Por fin llegó el día en que Peter ingresaría en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería y estaba muy nervioso. Se había levantado a las cinco de la madrugada y fiel a su costumbre decidió estudiar un poco de los libros que no pertenecían a la lista del colegio y que tampoco se llevaría. Cuando dieron las siete de la mañana, y aburrido, bajo a la cocina encontrándose a su madre preparándole su desayuno favorito, huevos revueltos con jamón y zumo de naranja natural.

Aun en pijama, Peter bajó las escaleras y fue hacia la cocina donde estaban sus padres haciendo el desayuno favorito de la familia, huevos revueltos con jamón y zumo de naranja recién hecho. El pobre Peter estaba nervioso, iría por primera vez al colegio de magia y solamente conocía a Hermione Granger, que era hija de muggles,

Cuando terminaron de desayunar, Peter y su madre fueron a la habitación de éste último para comprobar que no se dejaba nada en casa, ya que si no, tendrían que mandárselo vía lechuza mientras su padre iba a su habitación a vestirse. Más tarde, cuando comprobaron que no faltaba anda también se fueron a cambiar, aunque la túnica la habían guardado en una mochila que habían comprado en el Callejón Diagon y que hacía que cuando metieras ropa, ya fuera doblada o de mala manera, ésta saliera tal y como había entrado.

Finalmente llegó la hora de irse y sobre las nueve y media salieron en coche hacia la estación de King Cross, ya que la estación estaba a una hora de su casa y habían quedado con los Granger a las diez y media para ingresar ambos niños en alguno de los vagones.

Cuando llegaron, se encontraron con que los Granger también acababan de llegar, Hermione estaba eufórica, no dejaba de dar saltitos y cuando vio a Peter fue hacia él y lo abrazo emocionada. Cuando entraron en el andén la madre de Peter y el padre de Hermione llevaron los baúles y mochilas de sus respectivos hijos a uno de los últimos vagones que encontraron vacíos, como regalo sorpresa, la madre de Peter les había dejado algo de dinero para que compraran algo de chuchería del carrito. Finalmente se despidieron y los dos matrimonios dejaron el andén cuando el tren se puso en marcha.