Este Fic se desarrolla en el universo y con los personajes de la serie animada "Combo Niños" que pertenecen a la compañía "SIP Animation" y fueron distribuidos por Jetix y Disney XD, con toda esta información de antemano menciono que no pertenezco a nada de lo anterior, solo soy fan de la serie y hago historias para entretención de otros fans y porque me gusta. No recibo ningún tipo de monetización por hacer Fics.

Nota: El one-shot "Pijamada de chicas" pude ser visto como el prologo de este fic, pero no es obligatorio leerlo.

Capitulo 1: La Divina Idea

Conocemos a los Divinos como aquellos seres que se encuentran en el mundo Divino y que poseen habilidades únicas entre ellos que sobrepasan a las humanas, ambos mundos están conectados entre sí pero sin llegar a tocarse directamente, la forma de traer a un Divino al mundo donde vivimos nosotros los humanos es invocarlo a través de su sello que fue específicamente creado para que no cruzaran hasta llegar aquí desde su lugar de origen; debido a que algunos son muy hostiles por naturaleza o que guardan rencor a los humanos o que simplemente no saben lo que sus poderes pueden hacer para lastimarnos existen los Combo Niños, encargados de devolverlos a su mundo si escapan de alguna manera.

Pero también existe una forma segundaria de invocarlos para alguna ayuda que se pueda necesitar de su parte: Cerca del sello hay que encender cuatro velas y en posición de suplica se le llama amablemente, si acepta aparecerá pero con la mitad de su poder y en un tamaño reducido debido a que el sello no se ha roto por lo que la conexión con este mundo no es completa, después, para devolverlo solo se le debe de echar una porción de sal en la cabeza.

-¿Cuál es tu pregunta Pilar?- consultó Grinto al ver a su alumna sentada junto a los otros con el brazo bastante estirado.

-¿Por qué sal? ¿No pueden ser más originales? Es decir ¡Casi siempre es sal la respuesta! Lastimar a una bruja: Sal, matar caracoles o babosas: Sal, protegerse de entidades malignas: un circulo de sal, darle sabor a una receta: Sal a gusto, capturar un espíritu: Sal, ¿Cómo se llama al producto cuya formula química es NaCl?- hizo una pequeña pausa dramática -Cloruro de sodio… es decir ¡Sal!- Exclamó la niña agitando fuertemente ambos brazos haciéndose énfasis en su disgusto y desesperación.

-Parece que el examen de química aun le afecta- comentó Serio a Azul recibiendo como respuesta el asentimiento de ella.

-Este, Pilar- El mayor se veía un poco impresionado por tan inesperada reacción.

-Además ¿Por qué nos está enseñando esto? ¡Ya sufrimos mucho para encerrar a los Divinos como para querer llamarlos! Aunque sea con la mitad de su poder- cruzó los brazos queriendo tener una respuesta convincente para ella a sus preguntas.

-Bueno Pilar- Grinto estaba listo para responderle calmadamente hasta que Cabeza lo interrumpió.

-¡Niña! ¡No dudes de lo que enseñan! Además, es muy útil lo que están aprendiendo, imaginen que se enfrentan a un Divino muy poderoso y conocen a otros tres que pueden hacerle frente y con los que pueden hacer un trato, pues bien, invocan a esos tres, derrotan al Divino problemático y todos a su mundo, fin del asunto-

-Bueno, eso sí suena útil- Dijo pensando mejor el asunto.

-No completamente porque de todas formas no nos sirve invocarlos ya que todos los Divinos son malos y no nos quieren ver- habló Paco en ese instante.

-¿Qué hay de Gecko? No creo que nos odie mucho- Serio salió en defensa de un Divino.

-¡Oh! ¡Duplico! Él no es tan malo- la pelinegra siguió.

-¡Y Búfalo!- otra vez el chico recordó un divino que precisamente no era malvado

-¡Perro cerebro! Admitámoslo, tenía su encanto-

-El señor sueño parece alguien con quien hablar-

-¡Y el gaseoso!- La chica alegremente lo mencionó para sorpresa de los presentes.

-Vaya, parece que ustedes dos no odian tanto a los Divinos- Azul se encargó de seguir la conversación.

-No es eso- contesto la otra chica.

-Es solo que no todos son villanos- siguió Serio con la frase.

-Pues yo les digo que todos, absolutamente todos en algún momento comenzaron a causar desastres alrededor- el otro chico se resistía a ver a los villanos como buenos y antes de que alguien intentara hacerlo cambiar un poco ese pensamiento la campana de la escuela sonó.

-Bueno niños, vean que ya tienen un nuevo conocimiento que enriquece su alma, ahora, deberán ir al salón de clases para seguir llenándose de conocimientos que son el mayor tesoro de la vida ¿No creen? Yo sí-

-Sí maestre- los cuatro respondieron con respeto y se marcharon del lugar.

-Muy bien niños, el próximo trabajo expositivo será de a dos y de tema libre, pero yo escogeré las parejas- Cuando la señorita Soledad terminó de hablar la sala se llenó de murmullos que trataban sobre la preocupación de con quién les tocaría.

-¡Ay! ¡Ojalá me toque con Raimundo!- exclamó ilusionada Pilar.

-¿Por qué? ¿No prefieres que te acompañe uno de nosotros?- Paco preguntó algo molesto.

-¿Qué sucede Paco? Antes no te molestaba que Pilar hablara de él- Serio sonreía traviesamente.

-Es que ahora no para de hablar de él cada vez que se puede hacer algo en grupo y nos ignora-

-Ay Paco, no te preocupes, yo nunca me olvido de ustedes y no me molestaría estar de pareja en el trabajo con alguno- soltó las palabras con sinceridad –Pero estaría encantada de trabajar con él- giró rápidamente la cabeza y mantuvo una cara de enamorada viendo a Raimundo sin notar que Paco la miraba un poco molesto a la vez que Serio veía a su amigo de manera divertida.

-Creo que me perdí de algo- Pensó en voz alta sin preocuparse la rubia sabiendo que sería ignorada en ese momento.

-Bien niños, encontré la lista donde tengo las parejas- A pesar de que esperaba silencio los murmullos se intensificaron, ante eso suspiró y decidió anotar las parejas en la pizarra.

-¡Azul!- Exclamó Serio señalando la pizarra apenas vio que la profesora escribió la primera letra.

-¿Pilar?-

-¿Yo?-

Preguntaron en voz alta los cuatro al ver el nombre al lado del de la primera chica llamando la atención de la mujer al frente.

-Chicos, tal vez se impresionen, se alegren o se desanimen con sus parejas de trabajo pero les voy a pedir que sean más discretos con sus emociones- Con eso volvió a escribir.

-Bueno Pilar, somos nosotras dos- Deposito su mano en el hombro de la mencionada.

-¡Ay Raimundo!- Se lamentaba la chica mirando al niño a la vez que tenía sus manos entrelazadas en forma de suplica.

-Tranquila Pilar, piensa que aunque no estás con ese chico te salvaste de estar con Perla- los demás vieron a la susodicha por lo dicho por Serio notándola algo molesta, entonces vieron la pizarra leyendo que le tocaba con Miguel.

-Rayos, pobre Miguel- La pelinegra miró al chico mandándole mentalmente palabras de consuelo.

-A Rafa le toca soportar a Telmo, le compadezco pero me alegro de no ser yo- Mencionó Paco con la mirada en la pizarra.

-A mí con Mili- Habló el otro chico del grupo.

-¡Esperen! Ya casi todos están en la pizarra, solo faltan- Se alarmó la de ojos verdes.

-Paco y Raimundo- Dijo Azul al mismo tiempo que la señorita Soledad comenzó a escribir precisamente esos nombres juntos y con eso los tres vieron a su compañero de Capoeira.

-Bueno, como no fue con Telmo todo bien para mí- ante la postura relajada y sus palabras sus amigos le mantuvieron la mirada -¿Qué?-

-¿No se supone que no te agradaba?- Preguntó Pilar.

-Solo me molesta que tú lo menciones todo el tiempo, pero no me cae mal-

-Ah bueno, ahora me voy a quejar- Se aclaró la garganta y de un rápido movimiento sostuvo al chico del cuello de la camisa -¡Tienes mucha suerte! ¡No es justo! ¡Yo lo vi primero! ¡Yo lo pedí! ¡Cambiemos parejas por favor di que sí!- lo sacudía sin piedad ante la mirada de sus dos otros amigos.

-Oye Pilar, eso ofende un poco y creo que con esto ya entiendo a Paco- Habló Azul.

-Sí, y deberías dejar de zarandearlo, aunque él aceptara la señorita Soledad no cambiará las parejas-

-Tienen razón chicos- La pelinegra resignada soltó a su amigo dejándolo caer de cara al suelo –Debo aceptar a mi compañera de trabajo y pensar que esta no fue mi oportunidad de acercarme más a Raimundo… ¡Aunque Paco puede ayudarme!- Nuevamente tomó al chico del cuello de la camisa estando aún en el piso y volvió a sacudirlo -¡Puedes ayudarme en mi misión de acercarme a él! ¡Háblale de mí todo lo que puedas y que sean cosas buenas! ¡Asegúrate de dejarme con buena reputación!-

-¡Ya entendí! ¡Ya entendí! ¡Bájame por favor!-

-¡Bien!- Celebró la niña soltando otra vez a su compañero que terminó nuevamente con la cara en el suelo en lo que ella saltaba de felicidad provocando una escena bastante graciosa para el de cabello naranja que acabó riendo.

En la hora del almuerzo los chicos se disculparon con las dos porque irían a ver a sus parejas para el trabajo a lo que ambas respondieron que no les molestaba y que era lógico ya que se debería hacer las exposiciones el viernes siendo lunes el día en el que estaban.

-Bien Pilar, debemos ponernos de acuerdo en algún tema de exposición ¿Alguna idea?-

-¡Helado!-

-¿Alguna otra?- preguntó sonriendo nerviosamente.

-Insectos- Cuando vio la cara de temor de su acompañante lo pensó nuevamente –Mejor no, ¿Qué te parece una persona?-

-¡La alcaldesa!-

-¡Sí!-

En eso se acercan Serio y Mili a la mesa donde estaban.

-Azul, queríamos pedirte que por favor nos dijeras una forma para que nosotros pudiéramos entrevistar a la alcaldesa- comenzó el chico.

-Es para nuestra exposición y Serio pensó que tú sabrías algo-

Las amigas se vieron y suspiraron derrotadas, la rubia les dio la información de que esa mujer todos los días a las cinco y media de la tarde acepta visitantes de todo tipo que esté interesado en hacerle preguntas, ese horario lo puso para que los reporteros no estén fuera de la alcaldía todo el tiempo intentando entrar para hablarle, ya con eso ellos dos le agradecieron y se fueron.

-Bueno Azul, parece que nos ganaron la idea-

-Sí- dijo algo desanimada.

-¡Oye! ¿Y si hablamos de los combo niños?- sonrió emocionada.

-¡Buena idea! Somos parte de ellos y podemos hablar de ellos con información que nadie más puede tener-

-¡Exacto!-

-¡Todo el mundo escuche!- Gritó Perla parada en una de las mesas de la cafetería mientras Miguel quien estaba sentado se cubría un poco la cara.

-¡Yo y mi compañeros vamos a exponer sobre los combo niños! Por lo tanto ¡La idea ya es nuestra para que les quede claro porque no cambiaré de idea!-

-¡Eso no es justo! ¡Yo pensé lo mismo!- Paco gritó desde su lugar junto a su compañero de trabajo.

-¡Pues debiste avisar!-

-¡Oye Perla no seas así! Yo también pensé en los combo niños- Telmo se acerco a la mesa donde se encontraba la chica.

-Lo siento Telmo, pero ya acabo de decirlo- Respondió amablemente la muchacha.

Igualmente entre los tres grupos hubo una pequeña discusión que tuvo que ser interrumpida por el director que llamó a la señorita Soledad quien propuso que en clases anotaría en la pizarra los temas. Ya en el salón Perla y Miguel se quedaron con los Combo Niños, Paco y Raimundo con la capoeira y por último Telmo y Rafa aceptaron a petición de la profesora exponer sobre cómo los habitantes de Nova Nizza reaccionan ante la aparición de los Divinos.

-Pilar, Azul ¿Aún no tienen tema?- La mayor les preguntó a las jóvenes quienes negaron con la cabeza gacha –Bien, les daré hasta el final de las clases, pueden sentarse y conversar sobre su tema como todos los demás- Las niñas obedecieron juntando sus asientos para charlar.

-¿Y si hablamos sobre las constelaciones?- Propuso Azul.

-Recuerda que tú ya nos diste toda una clase sobre eso la vez pasada-

-Cierto-

-¿Y plantas?-

-Ya hemos tenido clases con la señorita Soledad, fuimos al invernadero de Nova Nizza enfrentándonos a Selvasa y hubo un examen sobre las plantas-

-Tema muy gastado ¿Verdad?-

-Podemos entrevistar a Diadoro y a Gomez aprovechando que aún no salen de la prisión-

-¿Recuerdas a la pareja de Paco y a la de Raimundo la primera clase de baile?-

-Primero: Sí, segundo: llámalas por su nombre, decirles así suena a mucho desinterés y son compañeras nuestras y tercero: ¿Qué relación tienen con nuestro tema?-

-Ya hablaron con la señorita Soledad y tuvieron la misma idea- Señaló la pizarra para que la rubia leyera los nombres junto al tema comprobando que ya estaba ocupado.

-Bueno, entonces ¿Sobre los mayas?-

-Eso es aburrido-

-No es aburrido, son nuestros antepasados que se aseguraron de dejar huella para que el conocimiento pasara de generación en generación, cosas como la agricultura, la artesanía, los divinos- Pilar se estaba aburriendo hasta que escuchó a los divinos llegándole una idea a la cabeza.

-¿Y si hablamos de los Divinos?-

-Ese tema ya debe estar ocupado-

-¡Claro que no! ¡Mira! ¡Somos las únicas que faltan!- Señalo otra vez la pizarra a lo que Azul leyó cada nombre y tema comprobando igualmente que solo faltaban ellas dos –Okay, creo que podemos hablar sobre los Divinos-

-¡Sí!- Se levantó rápidamente de su sitio -¡Sera la mejor exposición!- Tras decir eso fue rápidamente hasta el escritorio de la profesora para hablarle de que por fin decidieron por lo que la mujer anotó sus nombres y la idea en la pizarra.

-Y por último, un dibujo o figura de uno no estaría mal ¿Tienes todo?-

-Sí Azul, anoté todo tal y como me lo dijiste ¿Ya podemos irnos?-

Ambas se habían quedado en la biblioteca después de las clases para planear todo lo posible sobre su exposición porque la de ojos azules quería asegurarse de tener una buena base, idea, plan, dirección sobre lo que terminarían haciendo; El director ya las había visto una hora después del último timbre del día y aunque las felicito por interesarse en estudiar les pidió que se fueran, por suerte Grinto las apoyó diciendo que él se haría responsable de ellas hasta que se fueran convenciendo al señor Bronca.

-Pues sí, ya podemos irnos- la rubia comenzaba a empacar sus cosas y luego miró rápidamente el reloj del lugar cuando su amiga comentó que afuera se veía bastante oscuro -¡Ay no! ¡Son más de las nueve!- sacó su celular viendo que no tenía ni una llamada perdida de su madre –Ah, verdad que no es la primera vez que me quedo en una biblioteca hasta altas horas de la noche, creo que mi familia ya se acostumbró-

-Entonces ¿Podrías desaparecerte toda la noche y no se preocuparían por ti?-

-Tampoco tanto, creo que a la una de la mañana ya me llamarían y si no respondo ten por seguro que la policía me estaría buscando ¿Y tú? ¿Por qué tus padres no te han llamado?-

-Porque les he estado enviando mensajes mientras me hablabas sobre que estoy contigo en la biblioteca, al principio no me creyeron y me contaron que llamaron al director que les confirmo que me vio aquí- Se levantó para estirar su cuerpo.

-Nunca te vi mandar mensajes-

-En todo este tiempo no me has dirigido la mirada- dijo poniendo un pie detrás de su cabeza estando parada en la otra pierna.

-Lo siento- nerviosa movió un poco su cabello.

-No te preocupes- terminado sus estiramientos tomó su libreta donde escribió todo ese tiempo dándole una ojeada rápida imaginando como lo harían-¡Oye! ¡Se me ocurrió algo para que dejemos a todos con la boca abierta!-

-Que bien ¿Qué es?- Azul terminaba de ponerse su mochila.

-¡Un Divino real para la exposición!-

-¡¿Qué?!- no podía creer lo que había escuchado, esa idea le parecía una locura muy riesgosa y peligrosa.

-¡Sí! Piénsalo, un Divino de verdad que pueda hacer una demostración de su poder aunque con tan solo aparecer y hablar sería suficiente-

-¡No! Puede ser peligroso ¡¿Y si destruye la escuela?!-

-No si es un Divino con el que podemos hacer un trato y con la mitad de su poder- Sonrió llena de confianza.

-¿Hablas de invocarlo con las velas?- La otra asintió –Bueno, ahora no parece tan mala idea, ¿A quién llamamos?-

-¡A duplico!-

-No gracias, por su culpa termine en el mundo Divino- Dijo con algo de odio.

-Vamos no guardes rencor, además no es tan malo ni siquiera quiere destruir cosas si no lo provocamos, tu sabes que, ¡Duplico quiere cantar! ¡Duplico quiere bailar!- Pilar acompañó sus palabras con una imitación del baile de aquel ser provocando una pequeña risa en su compañera.

-Está bien, además, si viene de la mitad de su tamaño no habrá problema con que se duplique unas cuantas veces- Pensó con una mano en la barbilla y una sonrisa de satisfacción.

-¡Así se habla! Vamos con Grinto-

El lugar de entrenamiento estaba bastante oscuro para sorpresa de las chicas que pensaron que su maestre al ser un adulto estaría despierto haciendo alguna actividad como tocar el tambor, algo de capoeira, tejer, hacer crucigramas, sudokus, sopas de letras, yoga o tratando de volver a su forma original de Divino dejando atrás el cascaron de humano que decidió tomar para entrenar a los combo niños hasta que estuvieran listos y pudiera volver a su mundo; lo último lo pensaba exclusivamente Pilar.

-¡Maestre Grinto! ¡¿Esta por aquí?! ¡Perdón por irrumpir pero necesitamos algo!- Azul gritaba para asegurarse de no asustar a su maestre o que las atacara pensando que son intrusas.

-Ya hemos estado aquí dos minutos con treinta y seis segundos- Informó Pilar susurrando.

-¿Has estado contando el tiempo?-

-No, he estado escuchando una canción que agregué hace poco y ya terminó- hablo con voz moderada mostrando en su celular la canción.

-Nunca he escuchado esa canción-

-¡Tienes que oírla! La cantante es poco conocida pero es fabulosa y los sonidos de fondo de sus canciones están inspirados en animales por lo que se escucha ¡Un zombi!- Se alteró apenas vio una sombra detrás de Azul haciendo que volteara con miedo acompañando su movimiento con un grito mientras ella alumbraba con su celular a la sombra.

-Pilar bájale el brillo a tu celular-

-Ay maestre Grinto, es usted- habló casi sin aliento la rubia apoyando su mano en la zona donde está su corazón.

-¡Maestre! ¿No es un zombi?-

-No niñas- dio un bostezo –Ahora ¿Qué necesitan?- por el tono de su voz se notaba que recién despertaba y aunque pudiera hablar bien no estaba en sus completos cinco sentidos.

-Bueno, solo queríamos un Divino para una exposición- La de ojos azules respondió a la duda del mayor.

-Más específicamente queremos a Duplico porque creemos que es más inofensivo y fácil de tratar- la de ojos verdes completó la petición.

-Bien, sí, un Divino, ya vuelvo- se alejó dejando a sus alumnas solas, apenas dejaron de escuchar sus pisadas Azul jugó con sus dedos y Pilar escribió mensajes a su madre para informarle que planeaba llegar a casa en media hora para dormir.

-Aquí esta niñas- le entregó a Azul una moneda - ahora partan a sus casa que yo debo de seguir- Interrumpió su frase con un bostezo largo cubriéndose la boca y estirando la otra mano –durmiendo, ah, tengan cuidado en el camino y tengan una buena noche- se marchó dejando desconcertadas a las chicas que se alejaron algo decaídas.

-Este no es el lugar donde sellamos a Duplico- Dijo Pilar algo triste.

-No, este de aquí es Cambiador- Azul miraba lo que le había entregado su maestre.

-¿Sabes lo gracioso de esto?- Preguntó con una sonrisa mientras caminaban.

-¿Qué hace dos días en la pijamada que hicimos las dos hablamos sobre cambiar de cuerpos?-

-¡Sí!- Levantó los brazos y después aplaudió a lo que la rubia negó suavemente con una pequeña sonrisa.

-Me sorprende que el maestre Grinto nos diera un Divino tan fácilmente- Comentó Azul después de un minuto de silencio entre las dos.

-A mi no, estaba en estado uno de control mental por las hormigas-

-¿Qué?-

-Vamos, tú lo viste, no estaba del todo consciente de lo que hacía-

-Solo estaba somnoliento- Se detuvo porque habían llegado a la esquina donde se separarían –Ahora debemos esperar hasta mañana para que nos dé a Duplico-

-Oye, no cambies el plan, ibas a avisarle a tu madre que te quedarías en mi casa para que pudiéramos iniciar de una vez- Con ambas manos en las caderas expresaba su molestia.

-Pero mi plan era avisarle a las seis de la tarde pero hemos salido de la escuela casi a las diez y tenemos al Divino equivocado-Puso la moneda en frente de la cara de Pilar y agitó su mano para que apreciara al Divino que tenían a lo que la pelinegra le agarró la muñeca deteniendo el movimiento para tranquilamente moverla y así ver sin problemas a la rubia.

-Aún puedes llamarla, con todo lo que te gusta encerrarte a estudiar no creo que se niegue a que quieres hacer otra pijamada, seguro con mucho gusto llevará tus cosas a mi casa y aunque Cambiador no sea Duplico también es un Divino que invocaremos con la mitad de su poder y que podemos usar para nuestra exposición-

Las dos se miraban a los ojos enfrentándose en la semi-oscuridad del lugar hasta que Azul sacó su celular.

-La llamaré y si no acepta mañana le pediremos al maestre que nos cambie este Divino- Pilar asintió viendo a su amiga buscando el contacto y llamando.

-¡Y dormirás aquí al lado de Suzu!- decía alegremente Pilar señalando un espacio en el piso de su cuarto al lado de su cama.

-Aun no puedo creer que tuvieras razón- Dijo Azul extendiendo su saco de dormir en el sitio –Hola Suzu- Saludó a la planta de su amiga para que ella no se sintiera mal.

-Elemental mí querida Azul- mencionó con un mal imitado acento Ingles teniendo una mano en la cadera y la otra a la altura de su cabeza con únicamente el índice arriba.

-Bueno, bueno, sí, ahora lo primero para avanzar en nuestro trabajo debería ser-

-¡Aquí las cuatro velas!-

-Eres rápida- Dijo Azul con los ojos bien abiertos al ver a su compañera con dos velas en cada mano.

-Claro, quiero terminar todo esto rápido para asegurarme de que Paco hable bien de mi con Raimundo sin tener que preocuparme por nuestra exposición- Hablaba mientras dejaba la moneda en el suelo y colocaba las velas alrededor.

-Eso me da curiosidad, ¿Exactamente que sientes por Raimundo?- Preguntó acercándose al lugar donde estaban los preparativos.

-Creo que lo mismo que Serio por ti- Se cubrió rápidamente la boca agradeciendo que en ese instante le estaba dando la espalda a su amiga.

-Yo no creo que sientas amistad como Serio y yo, más bien sientes algo así como atracción- Se arrodilló y la de ojos verdes la acompañó después de suspirar de alivio.

-Lo que tú digas-

-Bien, comencemos y recuerda que vamos a hacerle unas preguntas, lo devolvemos y justo antes de la clase lo llamamos nuevamente para que sea nuestro apoyo-

-Sí, no te preocupes-

-Bien-

Con unos fósforos que la hija del hogar tenia a escondidas encendieron las cuatro velas y ya estando arrodilladas juntaron las palmas de las manos y cerraron los ojos para pedir a Cambiador que apareciera ante ellas; La moneda se iluminó levemente y luego de un ligero humo luminiscente que cambiaba suavemente de color salió avanzando como una serpiente hasta estar cerca de las niñas donde poco a poco en un punto se fue acumulando, cuando todo el humo formó una esfera esta destelló con suficiente fuerza como para que ambas lo sintieran abriendo los ojos para contemplar a Cambiador del mismo tamaño que ellas.

-Escuché que querían que apareciera y bueno ¿Cómo negarme?-