Primer Movimiento

Monkey Man de Amy Winehouse

Friends de Led Zeppelin

Bach Cello Suite No.1 in G mayor, corante

(Melodía)

El tranquilo y cálido espacio de Venus fue irrumpido por la Red Tail de Faye, que con firme cadencia se dirigía rápido y sin vacilar a la Bebop ahora permanentemente anclada al fértil suelo del planeta. No mucho antes de aterrizar, Faye vio a una nave de mensajería estacionada fuera de su ahora hogar, nave que partió dejando tras de sí una cálida pero agradable briza justo cuando ella descendía.

Sin prestarle más atención, tomó las bolsas que traía desde Ganímedes con algo de fruta y las galletas favoritas de Jet. La última casería había sido un éxito y podían darse el lujo.

Desde la entrada de la pequeña casa podía verse asomarse por detrás la Bebop, firme como guardián de los dos amigos. Antes de entrar logró dar un vistazo a los nuevos y pequeños brotes de las plantas que Jet cultivaba y vendía.

Hacía muchos años ya que Jet no se dedicaba a ser caza recompensas, a diferencia de Faye que seguía en el negocio diez años después de la pérdida de su otro compañero y partida de Ed. Ahora, tanto Faye como Jet, residían plácidamente en Venus, con las casuales salidas de Faye por alguna recompensa. No sin varios altibajos en un inicio; ambos habían alcanzado una tranquila plenitud después de 'aquellos días de locura', como ellos solían llamar con algo de ironía; donde habían parecido moscas atraídas a la luz del peligro, sin importarles realmente el dinero, arriesgaron sus vidas en una absurda búsqueda del olvido. Sin embargo cuando Faye recibió un disparo que cimbró sus existencias, en sintonía acordaron serenar sus vidas. Jet había juntado suficiente dinero tanto de su pensión de policía como de las muchas recompensas y se compró una casa en venus; haciendo segundas, Faye sin otro lugar al que quisiese ir, siguió a la Bebop y como consecuencia a Jet.

La espalda de Jet y el sol por entre las ventanas fue lo primero que vio Faye cuando entró. "Esta es una forma extraña de recibirme."

Jet seguía sin moverse. Con algo de vacilación, Faye dejó las cosas que cargaba en una mesa junto a la entrada y se adelantó para verle la cara a Jet, quien permanecía ahí parado sin moverse con la espalda a la entrada.

"¿Estás bien?" Faye estudió a su compañero. Jet tenía la vista fija en una canasta grane y una caja, con los sellos de la paquetería. Tenía los ojos abiertos, grandes y fijos, parecía no parpadear. Finalmente Jet reaccionó un poco señalando la canasta.

Con mesura la mujer se acercó, pero a un par de pasos, algo dentro de la canasta se movió. De inmediato Faye sacó su pistola, pero aún más rápido, Jet se la quitó.

"¡¿Qué demonios Jet?!"

Saliendo de su estupor, el hombre pasó la mano por su cara tratando de despejarse, como si tratase de limpiar de su cabeza las telarañas. "Es… es un paquete de Ed."

Extrañada, Faye abrió grandes los ojos. Solo habían escuchado de Ed un par de veces por las noticias, algunas de las travesuras de Radical Eduard habían sido épicas y tenía sobre su desconocida cabeza una de las recompensas más grandes.

"¿qué nos envió?"

El hombre se acercó a la canasta y de ella sacó un bulto pequeño envuelto en sábanas. Con cuidado lo acomodó en sus brazos y movió un poco las sábanas para que Faye pudiese ver lo que había dentro.

Con un grito de terror, Faye retrocedió como si una llamarada hubiese salido debajo de las sábanas. "Es… eso es… pero que…"

"Un Bebé." Responde Jet entre los llantos del pequeño y los balbuceos de Faye.

"La risa es una reina, y llega cuando y como quiere. No pregunta a persona alguna; no escoge tiempo o adecuación. Dice: "aquí estoy"." Drácula

(*)