Comida, era lo que Ron más amaba casi tanto como a su familia. Los señores Weasley habían dicho desde siempre que sus hijos eran todos muy glotones pero que su hijo Ron era el que más comía de los siete hijos de la familia. ya desde que era un bebé comía muchísimo y cuando tuvo edad para comer sólido Molly Weasley comprobó que Ron no hacía ascos a ninguna de las comidas que le ponía por delante.

Todos los hijos Weasley amaban las comidas de su madre, ya que según ellos era la reina de la cocina, con pocos ingredientes era capaz de inventarse cualquier plato y además lo hacía en grandes cantidades. El señor Weasley había convencido a su mujer de que hiciera algunos platos muggles como la ensaladilla rusa, que estaba muy buena.

Ron creía que en cuanto fuera a Hogwarts no volvería a comer lo que hacía su madre o al menos no tendría el toque que le ponía su madre, pero se sorprendió ya que los elfos que estaban en la cocina lo hacían casi tan bien como su madre, estaba en la gloria en cuanto a la comida se refería.