No siempre he estado sola, aunque en el colegio nadie se me acerque, aunque nadie coma junto a mi, aunque no tenga amigos, aunque duerma sola, aunque me cociné para mi misma, aún así nunca he estado sola.

Mi único compañero, mi contra parte, una persona totalmente distinta. Él es la única persona que me sigue, cuando mis auriculares producen bella música hacia mis oídos, él me sigue. Siempre ansioso de que llegue la noche y el vaya a despertar.

Porque cuando llega la noche me preparo para domir una muy profunda siesta, donde siempre aparecen 9 personas "felices" y sólo tres personas permanecen serias, eso es lo que yo siempre sueño en las noches.

Me sorprendí profundamente al ver la fecha "3 de abril de 2017", yo siempre duermo días, semanas y hasta meses, pero nunca he dormido sólo una noche, ¿A que se debía eso?

Por esa razón no entiendo el porqué sigo despierta, no tenía ganas de ir a la escuela, encontrarme con la gente molesta y aprender poco a poco cosas que para nada me servirán. Pero él me obliga a hacerlo, así que con mucha pereza me levanto de mi cama y me dirijo al baño, en el espejo mis ojos siguen rosados, suspiró a la vez que estiró mi mano para poder alcanzar al cepillo. El reflejo del espejo me fulmina con su mirada mientras peino mi corto cabello.

-¿Por qué sigues despierta? Se supone que este día era mi turno..-Él me regañó, a mi no me agradaban en lo absoluto los regaños, poco a poco observé cómo mis ojos se cristalizaron.- Vamos Ji Hoon, no llores por favor, mejor apresúrate a arreglarte y a desayunar que se te va a hacer tarde para ir al colegio

-Sabes que no me gusta que me regañen, mucho menos que me llamen Ji Hoon, ese es tu nombre, ¿Acaso te gusta molestarme? De seguro tienes algo en contra de mi...-Dije mientras aplicaba Pasta dental en mi cepillo de dientes

-Eso es un don, querida Ji Hoon. Pero ahora te lo digo de verdad, debes de alimentarte demasiado, a veces me preocupa que mi cuerpo este muy... Delgado

Decidí no seguir escuchando sus estúpidas palabras, de alguna u otra manera me molestaba su forma de ser, su estúpida sonrisa de tonto y sus ojos pequeños, podría pasar miles de horas criticándolo, pero había un problema:

También me criticaba a mi misma, yo también tenía esa sonrisa de tonta y esos ojos pequeños, tal vez algunas cosas que yo criticaba de él también yo las poseía, Por que yo estoy en el mismo cuerpo con él...

Sé que suena complicado, extraño e imposible.. pero los dos ya nos hemos acostumbrado, según los dos tenemos reglas muy importantes para mantener el balance. Pero no las diré, pienso que todavía no es tiempo de dejarles mucho peso sobre sus hombros.

Durante todo el tiempo en que los dos tenemos conciencia y nos conocimos como dos individuos que viven en el mismo cuerpo, hemos tratado de hallar la forma o el porqué estamos así, él siempre ha criticado mis métodos, pero no han sido del todo inútiles.. ¿Acaso ver dramas es inútil? Hubó un muy buen drama sobre una enfermedad de personalidades, decía que se debía a un gran trauma del pasado, que debe haber una personalidad principal y secundaria, que olvidaste todo de tu pasado, que vendrá un salvador que te curará de esa enfermedad, etc.

Una característica es que todas las personalidades tienen un nombre diferente a la personalidad original..

Él y yo aún no nos hemos dado un nombre propio, seguimos siendo "Ji Hoon", pero por alguna razón, ese nombre no me agrada en lo absoluto y.. ¡RAYOS! Se me hace tarde para la escuela!

Bien, traté de ponerme el uniforme y salir a una velocidad luz si quiero llegar al colegio, todavía no sé porque quería llegar al colegio demasiado rápido, tal vez era porque me iban a regañar, y como ahora sabrán, no me agrada eso.

Tras unos eternos minutos por fin llegué al colegio, varias carcajadas y sonrisas escuché, pero supe que no eran dirigidas hacia mi persona, no tuve ganas de escuchar como los estudiantes convivían entre sí, así que con tranquilidad me dispuse a escuchar la música de mis bellos oppas.

Al llegar al salón, busqué mi silla, la coloqué en el lugar de siempre y me senté mientras veía el paisaje que podía observar, porque ya tenía una vista increíble desde ese lugar, y eso me hacía sentir muy alegre. Un ruido escandaloso me atormentó y señalaba algo terrible, el comienzo de la primera clase del día, tuve que retirarme mis auriculares

Todos los alumnos llegaron al mismo tiempo y pelearon por ver quien llegaba primero a su silla, después de unos segundos llegó el mismo profesor molesto, justo cuando iba a hablar, un chico llegó, no se me hacía nada familiar y al notar la expresión de todos, supe que tampoco era familiar para ellos, volteé a todos lados y noté 5 lugares vacíos, es ahí cuando deseé con todas mis ganas que el no se sentará a mi lado.

-Por favor, preséntate.- Habló el profesor

-Hola, mi nombre es Woo Ji Ho

"¿Qué está tratando de lucir lindo?"-Pensé, ese tal Ji Ho se sentó a mi lado, y empezé a maldecir a todo

Justo cuando el molesto profesor iba a hablar, otras personas lo interrumpieron, haciéndolo salir del salón, todo se convirtió en un molesto carnaval, mis molestos compañeros empezaron a hacer ruido y desastre por doquier.. siempre me cansaban demasiado la paciencia.

-Si eres hombre, ¿Por qué tienes ropa de mujer?-. Pienso que es tiempo de platicarles una de las reglas más importantes que tenemos él y yo: No llamar la atención de nadie ni nada

No quise hablar o contestarle, así que sólo lo ignoré y me puse esperar a que llegará el profesor, pero sentía que alguien me observaba profundamente, no tardé en ponerme nerviosa y contar hasta 21, siempre funcionaba, observé el reflejo que presumía la ventana y bufé al darme cuenta de que no me puse maquillaje.

Era momento de salir de las molestas clases y poder largarte a tu casa y dormir infinitamente, pero no podía hacer eso, tenía que hacer la tarea y dejar a mano los apuntes del día de hoy para que él los lea, pero mi mayor ambición era domir, así que tenía que apresurarme para poder hacer todas mis labores.

Estaba a punto de salir del colegio hasta que sentí una mano sostener mi brazo, traté de sacarme y seguir caminando pero me era imposible, así que molesta quería saber quién se atrevió a detenerme.

-¿Qué rayos quieres?-.Pregunté sin paciencia, no quería retrasarme en mis deberes

-Yo sólo queria la respuesta a la pregunta que te hice en la mañana, eres muy grosero por contestarme así-. Al principio no sabía a lo que se refería, después de entender a lo que se refería, empecé a sentirme ofendida-Bueno, dejémoslo así, no te verías nada mal con unos leggins o una falda corta, te verías demasiado bien..

Ahora sí que me encontraba ofendida, fruncí al máximo mi ceño y levanté mi mano para propinarle una buena cachetada a aquel tonto, después salí huyendo hacia mi casa, era hora por fin de hacer mis deberes, como siempre.

Tardé mucho en terminarlas, está tarde me ocupé igual en pensar otra vez sobre él y yo, posibilidades del porque estamos juntos y eso, después sentí como mis ojos se cerraban solos poco a poco