sospechas, cualquiera creerá que es decorativo y pasarán por alto su significado y uso real" dijo entonces sonriéndoles orgullosa de haber podido obtener aquel precioso objeto espiritual que les había recomendado usar cuando Kagome necesitara de una meditación profunda para equilibrar su energía y mantener el anillo y la medalla talismán fuertes y sus poderes ocultos.

¿Qué podía saber ella entonces que eventualmente los talismanes se evaporarían "literalmente" y más que meditación profunda ella tendría que entrar de lleno en el mundo espiritual a sanar a una bestia sagrada de la muerte y con eso posiblemente al resto del mundo? Obviamente no podía saberlo, la visión era algo que su maestra nunca había desarrollado.

Con calma Kagome siguió examinando el resto de los objetos que necesitaría eliminándolos de su lista mental, antes de que su celular repicara ruidosamente arrancándola de sus contemplativos pensamientos.

=== S S ===

Se habían tomado todas precauciones posibles, ella había desempolvado libros y se había atrevido a hacer una llamada que jamás pensó que tendría que hacer "solo por si acaso", aun así no iba a mentirse a sí misma… estaba preocupada (más bien aterrada), había tanto que dependía de lo que estaba a punto de presenciar y temía que si realmente necesitaran de ella, simplemente no supiera que hacer, ella no era una sacerdotisa sanadora con el debido entrenamiento necesario, ella solo era una simple sacerdotisa entrenada (hasta cierto punto) en secreto, y en su mayor parte su entrenamiento había sido autodidáctico y simplemente no tenía ni las más remota idea de que rayos esperar de todo aquello; siendo sincera consigo misma Kagome temía simplemente ser ella él detonante de un desastre mayor solo por ignorancia de sus propias capacidades (o falta de ellas).

— Lady Higurashi — Dijo la sanadora Minami arrancando a Kagome de sus caóticos pensamientos.

— ¿Empezamos entonces? —Dijo Kagome apretando la mano de Sesshomaru en la de ella observando a la sanadora acompañada de lady Kaede. — Vas a poder ver todo desde aquí Sesshomaru… pase lo que pase quiero que te quedes justo aquí… si vas allá abajo y te contaminas voy a estar muy, MUY cabreada contigo — Dijo Kagome volviéndose a mirar a Sesshomaru devolverle la mirada con los ojos teñidos de rojo, mostrándole que Yakko estaba justo bajo una delgadísima superficie de precaria civilidad.

— Este también estará muy contrariado si te sucede algo — Dijo Sesshomaru en tono ronco y bajo, mientras sentía la mano de ella deslizarse fuera de la suya, sintiendo un golpe de temor y frustración.

Y estamos obligados por honor a resguardar este mundo… este Yakko jamás pensó que eso llegaría a significar poner a nuestra compañera en riesgo… este Yakko tiene mucho… Mucho que meditar Gruñó Yakko en tono cansino y con un deje de marcada amargura antes de retraerse en su rincón a rumiar toda aquella situación.

— Los usuarios de Reiki tienen más resistencia a este "virus" ¿recuerdas? Y yo soy especialmente fuerte en esa área — Dijo Kagome recordándoles a los presentes las pruebas que habían hecho con muestras de su sangre y veinte muestras más, que confirmaba la resistencia de su ADN expuesto al virus, esta prueba había mostrado que en comparación del resto de las muestras de sangre Youkai, hanyou y humana, la suya especialmente y la de otros monjes y sacerdotisas tardaba mucho más en arraigarse y esparcirse antes de empezar muy lentamente a destruir la muestra, sin mencionar que la suya aún estaba a la espera de mostrar signos de avance de contaminación y deterioro.

Kagome siguió a las dos sanadoras abandonando la amplia galería elevada desde donde había estado observando ausentemente el espectacular salón de fiestas transformado en un quirófano estéril, las paredes, suelo y elevado techo repujado en cuarzo de Minotauro blanco, estaba cubierto por una gruesa capa de geo-membrana blanca sellada al vacío y recubierta con la más resistente seda de araña Youkai que refulgía en un tono turquesa por las distintas capas de barreras Youkai y barreras sagradas colocadas puntualmente sobre cada pulgada del impenetrable material.

Frente a la galería superior el material era transparente y Yuemaru, Irasue y Sesshomaru podrían observar todo el procedimiento bien fuera a través de la gruesa plancha de cuarzo de Onni (instalada allí para aquella intervención y reforzada con una barrera echa por Kagome y la gigantesca geo-membrana sellada que recubría cada rincón del antiguo salón/quirófano) o la pantalla HD que mostraría cada segundo de la intervención que sería de paso grabada en video para futuras referencias.

Al llegar a planta baja, tomaron el amplio pasillo que conducía a una de las dos amplias extensiones del gran salón de baile, que estaban conectadas a la geo-membrana interna sellada donde intervendrían al gran Inu caído, esta formaba parte de un amplio y largo pasillo dividido en secciones interconectadas cubiertas de geo-membrana y diferentes pasos de desinfección y seguridad antes de poder ingresar al quirófano aun sellado.

Al llegar al salón, Kagome observó a todo el equipo de sanadores reunidos para la intervención y la cara externa del pasillo que los conduciría al quirófano, observando de pasada los purificadores de aire que en teoría debían mantener el aire dentro de la estructura "limpio" sin contaminar el aire en el exterior y dos de las 4 las enormes bombonas de oxígeno que estarían conectadas a la estructura oxigenar el quirófano que habían estado armando en el palacio desde que ella les informara sobre la presencia de un objeto extraño dentro del cuerpo del caído Inu no Taisho.

Con la guía de Minami y Kaede Kagome atravesó cada etapa de todo el proceso de desinfección bacteriana y colocación de un traje especial de protección biológica y pronto se encontró en la helada habitación/quirófano observando de cerca las diferentes maquinas que habían traído con la intención de mantener con vida a Inu no Taisho durante y después de la intervención (incluso si algo iba mal y el macho no salía del coma en el que estaba), después de todo con aquel caso, cualquier cosa era posible y no en los mejores términos médicos.

— Ingresando al paciente Inu no Taisho — Dijo Minami mientras un grupo de cuatro sanadores entraba empujando la camilla donde el enorme macho estaba recostado aun inconsciente y procedían a levantarlo con la ayuda de la sabana, hasta dejarlo cuan largo era sobre la mesa quirúrgica, mientras otros empezaban a quitarle la bata quirúrgica azul cubriendo apenas su modestia, para luego atarle los brazos separados del resto del cuerpo asegurándolos firmemente a la mesa, mientras Kaede le colocó en las manos llenas de garras en un par de guantes de tela acolchada llena de sutras con la esperanza de evitar accidentes si por algún milagro el Inu caído reaccionaba y los atacaba.

Kagome escuchó con atención todo el plan que tenían para realizar la operación junto a la burbuja transparente añadida a último momento al quirófano por exigencia de Sesshomaru en la que en teoría ella debía permanecer durante toda la intervención si no era necesaria su ayuda, mientras observaba más de cerca a Toga, veía con más atención los puntos de luz contaminados que eran más abundantes en medio del pecho del macho, estudiando con más cuidado la clara línea luminiscente alrededor de su cuello que estaba más que segura rodeaba por completo el cuello del macho, confirmando lo que ya había sospechado: lo que fuera que estuviera dentro de él se concentraba apenas unos centímetros a la derecha de su corazón, y se extendía por debajo de la piel de su pecho, desde el centro del tórax hacia el resto de su torso como si estas fueran venas de luz corrupta, abrazando el torso por completo de forma macabra por debajo de la piel, y mientras estas venas se alejaban del corazón se iban difuminando poco a poco, hasta mostrar el patrón de puntos espolvoreados de luz por todo su cuerpo, apenas cubriendo sus partes privadas con una vaporosa sabana que no hacía nada para protegerlo del frio helado que hacía en el quirófano.

— ¿Alguna pregunta Lady Higurashi? — Dijo Minami finalmente logrando llamar la atención de Kagome.

— En caso de tener que usar mi reiki con él… ¿Cómo piensan resguardarse? — Preguntó Kagome mirando directamente a Kaede.

— A su señal levantaré mi barrera más fuerte sobre el personal de sanación — Respondió Kaede con seguridad.

— Bien… que Kami nos guie — Dijo Kagome conteniendo las ganas que tenia de decirles "¿Saben qué?… es un honor que confíen esto en mí, pero resulta que solo soy una simple diseñadora gráfica en espera de su título, con un café literario como fuente de ingresos y no una jodida sanadora así que lo siento, pero no, de verdad gracias, pero no… voy a meter la pata y esto se va a ir directo a la mierda por mi culpa, y no voy a tener eso en mi conciencia" (Si tan solo pudiera decir eso y salir corriendo de allí)

Apretando los labios con firmeza Kagome asintió un par de veces y levantó la mirada hacia la cabina hermética en la que habían convertido parte de lo que había sido un salón de baile y ahora fungía de "quirófano" donde podía ver a Sesshomaru mirarla con los ojos teñidos en sangre, junto a su madre y Yuemaru, les dedicó una sonrisa floja y un ligero ademan alentador antes de volverse hacia el equipo médico. — Empecemos entonces.

— Desinfecten y demarquen el área a tratar — Ordenó Minami en tono seco, completamente concentrada en lo que estaba haciendo entrando automáticamente en lo que ella secretamente llamaba "modo-jefa-sanadora-cabrona".

De inmediato el equipo empezó a limpiar toda el área del cuello y el pecho del macho con un líquido traslucido que se secó inmediatamente ante sus ojos antes de volverse y entregarle a ella un marcador quirúrgico para su completa confusión.

— ¿Por qué me dan esto? — Preguntó Kagome desconcertada.

— Mi lady ninguno de los estudios realizados, muestran con claridad lo que usted puede ver a simple vista, así que confiamos en que usted pueda marcarnos una guía para poder extraer el objeto extraño con éxito — Explicó Minami con una clara nota de vergüenza.

— Oh… ok supongo que eso no es tan difícil — Dijo Kagome destapando el marcador de punta fina azul rey y acercándose al paciente, dedicándole una mirada preocupada desde la seguridad del interior de su traje muy parecido a los trajes anti radiación, viendo las profundas ojeras, las mejillas hundidas, la piel reseca y los diferentes catéteres en las venas amoratadas por los distintos colapsos, afortunadamente su cabeza rapada y llena de apósitos de gasa estaba cubierta por un gorro quirúrgico, aun así toda la imagen era chocante incluso para ella que no tenía al macho en cuestión en un pedestal.

Con calma (que en realidad no sentía) y mano firme Kagome delineó con "guiones" cortos toda la línea de luz contaminada que rodeaba el cuello del macho hasta la concentración redondeada sobre su pecho unos centímetros a la derecha de su corazón que para entonces ya latía muy lento, según el monitor más cercano, entonces dio un paso atrás y le entregó el marcador a la persona más cercana sin verla, antes de purificarse e ingresar a la burbuja de seguridad exigida por Sesshomaru (para su consternación y alivio) y una vez "sellada" por ella, la intervención empezó oficialmente.

Una minúscula y aterrada parte de ella insistía en distraerla de lo que estaba a punto de ver, recordándole que Sango patearía su culo (o al menos lo intentaría) cuando se enterara de lo que estaba haciendo ese día, y no era exactamente violar a Sesshomaru (de muy buena gana y disposición) en un lugar público, y la otra más optimista le susurraba una y otra vez que todo estaría bien y no la cagaría monumentalmente (o al menos ella esperaba no cagarla monumentalmente).

Kagome casi echó a gritar cuando a través de la pantalla de led (dentro del perímetro de seguridad donde estaba observando todo) vio a Minami deslizar con calmada fluidez el bisturí cauterizador siguiendo las líneas guías que ella había dibujado, dejando tras de sí humo y un pequeño sangrado controlado que el ayudante más cercano limpió con sumo cuidado, mientras sobre la mesa Inu no Taisho no mostraba ninguna reacción, lo cual no era muy prometedor para su recuperación, teniendo en cuenta que dada su condición y la cantidad de químicos que saturaban su cuerpo les había sido imposible administrarle anestesia de ningún tipo durante aquella operación, que para sus efectos era "a sangre fría" sin comprometerlo más y terminar matándolo por accidente.

Apenas usaron los separadores para abrir el área a tratar y el lugar se inundó con un nauseabundo olor horriblemente familiar para Kagome quien palideció de golpe y se estremeció de los pies a la cabeza conteniendo apenas las arcadas, pues la pútrida fetidez de la carne descompuesta era tal que aun dentro del traje (y lo que ella cínicamente había bautizado como "burbuja segura") ella podía percibirlo.

— Bajo la dermis el área se observa inflamada y la presencia de una agresiva infección, la zona segrega liquido putrefacto sanguinolento del cual se tomará una muestra para ser analizada — Dijo Minami mientras el equipo armado con pinzas y gasas empezaba a limpiar el área abierta y Kaede se acercaba a tomar la muestra.

— Minami-san — Dijo Kaede de golpe con una nota de horror claramente audible para todos.

— ¿Qué sucede Kaede-san? — Respondió Minami acercándose hasta el punto donde estaba la dama.

Cabellos — Dijo Kaede levantando la muestra se gaza empapada en el líquido putrefacto con una hebra de largo cabello negro azabache cubierto de purulencia pegada a esta.

— Kami-sama con toda razón la infección — Dijo Minami espantada pensando él en terrible dolor que el macho habría experimentado por tiempo incalculable, tomando una pieza de gaza con las pinzas más cercanas y empezando a trabajar codo a codo junto al resto del equipo hasta descubrir toda circunferencia alrededor del cuello drenando la enorme pústula interna que se había formado alrededor del cuello del macho y tomando una vez más el bisturí para abrir el resto de las líneas guías que apuntaban al tórax.

Mientras el equipo médico seguía realizando la operación y limpiando el putrefacto líquido que brotaba abundantemente de las incisiones hechas al caído perro general, Kagome no podía hacer más que ver en creciente asco y horror el líquido saturado de puntos de luz opaca que parecían latir lentamente (tratando siempre de mantenerse en el presente) más cuando Minami realizó con rapidez las incisiones finales, Kagome sintió una fuerte fluctuación de energía antes de sentir una fuerte sensación de vértigo en el fondo de estómago y ver como el pecho de Toga empezaba a iluminarse peligrosamente con aquella luz contaminada con alarmante y amenazadora rapidez.

¡Detente! — Soltó Kagome secamente sosteniendo en su mano la mano de Minami que ahora la miraba en shock, sin notar que una vez más se había movido con la rapidez de un youkai y no la de un humano promedio, atravesando la barrera sobre la "burbuja de seguridad". — Aléjense de él rápido — Siseó lanzándole una mirada tajante a todos los presentes, que no dejaba espacio para la discusión en aquellos momentos, mientras señalaba la pared justo debajo de la tribuna donde Sesshomaru, Irasue y Yuemaru ahora de pie pegados al cristal de cuarzo de Onni de alta resistencia que los protegía de la bacteria dentro del cuerpo de Inu no Taisho, ordenándoles en silencio que se movieran hacia ese punto, lejos de la amenaza.

— ¿Lady Higurashi que…? — Dijo Kaede reaccionado junto a los demás y obedeciendo de inmediato la clara orden de la mujer.

— Lo que sea que hay en su pecho tiene algún grado de conciencia, apenas abrieron la zona pectoral sobre eso, la energía empezó a cambiar y a aumentar, Minami-san continúe retirando principalmente la cuerda de cabellos alrededor del cuello, deje el pecho de último, Kaede limpia la zona y deja ir descargas ligeras de Reiki mientras lo haces para contener la energía — Dijo Kagome después de observar la energía contaminada fluctuar y calmarse, colocando una mano por encima de la zona recién abierta de la que supuraba sangre y fétida purulencia dejando ir su reiki purificando el líquido infeccioso que brotaba de la incisión, sintiendo una inicial resistencia y ceder ligeramente mientras le daba una descarga de energía que la hizo apretar la mandíbula con fuerza, para no ceder y gritar a los cuatro vientos el terrible dolor que esta le causaba, y presionar con fuerza dándole una potente descarga que hizo que el cuerpo del Inu inconsciente se estremeciera por completo convulsionando un par de veces sobre la mesa de operaciones, apenas sostenido por las ataduras en sus brazos y piernas antes de quedar inmóvil nuevamente con tan solo las maquinas conectadas a su cuerpo testificando que aún seguía "vivo", notando como los puntos de luz dispersos empezaban a retroceder hacia la zona donde ella había descargado su energía confirmando la teoría de repulsión y atracción y sin sospechar que kilómetros lejos de donde estaban en ese momento dentro de una capsula otro cuerpo convulsionaba con brutalidad y un anciano monje en sillas de ruedas escupía sangre contra su mascarilla de oxígeno aferrando con fuerzas su rosario.

Atracción — Susurró Kagome para sí misma ignorando las expresiones confundidas de los presentes, mientras observaba el lento recorrido de un puñado de puntos de luz desde el abdomen de Inu no Taisho hasta su diafragma y continuando su recorrido hacia el punto donde purificaba la purulencia en el pecho de Toga.

— ¿Qué atracción? — Preguntó Kaede confundida.

— Ninguna de importancia aun… por ahora solo saquen el cabello de su cuello… no intenten nada sobre su pecho aún. — Dijo Kagome dando un paso atrás y permitiéndoles a los verdaderos sanadores acercarse al paciente y continuar.

Mientras la intervención seguía su curso, Kagome ignoraba con firmeza la tentación de volverse a mirar a Sesshomaru, quien seguramente estaba furioso con ella por salir de la seguridad de la condenada burbuja, en ese momento ella no podía darse el lujo de distraerse y si se volvía a mirarlo ella se distraería con seguridad, así que mientras se dedicó a caminar muy lentamente alrededor de macho caído y el equipo médico deteniéndose en intervalos de veinte a treinta segundos antes de continuar sin despegar la mirada de Toga y los puntos de luz contaminada que parecían seguir sus movimientos tal como en teoría debía suceder.

— Procedemos a cortar lo que parece ser una cuerda tejida con cabellos — Dijo Minami levantando las tijeras quirúrgicas y procediendo a cortar la ofensiva trenza de cabello chocando con algo metálico que parecía estar dentro del tejido y oculto a la vista. — Hay una cadena de metal aquí — Señaló cambiando las tijeras por unas tenazas cortando limpiamente el metal, antes de continuar con las tijeras y terminar de cortar el cabello.

— Retirando extremo derecho — Anunció Kaede tomando con las pinzas el cabello tejido en una muy apretada trenza alrededor de la cadena y procediendo a retirarlo con lentitud y sumo cuidado mientras otros sanadores se apresuraban a limpiar la sangre y la purulencia que brotaba a raudales, al remover aquel objeto extraño de la herida, mientras Kaede retiraba todo hasta dejarlo sobre una tela impermeable colocada sobre el amplio pecho del macho y Minami hacía lo propio en el extremo izquierdo.

— Bueno señores… esto va a sonar cruel… pero tienen que alejarse de él, desde este punto ya no pueden hacer nada más… — Dijo Kagome finalmente después de horas de dar vueltas alrededor del paciente y el equipo médico que limpiaba y retiraba capas de piel y carne descompuesta.

— ¿Qué dice lady Higurashi? Si no hacemos nada más él morirá — Respondió Minami mientras el resto del equipo gruñía por lo bajo lanzándole miradas cargadas de desconfianza.

— No estoy dando vueltas alrededor de ustedes por gusto y gana… he estado probando algo… una teoría que ya había nombrado alguna vez, pero no creí que pudiera ser la respuesta a este caso, o de ayuda alguna en la intervención de hoy… pero parece que así es — Respondió Kagome en tono neutro, respirar profundamente y mirar hacia donde estaba Sesshomaru quien efectivamente la miraba con los ojos inyectados en sangre.

Miko — Retumbó el gruñido de Sesshomaru desde los dos parlantes colocados en el quirófano para poder comunicarse con el exterior.

Atracción… te hablé de eso alguna vez aquí en este palacio ¿Recuerdas? Y te expliqué un poco más hace un par de días, te prometo que no será a ese nivel que crees, pero tiene que hacerse si queremos que esta intervención sirva para algo —Dijo Kagome antes de volverse a mirar a Minami y a Kaede que parecía comprender lo que ella decía mejor que nadie.

— El reiki dentro de Inu Taisho está siendo atraído por el suyo, está reaccionando a usted — Dijo Kaede mirándola con los ojos plateados como platos, mientras los sanadores murmuraban por lo bajo los posibles significados de las palabras de Kaede.

— Lo que sea que este en su pecho tiene una alta concentración de Reiki alterado de alguna forma hasta corromperlo Minami-san, aun así, sigue la misma ley de atracción de energía que cualquiera y está siguiendo la fuente más fuerte cercana y no esta corrompida o mezclada con otra raza, saque el objeto extraño de un tirón y aléjelo inmediatamente de ustedes— Dijo Kagome con seguridad sintiéndose cubierta por una extraña capa de calma.

— ¿De un tirón?... eso podía dañar músculos o desgarrar tejido cicatrizado o…

— Minami-san eso también podría darle una descarga fuerte de Reiki al paciente y destruir su corazón y otros órganos internos de importancia que nos dejarían con un cadáver infeccioso, podría hacer estallar al paciente como una bomba virulenta y contaminar todo… hay una larga lista de muchas terribles opciones y ninguna de ellas agradables, saque esa maldita cosa de él y luego encárguese de los daños colaterales, pero sáquela y no le dé tiempo a esa cosa de atacar… — Dijo Kagome cortando a la sanadora quien cerró la boca con un chasquido que resonó en el lugar por encima del zumbido de las diferentes maquinas.

— Akira-san prepare la capsula de contención para depositar el artefacto desconocido — Dijo Minami finalmente mientras el aludido se acercaba con un contenedor metálico cubierto de sutras y sellos de todo tipo, abierto y listo para contener lo que fuera que colocaran en él y sellarse al vacío de inmediato.

— Retirando el objeto no identificado del tórax — Dijo Kaede tomando las dos pinzas aun enganchadas a las dos trenzas de cabello, dando un poderoso tirón y arrancando el objeto oscuro cubierto de sangre y purulencia del cuerpo de Inu no Taisho.

De inmediato la energía del objeto se disparó llenando el lugar de pesada malevolencia y expidiendo miasma putrefacto mientras las pupilas de Kaede que aun sostenía el objeto, se dilataban y sus facciones empezaron a mutar lentamente, Minami y el resto del equipo llamaban a Kaede pero esta parecía no escucharlos, su mirada de pupilas dilatadas tiñéndose rápidamente de rojo sangre, estaba fija en el objeto central del grotesco collar que goteaba sangre, pus y un contaminado fulgor.

— ¿Qué está sucediéndole? — Dijo uno de los sanadores acercándose a Kaede tratando de ayudarla, siendo recompensado con un brutal rugido de la hembra que lo hizo frenar en seco y retroceder lentamente. — Tsukuyomi-sama ella perdió el control de su bestia — Dijo el macho aterrado, sabiendo que si la dama elegía atacar con Reiki nadie más que la compañera de lord Sesshomaru podría sobrevivirla.

— Aléjate lentamente de ella — Dijo Kagome mirando con atención a Kaede — Minami reúne a tu equipo y prepárense… voy a purificarlos y luego entraran a la burbuja— Añadió Kagome sin despegar la mirada de Kaede quien en ese momento cerraba su mano llena de garras (afortunadamente cubierta por el resistente material del traje hermético) alrededor de lo que fuera que estuviera colgando de la cadena cubierta de cabellos y rugía con fuerza estremecedora.

— No podemos dejarla así Lady Higurashi — Dijo Minami esperando que Kagome se les uniera de inmediato para ver cómo podían solucionar aquel desastre, más cuando ella miró con digna calma sobre sus cabezas directo hacia donde el Daiyoukai estaba rugiendo furioso, Minami comprendió de golpe que la dama no pensaba entrar a la barrera con ellos.

— Alguien tiene que terminar… nosotras terminaremos esto lady Kaede y yo. — Dijo Kagome con calma que realmente no sentía, mientras desviaba la mirada de un furioso Sesshomaru y la miraba directamente a los ojos con firme determinación.

Estaba decidido, aquel día les arrebatarían a aquellos enemigos en la sombra su carta más poderosa a como diera lugar.

Que así sea entonces mi lady — Respondió Minami finalmente mirando a la mujer con marcado respeto, aun sabiendo que el Daiyoukai los mataría por aquello si algún daño caía sobre la mujer, mas esta hembra humana no era una jugadora pasiva y sumisa, esta era una poderosa sacerdotisa, una hembra alfa por derecho propio reconocida por alfas y beta como tal, lo cual descartaba que ella pudiera convencerla u obligarla físicamente a hacer nada que no quisiera, Minami no sabía que era peor, si enfrentar a la mujer o a su señor… al final sabía que terminaría (con un poco de suerte) sobreviviendo a ambos. Retiro… nos vamos directo de retiro después de todo esto, Chi-sama RETIRO… Repetía mentalmente mientras su bestia solo gruñía de acuerdo con ella, en bajo tono de resignación.

Que bien arregladas estamos — Murmuró Kagome por lo bajo conteniendo la risa histérica que le subía por la garganta. Y una mierda… que bien JODIDAS estamos… si vivo para contarlo Sesshomaru me va a ahorcar me va a revivir de alguna manera y me va a ahorcar otra vez y luego sigue Sango, Kirara, la manada de lobos… err mierda… todo el mundo Pensó levantando sus manos hacia el grupo de Youkai apiñados a un par de pasos de la entrada de la burbuja de protección donde estarían apretujados, pero sobrevivirían lo que finalmente había comprendido que en cierto nivel tendría que hacer. — No se resistan y controlen a sus bestias, no estoy buscando destruirlos a ustedes, sino al virus que esta sobre sus trajes antes de enviarlos al confinamiento, si me atacan atacaré también y no respondo ¿entendido? — Dijo Kagome en tono serio y cortante mirando a cada uno de ellos asentir mientras ignoraba los rugidos de Kaede y de Sesshomaru. — Bien aquí vamos — Murmuró levantando una barrera sobre el grupo de veintidós Youkai antes de empezar a purificarlos, conteniendo los Youki de todos ellos mientras aumentaba la potencia de la purificación controlada hasta que no quedó sobre ellos sangre contaminada o puntos de luz corrompida y finalmente conectando la barrera a la burbuja donde ayudándose unos a otros ingresó todo el equipo de cirugía.

El rugido de Kaede la sacó de su momentáneo letargo inducido por la fuerte descarga de Reiki que acababa de ejecutar sin matar al grupo, obligándola a ver a la hembra que trataba inútilmente de perforar el traje con sus garras dando gracias que las protecciones resistieran tan bien.

— Oh querida maestra… ¿Qué haría yo sin tus enseñanzas?... Sesshomaru y Sango van a matarme… bueno… ¿Qué tanto, voy a estar muerta igual? — Murmuró Kagome corriendo lo mejor que el traje le permitía rodeando a Inu no Taisho aun sangrando sobre la mesa de cirugía y luego directo hacia Kaede.

— ¡NO! — Retumbo la negación de Sesshomaru por todo el quirófano.

Pero eso no detuvo a Kagome quien aprovechando la distracción de Kaede, que ahora trataba de romper el traje con los colmillos mientras sostenía el collar contra su pecho, no había notado a Kagome cargar contra ella como un bólido, sino hasta que fue demasiado tarde y con su mano abierta cargada con Reiki, Kagome la había envestido con fuerza y la había golpeado justo en el pecho haciéndola retroceder varios metros, hasta chocar con un fuerte golpe seco contra la pared, después de arrebatarle el grotesco collar, al que de inmediato le dio una fuerte descarga y recibiendo una dolorosa descarga de igual potencia, hasta que sintió algo ceder y el poder del collar empezó a disminuir lentamente, hasta finalmente someterse en su agarre.

— ¿Lady… Higurashi… que… que sucedió? — Dijo Kaede en tono tembloroso recobrando el sentido, jadeando mientras sacudía su cabeza tratando de despejar su mente, observando confundía al equipo médico apiñados en la capsula de seguridad y a la sacerdotisa a unos metros frente a ella, respirando pesadamente sosteniendo el sanguinolento collar en sus manos, sin poder recordar bien como había sucedido eso.

Por otra parte, Kagome la observó con atención y notó de inmediato que todos los cambios físicos habían desaparecido y Kaede se veía de la forma acostumbrada, fuera lo que fuera la influencia que la había sacado de control, ya no tenía poder sobre la Okami-hanyou que lentamente se ponía en pie una vez más.

— Esta cosa dentro de Toga te afectó también… por un rato no fuiste tú misma — Respondió Kagome con calma dejando caer el collar en el contenedor metálico y cerrándolo de un golpe seco, sin dedicarle una segunda mirada mientras los sellos se activaban y ella dejaba su propio sello, su concentración estaba fija en el cuerpo que sangraba sobre la mesa de operaciones — Bien señores hay que terminar esto — Dijo Kagome dirigiendo una descarga potente de Reiki a sus manos para eliminar los fluidos del collar en los guantes de su traje y lanzándoles una mirada apenada. — Kaede tu eres una experimentada sanadora y debes de haberte enfrentado a heridas en youkai causadas por reiki o algo cercano a ello ¿verdad?

— Ha… hai mi lady ¿Qué tiene en mente? — Preguntó Kaede dispuesta a ayudar en lo que pudiera, sabiendo que la sanación como tal no era el fuerte de la dama, no por falta de poder sino por falta de conocimiento y entrenamiento formal como tal.

— Muéstrame como atraes el reiki de otro portador hacia ti, como asimilas esa energía y la transformas en propia o la neutralizas, así podré confirmar si realmente puedo hacer esto sin dañar más al paciente o morirme en el camino —Dijo Kagome en tono apremiante.

— Haré lo mejor que pueda para mostrarle mi lady — Dijo Kaede de inmediato extendiendo su mano frente a Kagome dejando ir su reiki levemente dejándolo flotar alrededor de su mano, antes de obligarlo a contraerse lentamente hasta que no quedó rastro alguno de él. — Es simple lady Higurashi, el reiki como energía simple tiene la capacidad de cambiar y adaptarse según sea la necesidad del portador… por lo que si se desea se puede transformar otra fuente de reiki residual en propia una vez envolvemos por completo nuestra energía sobre la que queremos extraer del usuario y extraemos lentamente, el conocimiento en anatomía es una buena guía que nos ha dado mejores resultados que en antaño, pero aun así es nuestra única opción en este caso, así que simplemente deje fluir su reiki hasta rodear por completo lo que quiere extraer y luego llámelo de regreso a usted, con su poder espiritual no le será difícil extraer y purificar el reiki dañino para regresarlo a su estado original puro y reclamarlo como propio, antes de devolverlo a la tierra y al flujo natural de poder espiritual, neutralizándolo por completo.

— Entonces si es como pensaba, simplemente saturo y extraigo… — Dijo Kagome pensativa recordando las palabras de su maestra, sabiendo que no podía hacer una curación profunda, pues ella necesitaba sus anclas y aquella curación debía ser lo suficientemente profunda para sumirla en un trance que la haría atravesar el mundo espiritual.

— El no resistirá una sesión de sanación de ese nivel hoy mi lady —Agregó Kaede en tono preocupado como adivinando la línea de pensamiento de ella.

Ni yo… pero no haré eso aún. Gracias ahora ve con ellos Kaede, purifícate bien y levanta la barrera más fuerte que hallas levantado en tu vida sobre todos ustedes, si bien no haré nada a ese extremo igual será fuerte y no quiero terminar dañando a nadie por accidente. — Señaló Kagome analizando con la mirada al caído Inu preguntándose si resistiría lo que estaba por hacer, rogando internamente a cualquier deidad que la estuviera escuchando porque así fuera.

— Pero… Lady Higurashi — Titubeo Kaede mientras Kagome la ayudaba a llegar hasta la burbuja de seguridad.

Voy a purificarlo… lo más que pueda sin ponernos en peligro a ambos — Declaró Kagome sobresaltando a todos los que podían escucharla dentro y fuera del quirófano — No pueden estar expuestos a este nivel de purificación o los dañaré o mataré por accidente… él sobrevivirá… el clan Taisho tienen un nivel de resistencia mayor al resto de los Youkai, exceptuando a los regentes de la casa de la luna. No discutas y ahora ve con ellos — Ordenó Kagome en tono firme que no admitía discusiones, en silencio observó a Kaede purificarse e ingresar a la burbuja de seguridad y levantar una potente barrera que ella reforzó con una propia.

— ¿Puede escucharnos Lady Higurashi? — Retumbó la pregunta de Minami por todo el quirófano — La secuencia está abierta desde aquí, así que puede responder y escucharemos — Añadió la sanadora.

— Si puedo escucharlos — Respondió Kagome caminando lentamente hacia Toga observando la sangre roja, mezclada con vetas negras y purulencia verdosa y amarillenta, apenas conteniendo el terror que la inundaba combinado con las arcadas, si ella iba a hacer aquello al menos lo haría sin avergonzarse a sí misma vomitando dentro del maldito traje hermético.

— ¿Cuál es el procedimiento que va a aplicar mi lady? —Preguntó Minami en tono respetuoso, pero claramente preocupado.

— No sé nada de cirugías así que no esperes que use un bisturí y siga algún método quirúrgico, no voy a sanar su cuerpo o su alma como tal… aun no. — Advirtió Kagome mientras Kaede solo sonrío con tristeza comprendiendo bien lo que estaba a punto de hacer.

— No se preocupe mi lady no hace falta usar el bisturí, por ahora solo hay que limpiar las incisiones abiertas cuando se arrancó el collar de él, puede matar esa infección con su reiki — Respondió Kaede comprensiva, dedicándole una fija mirada triste a Toga antes de apartar sus ojos de el con rapidez sabiendo que sus reacciones eran erradas y estaban totalmente fuera de lugar.

— Purificaré su cuerpo de los pies a la cabeza, tratando de atraer toda la luz contaminada que pueda fuera de él y eliminar el veneno de la herida, no puedo cerrarlas con Reiki no sé cómo hacer eso sin poner en riesgo nuestras vidas, así que eso les tocara a ustedes hacer el resto por el… Bien señores hagamos esto… juntos — Dijo Kagome por lo bajo elevando su mano cargada de Reiki al pecho de Toga y colocándola directo sobre la zona donde estaba alojado la pieza central del endemoniado collar manteniendo la presión de su Reiki sobre el pecho del macho y dejado ir la primera descarga haciendo que todo el enorme cuerpo se convulsionara sobre la mesa y la habitación resplandeciera con una tenue luz blanca azulada que fue volviéndose cada vez más segadora conforme la potencia de la descarga de Reiki aumentaba, observando desapasionadamente las motas de luz contaminada apresurarse hacia el punto donde estaba descargando su reiki purificándose a sí mismas de la contaminación que las opacaba y uniéndose al riego de reiki que avanzaba purificando lentamente la contaminación en el cuerpo del Inu caído que convulsionaba con brutal fuerza contra la mesa de operaciones.

En ese momento Kagome Higurashi se sintió el ser más ruin, cruel y despreciable sobre la faz de la tierra por hacerlo pasar por aquello y poco importaba que él estuviera inconsciente, lamentablemente no había otra forma de hacer aquello, el macho no era su persona preferida pero tampoco era su enemigo…

Si, era un echo la vida era una mierda para Toga, especialmente en ese momento.

=== S S ===

No entendía lo que estaba sucediendo, primero había hablado con su fiel seguidor por teléfono, luego la poderosa fluctuación de energía de todos los templos a los que sus ancestros y él habían enlazado hasta aquel punto donde estaba y que era atraída cuidadosamente hasta la joya principal de la causa, que prometía dar sus frutos muy pronto, eliminando a cada una de las condenadas bestias que mancillaban aquel mundo y de repente aquello… no entendía que estaba sucediendo si todo iba tan bien… simplemente no tenía sentido ¿Qué estaba sucediendo ahora? pensaba el monje mientras tosía una y otra vez manchando de sangre y saliva la mascarilla en su rostro el pecho y cuello de su túnica mientras el oscuro y viscoso líquido vital se le escurría por la barbilla.

Aun mientras veía al cuerpo aferrando el rosario en sus manos estremecerse con violencia no podía creerlo, aquella "cosa" no se había movido en poco más de quinientos años y ahora estaba moviéndose, agitándose violentamente contra los confines sellados del féretro de cuarzo de Onni (sellado con mil sutras hechos por cada uno de los monjes que lo habían custodiado y controlado) que lo contenía efectivamente.

Entonces sintió de nuevo una poderosa descarga de luz pura como no había sentido jamás y ante sus ojos vio como poco a poco cada Sutra se purificaba y el adorno principal de su rosario que consistía en un tercio de cristal esférico, empezaba a mutar de negro a purpura y seguía aclarándose ante sus ojos, mientras disparaba una mirada alarmada alrededor de él notando como la energía pura saturaba el lugar cortando el flujo de energía drenada de los templos, sin corromperse al contacto con el féretro, mientras su silla de ruedas avanzaba lo más rápido que el motor podía empujarlo, hasta quedar con la mascarilla sanguinolenta pegada al féretro y ver con horror el mismo fenómeno suceder en las manos resecas que sostenían un rosario idéntico al suyo ahora limpio, y su joya principal brillando más pura de lo que sus ojos jamás la habían visto antes.

— No… no… no puede ser…. — Escupió en tono muy bajo a causa de su garganta inflamada antes de que otro violento acceso de tos lo atacara.

=== S S ===

Furia y terror eran los sentimientos que lo dominaban en ese momento y no habría sido extraño que atacara a cualquiera que se atreviera a ponerse entre él y su presa, en ese momento su bestia estaba más cerca de la superficie y todos alrededor de él sabían que debían mantenerse apartados si querían vivir otro día.

— Apártate del camino de este Sesshomaru o muere aquí y ahora — Gruñó Sesshomaru al sanador que atendía a Kagome, conteniendo las ganas de rugir su furia a los cuatro vientos y zarandear a la terca mujer hasta que le castañearan los dientes, zurrarla, rugir de nuevo y zarandarla una vez más.

Cuando la había visto salir del perímetro seguro que él había exigido para ella, su corazón literalmente se había detenido en su pecho y verla empujar al equipo de sanadores dentro del área segura y enfrentarse a lady Kaede perdida en la lujuria de sangre de su bestia lo había alterado al punto que su madre y Yuemaru tuvieron que luchar con él físicamente para mantenerlo justo donde estaba "lejos de ella" no conforme con eso, había tenido que observar sin poder hacer nada como ella intentaba purificar la enfermedad fuera de su padre por lo que parecieron horas y no largos y agonizantes minutos, antes de desplomarse como una piedra, entonces todo el palacio del Oeste y posiblemente sus alrededores, se había estremecido hasta los cimientos por debajo de las mazmorras con su rugido de furia y el equipo de sanadores había corrido a socorrerla ahora que el poderoso reiki se había retraído nuevamente dentro de ella y era seguro para ellos salir.

Condenada Miko terca y desobediente, este debería castigarte — Gruñó Sesshomaru tomándola en brazos sin importarle un comino quien los estuviera observando y hundiendo su rostro en el cuello de Kagome aspiró profundamente antes de darle un pellizco amonestador en la oreja haciéndola dar un respingo y obligándose a separarse de ella para ver su rostro, justo cuando entreabría los ojos pestañeando obviamente agotada, confundida y desorientada.

— ¡Hey! ¿Qué páso, que páso? Maloooo… muy malo, Eso dolió — Gruño Kagome dándole un débil manotazo en el pecho que delataba lo que le había costado aquella simple hazaña.

— Podría doler aún más, si este mordiera tu hombro mientras te someto por haber desobedecido a este Sesshomaru — Siseó Sesshomaru secamente lanzándole una mirada teñida en rojo demostrando la presencia de Yakko.

— No te atrevas a ponerte todo macho alfa conmigo y todo eso por hacer lo que hice… ¿Qué demonios esperabas, que lo dejara como estaba, que me hiciera a un lado y permitiera a mas youkai contaminarse solo porque no querías que estuviera en contacto con eso? — Respondió Kagome en tono mordaz apartando las telarañas de su mente y sintiéndose molesta por la reacción de él. Si, ella sabía que él estaba molesto y preocupado, pero como ser racional que él era ¿no podía ver que no había habido otra salida? — Bueno, ultimas noticias, la vida no te da siempre lo que deseas Sesshomaru… hice lo que pude para ayudar y estoy conforme con mis acciones si ves en falta ellas, entonces ya es TU asunto, solo hice lo que creí necesario hacer… no esperes que me disculpe por eso, porque NO va a pasar, así que bájame… necesito ir al maldito baño "Sola" — Añadió retorciéndose entre sus brazos que solo la aferraron con más fuerza contra él.

— Este pudo perderte… ¿Qué querías que este hiciera?... No somos machos débiles y aun así estás en situaciones en las que nos es imposible protegerte incluso de ti misma… Aun no logras entender que si algo te sucede el mundo no tendrá que preocuparse por un virus, una guerra, o lo que sea… Yakko y este Sesshomaru lo destruirán todo de tal forma que no volverá a haber vida en este lugar… Eres nuestra… nuestra para amar y proteger, si no tenemos nada que proteger entonces no tenemos por qué protegernada — Dijo Sesshomaru colocando una mano bajo su barbilla y obligándolo a mirarlo a los ojos dorado rojizos. — Te amamos… — Añadió cortando cualquier posibilidad de responder.

— Ya me jodiste toda con eso…. —Suspiró Kagome derrotada sin querer ponerse a analizar a profundidad las palabras de Sesshomaru, su cabeza latía, estaba mareada, quería vomitar y si no iba al baño iba a humillarse más orinándose encima como un bebe. — Ok chico grande, llévame al baño antes de que me haga encima y allí mareada o no voy a hacerte mucho… MUCHO daño, posiblemente después de vomitar sobre ti —Dijo Kagome apoyando su cabeza en el amplio pecho que se expandió con la enorme bocanada de aire que había tomado y se contrajo levemente con el suspiro de alivio y frustración que él había dejado escapar.

— ¿Qué va a hacer este contigo? — Murmuró Sesshomaru contra los oscuros cabellos de Kagome.

— Pues para empezar… ¡Bañoooo! — Respondió Kagome con una nota de urgencia palmeándole el pecho débilmente haciendo que se levantara de inmediato a cumplir su orden, dejando tras el a su madre y a Yuemaru sonriendo en complicidad ante lo que acababan de presenciar, mientras en el quirófano el equipo de sanadores trabajaba en terminar la cirugía de Inu no Taisho, manteniéndose religiosamente alejados de la capsula contenedora donde el objeto no identificado estaba sellado a cal y canto con el poderoso reiki de Kagome.

Después de guiarla al baño, Sesshomaru la arrastró con él a monitorear el resto de la cirugía, donde pudieron constatar que los signos vitales empezaban a mejorar lentamente hasta mantenerse estables, para el final de la cirugía Kagome había sucumbido al agotamiento físico por el uso de sus poderes y se había quedado dormida sobre el sillón donde Sesshomaru la había acomodado cuando llegaron.

— ¿Ella estará bien? — Preguntó Irasue con calma apartando el cabello del rostro de Kagome, notando en las marcadas ojeras y los claros signos de agotamiento físico y comprendiendo que su intervención tenía un precio que ninguno de ellos se había detenido a considerar y ahora debían tener en cuenta, ellos no podían arriesgarse tampoco a perder a la mujer, o ciertamente Sesshomaru simplemente destruiría todo a su paso como ya lo había señalado antes, pues ninguno de ellos se engañaban a sí mismos creyendo que podían someterlo, por algo él era el último Daiyoukai y guardián, así que técnicamente igual estarían condenados si ella perdía la vida.

— Solo está agotada, con suerte estará ladrando órdenes a sus empleados para mañana en la tarde — Respondió Sesshomaru en tono suave agitando el hombro de Kagome con la clara intención de despertarla muy a pesar de que aquello era lo que menos deseaba, lamentablemente no podían darse el lujo de que alguien fuera del Oeste lo viera llevarla en brazos hasta el auto, o aun con todo el cuidado y hermetismo que habían tenido para mantener las barreras y ocultar sus poderes y toda la situación del virus y sus víctimas, alguien terminaría sospechando algo o agarrándose de eso para cazar brujas en los medios.

— Hey guapo — Saludó Kagome conteniendo delicadamente un bostezo antes de sonreírles como si nada hubiera pasado, aun así, era obvio para los tres inu que ella literalmente se caía de sueño.

— Ya todo está terminado, vamos a casa — Dijo el en tono calmado sin traslucir la preocupación que sentía por ella.

— La capsula… no debe ser abierta, esa cosa tiene un efecto terrible en los Youkai, tampoco debe quedarse aquí bajo el mismo techo de Inu no Taisho y menos aún de la concubina debe ser alejado y puesto en resguardo—Dijo Kagome de inmediato.

— Esta Irasue se llevará el objeto al palacio de la luna hasta que podamos saber lo que es — Dijo Irasue con calma.

No hace falta… yo ya se lo que es… el clan Higurashi custodió muchas reliquias en su haber… especialmente una de ellas la cual se creó accidentalmente cuando una de las sacerdotisas Higurashi trataba de sanar a una bestia sagrada maldecida tras una batalla, y fue atacada por otro clan en contra de la unión de Youkai y humanos, como resultado esta miko cristalizó su alma con la de la bestia sagrada que trataba de salvar sellando también a todos alrededor de ella, Higurashi´s, Youkais y enemigos por igual; fue una tragedia terrible para el clan y como penitencia cada líder de clan debía custodiar personalmente la poderosa joya nacida de esa fusión de almas, pues esta ejercía un extraño poder sobre los humanos que la codiciaban tanto como los Youkai, que enloquecían a causa de su extraño poder. — Dijo Kagome en voz baja cargada de seriedad.

No puede ser — Susurró Irasue cubriendo sus labios con una delicada mano temblorosa llena de mortíferas garras mirando a Kagome fijamente, casi suplicándole que no dijera lo que estaba casi segura que diría, sintiendo escalofríos de temor recorriéndola de los pies a la cabeza.

— La Shikon no tama desapareció poco después de la caída de los Setsuna's, lo que les valió el repudio absoluto del clan Higurashi… según la bitácora de aquella época ellos habían hecho algo imperdonable fuera de la decadencia en la que se habían sumido… ahora creo saber que fue "eso" imperdonable que hicieron, ellos robaron la Shikon no tama y se las entregaron a los enemigos de los Youkai, posiblemente otro clan de monjes y mikos en contra de la armonía entre razas y ahora está aquí en toda su contaminada gloria, lista para joder a todo el mundo en esta era de armonía… con solo una Higurashi viva… adoptada, pero Higurashi de sangre. — Explicó Kagome con toda la calma que podía conjurar sin dejar traslucir la preocupación que sentía en ese momento.

— Fue un negro día en la historia cuando los Setsuna se unieron a los Higurashi — Señaló Yuemaru en tono neutro.

— Ni que lo digas… muy bonito, más mierda que resolver para mi yahoo… yuppi… hu-rra, y lo que sea, Wiiiiii — Dijo Kagome hundiendo su rostro en sus manos ante la mirada confundida de los tres youkai.

— ¿Qué quieres decir? — Preguntó Sesshomaru.

— Sesshomaru amor… Esa cosa es una reliquia "Higurashi" ¿Adivina quién es la líder del clan y a quien le toca custodiar la maldita cosa? —Dijo Kagome goteando sarcasmo. — Exacto… a mi… esa cosa técnicamente es mía… adoptada o no, yo realmente SOY de sangre Higurashi, los Setsuna no calaron nada en mi… que suerte la mía ¿No? — Añadió con una clara nota de estoicismo, sin molestarse a ver las reacciones de los tres Youkai que la rodeaban.

=== S S ===

Decir que estaba furiosa era decir poco, al día siguiente mientras Kagome Higurashi ojeaba un libro antiguo tras otro, no paraba de mascullar maldiciones entre dientes cada vez que encontraba una entrada que hablaba sobre la condenada joya repasando varios intentos de destrucción de la misma sin ningún resultado prometedor más que la de la ligera decoloración que sufrió la joya durante una purificación colectiva pero nada que prometiera la "destrucción" total del artefacto como tal y eso la frustraba, aquella cosa no podía existir más, menos aún en aquella época de paz, la shikon no tama atraía grandes destrucciones, el caos en la que esta se había creado daba fe de ello.

— A la mierda el mundo, me compraré una varita de Sauco y me voy a Hogwarts… Sesshomaru encajaría en Slytherin conmigo — Murmuró Kagome devolviendo el libro a la biblioteca y alejándose de ella seguida de cerca por Kirara, para evitar la tentación de tratar de zarandearla (fracasando completamente pues esta era una estructura maciza y tal vez Sesshomaru con su fuerza bruta podría lograr aquella acción) por lo que solo le lanzó una mirada airada antes de seguir hacia el lado del apartamento de Sango a seguir adelantando su sorpresa, de todas maneras dudaba que fuera a lograr algo sobre ese tema aquel día y bien podía usar su energía nerviosa en terminar lo que tenía preparado para la feliz/pervertida pareja y así podía distraerse un poco de la avalancha de estiércol que amenazaba con caer sobre ella, luego tal vez cuando Sango llegara se hundiría en la extensa biblioteca del panteón Higurashi con suerte allí encontraría alguna pista más clara y con un poco de suerte una idea de cómo sellar para siempre, o destruir la maldita cosa.

Owarii

N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.

Atte.

Yo.